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El duende de Guatiní: Ernesto Rodríguez del Valle

El duende de Guatiní: Ernesto Rodríguez del Valle

Por Graciela Guerrero Garay       Fotos: Del Autor

Jalisco juega con las musas. Es un perro fiel hasta la médula. El olor a sopa de ternilla le hace mover el rabo, como si leyera en el estómago del poeta. ¡Hay banquete sobre la mesa de los Rodríguez del Valle! El mejor reloj del mundo es la mente… de ahí el tiempo no escapa aunque pasen los años.

Un fuerte olor a café invade la habitación. A veces, se congela entre las olas del mar y escribe… una… dos…tres cuartillas. Los tinajones son barcos que vienen y se van, como el sonido de la máquina Singer de su madre, ahora confundido con los trinos del sinsonte y las catarsis. Ernesto, el Maestro Ernesto, pinta décimas con tinajones y adoquines.

SIN ROSAS EN EL JARDÍN

No creo en las casualidades. Conocí a este hombre – hoy mi amigo gracias a Dios- en uno de esos tantos intentos que hacemos quienes apostamos por sueños y hacemos literatura sin saber siquiera si alguna vez, con algún golpe de algo, podemos encontrar el camino para publicar un primer libro.

Fue tal cual es: cubano. Un ser formidable que sigue trepado en las mismas palmas donde creció y regala amor con sus vibrantes poemas, décimas y libros, y ese puente de eterna voz, la Revista Literaria Guatiní. No percibí – lo confieso- que mantenía correspondencia electrónica con un escritor hecho a coraje por sí mismo. En los correos sobresalía su mano solidaria y honesta, dispuesta a halarte para que supieras que podías intentar, al menos, escalar la montaña.

La necesidad de entrevistarlo se convirtió en un reto. No importa si mis líneas son unas más entre las miles que le dedican por doquier sus discípulos, admiradores, lectores, editores… Ernesto Rodríguez del Valle es un personaje literario de carne y hueso. Un protagonista vivo de la creación artística y una cascada de interés público, humano, social y poético.

Vale la pena correr el riesgo de quedarme en la dermis del encantamiento, entre las 90 millas que me separan de estar frente a él con una cuartilla en blanco.

SU DESNUDO MUNDO

 

Nada de rosas en el jardín de su infancia. Detrás de esos bellos poemas y décimas rotundas, alumbradas, hay muchos hipos apretados, tristes.  Al final cuenta su fuerza y la determinación de crecer, tal como las fantasías de la gallinita ciega bajo la luz del poste de la calle, donde jugaba con los primos y las primas.

“En “Aquellos muchachos que somos”  está Jalisco escondido todavía, porque el libro permanece inédito. Le gusta el color de sus memorias. Queda en silencio y cuenta: “Era feliz con pocas cosas. Recuerdo remotamente, era muy pequeño, que me llevaban con una señora que tenía su aula en la misma sala de su casa, en el barrio Villa Mariana de Camagüey, donde pasé mi infancia hasta cerca de los doce años. Luego di clases con la tía Rosa, hermana de mi papá. Tendría cinco o seis años, pero oficialmente cursé grados en la Escuela Pública del mismo reparto…”

Puerto Príncipe…la espada y la mariposa de su obra. Un amor imprescindible como el de la familia. Discurre sus secretos descubiertos y lo imagino delgado, entretenido en el brillo de una flor. No trae aquel susto de chiquillo inquieto al entrar en el colegio episcopal de San Pablo, para matricular del primero al quinto grado. No sé aún si soñaba con ser poeta. No lo ha dicho. Ernesto Rodríguez del Valle nació poeta y nadie, seguramente, lo predijo cuando lo veían en bicicleta junto al tío Carlos vendiendo pan por las mañanas, mientras la Escuela Superior número 5 lo esperaba en la tarde.

“Mi padre no podía pagar los estudios en San Pablo y mi tía bisabuela Nohemí Deulofeu, hija del Ministro de Iglesia Metodista Manuel Deulofeu Lleonart, y secretaria del director del colegio Pinzón, se encargó de mi educación en esa época. Luego, el sexto grado lo terminé en la Academia Jiménez, la cual recuerdo estaba en la Plaza de Méndez”, dice y los adoquines y los tinajones retozan en el claro iris de sus ojos.

Vida de niño pobre tuvo este hombre que hoy tiene millones de amigos en el mundo y rompe pautas en la literatura cubana e iberoamericana. Un cubano de cepa que no se tomó la coca cola del olvido y jamás le han deslumbrado las candilejas del éxito. Guatiní, su empeñada y elegante Revista Literaria es, quizás, la muestra palpable del enorme amor por sus raíces y su querida isla.

No pude seguir los estudios superiores hasta después de adulto, pies trabajaba a tiempo completo en una bodega como mensajero; luego me casé y vinieron los hijos”.  La memoria es un abanico. Suspira. “Mis primos y yo visitábamos la casa de nuestros amigos a la hora del mediodía, porque nos gustaba el café dulce y claro que tomaban con un trozo de pan. Un día mi tía nos llamó y dijo que no fuéramos más a esa hora, porque ese café con pan era el almuerzo de ellos. Sentí algo en la garganta que no me dejaba respirar. Era la pobreza compartida. Nunca nos negaron el café y el pedazo de pan”.

¿DEMONIOS O HADAS?

Amores que gotean de sus labios y luego saltan convertidos en sonetos. Pasiones tempranas. Nombres… mujeres.  Encuentros clandestinos en una infancia que jugaba a la adolescencia. Un romántico que afirma: “No se llega a ser poeta nunca. Dice Faulkner no te molestes en ser mejor que tus contemporáneos o que tus predecesores. Trata de ser mejor que tú mismo”. Por allí debe estar el camino hacia el Santo Grial y debe partir la premisa de nuestro encuentro con la literatura, que en mi caso llega de manera sorpresiva.

“La mujer que iba a ser madre de mis hijos fue, al conocernos, una amiga excelente a quien yo le contaba mis tristezas y cosas de mi adolescencia, y le escribía unos poemas que ella mantiene aún guardados. Son horrendos. Le he pedido de favor que los queme, pero ella los guarda como un tesoro, a pesar de que estamos divorciados hace más de 25 años”.

Vuelve el olor a café y hay cierto salitre en la garganta. Ernesto goza las palabras, sea en silencio, escrita o a pulmón. Tal vez les conquistaron sin saberlo. “En Cuba se dio algo hermoso en los años 60- 61. La edición de autores clásicos podía conseguirse al risible precio de veinticinco centavos. La Divina Comedia, El jardín de los Finzi Contini, El Quijote, Espronceda, Góngora, César Vallejo, Neruda… junto a la de autores cubanos de todas las épocas, incluyendo las Obras Completas de José Martí, estaban en las librerías. Los leí con profusión admirativa. En 1962 se me ocurrió participar en un Concurso Nacional de Literatura con un soneto que no recuerdo el título, dedicado al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, que si no me equivoco iba a celebrarse en Finlandia. Estuve entre los finalistas y en 1963, con ese aval, me presenté en la UNEAC de Camagüey para entrar a la Brigada Hermanos Saíz, que todavía no estaba constituida”.

Vivaz y “tertuliano” gesticula cómo quien cuestiona un monólogo con voz. A veces, su sonrisa me parece el estampido de la furia. “Creo que mi primer texto publicado fue ese soneto, aunque recuerdo un cuento que ahora mismo no sé cómo pude escribirlo. Se publicó en el periódico Adelante, de Camagüey, era breve y de corte surrealista, extraño, lleno de una fantasía horrenda. Luego vinieron las antologías  de poesía en Colección Hermanos Saíz, en 1967; Antología, de la Brigada Hermanos Saíz, Punto de Partida, Colección de Poesía Cubana, España Republicana, Cormorán y Delfín, Colección de Poesía Cubana, El problema es estar localizable, editados en Cuba, Madrid y Argentina”.

