Blogia

tugrace

Una mirada aguda al Periodismo en Cuba: IX Congreso de la UPEC

Una mirada aguda al Periodismo en Cuba: IX Congreso de la UPEC

 

Creo que no ha quedado nadie insatisfecho con el desarrollo y los debates del IX Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), el pasado 14 de julio del 2013. Para los periodistas – yo incluida, por supuesto-, se vieron hechos crisol temas que hace mucho venimos cocinando en las redacciones, tertulias, talleres y lugares comunes en que coincidimos los profesionales del sector.

La repercusión de este evento en los lectores – léase pueblo- fue igualmente magnífica. Creo, por eso, que esta investigación de Raúl Garcés, con la cual iniciaron los debates del profundo, dialéctico, renovador y revolucionario cónclave en mi gremio, vale la pena difundirla. (G.G.G)

Siete tesis sobre la prensa cubana.

 Por  Doctor Raúl Garcés

1.La prensa y el socialismo. ¿Alguien sabe cómo se construye el socialismo? Y por extensión, ¿sobre qué pilares debiera erigirse la prensa socialista? Lo mejor que tiene formularnos esas preguntas hoy es que, por lo menos, ya sabemos que no hay respuestas únicas y cerradas. El llamado socialismo real pretendió levantarse sobre “leyes objetivas”, normas aparentemente inviolables y manuales que presumían de preverlo todo.

Al socialismo en el siglo XXI, en cambio, no le ha quedado más remedio que establecerse sobre la falta de certezas y proponerse, en consecuencia, construirlas colectivamente. La prensa socialista tiene el desafío de arropar con ideas la nueva época, interpretar creativamente el discurso político, alimentarlo con argumentos, demostraciones, ejemplos concretos y un permanente debate público.

Si lo anterior es válido para la experiencia latinoamericana, lo es también –y especialmente ahora– para Cuba. La dirección de la Revolución nos ha subido la parada con el rumbo de un socialismo próspero y sostenible. A pesar de los bloqueos y las adversidades de las últimas décadas, Cuba apuesta a una práctica socialista que sea fuente de felicidad, de vida digna, de realización personal y tranquilidad económica, de articulación entre el proyecto personal y las metas generales de la sociedad. Pero, ¿creemos acaso que esos significados se comprenden, procesan y comparten por igual en la cabeza de todos los cubanos? ¿Cómo haremos para comunicarlos eficientemente? ¿Cómo les daremos sentido y los convertiremos en hechos que se toquen, historias que se vivan, caminos que se intuyan?

¿Cuánta importancia tiene para la batalla política del país no solo trabajar el ámbito de la realidad, sino también el de las percepciones? ¿Cómo complementaremos, en suma, la actualización del modelo con una percepción renovada en torno a todo lo que se está actualizando?

2. La prensa y la realidad. Parte de la opinión pública nos acusa de mirar el mundo con el mismo catalejo de la canción de Buena Fe: somos eficientes en fotografiar lo que está lejos: lo investigamos, lo desmenuzamos, lo descomponemos frente a los ojos de las audiencias e incluso lo criticamos severamente. Lo que está cerca, sin embargo, suele abordarse con timidez, o con una abstracción infinita, o con estilo timorato, o con simplonerías. Por las razones que sean, hemos ido conformando un modelo de construcción de la realidad que contrapone el supuesto “infierno foráneo” al presunto “paraíso doméstico”. Hemos suplido, frecuentemente, el juicio razonado por la propaganda, la interpretación por las cifras, la noticia por los eventos, el argumento por el adjetivo, la riqueza de los procesos por la síntesis caricaturesca de sus resultados.

El problema anterior no es nuevo, pero se agudiza dentro de una sociedad cada vez más polifónica y con una alta cultura política. Es muy evidente el contraste entre nuestro tono monocorde y lo que pasa allá afuera. La distancia infinita entre una cuenta bancaria de 250 mil CUC y un salario de 250 pesos no es solo objetiva, sino también subjetiva y, entre ambos extremos, sobrevive un espectro amplísimo de modos de pensar y relacionarse con el país. Si el actual proceso de transformaciones ha entrado en un periodo de mayor complejidad, deberíamos asegurarnos de crear las condiciones para que la prensa y los periodistas contemos las historias con mayor complejidad: no solo las certezas, sino también las dudas; no solo las soluciones, sino también las contradicciones.

Claro que sería injusto de mi parte atribuirle únicamente a los periodistas –atribuirnos- la responsabilidad por estos pesares. El propio Presidente Raúl Castro, al criticar el triunfalismo, la estridencia, el formalismo y la falta de debate público en nuestra prensa para abordar la realidad, durante el VI Congreso del Partido, decía: “a pesar de los acuerdos adoptados por el Partido sobre la política informativa, la mayoría de las veces los periodistas no cuentan con el acceso oportuno a la información ni el contacto frecuente con los cuadros y especialistas responsabilizados de las temáticas en cuestión”. Aquí hay dos caminos: o resolvemos el problema entre todos de una vez o colapsarán la credibilidad y el poder persuasivo de los medios.

3. La prensa y la ley. Comprendo la expectativa que ha generado en el gremio –e incluso más allá de sus fronteras- la posibilidad de una ley de prensa. Ella dotaría de respaldo jurídico el desempeño profesional de los periodistas, reivindicaría a la información como derecho público y articularía de modo más orgánico las relaciones con las fuentes, entre otras ventajas. Pero, alerto, no será la solución de todos nuestros problemas. Varias orientaciones del Partido y el Buró Político precedentes, que, aun sin fuerza legal, tienen la fuerza moral de las instituciones que las originaron, han sido sometidas por las fuentes a la vieja práctica de “se acata, pero no se cumple”.

La necesidad de comunicar no puede imponerse únicamente por decreto, tiene que ser una fuerza natural, un movimiento, una demanda que le nazca a la sociedad de sus entrañas.
En lo que llegan las normativas jurídicas, algunas acciones prácticas podrían ir allanando el camino: ¿se imaginan que los ministerios del país ofrecieran sistemáticamente conferencias de prensa? ¿se imaginan que todas las instituciones públicas dispusieran de directivos, cuadros intermedios o funcionarios accesibles, con información y sentido de responsabilidad para comunicar? ¿se imaginan que pudiéramos analizar frecuentemente, con nombres y apellidos, las fuentes aferradas al secretismo y educarlas –educarnos- en una cultura de la información y la transparencia? Si nos lo proponemos, lo que he dicho estará a la vuelta de la esquina.

La guerra contra el secretismo no pertenece solo a la prensa, sino a toda la sociedad. Hay que atajar lo mismo las consecuencias que las causas, porque un secretista no viene al mundo genéticamente mudo. Enmudece gradualmente, como resultado, a veces, de la desinformación, o la falta de preparación para enfrentar los medios, o la ignorancia, o los regaños, o la defensa enmascarada del beneficio personal, o lo que interpreta como su sentido de la responsabilidad.

4. La prensa y los cuadros. En las semanas precedentes hemos escuchado una y otra vez dos cifras inquietantes. Casi el 50% de nuestros cuadros de prensa no tienen formación periodística, y ese número supera el 60% en el caso de la radio cubana. Las cifras, más allá de que sean exactas o no, ilustran que el problema existe y nos ponen a las puertas de un dilema mayúsculo: ¿podríamos acometer los cambios sin el capital humano suficiente para conducirlos y encauzarlos? Y si un cuadro se equivoca, ¿vamos a corregir su error con más regulaciones excesivas y prácticas verticalistas en la dirección de la prensa? ¿No sería ese, acaso, un error mayor? ¿Cómo haremos para asegurarnos de que los cuadros de la prensa identifiquen, organicen y alineen una vanguardia periodística que marque el paso, abra la brecha, perfile el camino que debería seguir nuestro sistema de medios?

En esto, como en muchas otras cosas, Ernesto Che Guevara constituye un excelente punto de partida. Lo cito: “el denominador común es la claridad política. Esta no consiste en el apoyo incondicional a los postulados de la Revolución, sino en un apoyo razonado, en una gran capacidad de sacrifico y en una capacidad dialéctica de análisis que permita hacer continuos aportes, a todos los niveles, a la rica teoría y práctica de la Revolución. Estos compañeros deben seleccionarse de las masas, aplicando el principio único de que el mejor sobresalga y que al mejor se le den las mayores oportunidades de desarrollo”.

No voy a usurpar, en la discusión sobre este tema, el lugar que seguramente ocuparán valiosos colegas, incluso valiosos cuadros, de muchísima más autoridad que yo para abordarlo. Permítanme solo referirme a una verdad general, casi de perogrullo: un cuadro de la prensa requiere conocimientos de economía, política, ciencias sociales, pero necesita también de una fina intuición, de un sexto sentido, de una capacidad indefinible en palabras para ver el mundo, imaginarlo y proyectarlo a corto, mediano y largo plazo. Hablo de algo que nace de la vida y de la relación con la práctica, que se llama liderazgo.

Necesitamos aguzar el oído y afinar el olfato para dotar a la prensa de los mejores cuadros, comprometerlos con la tarea de dirigir, crearles las condiciones para que dirijan con valentía y soltura, fomentar que se conviertan en verdaderos agentes de cambio y no en poleas trasmisoras de las orientaciones de arriba.