Interminablemente hermoso sería escribir sus tantísimas creaciones, pero eclipsaría los blancos de mi agenda y tal vez este amigo, miembro de Honor de la Sociedad Latinoamericana de Poetas, citado en múltiples antologías, respetado y querido, me acuse de tomarle mucho tiempo. Prefiero devorar sus enseñanzas y cabalgar sobre la huella de sus versos, ahora que en la distancia va de manos de su nietas Li y Lega por los parques o está sentado en algún lugar donde, a su antojo, le canten los sinsontes y lo bañen los ríos.

MÁS ALLÁ DEL POETA

Detesta la rutina y confiesa no llevarse por la inspiración, sino por el tema a tratar aunque “Duenderías” – aún inédito- le llegó por algún sortilegio. No tiene horas para escribir y en cualquier parte le sorprende la idea, hasta que digiere y expulsa sin mirar el reloj.

Tal vez esa mezcla de todo en sí mismo lo llevó a Guatiní, lengua taína que nombra en el oriente cubano al Tocororo, el ave nacional. “Me dio miedo la primera edición de la Revista, el 19 de abril del 2007. Era la primera vez que iba tan lejos en el trabajo de promotor de la literatura. Comenzó como un experimento y hoy es toda una entidad reconocida en medio mundo. Agradezco mucho a sus colaboradores permanentes como la fotógrafa argentina Gladys Taboro por las ilustraciones de la portada, como al pintor Arturo Potestad, cubano como Lorenzo Suárez y Odalys Leyva; a las dominicanas Aurelia Castillo y Suanmy  Mercedes, y a la escritora española Margarita Bokuso, además de cuantos me envían materiales que hacen realidad, mes a mes, su salida, la cual no tiene fines de lucro y sí el de promover a los nuevos escritores dentro y fuera de la isla y de cualquier parte”.

Ernesto se me antoja esta mariposita de la luz que se posa ahora en la pantalla de mi monitor. O el ángel que protege las palmas de este archipiélago que ama desde “esas calles de tierra que correteé de lo lindo con mi corcel de palo de escoba, conocí el aleteo del corazón… ya no era la ciudad, era la isla con sus valles y montañas, sus ríos y el mar Caribe… Nicolás Guillén, La Bodeguita, Varadero, mis hijos y la conciencia de que la Patria es todo eso y también la familia…”

El hombre… “ese recuerdo en añoranza viva que viste de nostalgia mis momentos de soledad a cualquier hora del día o la noche. La puta añoranza que nunca duerme…”  Los adoquines y el agua lluvia tintineando en los tinajones bajo los aleros me arrancan el arcoíris del teclado. Ya no tengo las cuartillas en blanco. El Maestro del verso, Ernesto Rodríguez  del Valle, acaba de esculpir con estrellas la alfombra de esperanza y el amor que hace el camino del poeta.

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CRITERIO: El reto de lo imposible

CRITERIO: El reto de lo imposible

 

Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: De la Autora

Cada vez que monto en cualquiera de las rutas de ómnibus urbanos que circulan por la ciudad especialmente la ruta 7, recuerdo el bocadillo humorístico del actor tunero Ramy referido a …quien no (…) no sabe lo que es la vida. Realmente con un calor tan “inhumano” abordar una “Diana” – mejoradas con una puerta de salida- es para no salir de casa.

Al menos, estoy convencida de que aunque multipliquen por nueve la cantidad de guaguas, la demanda siempre será superior a las capacidades reales de este servicio. Su diseño no está acorde con el fenotipo y la cultura social de los cubanos – digo igual tuneros- ¡Y por suerte observo que los super-obesos no montan con frecuencia en este medio de transporte público!

En el bregar cotidiano de un verano con vacaciones masivas para una parte importante de la población, ante la reducción del combustible y las demandas de un ahorro que debe guiarse, más que con el raciocinio, con la vergüenza de la dignidad que permita aflorar una voluntad consciente  para planificar y trabajar por el bien de todos, la actitud de mayorías deja mucho en qué pensar.

Cualquier comedia o película de terror fuera un éxito tremendo en taquilla si se filmara en bruto lo que pasa dentro de las guaguas. Ancianos con bastones y limitaciones físicas visibles a quienes muy pocos tienen la gentileza de brindarles un asiento.  Embarazadas que, la más de las veces, reciben tal cortesía de las propias mujeres pues los hombres, al parecer, son ciegos. Carteristas, broncas por un pisotón, los repudiados “repelladores”, niños y niñas que se asfixian y tampoco encuentran un ser cortés que los cargue y salve del molote… y mucho más.

En tanto, los choferes piden junto a los que “están abajo” que caminen al fondo y con buena imaginación uno siente que está en una competencia de estatuas. En fin, trasladarse hoy hacia el trabajo, al hospital, a cualquier sitio y a cualquier hora es mucho más que el tiempo de espera en las paradas, el “salvase quien pueda” para coger el ómnibus y el ejercicio a toda prueba de acrobacia y dinámica corporal. Es una demostración en vivo y a sudor de una de las indisciplinas sociales más comunes de la sobrevivencia cotidiana.

¿Solución? Difícil empeño, pues ni los “amarillos” ni los inspectores pueden evitar la alta demanda y el déficit de medios de transporte, agravada por la insensibilidad de los carros estatales de recoger voluntariamente a quienes, seres humanos como ellos, necesitan moverse para vivir el día a día. Falta de persuasión, llamados a la consciencia y hasta medidas coercitivas jamás faltaron desde el pasado siglo.

Todo sigue igual. La tolerancia a lo mal hecho es tan popular como el dulce de coco o la ausencia de palabras mágicas: buenos días, permiso, por favor, gracias… ¡Y de valores se habla por las cuatro esquinas! Ignorar que el mundo anda patas arriba y hay una lucha sin caretas entre el bien y el mal es, a mi juicio, pecar de ingenuos. Más, seguiré preguntándome dónde están las profundas herencias de humildad y fraternidad que nos legaron los abuelos.

Sin embargo, como José Martí creo en el mejoramiento humano y los buenos somos más que los malignos. Por eso, aunque las guaguas no alcancen y la gente haya perdido el sentido de ciertas normas elementales, algún mañana cercano la ternura que brota como manantial de los más pequeños tuneros y cubanos reverdecerá esas cortesías que alejan al hombre de los orangutanes, amén de los orígenes comunes. El reto de lo imposible será una realidad. Siempre las palmas estarán vivas.

El bongó de Javier de Jesús anda de alturas

El bongó de Javier de Jesús anda de alturas

 

Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: De la Autora

Cuando el sol juega a encontrar el crepúsculo y, muchas veces, la luna simula el esbozo de los labios de Javier de Jesús, el armonioso toque de un bongó inunda la barriada. El ritmo viene de alto. Los vecinos, desde los balcones, buscan al protagonista, igual que el transeúnte de la populosa Avenida Primero de Enero.

En la cuarta planta del Edificio 64 vive el autor de la cubanísima melodía, causante de tal revuelo de admiración y sano orgullo de sus padres, Masleydis Alarcón García y José Hernández Rosabal, quienes lo llevan a las clases que recibe en la Iglesia Bautista y estimulan al pequeño de seis años, aferrado desde ya al sueño de ser “un gran músico cuando sea grande”.

A veces, entre las sábanas tendidas en el balcón, la menuda figura se pierde en las sombras del anochecer. El bongó delata su presencia y acompaña las notas de la guitarra de su hermana Yosselín, la cual anda por los caminos del arte desde muy niña y exhibe importantes presentaciones en las Jornadas Cucalambeanas, como parte del Proyecto Sociocultural La Monedita, dirigido hasta su muerte por Juan Manuel Herrera en la Casa Iberoamericana de la Décima.

Creo que eso viene en la sangre – dice Masleydis -, pues tres de sus primos de la familia Cutiño- Alarcón son músicos. Javier está en primer grado y aprende con facilidad. Su pasión ahora es el bongó y tiene a todos encantados con su interés y éxitos.

En el seminternado Rafael Martínez Martínez estudian ambos hermanos y comparten igual la vida escolar, aunque el próximo curso Yosselín irá a la secundaria, pero para él eso no es problema “porque tocamos en la casa, en las fiestas de la familia y en San José”, dice con esa timidez que sale al instante disparada cuando toca el instrumento.

Yosselín lo mira y “defiende” su parte: “Yo estoy en el Grupo Raíces, en el barrio San José y Javier va y toca, pero yo soy la tresera del grupo, toco el tres. Quiero mucho a mi hermanito y me gusta como es aceptado y toca la música cubana. Será un buen músico”.

Para que nadie lo dude se toman una foto juntos, mientras la tarde se va en el hilo de luna que adorna el cielo. Dentro de un rato el bongó de Javier de Jesús llenará de ritmo la barriada. Otra vez la pasión de este niño tunero tendrá a los vecinos en los balcones y la gente que pasa por la calle elevará la mirada. Siento entonces que un manto de alegre esperanza saluda otra de las bellas noches cubanas y esta ciudad de poetas y embrujos del oriente.

“El Chino” abre puertas para bien comunitario

“El Chino” abre puertas para bien comunitario

Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: De la Autora

El Mercadito “El Chino” siempre tiene un cliente en el mostrador o delante de la tablilla. Hace dos meses, la población enclavada en los edificios del Distrito Camilo Cienfuegos, perteneciente al Consejo Popular 18, recibió doblemente agradecida sus puertas abiertas, en tanto la mañana despertaba con olores a pintura fresca.

Una construcción elegante, sencilla y moderna, con una amplia variedad de surtidos de primera calidad y precios “para todos los bolsillos”, trajo la novedad para quedarse. Los chorizos con queso, jamón y diferentes formas y precios (de cinco, diez y quince pesos MN) se llevan las palmas, aunque los productos ahumados y las mortadelas no van muy atrás.

Javier Joaquín Vázquez es un joven marcado por el encanto de saber vender y atrapar a sus consumidores, quienes igual caen en la tentación del jamón california (con queso), los jugos de frutas y los dulces, sobre todo por la factibilidad del costo y la flexibilidad de la oferta, adaptada al pedido y posibilidad económica de cada cual. Este detalle distingue a “El Chino” y lo salva de la competencia que en las últimas semanas le hace la venta liberada de carne de pollo, embutidos, picadillo de res, jamonada y jamón en la carnicería estatal, ubicada a escasos metros.

Con 29 años y su primera experiencia en el trabajo por Cuenta Propia,  dice sentirse “cómodo porque el horario es abierto y el salario también me reporta más beneficios”.  La entrada al local de las personas que se vuelven adeptos habituales detiene temporalmente sus palabras. Nadie pude poner en dudas el beneficio de esta alternativa de empleo y aportes económicos al presupuesto local y nacional, y a las comunidades elementalmente.

En Cuba, según datos difundidos recientemente en los Medios del país, ya están vinculados más de medio millón de cubanos a esta actividad, en tanto el portal digital Tiempo21, de la radio en Las Tunas, publicó en febrero último que este territorio, sin ser uno de los de mayor cantidad de patentados, jóvenes como Javier llevan el protagonismo en convertir el cuentapropismo en un beneficio redondo para el barrio y la nación.

Amores más allá del barro y la tentación del caminante

Amores más allá del barro y la tentación del caminante

 

Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: De la Autora

Trascienden por encima del tiempo en que ganaron titulares de primera plana. Los imagino ahora, juntos como van en la vida y el arte, sacando de una nube el próximo sueño para enriquecer ese llamativo teatro de calle que, en cualquier plaza o escenario, arranca emociones y obliga a detener al peatón de paso.

Aymara Jiménez Pérez y Maikel Ávalo Santana convierten el barro en una expresión vívida del lenguaje corporal, con un donaire propio que arranca parpadeos de admiración y pone brillo en los ojos curiosos. Magistrales, como esos retratos de damas y caballeros antiguos, caminan, se detienen o interpretan a Masica y Loppy, protagonistas de El Camarón Encantado, uno de los cuentos de La Edad de Oro, de José Martí.

Loppy llora… su personaje sufre; y para más de un espectador las lágrimas conmueven, ahí, bien cerca, naturales, tal como las saca Maikel, quien ya no es… Masica le hiere hondo. Ella es tal cual… ambiciosa, y el camarón encantado debe pagarle a su humilde esposo el precio de salvarlo de la muerte.

“Estudiamos dos años en la Compañía Teatro Callejero de Morón. Amamos el encanto de pintarnos de barro, y la gente demuestra gustarle mucho esta sensación de estatuas vivientes que escenificamos, según la obra y el ambiente. Nos sentimos bien y vamos a superarnos mucho”, dice Aymara.

Maikel la secunda con sus gestos.  Ahora – agrega- trabajamos con el Proyecto Colibrí y trajimos a Las Tunas lo que aprendimos. También fue valioso recibir las enseñanzas de Juan Manuel Maestre cuando éramos aficionados de la Casa de la Cultura, y estar por primera vez en la Feria Internacional del Libro, mostrando a los niños nuestro arte.

Se toman de la mano y cogen calle arriba, teñidos de un amarillo ocre. Van despacio, como suspendidos en un mundo mágico. Magia hay en este joven matrimonio de artistas de las tablas. La diferencia es que su escenario puede ser tan infinito como la ciudad, y la escenografía el mundo real, alucinado por la sensualidad de las huellas de Aymara y Maikel.

El teatro callejero ya no es un sueño. Masica y Loppy salieron de La Edad de Oro y caminan sobre un mar de asfalto donde hay “camaroncitos” encantados por doquier… tú, yo, aquel… nosotros, los tuneros admirados de su obra y el magnetismo de esa arcilla ocre parda hecha a la medida del hombre y la mujer.  

Mami..la causa de mi ausencia

Mami..la causa de mi ausencia

Texto y Fotos Graciela Guerrero Garay

Amig@s...mis lectores queridos que me siguen aún cuando no siempre compartan mis puntos de vistas...ahora que intento tocar nuevamente mi pc quiero decirles que la partida de mami ha sido la causa de mi ausencia.

Mami se fue al cielo a encontrarse con ese Dios que amó sin límites y me enseñó a amar desde que nací...se me fue también a unirse con papi. Por esas cosas de la vida o la internet...ya había escrito algo y al darle publicar se escapó...no sé...tal vez sea que nunca quiso verme triste y aquí estoy...tratando de hilvanar las letras y quitar los nubarrones grises de mis ojos...

El 12 de junio, al amanecer de ese domingo terriblemente triste, partió en la Sala de terapia intermedia del hospital Ernesto Guevara. Jamás tendremos cómo agradecerles a TODOS los médicos, enfermeras, enfermeros, auxilaires y trabajadores de servicio, sin EXCEPCIÓN, el enorme apoyo espiritual, profesional y humano que nos brindaron en esos 12 días de intenso batallar y tanto dolor.

Gracias...si es que una palabra puede alguna vez, en determinados momentos de la vida, expresar cuanto sentimos y queremos decir los seres humanos. Gracias a todos cuantos nos apoyaron física y mentalmente desde todos los lugares de este mundo.

Gracias. Este fue su último diciembre...el 31, en casa de mi hermano Pelayo. 

Disminuyeron los tuneros en los últimos 25 años

Disminuyeron los tuneros en los últimos 25 años

Por Graciela Guerrero Garay      Fotos: De la Autora

A pesar de que María Emilia Reyes cuando tiene que ir a comprar sus medicamentos en la farmacia le parece “que toda la gente del mundo vive en Las Tunas”, la población residente en este Balcón de Oriente disminuyó considerablemente en los últimos 25 años.

Realmente su percepción no es una locura de verano, pues ante las horas de espera que imponen las “colas” en la mayoría de los servicios públicos, cualquiera desencadena su imaginario personal y llega a las mismas conclusiones. Sin embargo, el descenso del número de habitantes en este territorio es una de las tendencias demográficas que marcarán la región hasta el 2025.

Quizás la aseveración de María Emilia encaje en que cada vez más se concentran en las ciudades una mayor cantidad de personas, hecho que igual constituye otra de las directrices para las próximas décadas, según un estudio realizado por la Oficina provincial de Estadísticas e Información.

Aunque la grey y la juventud matizan con modas, alegrías, travesuras, uniformes escolares y atuendos diversos el colorido de una región multinacional – porque tiene naturales de todas las provincias del país-, el 16 por ciento de sus residentes tiene más de 60 años y esta cifra marca una curva hacia arriba en los años por venir.