5. La prensa y el consenso. A lo mejor han creído hasta aquí que estoy hablando de la prensa, pero en realidad estoy hablando del consenso revolucionario, que ha sostenido nuestra resistencia aún en las condiciones más adversas. ¿Cómo puede la prensa del siglo XXI contribuir a consolidar ese consenso? ¿De la misma manera que en el siglo XX? ¿Y si los jóvenes no leyeran los periódicos, o no escucharan la radio, serán la radio y los periódicos los mejores vehículos para articular en ellos el consenso? ¿Qué mecanismos tenemos a fin de inducir y fomentar el consenso a través de las redes sociales? ¿O de los celulares, los videojuegos, la música, el cine, las telenovelas, la producción simbólica de la sociedad?

Ya que somos marxistas, comprenderemos que los cambios económicos implican, al mismo tiempo, profundas transformaciones en la subjetividad social. No es posible que emerjan nuevas relaciones económicas, sin que emerja, en una cadena simultánea de acciones y reacciones, una nueva configuración de las relaciones sociales. Hablo de la tensión entre lo avanzado y lo retrógrado, lo rápido y lo lento, lo recto y lo zigzagueante, la vieja y la nueva mentalidad. O la prensa cubana se convierte en la plaza pública por excelencia para visibilizar, dar forma y alentar el consenso en torno al cambio de mentalidad, o asumiremos el costo de que parte de esos consensos se articulen progresivamente al margen de nuestros medios.

6. La prensa y la UPEC. Los periodistas nunca quedaremos bien con todo el mundo. Estamos a medio camino entre la opinión pública y las fuentes. Defender a una parte, casi siempre implica cuestionar la otra. Podríamos admitir incluso que nos califiquen como “profesionales incómodos” porque, en cierta medida, lo somos. De un lado, nuestro compromiso con la época y el proyecto político son irrenunciables. De otro, ese compromiso se realiza completamente si auscultamos la sociedad con sentido crítico, si le palpamos sus dolencias, si alertamos de los males más graves y ayudamos a sanarlos. Allí donde la sociedad enferme y no aparezca a tiempo el diagnóstico, será, entre otros factores, porque la prensa no ha jugado su papel.

José Martí definió nuestro encargo social en muy pocas palabras: Permítanme recordarlas: “la prensa debe ser coqueta para seducir, catedrática para explicar, filósofa para mejorar, pilluelo para penetrar, guerrero para combatir. Debe ser útil, sana, elegante, oportuna, valiente en cada artículo. Debe verse la mano enguantada que lo escribe y los labios sin manchas que lo dictan. No hay cetro mejor que un buen periódico”.

¿Nos hemos detenido suficientemente en esa frase de Martí”. Reitero solo los adjetivos: coqueta, catedrática, filósofa, pilluelo, guerrero, útil, sana, elegante, oportuna, valiente”. A mi juicio, el mayor desafío que tendrá la UPEC, en medio de la complejidad de los próximos años, será pelear con uñas y dientes para consagrar en el periodismo cubano estas virtudes, que nadie nos va a regalar. Tenemos la ventaja de 8 congresos precedentes y decenas de documentos escritos con orientaciones claras en torno a lo que, entre todos, insisto, debiéramos hacer.

7. La prensa y la profesionalidad. No hablé de profesionalidad hasta ahora, pero ojalá nos hayamos dado cuenta de que, en realidad, lo estoy haciendo desde el principio. La profesionalidad, ciertamente, depende de nosotros mismos, pero depende también de un ambiente de libertad editorial y creativa que desate la posibilidad de ser profesionales. El periodismo no es un decálogo de reglas instrumentales para hablar o escribir bien frente a los ojos de la opinión pública. Al menos, no en el siglo XXI. Ser profesionales pasa por disponer de las claves políticas, económicas y culturales para ver el mundo complejamente y luego representarlo con belleza, con una hondura que fluya de forma natural, como si la complejidad fuera invisible.

Es un camino que toma toda la vida, cuyo motor de arranque podría estar en las universidades y luego se va puliendo con el estilo, con la fuerza de la opinión, con la osadía personal, la experimentación, la voluntad de riesgo, y también, por supuesto, con un contexto que permita equivocarse y sacar lecciones, porque el error, entre nosotros, no puede ser motivo de vergüenza.
Colegas:

Estamos llamados a dar un salto definitivo y eso, a mi juicio, es posible hoy como nunca antes: nuestro socialismo se actualiza con paso firme, hay conciencia de que la comunicación y el Periodismo también deben actualizarse; cientos de profesionales han salido de las aulas universitarias listos para dar la pelea, la UPEC cumple 50 años y este tiempo le ha servido no solo para mapear los problemas, sino para consolidar su autoridad moral en función de discutir las soluciones; y hemos llegado a un punto de madurez en la sociedad que nos permite ver las cosas como son -sin eufemismos ni medias tintas.

Lo que haya que hacer, de conjunto con el Partido, las fuentes, los investigadores, los medios, las universidades, los estudiantes de Periodismo y los periodistas, hagámoslo. Cualquier piedra en el camino será infinitamente menor que el precio a pagar por esperar otro medio siglo para tener una prensa que se parezca a nosotros mismos.

*Ponencia introductoria al debate del Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) el 13 de julio de 2013

EL TONTO Y LA MONEDA: Un vaso lleno de saber

EL TONTO Y LA MONEDA: Un vaso lleno de saber

 

Siempre intercambiar conocimientos, enseñanzas, experiencias y algún gesto humano, al menos una vez al día, sería un excelente modo de demostrar a uno mismo y a los demás que lleva fibras en el alma, no para que muerdan como los lobos, sino para que demuestren que detras o en ellas mismas hay sentimientos, virtudes, solidaridad y amor a uno mismo y los demás.

Por eso, en años, tengo muchos hermanos que apenas les conozco, pero me basta saberlos ahí, echando a rodar la virtud por la red para que todos seamos mejores. Son muchos nombres y de diferentes estudios y países. Son los miembros de los grupos Extrasensoriales de yahoo.

Pues uno de ellos me envío este email que puso a circular con tan bella y ejemplar lección. Acá se los dejo para que puedan también, hoy, beber de estas aguas limpias. (G.G.G)

El tonto y la moneda

Se cuenta que en un pequeño pueblo, un grupo de personas se divertían con el tonto del lugar, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía de hacer pequeños recados y limosnas.

Diariamente algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 reales y otra de menor tamaño, pero de 200 reales.

Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió:

- Lo sé, no soy tan tonto, vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.

Esta historia podría acabar aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias moralejas:

- La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.

- La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos tontos de la historia?

- La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.

Pero la conclusión más interesante es: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.

El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto, delante de un tonto que aparenta ser inteligente.

Día de los Niños en Cuba: Siempre igual, nunca lo mismo

Día de los Niños en Cuba: Siempre igual, nunca lo mismo

 

Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: Naomi Cortés Pérez

Por doquier en todo el país los llamados príncipes enanos tuvieron su fiesta. Es una fecha, el tercer domingo de Julio, priorizada por campos y ciudades, en los barrios y las comunidades agrícolas. Nada de opulencia, pero lo esencial ahí, como un talismán imprescindible: juegos, cake, refrescos y amor.

Muchos de estos encantos,  sobre todo en zonas periféricas o lejanas de los atractivos de las cabeceras municipales, llegan de mano de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el delegado del Poder Popular en las circunscripciones, la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y las organizaciones juveniles, la UJC y la OPJM. Lo importante es que el Día de los Niños no quede en blanco. La Televisión refuerza, también, su programación infantil.

Con el estreno de este domingo 21 de Julio, fueron cientos quienes salieron de manos de padres y familiares a buscar las áreas habilitadas para regalarles  a los pequeños una jornada diferente, aún cuando el calendario veraniego tiene el vigor de las iniciativas locales y ocupa tareas de atención en las agendas de instituciones culturales, deportivas y gubernamentales.

Un trinomio de virtudes conquistó las calles: esfuerzo, modestia y felicidad. No hubo fuegos artificiales ni sorteos patrocinados por alcaldes para ganarse una beca. Menos, venta de juguetes al estilo de los “tamagoshis” japoneses o los carros de control remoto del hombre araña. Ni de esas bonitas muñecas que hablan, bailan y hasta tienen celulares interactivos.

No hizo falta, sin negar que todas esas cosas despierten curiosidad, gustan a los chicos y hasta los esclavizan y enajenan. Ahí está la trampa de la banalidad y la estrategia de los manipuladores. Cuba es diferente, aunque sea muy difícil entenderlo en un planeta donde el dinero es quien dice la última palabra y las esencias humanas se han mezclado tanto, por doquier, que hasta el blanco ha perdido su pureza.

¡Había que ver con ojos propios tantos chiquillos juntos, chillando, montando en los “cachivaches” (como llaman acá a los aparatos rústicos de diversión infantil), disfrutando de los títeres, el teatro, los magos…! Una mañana tranquila, sin el temor al rapto o a una bala perdida. Con la modestia de un país subdesarrollado y bloqueado, y la gracia de la sonrisa plena en los rostros. Un domingo sin pompas de jabón ni coloretes. Natural, fluido, ardiente y veraniego. Apto y concebido para quienes saben querer y encuentran sueños dentro de una calabaza encantada, que reparte caramelos y dice adivinanzas.

La ronda por Las Tunas lo confirma. Hay millones en Cuba, ahora mismo, aupando esta maravilla.

Tanque de Buena Vista: una maravilla en 26

Tanque de Buena Vista: una maravilla en 26

Texto y Fotomontaje Graciela Guerrero Garay

Este sábado, que amaneció nublado por Las Tunas y ya, casi a las once de la mañana, se baña con un sol y un calor intenso, el Tanque de Buena Vista, una de las siete maravillas de la ingeniería en Las Tunas, fue la sede del acto provincial por los festejos del 26 de Julio.

Los tuneros están de fiesta. ¡¡¡¡¡Felicidades!!!!!

Verano en el barrio: Un super-positivo de los proyectos comunitarios

Verano en el barrio: Un super-positivo de los proyectos comunitarios

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

La gente empieza a bajar de los apartamentos. Primero, son los niños y niñas. Después – o al mismo tiempo- las muchachas y jóvenes. Esta tarde, a punto de abrazarse a la noche del jueves 18 de julio, algún revoleteo anda gestando el Delegado. Hay un equipo de música, hasta con “karaoke”, en la acera,  y se anuncia que los chicos pueden ir a ponerse los guantes de boxeo.

La música inunda el barrio. Por allá, unas chicas bailan y otras improvisan, en plena Avenida, una cancha de volibol. La venta de confituras también inicia. En el Consejo Popular 18, de la ciudad de Las Tunas, llega la alegría del verano. Otro signo super-positivo se anota en la agenda el Proyecto Comunitario que promueve el Poder Popular.

ROMPER RUTINAS Y CAMBIAR LOS ROSTROS

Ni Ricardo es su nombre. ¿Apellidos?... nadie se lo sabe. Para todos, que significa unos cuantos miles de personas de todas las edades, es sencillamente “El Delegado”. Eso explica muchas cosas en la vida de este tunero, quien se levanta bien temprano y se acuesta muy tarde, siempre anda de prisa y tiene una calma y una educación exquisita para tratar a la gente. Su gente, sin dudas.

Es el arquetipo de ese hombre responsable, audaz, perseverante y sin miedo a las piedras, no importa cuan grande sean ni las veces que choque con ellas. Por eso gana siempre los mayores votos en las urnas, cuando acontecen en Cuba las elecciones para nominar a los delegados del Poder Popular, sea en las Asambleas de Nominación o en el proceso a nivel de Consejo Popular.

Muchos años como Presidente del Consejo Popular 18, categorizado entre los más grandes y complejos demográficamente en la urbe capitalina de Las Tunas, llenan de cariño y logros su trabajo en los Órganos Locales del Gobierno municipal. En temas de labor comunitaria es el de mejor desempeño. Como mínimo, una actividad al mes convoca por los barrios y a estos los separan unos cuantos kilómetros entre sí, hasta llegar a la periferia de la ciudad por el este y el centro –sur.

Su loable gestión este verano, concebido en Cuba para propiciar con los propios talentos barriales una recreación sana y popular, acumula ya, en el mes de julio, unas treinta actividades realizadas a favor de las comunidades. Trae, como dicen los vecinos, el son que rompe la rutina y el aburrimiento.

Algo muy propio y válido es su iniciativa de rotar por los repartos del Consejo los valores culturales,  deportivos e intelectuales existentes. De esta idea, una muchacha o niño aficionado al canto, por ejemplo, que viva en Palancón – un barrio periférico y complejo- viene a mostrar sus dones al céntrico Reparto Santos, como sucedió este jueves de julio, en la cual los vecinos de unos ocho CDR disfrutaron de la tarde-noche que les trajo Ricardo.

“Amo mi trabajo. Esta alegría popular, la Avenida llena de unidad, divertimento y los niños y jóvenes tranquilos, con lo que les gusta aquí, delante de sus casas, me hace sentir cada vez más  comprometido. Después de tanto esfuerzo, de un día de trabajo, esto merece mi gente” – dice y sale a chequear cómo se comportan los diferentes focos de atracción que dispersa por toda la comunidad.

EL REGALO DE LA CIUDAD JAMÁS ESCLAVA

Las Tunas regala en sus tardes un espejismo propio. El sol, aunque picante con sus lengüetas infinitas de fuego caribeño, inspira. Los tuneros cantan, bailan, hacen chistes y hasta se encuentran, saludan y besan por primera vez en muchos días, a pesar de vivir bien cerca. Es la vida con su ritmo devorador, en un reloj que simula ir más de prisa que nunca.

Comienza la fiesta. De manera espontánea la gente arma el coro. Desgrana la noche… ¡y a bailar! Nunca la ciudad  fue esclava. Ahora danza, ríe y agradece los nuevos hijos que le llenan de amor las cuatro esquinas.

Ecos de un Congreso: la prensa gana debate público

Ecos de un Congreso: la prensa gana debate público

 

Texto y Fotomontaje Graciela Guerrero Garay

La curva de interés de los habitantes de este oriental territorio de Cuba por los medios de comunicación, especialmente la prensa, anda de alturas este miércoles, luego que en la víspera se difundieran los pormenores del IX Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en el popular programa televisivo Mesa Redonda, del Canal Cubavisión.

Vale decir que si hay un producto en la Isla que “vuela” como la papa, no más se pone a la venta, es la prensa. Los 35 mil ejemplares que se distribuyen los viernes del Semanario 26, de Las Tunas,  lo esperan, por ejemplo, con largas colas en los estanquillos, así como al resto de los periódicos nacionales, las revistas y otras publicaciones de circulación nacional.

Con estos antecedentes, el recién terminado IX Congreso de los periodistas cubanos anda en la opinión pública de los tuneros desde que comenzó el fin de semana pasado, pero hoy recibe calificativos de “hay cambios”, “muy bueno”, “necesario”, “muy objetivo”, “la prensa tiene que ser más crítica, denunciar y ayudar a la Revolución, sin complacencia”.

Para Isaías Reynaldo Guerrero, un lector sistemático del Semanario 26 de la provincia y miembro del Círculo de Lectores que, por iniciativa propia crearon los trabajadores del Centro Nacional de Control Pecuario en Las Tunas (CENCOP), los análisis de la investigación presentada por la periodista Rosa Miriam Elizalde sobre el nuevo escenario mediático donde discurre el periodismo hoy, son “un termómetro muy utilitario que se debe asumir con seriedad, como ella reclama, para que los medios nuestros sean de verdad del pueblo y ayuden a la Revolución”.

“Hay mucha información secundaria, desde el punto de vista nuestro, tanto local como nacional, que roba espacio a temas que la gente quiere leer o escuchar, sobre todo de opinión. Las más de las veces hay conflictos que uno desea verlos denunciados y, entonces, sucede que ningún medio habla de eso, como si no estuviera pasando. Esto es algo en que el periodismo nuestro tiene que ganar”, apuntó Marisel Rodríguez, una tunera suscripta a toda la prensa escrita del país por más de 30 años.

Estos parabienes que recibe y mantiene en presente al IX Congreso de la UPEC entre los lectores y el pueblo en general denotan, a todas luces, que cada día en Cuba hay un acercamiento discursivo a las tendencias que destacan en la agenda pública, aumentan las aperturas del debate franco y revolucionario, se mira la realidad con profunda agudeza y aflora- quizás lo más importante – esa voluntad  institucional de que el cambio mire para todos los lados, incluso hasta los camuflajeados en los parabanes del secretismo o la censura.

Los tuneros, muy seguidores del Semanario 26 en sus versiones impresa y digital, como del resto de los medios radio-televisivos locales y nacionales, dieron  también rotundo apoyo al discurso de clausura del General de Ejército Raúl Castro en la I Sesión de la VIII Legislatura del Parlamento y, en los sondeos realizados sobre el cónclave de los profesionales de la prensa, destacaron que ambos acontecimientos se complementan y deben interactuar tal como pide la nación y su dirección política, en pos de mejorar la sociedad y el socialismo cubano. 

CRITERIO: Buenos ecos suben la loma

CRITERIO: Buenos ecos suben la loma

 

Por Graciela Guerrero Garay

Los cubanos somos geniales, cubanos al fin, y nos gusta que la bola salga del estadio para gritar…jonroooooooooooonnnnn. Super demostrado está. Tal vez, por eso, cuando hablamos de cambios medulares en nuestra sociedad, hay sus tambaleos. Algunos parecen no percibirlos.

No es por desconfianza. El asunto se inclina a lo que más preocupa: la cuenta no da. La mayoría siente estrangulada su economía doméstica y le resulta demasiado lento la solución de los salarios, o al menos, la llegada de un equilibrio justo entre lo que recibe y puede adquirir con ello. Entonces, como la pelota queda ahí, no pasa nada.

Esta percepción es falsa, aunque no satisfaga las demandas y no muchos comprendan el por qué se reordenan varias cosas antes que el tema del poder adquisitivo, la dualidad de moneda y los precios, sobre todo de los productos alimenticios, sin marginar los renglones del calzado, útiles del hogar y el aseo.

Son asuntos complejos, no solo para la gente, sino para el Estado. El discurso del General de Ejército Raúl Castro en la clausura de la Primera Sesión Ordinaria de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular fue medular. Una fotografía cívica y revolucionaria de los problemas que enfrentamos y de lo que hay que hacer para resolverlos. Y es ahí donde veo el conflicto, también ilustrado de manera ejemplar en su intervención.