Puede que justo este detalle de las canas y el “alma” haga más impaciente a María Emilia y a los tantos que, día a día, esperan en cualquier lugar para resolver sus asuntos domésticos, tomar un ómnibus, cenar fuera de casa o realizar algún trámite de apuros.

O quizás sea que los espacios necesitan multiplicarse y readaptarse a los tiempos que corren pues, a pesar de las estadísticas, percepciones y puntos de vistas para medir las rutinas cotidianas, Las Tunas es una de las pocas de Cuba con cinco ciudades: ¡somos más de 535 mil habitantes!  

La grata eternidad de la fiesta del Libro

La grata eternidad de la fiesta del Libro

Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: De la Autora

La pequeña Lesyanis anda con su libro tal como si fuera una mascota. Carlitos y Luis escuchan extasiados los cuentos de “la niña mala”, y la tía de Javier le tiene guardado “La gran aventura del domingo de juegos”,  para cuando venga en las vacaciones sorprenderlo con el regalo.

Estas vivencias- estoy segura- tienen nombres propios por doquier.   Son cientos los niños y niñas que luego de terminar la Feria del Libro, es cuando disfrutan del verdadero festín de la literatura porque, día tras día, hojean las obras adquiridas, las leen y empiezan a formar sus libreros del presente y futuro.

La colección Lee, colorea y juega de Ediciones Selvi corrobora esa grata eternidad de la más popular convocatoria del Instituto del Libro en Cuba. Los infantes tuneros, y en consecuencia la familia, recibieron con beneplácito la presencia por primera vez por estas tierras de esta casa editorial, con sede en Valencia, España, y cuya representación en La Habana trajo sus producciones acá.

A casi una semana de concluir en Las Tunas la 25 Edición de la Feria Internacional del Libro, con Ecuador como país invitado y dedicada a Lina de Feria y Rogelio Martínez Furé, Gisela Pérez recuerda la amabilidad de Odalys Fernández y Maité Pérez, representantes de Selvi encargadas del stand en el pabellón infantil Tesoro de Papel: “Nos trataron muy bien y nos explicaron el contenido de los libros de la colección, bella y de una calidad excelente, además en moneda nacional. Esto es digno de reconocer, porque son libros que se venden en divisas y los precios estaban justos y al alcance de los trabajadores. Ojalá vengan siempre”.

Esta misma impresión recibimos cuando conversamos con ellas, quienes sin dejar de atender a ese público exigente y curioso, abarcador, que son los niños, dijeron que también estuvieron en las Ferias de las provincias de Pinar del Río, Cienfuegos, Guantánamo y Holguín. “En todas la aceptación fue muy buena, pero los tuneros son muy amables y solidarios. Si de nosotros depende, volvemos el año próximo”, destacaron.

Y el final feliz de las Ediciones Selvi  anda de colores, alegrías y placer en muchos hogares tuneros, porque toda la grey que llevó sus libros a casa trae en los ojillos el brillo de ese goce inevitable que proporciona un libro atractivo, bien diseñado, educativo y entretenido por demás. Los elogios están muy bien ganados.

 

El regreso del profeta Alfredo

El regreso del profeta Alfredo

 

Por Graciela Guerrero Garay      Fotos: De la Autora

Alfredo Lorenzo Mejides solo tiene diferente las “nieves” que le adornan su negra cabellera. Es el mismo profeta inquieto, empático y decidido a darlo todo por el mejoramiento humano. Dimensión esta que, en su caso, significa trabajar sin medida mientras un chaparrero necesite de los servicios del Taller de Reparación de Enseres Menores.

Hace catorce años tuve el placer de entrevistarlo por sus relevantes logros como innovador destacado de “La Aguja”, uno de los locales más visitados del municipio Jesús Menéndez por ser la coordenada exacta donde se arreglan las ollas eléctricas – las llamadas reinas- y las arroceras que, día a día, garantizan la comida de la familia.

Sin embargo esta vez no está contento, aunque sí satisfecho de que su carta de alerta y denuncia la publicó el diario digital Juventud Rebelde, bajo la rúbrica del destacado colega Alejandro (Pepe) Rodríguez, y en la cual pone al desnudo cómo las compras inadecuadas de los insumos y materias primas para reparar los equipos electrodomésticos, no solo afectan la economía del país, sino que conllevan a que la atención al cliente sea como el socorrido cuento de “la buena pipa”.  

Los trece años que mantiene su Condición de Vanguardia Nacional, ese andar inquieto y previsor, junto al gesto exacto y la palabra imprescindible, hacen de Alfredo un hombre querido y popular más allá de Chaparra, donde vive con el orgullo de que sus hijos encajen en los sueños que tuvo para ellos: “Alfredito, el mayor, me estudió en la escuela Camilo Cienfuegos y es hoy de la Marina Mercante, y Alejandro pronto será Estomatólogo. Son mi orgullo…”

Como tocado por un hada, abre el portafolio y me muestra a su pequeña nieta de cuatro años, quien no simula la necesidad de ir tras las huellas del abuelo y con sus expresivos ojos achinados posa para la foto, “que fue la carátula de mi último trabajo para el Fórum. Toda una sensación de chiquilla inteligente y curiosa. Ahí la vez intentando sacar un tornillo para reparar la olla. Es otro de mis grandes amores”.

Alfre – como llaman con cariño a este apasionado innovador- confiesa no dormir tranquilo hasta que en el país no se generalice su “nueva y probada idea” de sustituir el microinterruptor de la olla arrocera, modelo MGTP, por el presostato.

Al indagar sobre su inventiva dice: “En todas las provincias hay cientos de ollas arroceras de ese tipo rotas y, de aplicarse esta innovación, se resolvería el problema. Ahora el microinterruptor que se compra es de dos patas y dura muy poco. Los almacenes nuestros tienen el presostato. Solo se trata de cambiar una pieza por otra, y se ahorran millones de pesos por concepto de importaciones, al tiempo que la mujer trabajadora, que es la benefactora primaria en este caso, ya no sufriría más al momento de cocinar.

“Esta es la razón por la que siempre estoy en la búsqueda de alguna solución para estos equipos de cocina, porque son varios los modelos y muchas las vías de adquirirlos por la población, pero cuando se rompen es el verdadero caos, pues no siempre hay coherencia entre lo que entra al país para nuestros talleres y las piezas que se necesitan para una reparación de calidad y duradera. Este es un tema que hay que resolver. El pueblo se queja, reclama y uno no tiene respuesta, realidad que deteriora el prestigio del taller y sus mecánicos. Es un problema nacional, créame.”

Firme y sencillo, este chaparrero- tunero, como gusta decirse de vez en vez, tiene varias decenas de certificados de reconocimiento a su trabajo, la Medalla 55 Años de la CTC, el sello Forjadores del Futuro, la Medalla de la ANIR e incontables innovaciones que ocuparon titulares en los Medios Nacionales, Provinciales y Locales a lo largo de sus más de 30 calendarios como técnico, resumidos en más de veinticinco importantes soluciones en el Fórum Provincial de Ciencia y Técnica y ocho trabajos con categoría de Relevante en esos eventos.

Sin embargo, Alfredo Lorenzo Mejides no se vanagloria. Su amor es el eterno oasis donde la satisfacción de los clientes pervive a diario. O lo que es igual, decir que su energía vital depende de las sonrisas que les regalan quienes, por centenares, visitan el Taller La Aguja de Chaparra y vuelven a casa con sus ollas listas para cocinar. Por eso es un profeta en su tierra y gracias a su divino don de hacer el bien, regresa con nuevas ideas en su mente, como una estela de luz que trasmuta las oscuridades de la dificultad y logra el milagro de que sus paisanos tengan el alimento a tiempo sobre la mesa.

 

Feria del Libro: Buenas huellas dejó Producciones Abdala S.A

Feria del Libro: Buenas huellas dejó Producciones Abdala S.A

 

Por Graciela Guerrero Garay      Fotos: De la Autora

El libro digital en formato 3D sobre anécdotas del popular cantante cubano Polo Montañez, el cual incluye además seis temas musicales, fue una de las novedades que distinguieron la venta de Producciones Abdala S.A en la 25 Feria del Libro en Las Tunas, concluida este domingo último.

Otra exclusividad agradecida por los tuneros a los estudios Abdala fue la multimedia de la caravana de Fidel desde Santiago de Cuba hasta La Habana, con los discursos del líder de la Revolución en Santiago, Camagüey, Las Villas, Artemisa y la capital de todos los cubanos, además del mapa de esa importante trayectoria de los rebeldes después del triunfo contra el ejército del dictador Fulgencio Batista.

Videos, la voz de Fidel y una galería de fotos resaltan el valor histórico y la calidad de la multimedia, realizada en colaboración con el Instituto de Historia, encargado de la investigación.

Adys Silva González, Especialista Comercial de los Estudios Abdala, dijo que esta experiencia de promocionar sus producciones por la isla es algo gratificante para la disquera y un modo de acercarse a los más diversos públicos, “por lo que estar en Las Tunas es muy bueno y tuvimos ventas aceptables. Los tuneros son amables y conocedores de la música”, enfatizó.

Destacó que también vendieron el disco “A Puerto Padre”, en homenaje a Emiliano Salvador, así como los trece títulos de la colección de  Lázaro Ros, con temas como Yemayá, Babalú Ayé, Oya, Olofin, Oshun y los restantes que representan las deidades oricha. 

Otras de las obras que pusieron al alcance de los tuneros, todos en moneda nacional, es la producción “Siempre habrá Van Van” – con la actuación de La Colmenita-; “Gratitudes”, el último disco de Amaury Pérez Vidal, y “Siempre Compay”, entre varias propuestas más que prestigian el pentagrama cubano y realzan la calidad y el serio trabajo de Producciones Abdala S.A.

Con  esas buenas huellas cerró la Feria en su 25 edición y los estudios Abdala dejaron en este Balcón de Oriente la esperanza de volver el año próximo, porque al decir de la especialista Adys Silva “Las Tunas y los tuneros son excelentes anfitriones”.

 

 

Un Tesoro de Papel en la Feria

Un Tesoro de Papel en la Feria

Texto y Fotos: Graciela Guerrero Garay

La cálida tarde de este jueves 14 de abril llenó de tesoros de papel el pabellón infantil de la Vigésimo quinta Feria Internacional del Libro en Las Tunas, justo en la esquina de la calle Custodio Orive y el Parque Maceo en esta capital, donde leer y la fiesta de la literatura son parte de la primavera y una tradición que saca a todos de casa.

Niños y niñas, los principales destinatarios de este diseño bien pensado por el Centro provincial del Libro y la Literatura, disfrutaron de un espectáculo lleno de las emociones que trajo al escenario La Compañía Colibrí, junto a la conducción de ese mago de la palabra y el arte que es Luis Till Sanfiell.

“Muñeca y Muñeco” se encargaron de animar el espacio, donde se presentó el libro Aventuras de Yayo Caguayo, de Renael González, en el cual a un singular personaje le pasan muchas cosas y…. esta entretenida propuesta se convierte en un paseo agradable y risueño para los pequeños lectores y la familia tunera, quien desde el miércoles ha recorrido cada punto de venta y regresado a casa con más de un ejemplar.

Tesoro de Papel es un área que atrapa cada vez más a un público que, sin margen de edades, busca y encuentra allí esa magia que tiene la Feria y sus propuestas, distinguidas por la calidad, tanto en el diseño como en el contenido, un mérito notable a los ojos más nublados, después que la poligrafía y las editoriales sintieron los huracanados vientos de la carencia de recursos, algo que marcó las últimas décadas del pasado siglo y prevalecen todavía a pesar de las “aguas mansas” y la llegada de la tecnología.

El Centro Provincial del Libro y la Literatura en Las Tunas merece desde ya dobles aplausos en estas primeras jornadas de su gran fiesta de las letras, no solo por esta tarde de “Tesoro de Papel”, sino porque asoma el augurio de un final feliz, gracias a la perseverancia de su colectivo, la editorial Sanlope y su departamento de Promoción, capaces de saltar tropiezos y limitaciones para que esta 25 Edición sea el torrente de satisfacción popular que avizora.

 

Con más poder que la quimioterapia: Jengibre contra el cáncer

Con más poder que la quimioterapia: Jengibre contra el cáncer

 

Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: De la Autora e Internet

La Negra es una mujer increíblemente activa para sus 80 años. Creo que las arrugas de su piel le regalan cada amanecer 20 años de vida o, lo que es lo mismo, un camión de energía.  En su casa conocí la mata de jengibre, después de leer un estudio revelador de sus propiedades anti- cancerígenas.

Mientras recorríamos su “patio medicinal” dice que aprendió desde pequeña el poder curativo de las plantas, “por eso lo primero que hago es un cocimiento o tizana antes de tomar pastillas. En esta tradición crié a mi familia y se lo recomiendo a los vecinos. Mis matas las cuido como mis ojos”. Allí hay casi de todo, incluida la voluntad de trasmitir sus enseñanzas y  auxiliar “con unos retoñitos frescos a quien lo necesite”.

Sencilla y locuaz, acaricia  la mata de jengibre mientras le explico que la revista de Toxicología Química y Alimentaria publicó un estudio donde informa que las sustancias de gingeroles y paradoles contenidas en el jengibre son componentes anticancerígenos, capaces de eliminar las células cancerígenas en los óvulos, próstata y colón. “Pues ahora haré un cantero nuevo, y nuestro consultorio podrá servirse de él”, afirma quien trabajó cerca de 40 años de cocinera en casas de visitas del Comité Provincial del Partido.

Según la publicación, esta planta puede ser más poderosa que la quimioterapia. En tanto, la Revista Británica de Nutrición difundió otra una investigación realizada en los Estados Unidos, la cual señala que un extracto de esta planta detuvo el crecimiento de células humanas malignas en la próstata, con una dosis de 100 mg por cada kilo de peso corporal. El tumor disminuyó su crecimiento en aproximadamente el 56 por ciento, dice el texto.

Los investigadores concluyeron que el presente estudio es el primer reporte en describir la identificación a evaluación detallada de actividad anticancerígena in vitro – o “in vivo”-, de  dichos extractos completos en la gestión terapéutica de cáncer de próstata y lo convierten, de hecho, en más efectivos que la quimioterapia, pues esta afecta a otras células sanas del cuerpo.

También estimaron que 100 gramos de jengibre fresco consumidos diariamente, para una persona de 70 kilogramos de peso, ofrecerán los mismos resultados. De igual modo demostraron que su uso no daña a células que se necesitan dividir rápidamente, como las del estómago y los huesos.

Otro detalle importante del estudio revela que los ingredientes activos en la raíz pueden prevenir el desarrollo del cáncer en los ovarios, sin que las células enfermas hagan resistencia a la terapia, la cual tiene menos efectos secundarios, menos toxicidad y ninguna oportunidad de frenar la acción de  los medicamentos. En una palabra, garantiza más beneficios que la quimioterapia tradicional.

Desde el 2003 los científicos presentaron evidencias de la protección de esta planta contra el cáncer colo- rectal, de ahí que añadirlo a la dieta y complementarlo con estilos de vida sanos es una alternativa natural generadora de vida. Lo ideal es ingerir menos de 4 gramos diarios y, en las embarazadas, nunca más de un miligramo.  

Catalina Morales, a quien todos conocen como La Negra, es una tunera naturalista de cepa y entre el follaje de su patio “verde” ya busca un espacio para sembrar jengibre, un regalo divino nada despreciable para médicos y enfermos. Una vez más la ciencia confirma que vale oro sacarle los secretos a las plantas, y dar fe a la milenaria sabiduría de los ancestros humanos.

CRITERIO: Rutinas…

CRITERIO: Rutinas…

Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: De la Autora

A veces, si no las más, siento que vivo en una ciudad cansada. En mi ¿imaginario?, entre la pesadumbre del sol o la incomodidad del polvo que arrastra el viento, extraño las flores. Pienso en la sequía, pero renuncio a que este fatalismo objetivo me prive de caminar entre el éxtasis que desgranan esas multicolores plantas emisoras de alegría y amor, mientras esquivo los baches y los carros por la ausencia de aceras.