No podemos dar pasos falsos y es asunto de todos. Nadie ha creado tales complejidades en el más allá. Nosotros somos los responsables y, ahora, tenemos que actuar con cautela e inteligencia, con unidad, para rehacer el camino torcido. Si se paga sin respaldo productivo, hay inflación y eso aumentaría las dificultades. No podemos seguir “inventando”. Trabajar no es ir a firmar un libro por ocho horas. O estar ahí, mariposeando o haciendo chapucerías.  Y esto va para todo el mundo, empezando por los jefes. Raúl lo dejó clarito.

Ese es uno de los valores deteriorados que el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros puntualizó y con necesidad inmediata del clima permanente de orden, disciplina y exigencia  al que llamó. Cuando todo el mundo, desde el jardinero hasta el director, cumplan con vergüenza –también señalada como perdida en su discurso- las riquezas brotan solas. Y entonces, habrá dinero para pagar porque el cambio está dando autonomía para ello y los Lineamientos lo recogen.

Más, si seguimos pensando que el otro es quien debe cambiar y yo no. O se espera, por complacencia o debilidad de cualquier tipo, que el de al lado sude por mí y yo cobro por los dos, alargaremos más el tiempo de darle a la economía la fuerza necesaria para poder retribuirnos lo que merecemos. Y no es una guerra de todos contra todos, sino sumar a quienes todavía no entienden que el cambio es con todos.

No hay que tener miedo. Basta ya de tener miedo, sentenció Raúl. Eso va para los cubanos, estén donde estén. Si las cosas siguen mal es porque nos mecemos en la misma comadrita de la inercia. Es difícil, pero hay que empezar ahora. Con honestidad, con moral y con la ley bajo el brazo. Raúl convocó y no excluyó a los cuadros, ni a los subalternos ni a nadie.

Necesitamos prosperar y es un derecho inalienable del hombre. Seamos, pues, hombres del hombre y no lobos. Fuerzas hay, también el General lo dijo. Es una cuestión de respeto a lo que somos, hacemos y representamos. El IX Congreso de la UPEC puso más puntos a las íes, el pasado domingo. Los buenos ecos suben la loma. Al quien no le sirva el traje, que busque otra costurera. Las papas podridas no pueden quedarse en el saco. No estamos para enfermedades de lujo.

Entre veranos y copas… ¡de cerveza!

Entre veranos y copas… ¡de cerveza!

 

Por Graciela Guerrero Garay

Solamente un abstemio o alguien convencido y alertado por prescripción médica de que no puede consumirla renuncia, con un sol y un verano tan intenso, a tomarse una cerveza si tiene la posibilidad delante de los ojos. La cerveza gusta y, para muchos, resulta también una adicción fatal.

Esta vez, no voy ni con los unos ni los otros. Pretendo, sencillamente, mostrarles los beneficios que reporta a la salud, de manera moderada, por supuesto, ese líquido espumoso y agradable, el cual tiene, también, el poder de dislocar la vida y el orden si no la ingerimos con responsabilidad y cultura social, pues, aunque usted no lo crea, los modos en que asumimos la ingestión de bebidas alcohólicas, dentro o fuera de casa,  habla de los valores, educación y preceptos que llevamos dentro.

Muchas investigaciones señalan a la cerveza como beneficiosa para combatir el cáncer, por su destacado contenido  de polifenoles como el xanthohumol, presente en el lúpulo (planta trepadora, cuyos frutos desecados se usan para aromatizarla y darle su sabor amargo). Ese antioxidante puede actuar como agente quimiopreventivo, por su alto contenido de catequinas.

Las indagaciones argumentan que esos fitonutrientes son activos en la inhibición y prevención de la carcinogénesis,  hecho comprobado en ensayos “in vitro” y en animales de experimentación con resultados evidentes de contención de las células malignas en el tracto intestinal, las mamas y la próstata. Está demostrado que el lúpulo tiene propiedades antibacterianas y antinflamatorias, por lo cual ayudan a la no aparición de enfermedades degenerativas.

También a la cerveza se le atribuyen propiedades diuréticas y los estudios la ubican como una de las bebidas que mayor aporte de fibra hace al organismo, siempre y cuando el consumo sea moderado y la persona no tenga ninguna patología que le impida ingerirla. En consecuencia, los investigadores la califican entre los productos para evitar el estreñimiento, disminuir la hipercolesterolemia, mejorar los síntomas de la menopausia y prevenir la osteoporosis.

Independientemente de estos valores para la salud, el “laguer” es excelente como loción para el cabello después de lavado, y solo hay que utilizar tres cucharadas de la misma, mezclarla en media taza de agua tibia, frotarse el pelo y dejarla durante unos minutos antes del enjuague.

Para ablandar carnes duras, basta el contenido de una lata y, una hora antes de cocinar, dejarlas en remojo. O pueden marinarse en el líquido, en el refrigerador, la noche antes, e igual verterlo en la olla y guisarlas a fuego lento.

Si fuera poco, quita las manchas de té y café en las alfombras, limpia los muebles de madera y pule las joyas de oro que no tengan piedras preciosas, pero este último mérito es exclusivo de la “rubia”.

Y como este verano le pega a la espuma de cristal le advierto que si es de quienes toman en exceso, no se crea el rey del laguer. Hay plagas de jardín, especialmente las babosas y los caracoles, que la encuentran irresistible. Con enterrar media lata de cerveza caliente o natural en la zona donde tienen su invasión, resuelve. Al siguiente día, todos estarán ahogados en su borrachera.

Más usted, si quiere aprovechar los poderes curativos y preventivos de esta popular bebida, tómela de manera moderada y jamás, cuando maneje. Llene, levante la copa y haga su verano, sin trasmutar el mensaje: todos los extremos son malos, aunque andemos de pachanga.

IX Congreso de la UPEC: Un buen 50 Aniversario

IX Congreso de la UPEC: Un buen 50 Aniversario

 

Por Graciela Guerrero Garay

Profundo y real son los calificativos que doy a los debates del Noveno Congreso de la Unión Nacional de Periodista de Cuba (UPEC), que concluye hoy domingo luego de una jornada donde se analizaron, con objetividad revolucionaria, los asuntos que llevarán a la prensa en Cuba a fortalecer más su papel y contribuir al cambio que acontece en la sociedad cubana.

Las noticias difundidas sobre este primer día me llenaron de satisfacción, más que profesional, ciudadana, porque se habló justamente de ponderar una agenda pública que revolucione las políticas editoriales de los medios, reclamos reiterados por el pueblo y hasta ahora con barreras que chocan con el secretismo, la censura, la situación material, las fuentes informativas y hasta la eficacia informativa, por citar algunos.

Esta sesión final abordará temas no menos interesantes como la actualización de los círculos especializados, la atención a los profesionales del sector, la superación y las inercias de las Casas de la UPEC, entre otros tópicos, lo que da elementos ya, antes de clausura, a darle un ME GUSTA a este vital evento de mi organización.

No faltó el homenaje, tampoco, a Fidel y Martí, así como una declaración sobre los CINCO, a la vez que  destacó el informe, leído por el nuevo Presidente del gremio en Cuba, el colega Antonio Moltó, quien puntualizó que se aboga por medios osados en sus enfoques editoriales, competencia profesional y mensajes profundos en la interpretación de la realidad.

Y justo se trata de eso, de que seamos más auténticos que nunca. La nación necesita, desde la Revolución, una prensa real, que sude cubanía, que es lo mismo que representar el poder de acción y de palabra que tiene el pueblo, con sus manchas y sus soles como dijera el Apóstol. Y este IX Congreso nuestro, desde las asambleas de base, auguraba poner al aire la voz que alienta, transforma y conduce por caminos de valores a la Patria.

Ganó los aplausos en la apertura. Como dijo alguien, aquí están los periodistas para darlo todo por su Revolución. Y esta valentía, honradez y principios de la primera jornada lo demuestra. Queremos hacer Patria, como aprendimos de Martí. Buen Aniversario.

José y Julia: Más que secretos y longevidad

José y Julia: Más que secretos y longevidad

 

Texto y Foto: Graciela Guerrero Garay

Tienen el aura que, a veces invisible a los ojos menos sensitivos, envuelve a la ancianidad. Una mezcla perfecta de experiencias, secretos, modos y conceptos existencialistas,  los cuales afloran por encima del lógico desgaste físico o los dolores de artrosis. Son seres humanos, una pareja, tal vez a la usanza de quienes creen en las almas gemelas o prefieren llamarlas “media naranja”.

Regala una sonrisa amplia, al abrir la puerta, y me invita a pasar. Percibo, enseguida, que el cronometrado tiempo del que disponía se haría añicos ante su locuacidad y gentiliza. No me equivoqué. Julia Pérez Pupo fue siempre una mujer decidida y arriesgada, dispuesta a conquistar sus sueños.

-         Está acostado, lo llamo ahora mismo – contesta, al ver que miro en derredor,  buscándolo. Me habían avisado que José Antonio Piñón Bautista acaba de cumplir 100 años y está entre los 140 longevos de Las Tunas que rebasan la centuria, hasta estos momentos.

Pido dejarlo descansar un poco más y conversar con ella. Accede. Había que hurgar en esta mujer de 96 años su secreto, más allá de una larga, saludable y activa vida.  

-         Llevamos 72 años de casados. Fue un 22 de mayo de 1941. Yo nací en La Yaya, muy cerca de Velazco, en la provincia Holguín, pero lo conocí en Puerto Carúpano. Cuando aquello todo el mundo lo llamaba Cayo Juan Claro. Tenía 15 años y me fui a vivir allí con una hermana mía.

-         Pepito trabajaba en los tanques de mieles que se embarcaban por el puerto. Era un trabajo duro, cuidando no hubiera derrames cuando se traían en el ferrocarril y había que pasarlos a los barcos, de unos tanques a otros. Fue una noche, en una fiesta. Nos gustamos y empezó a visitarme, pero tuve que regresar al campo, con mis padres. Y allá fue él, a verme y hablar con mis padres. Entonces nos casamos.

La conversación en la salita del apartamento del edificio 38, en la Avenida Primero de Enero, del reparto Santos en esta ciudad, se interrumpe con la llegada de José Antonio. Viene sin bastón, erguido, elegante. Saluda y se acomoda su bien peinado pelo blanco. Puede tener cualquier edad de la tercera edad. No le tiemblan las manos. No titubea al hablar. Un gesto delata mi sorpresa. Ellos viven solos, aunque los familiares cercanos les visitan a diario.

-         Es él. Háblale que te escucha. No es hipertenso ni diabético, solo que hay que hablarle un poquito alto. No padece de nada.

Le invito a que me cuente. La mira a ella. Quizás con la misma intensidad que la caló aquella noche de la fiesta. Julia sonríe. Su voz pausada, de hombre realizado y contento, vuela con la brisa de la tarde:

-         Mis padres vinieron de Ferrol, en España, pero nací en Cuba como siete de mis nueve hermanos. Fumé muy poco, para espantar el sueño. Tomé alguna copa de vino, en ocasiones especiales y mis traguitos de vino una que otra vez, pero bebedor, nunca. Trabajé 60 años en el Puerto. Allí me jubilé, y eso que mi trabajo era de noche, con las mieles, y había que pasar la miel de tanque en tanque hasta subirla a los barcos.

-         Bueno, el trabajo nunca me sofocó. Siempre hice todo con amor, con cariño. Estoy contento de haber cumplido 100 años, estar lúcido y sentirme bien. Julia me gustó y la enamoré. Creo que la he soportado todos estos años que ha estado conmigo -. Y una pícara sonrisa ilumina su rostro, mientras ella, igualmente sonriente, dice:

-         Es así, conversador y de buen humor. Hemos tenido nuestros momentos buenos como malos, pero jamás hemos sido una pareja de discusiones ni ofendernos, nunca. Pepito es muy cumplidor, respetuoso. Nos hemos comprendido y compenetrado el uno al otro. Yo tengo una satisfacción muy grande por haber encontrado un hombre como él y tener nuestra familia.

-         Hay que cuidar la relación – agrega José – y comprenderse. Ella siempre me trató muy bien, se adaptó a mi forma y yo a la de ella y, poco a poco, uno se va compenetrando. Le agradezco haberme dado la familia que tengo, mis hijos, y criarlos. Estoy muy contento con ellos, mis nietos, todos me han salido muy buenos, cariñosos. Eso me ayuda a vivir.

Con esa magia del amor, los tres vástagos llegan a la sala transportados en los recuerdos y vivencias. Jorge, el mayor, es médico y especialista en Cardiología. Vive en Pinar del Río, pero llama una vez a la semana, sino a diario. Mercedes y Maritza son arquitectas.

-         Mercedita vive cerca, en el otro edificio – dice- y nos voltea muchas veces al día. Maritza se quedó en La Habana y está ahora en Venezuela, cumpliendo misión. Los tres son internacionalistas y fueron alfabetizadores. De ahí se becaron y estudiaron. Cuando empezó el plan para desarrollar a Juan Claro y hacer el embarque de azúcar en Puerto Carúpano, nos dieron casa en Puerto Padre, en la Micro, y de ahí permutamos para aquí, cerca de Mercedita, reitera.

La tarde empieza a noviar con el crepúsculo y atrapa una mirada de complicidad que interpreto como otro pacto más del longevo amor que los une, más allá de la edad y la fortuna de ser ejemplos de vida y matrimonio para muchos.

O, quién sabe, sea el secreto que millones buscan entre las estrellas y Pepito, con toda una centuria entre sus dedos, me simplifica con su voz calmada y firme:

-          Ayudarse y hacerlo todo con amor. Me gusta pasear, la música, las películas.

-         Yo bordo cuadros en mis ratos libres –agrega Julia- y lo cuido mucho. ¿cómo no hacerlo?, si me ha dado los mejores años de mi vida.

Y otra vez, los balances se mueven. Se miran y algo hermoso queda flotando en la noche que cae.

 

 

 

Jóvenes cubanos: Desafíos diferentes al resto del mundo

Jóvenes cubanos: Desafíos diferentes al resto del mundo

 

Por Graciela Guerrero Garay

Cientos de miles de muchachas y chicos a lo largo de la isla de Cuba andan hoy 12 de julio, Día Internacional de la Juventud, de visita en lugares históricos, realizan sus prácticas laborales de fin de curso- en el caso de los universitarios-, disfrutan de las playas y piscinas o, simplemente, están de vacaciones, sin otras tensiones que no sean aprovechar el descanso estival o apoyar las rutinas cotidianas de sus respectivas familias.

Este panorama de los jóvenes cubanos contrasta muy fuerte con la realidad que vive la mayoría de este segmento de la población en el mundo, marcada por las tensiones del desempleo, la guerra, la vulnerabilidad de la salud y la educación y los riesgos de no encontrar equilibrios emocionales en sociedades afectadas por las políticas de choque neoliberales que traen hambre, violencia, suicidios y enfermedades que laceran esperanzas y futuro, sentimientos propios de esta noble etapa de la existencia.

La juventud en la Mayor de las Antillas está segura e incluida en todos los proyectos priorizados del país, recibe instrucción y medicación gratis, crece en libertad total bajo el tutelaje familiar y cuenta con multifacéticas opciones que les facilitan realizarse según modos y preferencias.

A diferencia del comportamiento promedio de los jóvenes en una gran parte del mundo, los cubanos acarrean otros problemas inherentes a modos de conducta o decisiones que se vinculan a excesos de paternalismo o subvaloración de las garantías y perspectivas ofrecidas de manera institucional, tal como recientemente quedó claro en la I Sesión Ordinaria de la VIII Legislatura del Parlamento.

En ese sentido pueden señalarse indisciplinas sociales, poca sistematicidad en el estudio individual, embarazo precoz y baja combatividad en sus centros de trabajo o estudio, tendencias que sin convertirse en caos dentro del contexto del país se enfrentan de manera coherente y en las que incurre un segmento minoritario, pues la mayoría destaca por su activa participación en los frentes esenciales de la nación y son protagonistas de relevantes éxitos del proyecto socialista.

Este viernes 12 de Julio, Día Internacional de la Juventud, cientos de miles despedirán la fecha con bailables en las Bases de Campismo Popular, una oferta de verano que resulta de preferencia para las familias cubanas y donde, por las 80 instalaciones de este tipo existentes en la Isla, se diseñó un programa de homenaje por la efemérides, al estar la juventud de vacaciones y venir a tono con el empeño estatal de condicionar un ocio sano, ecológico y masivo, tal como sucede en las comunidades, barrios y locaciones culturales de la nación.

Cuba: El profundo cambio desde adentro

Cuba: El profundo cambio desde adentro

 

Por Graciela Guerrero Garay

Hemos ganado mucho más que el crecimiento en dos décimas del Producto Interno Bruto (P.I.B) en el primer semestre del año, al alcanzar un 2,3 por ciento comparado con igual tiempo que el año anterior. El ejemplarizante discurso-clausura de Raúl, el domingo último, en la Primera Sesión Ordinaria de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular es la verdadera ganancia que agradecen y apoyan irreversiblemente los dignos cubanos.

El General de Ejército y Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba volvió, una vez más, a dejar sobre la mesa las llagas que hoy afectan nuestra sociedad pero, a la vez, plasmó – con igual transparencia- el “convencimiento de que el primer paso para superar un problema de manera efectiva es reconocer su existencia en toda la dimensión y hurgar en las causas y condiciones que han propiciado este fenómeno a lo largo de muchos años”.

Esta fuerza combativa, viril, cívica y revolucionaria de sus palabras son las que identifican la verticalidad del proceso socialista y la honradez de principios que conducen y sostienen a la Revolución, aún, cuando dijera que “hemos percibido con dolor, a lo largo de los más de 20 años de período especial, el acrecentado deterioro de valores morales y cívicos, como la honestidad, la decencia, la vergüenza, el decoro, la honradez y la sensibilidad ante los problemas de los demás”.

Muchos aplausos desde el corazón de la Patria que llevan millones de cubanas y cubanos se hacen voz pública en estos inicios de semana. Se redobla la confianza en que los cambios, paso a paso, seguros y firmes, transforman al país, aprietan tuercas, enderezan caminos y abren sendas de luz sobre los oscuros que existen.

Huelga comentar su brillante y futura alocución.  Cada frase estuvo ahí, en su lugar, apuntalando, esclareciendo, puntualizando. Con meridiana exactitud, sin medias tientas ni lecturas entre líneas. Vamos. Los resultados no serán ahora, pero tampoco se dormirán a la cobija de los que intentan ponerle sombras al sol que brilla, más ardiente que nunca, sobre este gigante caimán caribeño.

Cuba socialista, la de siempre, llama a los hijos que la aman, muchísimos, por cierto. Y nadie dude que la estirpe está viva. No son las primeras papas podridas  que sacamos del saco.   El socialismo próspero y sostenible no es una utopía. Llegará más temprano que tarde. Coraje le viene a los cubanos y cubanas. Herencia hay para multiplicar en las manos obreras y de Martí sabemos, al dedillo, que significa con Todos y para el bien de Todos. Los más, andamos apretados de las manos.