Es una suerte que todavía exista alguien empecinado en conservar a capa y espada los jardines de su casa en los barrios, donde la rutina me sabe a conformismo y apatía. O no haya muerto el galán de noche que una vecina sembró en la jardinera del edificio para cambiar los olores de la cuadra. Otras, acuño que los decisores de dar colorido a la urbanización solo piensan en los grises y el otoño y, quizás, nunca le florecieron las ideas del espiritualismo del paisaje o van de prisa entre cristales de ruedas, sin percatarse que ya no tenemos mariposas y las abejas se salvan por las campanillas silvestres.

En mis tribulaciones no puedo detener la mente y no sé como mi nieta le explicará a mis bisnietos y tataranietos que hay rosas blancas, amarillas, rojas, tulipanes, azucenas, gardenias, vicarias, siemprevivas… ¡porque cuestan tan caras (cuando hay) en el mercado! que, ante el impulso de llevarlas para armar un necesario glosario de botánica, el monedero alerta del viandero vacío, la merienda de la noche y el “plato fuerte” de la tarde.

Tampoco se si le dañaría la psiquis con llevarla hasta los puntos de venta y mostrárselas ahí, sin regalarle una a pesar de que salió bien en las pruebas y mejora la disciplina. Todo un rompecabezas donde al final la ficha perdida no aparece y dejo sin respuesta la persistente pregunta: ¿cómo se la ingeniaron mis abuelos y los abuelos de todos los abuelos para, sin tantos fertilizantes ni regadíos modernos, conseguir las semillas que nacieron en los parques, las calles, los bordillos de las carreteras, el monte y los espacios más periféricos de cualquier ciudad?

Las sombras… ¡vaya manera de encontrar la de mi misma!, pero ninguna de framboyán, laurel, algarrobo, álamo, ceiba, almendro… cuando el verano casi es el rey de todas las estaciones y anda de intruso hasta en los meses invernales.  Rutinas, las cuales presiento devienen hábitos inhóspitos para las almas más sensibles y la ciudad se adapta a sus ecos, tal como mis memorias se revelan ante la ausencia de una floresta diseñada para armonizar la vida y espantar la nostalgia.

Tal vez por eso muchas chicas no sepan cómo es la divina sensación de ser enamoradas con flores, y los chicos estén impelidos a hacer pininos en los bolsillos paternos para desarmarlos ante un posible “no tengo” y, después, correr a las tiendas a comprar un carísimo regalo, no siempre por la calidad sino por el precio.

La primavera está a las puertas y San Pedro quizás recuerde que las flores forman parte de la esperanza y el Olimpo, y las sombras son urgencias en una isla tropical y cálida, donde el oriente sabe a fuego y sus habitantes caminan y viven bajo los rayos del sol. Quizás, también, la ciudad crezca sobre estas rutinas rutinarias y vuelen mariposas y olores de belleza por sus cuatro puntos cardinales.

 

 

El diario de una pionera

El diario de una pionera

 

Por Graciela Guerrero Garay       Fotos: De la Autora

Lo guarda celosamente en algún lugar de su cuarto, donde ni la lupa de SherlockMamá ha podido descubrirlo. Empero, el escape de una hoja suelta puso “la evidencia” en las manos de la tía Narcisa y el diario de Carmita era demasiado bonito para esconderlo en un sitio invisible, con el riesgo de llenarse de polvo y ser devorado por las polillas.

Costó trabajo convencerla de revelar sus secretos, pero al fin comprendió que la primavera trae más que flores en esta isla y su ciudad,  y sus secretos son de millones como ella.  Finalmente, Sherlock Mamá nos regaló esta historia

1 de Abril: Llegó la primavera, aunque todavía no llueve y hace viento. Hoy discutimos el trabajo práctico de Historia de Cuba y mi equipo cogió 100, menos Yorky que no contestó las preguntas ni se aprendió el contenido. La maestra lo regañó. En el receso apenas pudimos jugar porque empezó a llover. La tía Liudmila dijo que el 4 de abril había una fiesta y que debíamos llevar un plato. Diana y yo nos miramos. ¡Cómo vamos a bailar! En la casa hice las tareas, pero no me dejaron ir a jugar a la acera. Mi abuelo está bien pesado.

2 de Abril: Hoy no tengo ganas de escribir. Me siento aburrida. Es mejor estar en la escuela.

3 de Abril: Hay fiesta en el barrio. El delegado trajo a la Compañía Los Aztecas del Balcón y me encontré con mis amigas. Cantaron muy lindo. Fue una actividad bonita con las canciones mexicanas y la gente bajó de los edificios y aplaudió mucho. También dijo que los aniversarios de la Organización de Pioneros José Martí y la Unión de Jóvenes Comunistas eran un estímulo para Fidel y su cumpleaños, en agosto, cuando estemos de vacaciones. Ahora me tengo que dormir porque mañana hay clases. Bueno, es la fiesta de la escuela.

4 de Abril: Mi abuelo me dejó en la puerta del seminternado y ya había música. Gozamos y bailamos, primero en el aula y después en la plaza. Dieron un acto muy bonito y las niñas de danza hicieron la coreografía. La maestra de danza me dijo que me iba a llevar para el grupo, pero mi mamá dice que tengo que mejorar la letra como dice la maestra. Ya la otra semana no tenemos clases, hay vacaciones. Le voy a echar menos a Yenifer, es mi mejor amiga. Bueno, diario me voy a dormir.

5 de Abril: Nos regañaron porque estábamos hablando de la fiesta. Un niño de quinto B se partió la cabeza por correr por la escalera. Por eso mi abuela me dice que las escaleras hay que bajarlas despacio, pero no siempre le hago caso. Ahora solo pensamos en el viaje que haremos a la casa de Fidel, en Birán, con la maestra  Maritza de cuarto grado por el círculo de interés. Mi mamá va conmigo pero todavía no se sabe la fecha. Voy a escribirle a mi amiga Yesenia para ver que pasó con la fiesta de ellos. Mejor la llamo por teléfono porque ya se me quitaron las ganas de escribir.

Sherlock Mamá vuelve a ponerlo con cuidado en el “escondite”. Hace un guiño y sonríe. Ella también tuvo su diario. Abril es un mes lindo de primavera, aunque en la ciudad no llueva y la sequía sea titular en la televisión. Carmita duerme. Quizás sueña con la algarabía de las fiestas porque sonríe. Eso lo sabremos después si la tía Narcisa encuentra alguna pista, en esas limpiezas y sacudidas “generales” que hace en el cuarto. Carmita no puede saberlo, es su tesoro escondido.

Solo quiere ser grande…más grande… y acabar el sexto grado. La abuela suspira… “viene en camino la polluela y estos tiempos son distintos…” Sin embargo…nada cambiará en abril… Siempre habrá primavera y fiestas por doquier porque los pioneros y jóvenes cubanos andan de cumpleaños con la OPJM y la UJC.  El diario de Carmita será eternamente la evidencia del hecho.

Los jóvenes buscan al dorado de la caña

Los jóvenes buscan al dorado de la caña

 

Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: De la Autora

Justo a media mañana cuando el timbre arranca un suspiro de alivio arrastrando las tensiones de tres turnos seguidos de clases, tal parece que surge una cadena telepática: ¡A tomar guarapo! Zenia Hechavarría y Soleydi Gálvez no alcanzan, como tampoco el trapiche.

De lunes a sábado, semana a semana, los rostros solo cambian cuando más jóvenes y estudiantes se suman para saborear una bebida que gana sus preferencias, les ahorra el dinero de la merienda y revive una tradición alimentaria, nacida en Cuba allá por los lejanos siglos de la colonización española.

Esteban Socarrás López, representante de la guarapera “El Crucero” y la cooperativa Niceto Pérez de donde sale la caña, anda contento con eso de que “la juventud busque este sano jugo y, en la medida que lo prueba, deja los refrescos enlatados. Me siento útil, como los trabajadores, de servir un alimento recomendado por los médicos y de muchas calorías. Además, su precio es de un peso en moneda nacional, pero si un alumno trae cincuenta centavos igual se lo vendemos”.