 

 

Hablan tuneros del Discurso de Raúl en VIII Legislatura del Parlamento

Hablan tuneros del Discurso de Raúl en VIII Legislatura del Parlamento

 

Por Graciela Guerrero Garay  Fotos: De la autora

Medular. Exacto. Necesario. Muy Bueno. Fueron las palabras que sintetizaron en Las Tunas las opiniones y la repercusión del discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros, en la I Sesión Ordinaria de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Muy pendientes este fin de semana a las trasmisiones de la cadena de la Radio y la Televisión estuvieron los tuneros, quienes siguieron este importante suceso del Parlamento Cubano y a lo largo del lunes manifestaron su apoyo y beneplácito por los debates de los diputados, y el contunde y meridiano discurso de Raúl.

“Las enseñanzas de Fidel y la voluntad de nuestra Revolución fueron, para mí, las palabras de Raúl, muy concretas y analíticas, conscientes de que en todos está el grano de arena que necesita el país y nosotros mismos”, aseguró Brígida Flores, trabajadora de Servicios Comunales.

“Potenciar nuestra economía y la apertura real y los cambios nos llevarán, poco a poco, al socialismo próspero y sostenible que aspiramos y por el que hay que esforzarse más. Estoy de acuerdo en todo. El discurso fue excelente”,  dijo a 26 Digital Jessica Drid, una joven que siente el orgullo de ser una madre soltera y protegida por la Revolución.

Por las locaciones comunes de los mercados, farmacias, paradas de ómnibus y las barriadas, donde los cubanos por toda la Isla suelen hacer sus tertulias en voz alta, la coincidencia de criterios respaldando el discurso de Raúl trascendía entre los tuneros, empeñados también en transformar los indicadores básicos de la provincia y dar firme respuesta a los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido.

La pormenorizada intervención del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros destacó por el análisis objetivo de los principales problemas que afectan hoy a la sociedad, a la vez que dejó claro que, aún con todos esos problemas, la nación enfrentará los nuevos retos “con la misma decisión e inconmovible fe en la victoria que siempre nos ha inculcado el Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz”.

 

Magistral intervención de Raúl Castro en el Parlamento Cubano

Magistral intervención de Raúl Castro en el Parlamento Cubano


 

  • La pérdida de valores éticos y el irrespeto a las buenas costumbres puede revertirse mediante la acción concertada de todos los factores sociales

Intervención del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la Primera Sesión Ordinaria de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 7 de julio de 2013, "Año 55 de la Revolución"

(Versiones Taquigráficas- Consejo de Estado)

Compañeras y compañeros:

Me corresponde realizar las conclusiones de este, el Primer Periodo Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional, marco en el cual, cumpliendo lo acordado, nuestros diputados recibieron una amplia explicación acerca del desempeño de la Economía en el primer semestre, así como de la marcha de la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, asuntos que previamente fueron analizados en la reunión del Consejo de Ministros, efectuada el 28 de junio y en el Séptimo Pleno del Comité Central el pasado lunes.

Considerando la información brindada a nuestro pueblo por los medios de prensa, no es necesario abundar sobre estos asuntos y solo señalaré aquellos aspectos de mayor importancia.

La economía nacional ha continuado mostrando un comportamiento positivo en medio de las tensiones externas, los daños ocasionados por el huracán Sandy y nuestras propias insuficiencias.

Como ya fue divulgado, el Producto Interno Bruto (P.I.B.) creció un 2,3 por ciento, que sin llegar a lo planificado, supera en dos décimas el alcanzado en el primer semestre del año pasado. Cierto es que todavía el comportamiento del P.I.B. no se nota en la economía de la familia cubana promedio.

Se reafirma la tendencia creciente de las actividades productivas, al tiempo que se preservan en niveles similares los servicios sociales a toda la población.

También los diputados recibieron una detallada panorámica de la marcha de la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobados por el Sexto Congreso, proceso que constituye la principal tarea de todos, por cuanto de su éxito dependerá la preservación y el desarrollo del socialismo en Cuba, un socialismo próspero y sostenible, que a la vez que ratifica la propiedad social —como ya explicó el compañero Murillo— sobre los medios fundamentales de producción, reconoce el papel de otras formas de gestión no estatales; reafirma a la planificación como instrumento indispensable en la dirección de la economía, sin negar la existencia del mercado.

Deseo reiterar la convicción de que en este frente de significación estratégica ha continuado el avance y ya comienzan a observarse los primeros resultados alentadores, aunque también es verdad que falta un largo y complejo camino para actualizar nuestro modelo económico y social, asegurando el apoyo mayoritario de la población a este proceso, lo cual excluye la utilización de terapias de choque y el desamparo de millones de personas que caracterizan a las políticas de ajuste aplicadas en los últimos años en varias naciones de la rica Europa.

El fenómeno de la dualidad monetaria constituye uno de los obstáculos más importantes para el progreso de la nación, y tal como señala el Lineamiento número 55, deberá avanzarse hacia la unificación, teniendo en cuenta la productividad del trabajo. El propio Lineamiento reconoce la complejidad de este propósito, que exigirá una rigurosa preparación y ejecución, tanto en el plano objetivo como subjetivo.

Sobre el particular puedo comunicarles que han proseguido los estudios para la supresión de la dualidad monetaria de forma ordenada e integral, lo cual nos permitirá acometer transformaciones de mayor alcance y profundidad en materia de salarios y pensiones, precios y tarifas, subsidios y tributos. En pocas palabras, lograr que todos los ciudadanos aptos se sientan incentivados a trabajar legalmente a partir de restablecer la vigencia de la ley de distribución socialista, "de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo", lo que propiciará terminar con la injusta "pirámide invertida", o lo que es lo mismo, a mayor responsabilidad, menor retribución.

Al propio tiempo, debemos otorgar la máxima prioridad al perfeccionamiento del sistema de producción agropecuaria, asegurando que los experimentos aprobados para liberar las trabas que frenan su desarrollo alcancen los objetivos propuestos.

Asimismo, con la introducción en los planes para el próximo año de las directivas aprobadas, las empresas estatales lograrán mayor autonomía en su gestión y en la distribución de los resultados —como fue más ampliamente explicado en la mañana de hoy.

Del mismo modo, apoyaremos decididamente la creación de cooperativas no agropecuarias, las cuales, de conjunto con el continuado despliegue del trabajo por cuenta propia, facilitarán liberar al Estado de actividades productivas y de servicios no fundamentales y concentrarse en el programa de desarrollo a largo plazo.

La implementación de los Lineamientos lleva implícita la necesidad de evaluar sistemáticamente los efectos de los cambios que se han venido introduciendo y corregir con prontitud cualquier desviación. También demanda el establecimiento de un clima permanente de ORDEN, DISCIPLINA Y EXIGENCIA en la sociedad cubana, premisa imprescindible para consolidar el avance de la actualización del modelo económico y no admitir retrocesos contraproducentes.

Precisamente, a este asunto dedicaré la mayor parte de mi intervención, tal y como les expresé a ustedes el 24 de febrero en la Sesión de Constitución de la actual Legislatura del Parlamento, ocasión en la que contamos con la presencia del compañero Fidel, quien sobre el particular expresó, cito: "la gran batalla que se impone es la necesidad de una lucha enérgica y sin tregua contra los malos hábitos y los errores que en las más diversas esferas cometen diariamente muchos ciudadanos, incluso militantes", fin de la cita.

Este tema no resulta agradable para nadie, pero me atengo al convencimiento de que el primer paso para superar un problema de manera efectiva es reconocer su existencia en toda la dimensión y hurgar en las causas y condiciones que han propiciado este fenómeno a lo largo de muchos años.

Imagino las noticias en los próximos días de la gran prensa internacional, especializada en denigrar a Cuba y someterla a un frenético escrutinio; ya nos hemos acostumbrado a vivir bajo el asedio y no debemos restringirnos a debatir con toda crudeza la realidad, si lo que nos motiva es el más firme propósito de rebasar el ambiente de indisciplina que se ha arraigado en nuestra sociedad y ocasiona daños morales y materiales nada despreciables.

Hemos percibido con dolor, a lo largo de los más de 20 años de período especial, el acrecentado deterioro de valores morales y cívicos, como la honestidad, la decencia, la vergüenza, el decoro, la honradez y la sensibilidad ante los problemas de los demás.

Recordemos las palabras de Fidel en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el 17 de noviembre de 2005, cuando dijo que a esta Revolución no podría destruirla el enemigo, pero sí nosotros mismos y sería culpa nuestra, advirtió.

Así, una parte de la sociedad ha pasado a ver normal el robo al Estado. Se propagaron con relativa impunidad las construcciones ilegales, además en lugares indebidos, la ocupación no autorizada de viviendas, la comercialización ilícita de bienes y servicios, el incumplimiento de los horarios en los centros laborales, el hurto y sacrificio ilegal de ganado, la captura de especies marinas en peligro de extinción, el uso de artes masivas de pesca, la tala de recursos forestales, incluyendo en el magnífico Jardín Botánico de La Habana; el acaparamiento de productos deficitarios y su reventa a precios superiores, la participación en juegos al margen de la ley, las violaciones de precios, la aceptación de sobornos y prebendas, el asedio al turismo y la infracción de lo establecido en materia de seguridad informática.

Conductas, antes propias de la marginalidad, como gritar a viva voz en plena calle, el uso indiscriminado de palabras obscenas y la chabacanería al hablar, han venido incorporándose al actuar de no pocos ciudadanos, con independencia de su nivel educacional o edad.

Se ha afectado la percepción respecto al deber ciudadano ante lo mal hecho y se tolera como algo natural botar desechos en la vía; hacer necesidades fisiológicas en calles y parques; marcar y afear paredes de edificios o áreas urbanas; ingerir bebidas alcohólicas en lugares públicos inapropiados y conducir vehículos en estado de embriaguez; el irrespeto al derecho de los vecinos no se enfrenta, florece la música alta que perjudica el descanso de las personas; prolifera impunemente la cría de cerdos en medio de las ciudades con el consiguiente riesgo a la salud del pueblo, se convive con el maltrato y la destrucción de parques, monumentos, árboles, jardines y áreas verdes; se vandaliza la telefonía pública, el tendido eléctrico y telefónico, alcantarillas y otros elementos de los acueductos, las señales del tránsito y las defensas metálicas de las carreteras.

Igualmente, se evade el pago del pasaje en el transporte estatal o se lo apropian algunos trabajadores del sector; grupos de muchachos lanzan piedras a trenes y vehículos automotores, una y otra vez en los mismos lugares; se ignoran las más elementales normas de caballerosidad y respeto hacia los ancianos, mujeres embarazadas, madres con niños pequeños e impedidos físicos. Todo esto sucede ante nuestras narices, sin concitar la repulsa y el enfrentamiento ciudadanos.

Lo mismo pasa en los diferentes niveles de enseñanza, donde los uniformes escolares se transforman al punto de no parecerlo, algunos profesores imparten clases incorrectamente vestidos y existen casos de maestros y familiares que participan en hechos de fraude académico.

Es sabido que el hogar y la escuela conforman el sagrado binomio de la formación del individuo en función de la sociedad y estos actos representan ya no solo un perjuicio social, sino graves grietas de carácter familiar y escolar.

Esas conductas en nuestras aulas son doblemente incompatibles, pues además de las indisciplinas en sí mismas, hay que tener presente que desde la infancia la familia y la escuela deben inculcar a los niños el respeto a las reglas de la sociedad.

Lo más sensible es el deterioro real y de imagen de la rectitud y los buenos modales del cubano. No puede aceptarse identificar vulgaridad con modernidad, ni chabacanería ni desfachatez con el progreso; vivir en sociedad conlleva, en primer lugar, asumir normas que preserven el respeto al derecho ajeno y la decencia. Por supuesto, nada de esto entra en contradicción con la típica alegría de los cubanos, que debemos preservar y desarrollar.

Me he limitado a hacer un recuento de los fenómenos negativos más representativos, sin el ánimo de relacionarlos uno por uno, ya que ello extendería innecesariamente estas palabras.

Con el concurso del Partido y los organismos del Gobierno, se efectuó un primer levantamiento que arrojó 191 manifestaciones de este tipo —conscientes estamos de que no son las únicas y de que hay muchas más—, separadas en cuatro categorías diferentes: la indisciplina social, las ilegalidades, las contravenciones y los delitos recogidos en el Código Penal.

El combate contra esas nocivas conductas y hechos debe efectuarse utilizando diversos métodos y vías. La pérdida de valores éticos y el irrespeto a las buenas costumbres puede revertirse mediante la acción concertada de todos los factores sociales, empezando por la familia y la escuela desde las edades tempranas y la promoción de la Cultura, vista en su concepto más abarcador y perdurable, que conduzca a todos a la rectificación consciente de su comportamiento. Este será, no obstante, un proceso complejo que tomará bastante tiempo.

El delito, las ilegalidades y las contravenciones se enfrentan de manera más sencilla: haciendo cumplir lo establecido en la ley y para ello cualquier Estado, con independencia de la ideología, cuenta con los instrumentos requeridos, ya sea mediante la persuasión o, en última instancia, si resultase necesario, aplicando medidas coercitivas.

Lo real es que se ha abusado de la nobleza de la Revolución, de no acudir al uso de la fuerza de la ley, por justificado que fuera, privilegiando el convencimiento y el trabajo político, lo cual debemos reconocer que no siempre ha resultado suficiente.

Los órganos estatales y del gobierno, cada uno en lo que les corresponde, entre ellos la Policía, la Contraloría General de la República, la Fiscalía y los Tribunales deben contribuir a este empeño, siendo los primeros en dar ejemplo de apego irrestricto a la Ley; reforzando así su autoridad ante la sociedad y asegurando el apoyo de la población, como ha quedado demostrado en el enfrentamiento reciente a bochornosos casos de corrupción administrativa, en los que se involucraron funcionarios de organismos y empresas.

Es hora ya de que los colectivos obreros y campesinos, los estudiantes, jóvenes, maestros y profesores, nuestros intelectuales y artistas, periodistas, las entidades religiosas, las autoridades, los dirigentes y funcionarios a cada nivel, en resumen, todas las cubanas y cubanos dignos, que constituyen indudablemente la mayoría, hagan suyo el deber de cumplir y hacer cumplir lo que está establecido, tanto en las normas cívicas como en leyes, disposiciones y reglamentos.

Cuando medito sobre estas lamentables manifestaciones, pienso que a pesar de las innegables conquistas educacionales alcanzadas por la Revolución y reconocidas en el mundo entero por los organismos especializados de las Naciones Unidas, hemos retrocedido en cultura y civismo ciudadanos. Tengo la amarga sensación de que somos una sociedad cada vez más instruida, pero no necesariamente más culta.

En tal sentido, vale la pena recordar aquella frase que se ha atribuido a distintos autores, entre ellos al filósofo y escritor español Miguel de Unamuno, quien para resumir sus vivencias acerca de las normas de convivencia de unos campesinos de Castilla expresó: "¡Qué cultos son estos analfabetos!"

Nada es más ajeno a un revolucionario que la resignación, o lo que es lo mismo, la rendición ante las dificultades. Por tanto, lo que nos corresponde es levantar el ánimo y el espíritu de combate y enfocarnos en la gigantesca y paciente tarea de revertir la situación creada.

En mi criterio, el denominador común de todo este fenómeno ha sido y es la falta de exigencia de los encargados de hacer cumplir lo establecido, la ausencia de sistematicidad en el trabajo a los diferentes niveles de dirección y el irrespeto, en primer lugar, por las entidades estatales de la institucionalidad vigente, lo cual, por otra parte, menoscaba su capacidad y autoridad para exigir a la población que se atenga a las regulaciones existentes.

Por solo citar un ejemplo: ¿cuántas violaciones de las normativas de Planificación Física han sido detectadas en el sector estatal a lo largo y ancho del país, algunas de ellas denunciadas en la prensa? Hay que reforzar, como ya lo estamos haciendo, el orden y la disciplina en todos los organismos del gobierno.

Al propio tiempo, los dirigentes desde las instancias nacionales hasta la base, deben abandonar la pasividad y la inercia en su conducta; deben dejar de mirar al otro lado, cuando el problema está aquí, para no verlo. Basta ya de tener miedo a buscarse problemas en el cumplimiento de nuestros deberes, y asumir como propia una mentalidad de orden, disciplina y exigencia, sin temor a buscarse problemas por reclamar el cumplimiento de lo establecido.

El enfrentamiento a la indisciplina social no puede convertirse en una campaña más, sino en un movimiento permanente cuya evolución dependerá de la capacidad de movilizar a la población y a los diferentes actores de cada comunidad, sin excluir a nadie, con rigor e intencionalidad política.

Hagamos balance de las fuerzas con que cuenta la Revolución y comprenderemos que son más que suficientes para alcanzar el éxito.

Las primeras acciones realizadas por el Partido, la Juventud y las organizaciones de masas para fortalecer la prevención y el enfrentamiento han evidenciado, en apenas cuatro meses, que a medida en que las instituciones políticas, sociales y administrativas han profundizado su actuación en esta esfera, la población ha patentizado su respaldo y se suma denunciando y combatiendo hechos y conductas violatorias de la legalidad.

Si queremos triunfar en esta tarea hay que incorporar al pueblo, a cada ciudadano, no mediante arengas y consignas vacías en encendidas reuniones, sino sembrando en cada uno la motivación por ser mejores y llevando por delante el ejemplo personal.

Ese era el tema central de mis palabras, aprobadas por el Buró Político en la mañana de ayer. Sobre este tema que acabo de concluir se puede estar hablando varias horas, pero es suficiente lo que he dicho, lo demás se debe publicar.

Como es natural esto se publicará en toda nuestra prensa. Yo les sugiero a todos ustedes y a los que me escuchan, que se lo lean con calma, y mediten individualmente, solo les pido que mediten personalmente.

Pasando a otro tema, ayer nuestros diputados emitieron un Llamamiento a todos los parlamentos del mundo y a las personalidades comprometidas con la justicia para que reclamen a las autoridades de Estados Unidos la liberación y el regreso inmediato de Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando, quienes el próximo 12 de septiembre cumplirán 15 años de injusta prisión.

También aplaudimos las emotivas palabras del Héroe de la República de Cuba, René González, quien ha venido a reforzar la lucha por esta noble causa, que no se detendrá hasta que todos retornen a la Patria.