Kenia Díaz, una bonita muchacha que coincide con nuestra visita dice. “Bueno, yo antes de entrar a la secundaria nunca había tomado guarapo. En el aula me invitaron y dijeron que era rico. Me embullé y vine. Después jamás dejo de tomarlo en el receso, sea por la mañana o por la tarde”.

Hasta el CUPET, una cafetería en moneda convertible distante a unas cinco cuadras aproximadamente de la secundaria Máximo Gómez , iba “el piquete” de Alejandro y sus cuatro inseparables amigos: “Hacíamos una colecta y comprábamos dos refrescos y los compartíamos, pero nos quedábamos con hambre pues había que comprar un pan con algo. Casi siempre era croqueta, y también a partirlo. Ahora aquí, con el guarapo y las frituras de maíz (a un peso CUP), cada uno se paga y vamos al aula…”

Arranca carcajadas su cómico gesto de tocarse el estómago, mientras la voz de Carlitos argumenta: “Oiga, y es más cerca; aquí mismito, porque el sol está…”. El gracejo espontáneo de los años mozos sirve esta vez para amenizar la merienda y avalar la calidad del guarapo, que otros optan por acompañarlo con el pan con embutidos que le dan en la secundaria.

                                         A LAS MEMORIAS DE UN MITO

Fueron los emigrantes haitianos quienes le dieron la primacía al guarapo en los siglos XVIII y XIX al llegar a Cuba, donde soportaban las largas jornadas en el corte de caña bebiéndolo junto con las viandas cosechadas en sus conucos.

Con el tiempo, su sabor dulzón y la frescura dada al paladar lo convirtió en el líquido dorado de la caña y no quedó un criollo que no lo buscará para mitigar la sed y el sofocón de los cañaverales. Aunque su índice de sacarosa depende de la variedad de la gramínea y el punto de maduración, tiene un elevado contenido de azucares, proteínas y calorías y está catalogado como una saludable bebida energizante.

La aceptación popular y la facilidad de obtenerlo de manera artesanal lo trajeron a las ciudades. Después, por alguna razón que no pude encontrar, las guaraperas cerraron y para suerte de todos renacieron con las nuevas formas de alternativa económica y el trabajo por cuenta propia, vinculado a las cooperativas agropecuarias y de créditos y servicios.

A esta altura del siglo XXI el jugo de la caña lo degustan en “El Crucero” más de 700 tuneros, entre ellos una generación que solo supo de la existencia del trapiche por los libros de historia y ahora puede verlo, inventivas y agregados modernos al margen, con ojos propios y darle el aval de fabuloso a ese guarapo que tomaron y dieron preferencia sus abuelos.

 

 

 

Atrapados los mentirosos digitales

Atrapados los mentirosos digitales

 

Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: De la Autora

Palabras…palabras…palabras… tan solo palabras…. Dice una esas canciones que jamás pasan de moda aún cuando no se lleven los hits de las fonotecas, las ignoren las sobredosis sonoras de los bicitaxis que recorren las calles de la Isla y ni tengan noción quienes van detrás de la música disco las 24 horas del día.

Empero, los mentirosos sí las conocen, las dominan, les echan merengue y te las venden como pasteles de hojas en las redes digitales. Y aunque lo se por gajes del oficio y mucho más, esta vez la certeza me la traen los investigadores de la Universidad Brigham Young, Estados Unidos, quienes analizaron lo que sucede cuando alguien miente en un mensaje de texto digital.

No importa si la conversación es mediante celulares, redes sociales, SMS o Whatsapp, para los estudiosos el mentiroso tarda más en responder “porque edita sus mensajes mientras escribe, borra y reescribe una y otra vez para sonar convincente”.  Además afirman que los textos son más cortos y que es un terreno que fomenta el engaño, pues se puede disimular y hacer que parezcan creíbles.

Para el profesor en sistemas  y coautor del estudio- publicado en la revista ACM Transactions on Management Information Systems-, en un contexto presencial las personas pueden detectar mentiras con precisión en un 54 por ciento de las ocasiones, en tanto en la comunicación digital debido a que no se puede escuchar la voz, ver la expresión del rostro o los movimientos de articulaciones, especialmente las manos, la cifra se reduce.

La conclusión es argumentada con un experimento realizado a un centenar de universitarios, quienes sostuvieron diálogos con un programa de cómputo que les formulaba decenas de preguntas, a las que debían  responder con mentiras en la mitad de ellas. Los científicos comprobaron que consumían un diez por ciento más de tiempo en escribir los mensajes falsos y los editaban muchas veces.

La publicación señala que es la primera vez que se lleva cabo un estudio científico y formal de este tipo, cuyo propósito es crear sistemas de conversaciones capaces de detectar mentiras en tiempo real. Así las cosas y la lentitud de nuestras conexiones – al menos la mía vía módems – no me apliquen este curioso rasero, pues les confieso que si atiendo el chat no puedo postear ni un artículo de cinco líneas. Ya lo he confesado más de una vez.

La paz también cabe en un grano de maíz

La paz también cabe en un grano de maíz

 

Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: De la Autora

Nunca olvido una de las enseñanzas que aprendí de mi padre en la más temprana edad. Era una especie de adagio que decía siempre cuando yo, recelosa, ponía en duda alguna cosa buena porque, de tanto ir el cántaro a la fuente, solo veía nubarrones por mis lados.

Recuerdo que contaba que allá en su pueblo, el bonito Omaja de la provincia de Holguín, hoy perteneciente a Las Tunas,  había un perro callejero y sarnoso al cual todos le tiraban piedras. Un día llegó en el tren un anciano y mientras esperaba en el andén el pitazo de arrancada, vio al hambriento animal y le lanzó un pedazo de pan. Asustado el infeliz, salió a la carrera una vez más.

Instantes después la voz de aquel hombre amordazó por minutos el bullicio de la terminal: “Ven perro flaco, ven perro lleno, de sarna, pulga y gusano; ven, que no todos los humanos tenemos las manos llenas de veneno”. El can no volvió, pero mi padre -como quizás otros testigos- jamás olvidó la elocuencia del anciano y grabó en su memoria la fuerza de sus palabras. Ahí mismo lo escribió en un papel amarillo y lo guardó como un talismán.

Hoy tampoco supe quien era el señor que me dejó con deseos de preguntarle su nombre y dialogar con él. Montó en un coche – uno de los medios más populares que suplen las carencias del transporte público, aún cuando ha mejorado bastante- después de afirmar, hasta con cierto aire marcial, “Obama pudo decir o no decir, pero esto será siempre un párrafo en la historia de Cuba, como lo fue la visita del Papa Francisco”. Si dijo algo antes no lo escuché. Llegué a la parada justo en el momento que se iba.

Creo que recordé la enseñanza paterna porque veo en la visita del presidente Obama un gesto enorme de respeto a la voluntad nuestra de tender puentes y ser la Isla de la Paz, como ha dicho Raúl en varias oportunidades y como también Fidel nos educó interminablemente. No por gusto marcamos la diferencia en ser solidarios y especiales anfitriones, aún cuando lo que haya que compartir sea un trago de café claro.

Los hechos están ahí para pensar “en las piedras” y no en el “pan” pero, por encima de todo, negar que los cubanos estamos contentos con un acercamiento necesario – dormido y despierto – en el corazón por años y años, es mentir. Quien no tiene familia allende el mar, al menos tiene un amigo.  Y la añoranza de un encuentro sincero, soñado y esperado siempre, sin trabas, natural y humano, es una perogrullada.

Olvidar no. Solo los de amnesia patológica olvidan lo bueno y lo malo. Tampoco escribo estas líneas para repetir lo que ya han dicho quienes tienen créditos científicos y políticos para desmontar, línea a línea, las palabras de Obama. Pretendo, sin tintas oscuras, traslucir un sentimiento popular, cubanísimo, de la huella que deja en los corazones sencillos gestos tan enardecidos como los del Papa Francisco y Obama, con sus lógicas texturas y semióticas, por supuesto.

Hechos que dignifican, en un siglo donde todo parece se derrumba, a un pedazo de tierra caribeña que sabe valorar la gloria de ese grano de maíz, que ha multiplicado por siglos más que panes y peces. Y, por ello, duela a quien duela, se quiera o no, hay que quitarse el sombrero y siempre Cuba está ahí, con más luces que sombras.

Tan es así, que las estrellas se ven mucho más bellas cuando los desesperantes apagones eléctricos nos revuelven la paciencia, y hasta los agradecemos porque nos dejan vivir los sueños y esperanzas de ese regalo de Dios que es un cielo estrellado, limpio, las más de las veces con una luna llena preciosísima. Tal vez en las grandes urbes solo existan planetarios y pocos tengan el privilegio nuestro de absorber y disfrutar tan peculiar milagro.

Lo esencial es invisible a los ojos, dijo El Principito en esa extraordinaria obra de Antoine de Saint-Exupéry. Y ahora casi a punto de cerrar con doce nuevas campanadas el viernes santo, las plegarias por la paz, por una América más nuestra y una humanidad más justa, son besos de esperanzas en millones de mortales de aquí, allá y cuyá. Y creo, humildemente, que si existieran más ancianos que tiraran pan a los perros hambrientos, ninguno saliera a la carrera para evadir el impacto doloroso de una piedra, lanzada por demás con saña y despiadadamente.

 

 

Tuneros siguen visita de Obama por la radio y la televisión cubanas

Tuneros siguen visita de Obama por la radio y la televisión cubanas

 

Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: Cubadebate

Si este domingo fue muy difícil encontrar los televisores y radios apagados en los hogares tuneros, el amanecer de lunes a pesar de ser un día de trabajo y escuela  estuvo marcado por el interés de seguir los acontecimientos del programa de la visita de Barack Obama a Cuba, catalogado como un hecho histórico y sin antecedentes después del triunfo revolucionario de 1959, y muy positivo luego del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre la Isla y los Estados Unidos.

“Vimos a ambos mandatarios contentos y con mucho respeto. La conferencia de prensa, la ofrenda floral que dedicó Obama a nuestro José Martí y el recibimiento oficial en el Palacio de la Revolución nos emocionó”, dijo la joven doctora María de los Ángeles Gutiérrez  La O.

A su lado, en la sala de su casa a donde regresó después de salir de la guardia médica, su amiga Yisel López quiso también mostrar los sentimientos que la embargan: “Pude solo ver una parte de la Conferencia de Prensa y en verdad todo ha estado muy bonito, en paz y respeto como ya se había anunciado. Es un paso muy importante y yo me siento orgullosa de poder contarle esta historia a los hijos que quisiera tener”. 

El viaje bajo la lluvia por La Habana Vieja – dice Leandro Feria- me encantó. En lo personal creo que un mundo mejor es posible y confío que el bloqueo terminará y nuestros pueblos se unirán para siempre. Cuba es paz y merece tener paz, ser soberana siempre. Lucharemos por eso.

Mientras, en cualquier barrio, una mirada más profunda hacia los corredores del vecindario, por las calles, en los mercados y las esquinas un mensaje común resaltaba en las conversaciones: “esta es una noticia que no nos perdemos. Los tuneros no quedaremos jamás atrás, vamos por Cuba”. Y si bien eso lo dijo con tremendo corazón la investigadora y Psicóloga Leonor Báez, los gestos de quienes compraban en ese momento en el mercado de la zona eran un sí de apoyo y coincidencia.

Al cierre de esta información, cerca de las nueve de la noche de este histórico lunes 21 de marzo, el noticiero nacional de la televisión, por el Canal Cubavisión, lo veían todos  los tuneros.  Raúl y Obama compartían podios donde ofrecieron una declaración conjunta sobre el avance de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

 

Atentos los tuneros a la llegada de Obama

Atentos los tuneros a la llegada de Obama

 

Por Graciela Guerrero Garay        Foto: De la Autora y Cubadebate

Como todos los cubanos, los habitantes de esta región del Mayor General Vicente García, Las Tunas, despertaron este domingo con apurado paso para realizar sus rutinas habituales y estar libres para seguir por los canales televisivos y radiales la llegada del presidente Barack Obama, el segundo mandatario estadounidense que visita a Cuba y el primero que lo hace después del triunfo revolucionario de 1959.

Con el respaldo irrestricto a las declaraciones del Estado Cubano de recibir con los honores, cordialidad y respeto que destacan aquí la llegada de prominentes personalidades de cualquier nación, los tuneros acortarán las distancias que los separan de La Habana a través de los Medios Masivos de Comunicación.

“No me quitaré de la Televisión”, afirma Dolly Almaguer, una anciana que cuenta que sus tatarabuelos están unidos a la lucha mambisa por allá “por las lomas de Buey Arriba, en Granma, donde aprendí a amar la libertad y el decoro de la independencia”.  

No menos expectativa hay entre la gente de mi barrio, donde al decir del logopeda Antonio Manuel “es un acontecimiento histórico, que ningún cubano debe dejar al margen, pero sin negociar un ápice de nuestros principios y voluntad soberana”.

Así están por estas tierras Balcón del Oriente de Cuba las opiniones y sentimientos de su gente obrera, campesina, luchadora y partícipe de un proceso socialista construido con el alma de todos y los mayores desafíos, de ahí que la voluntad popular de que se elimine el cruel y unilateral bloqueo impuesto hace más de 50 años por el Gobierno de los Estados Unidos sea, también, el sentimiento común de un pueblo que , aún lejos de La Habana, estará muy cerca de la visita del mandatario Obama y le brindará sus parabienes sentados en sus casas frente a los televisores y la radio.

Este domingo, bañado de sol por las llanuras tuneras, sabe a libertad, cortesía y ese amor patrio que marca nuestra identidad. Y como dice el octogenario Leonel Jiménez  “seremos cordiales en la distancia. No estamos en La Habana pero seguiremos el acontecimiento con los medios que tenemos y así damos nuestro apoyo a la Revolución y recibimos a Obama”.

Primavera de libros y lecturas

Primavera de libros y lecturas

 

Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: Archivos de la Autora

Aunque muchos coinciden en que los precios de la literatura están altos, los tuneros compran libros a lo largo del año, y están considerados como un público lector entre sus homológos del país, más cuando hay un fuerte movimiento de promotoras culturales en las librerías, un sólido trabajo en las bibliotecas escolares y existen lugares especializados para promover obras y autores.

Con dichas preferencias, consolidadas a través del tiempo y gestadas desde la Editorial Sanlope, la cercanía de la 25 Feria Internacional del Libro es tema de motivación en las tertulias familiares, las escuelas y espacios culturales y sociales de esta ciudad, Capital Iberoamericana de la Décima.

Luego de las tentaciones que despertó en los cubanos – siempre sucede- la Feria de La Cabaña, en La Habana, el anfitrión, el Centro provincial del Libro, se prepara para satisfacer las demandas de los exigentes lectores, aunque en una información difundida a principios de mes por la colega Zucel de la Peña notaba los pocos títulos que habían llegado al territorio, donde el gran evento será del 12 al 17 de abril próximos.

De cualquier manera, el programa del importante acontecimiento, los aseguramientos y la concepción estética de los espacios marchan bajo la voluntad y el esfuerzo de cuantos tienen que ver desde las instituciones y el mundo de la literatura para, que una vez más, la Feria Internacional de primavera en Las Tunas sea un nuevo éxito que dignifique las motivaciones esenciales, como la centuria del natalicio de José Soler Puig y estar dedicada a Lina de Feria y Rogelio Martínez Furé.

Con Ecuador como país invitado, estas tierras del Balcón de Oriente abrirán puertas a ese hermoso idilio de letras impresas, el cual desde ya trae inquietos, expectantes y emocionados a los tuneros de todas las edades, y sobre todo a los más pequeños que sueñan con nuevas propuestas para pintar, recortar, colorear y despertar sus fantasías con los libros pues, sin dudas, es justo la grey la que más pide a los padres que lleven las novedades a casa.