Finalmente debo expresar que las recientes revelaciones del ciudadano norteamericano Edward Snowden permitieron confirmar la existencia de sistemas de espionaje global de Estados Unidos, que violan la soberanía de las naciones, incluso, de sus aliados, y los derechos humanos.

Cuba que ha sido históricamente uno de los países más agredidos y también más espiados del planeta, ya conocía de la existencia de estos sistemas de espionaje.

Lo nuevo e inusitado ha sido la manera en que se ha impuesto el control mediático y la censura para desviar la atención de lo fundamental, o sea, el enorme poder del gobierno norteamericano en el control masivo de las tecnologías de la información y de los medios de comunicación y centrarse, entonces, en la persecución internacional del denunciante.

Aprovechándose de su poderío mediático internacional —supranacional ya porque estos medios se van por encima de las naciones— se concentran ahora en la persecución internacional del joven denunciante de estas actividades.

Las amenazas de aplicar medidas económicas contra Ecuador y la acción concertada de varios países europeos para impedir el sobrevuelo o aterrizaje del Presidente Evo Morales, demuestran que vivimos en un mundo en el que los poderosos se sienten en condiciones de violentar el Derecho Internacional, vulnerar la soberanía de los Estados y pisotear los derechos de los ciudadanos.

Ante esta filosofía de dominación, todos los países del Sur estamos y continuaremos estando en peligro.

Apoyamos los legítimos reclamos y pronunciamientos de los Presidentes de Venezuela, Ecuador, Argentina, Bolivia, Nicaragua, Brasil, Uruguay y de otros líderes latinoamericanos y caribeños.

Llamamos a la movilización de la opinión pública internacional, a la enérgica denuncia y firme condena de las amenazas contra Ecuador y del atropello contra el Presidente de Bolivia, contra toda Nuestra América.

Respaldamos el derecho soberano de la República Bolivariana de Venezuela y de todos los Estados de la región de conceder asilo a los perseguidos por sus ideales o luchas por los derechos democráticos, según nuestra tradición.

No aceptamos dobles raseros, interferencias ni presiones de ningún tipo. Como ha señalado el Presidente Nicolás Maduro, no se puede dar refugio y negar la extradición a Venezuela de un terrorista internacional como Posada Carriles, autor, entre otros crímenes, de la voladura en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación con 73 seres humanos, y al mismo tiempo pretender que esta hermana nación no ejerza su derecho legítimo.

Hoy estamos a 7 de julio, nos separan pocos días para conmemorar el 60 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Enfrentemos los nuevos retos con la misma decisión e inconmovible fe en la victoria que siempre nos ha inculcado el Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz.

Muchas gracias (Aplausos).

Venga verano… ¡sin quemarnos la piel!

Venga verano… ¡sin quemarnos la piel!

 

Por Graciela Guerrero Garay   Foto: Leo Cortés

La advertencia está fielmente argumentada. Los seres humanos no tienen en su cuerpo ningún tipo de célula u órgano que les permita receptar las perturbaciones, tormentas magnéticas y presiones atmosféricas sin afectarse.

O, lo que es igual, la salud humana de cualquiera de nosotros está en riesgo, si nos exponemos a estos fenómenos sin protección y, aún así, son inevitables las dañinas influencias que recibimos. Con la llegada del verano, el alerta roja no excluye ni edad ni color de piel.

Para los cubanos, en especial, no ir a la playa en los meses estivales significa, para una gran mayoría, “no tener vacaciones”. Igual sucede con los trajes de baños, entre más ligeritos, mejor.

Sin embargo, las explosiones solares ocurridas en los últimos años, el deterioro de la capa de ozono y la agresividad del cambio climático pueden tendernos una trampa mortal: correr el peligro de contraer cáncer de piel. Los rayos ultravioletas, aseguran los expertos, la menor de las afectaciones que causan es un mayor y acelerado envejecimiento de la dermis.

En Las Tunas, por ejemplo, con una cadena de atractivas playas en sus litorales norte y sur, la temporada arrastra al mar a cientos de miles de bañistas, sin contar – y sumando a la vez- a quienes buscan las ofertas del Campismo Popular, un paquete turístico nada despreciable para la familia tunera. Empero, en este ir y venir del ocio, las exposiciones largas y desprotegidas al sol hacen arista común en daños y consecuencias.

Las quemaduras graves o moderadas, enrojecimiento, edemas y picazones figuran en la lista que los especialistas indican como enfermedades producidas por la exposición prolongada e indiscriminada bajo el astro amarillo, el cual por el clima de la región y el país es cada vez más violento, sin descontar que a nivel global hay un incremento notable de los rayos ultravioletas.

Otro de los problemas asociados a la insolación irresponsable son las cataratas en los ojos, cuya sensibilidad, al ser lastimados, propicia su aparición, incluso, en edades muy tempranas, por lo que el  uso de gorras, sombreros o viseras son atuendos prácticamente obligatorios, más en niños y adolescentes.

Especial atención hacen los médicos sobre el riesgo de padecer del más agresivo de los cánceres de piel, el melanoma; al tiempo que orientan no dejarse llevar por el exceso de entusiasmo, ser sensatos en el tiempo “de refrescar” el calor y  jamás minimizar el llamado de alerta pues, ignorar la realidad, sería costoso el resto de la vida.

Lo ideal, sin amargarle el verano a nadie, es usar cremas protectoras solares, bañarse en las primeras horas de la mañana y bien cerca del crepúsculo; y cubrirse la piel. Sin que parezca un chiste, la original e ilustrativa expresión de Lesly, una joven de 20 años adepta a los hilos dentales, con eso de “ya yo boté mi tanga, porque no quiero irme a la tonga”, es la mejor moraleja de un asunto irreversible: el deterioro ambiental mata. Hay que divertirse con cordura.

Su aparente “gracia” al responder resume,- no tengo dudas-, un problema a evaluar muy en serio en esta parte del trópico: la moda y los atuendos de verano no necesitan desnudos. El clima cambió y tiene que cambiar la mente y los desfiles de pasarela. No es cuestión de gustos. Es salud y vida.

Clases en Cuba: Un adiós temporal hasta Septiembre

Clases en Cuba: Un adiós temporal hasta Septiembre

 

Por Graciela Guerrero Garay   Fotomontaje: Chela

No puedo dudarlo. Estas alegrías de ahora mismo andan de ronda por el archipiélago. Vienen, para todos, en las imágenes que difunden los canales nacionales de la Televisión. O se incrustan en la piel como epigramas de amor, tal sucede a padres, educadores y estudiantes, cualquier día de esta semana.

¡Se acabaron las clases! Se escucha por doquier y no es expresión de alivio. Es la llegada de un necesario y temporal adiós a la mochila cargada de libros y libretas, lápices y crayolas. Un beso, un poco más largo, a la maestra o el maestro que se quedó en la retina y recitaremos, palmo a palmo, en los juegos a la escuelita.

 Y lo esencial, mostrarle la boleta de notas al barrio entero y la familia, sobre todo la que vive lejos y espera las vacaciones para reencontrarse. Un acontecimiento repetitivo, año tras año, el cual no pierde trascendencia ni encanto y se recicla en la misma casa. Primero, con los más pequeños. Luego, estos crecen y llegan otros. Nietos, sobrinos, primos, vecinos.

La cercanía afectiva de los cubanos es única, sin minimizar carácter, personalidad y arquetipos biosociales.  Por ello, este importante suceso del cierre del curso escolar involucra a cubanas y cubanos por igual. Saca lágrimas de alegría, tristeza, promesas, encuentros, desencuentros… Emociona y une desde el cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí.

En la capital de Las Tunas y sus ocho municipios la vivencia atrae y multiplica otras locaciones de la Isla. Es un hecho igual y diferente. Cambian los rostros, las escuelas, los docentes, pero allá, donde convergen esfuerzos, realidad y concreción, Cuba terminó su período lectivo y hay una felicidad colectiva y personal.

En la escuela primaria Tony Alomá, de esta ciudad tunera, la promoción alcanzó el 99 por ciento y los éxitos principales se concentraron en el apoyo a los Círculos Infantiles, el tercer lugar obtenido en el proyecto “Mi escuela Campeona”, ganar la sede nacional del Taller de Bibliotecas y ser referencia en el país de las actividades para promover el interés por la lectura, entre otras.

El beneplácito por el trabajo realizado, superior al anterior curso escolar, hizo galas en el acto de fin de curso. Las fotos son testigos vitales y un lindo vistazo a lo que pasa, esta semana, en Cuba, con cubanas y cubanos.

Anda de sombreros Las Tunas y la décima

Anda de sombreros Las Tunas y la décima

 

Por Graciela Guerrero Garay

Sombreros de yarey adornan por estos días la cabeza de cientos de tuneros y visitantes que asisten a la XLVI Jornada Cucalambeana, como símbolo de excelsa cubanía y el objeto más tradicional que simboliza la identidad del campesino en Cuba, donde está a punto de cerrar el evento cultural más importante que honra en Iberoamérica al poeta bucólico Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, El Cucalambé.

El Cornito, sitio campestre en el cual sobreviven las ruinas de la que fuera su casa natal, se llenó desde el pasado jueves de canturrias, remembranzas y encuentros demostrativos de la vitalidad del género poético y su fuerza en el continente, favorecido con la calidad de la décima cantada y escrita, su cabalgadura con hidalguía y la devoción que inspira a los más pequeños.

En medio de tanto y todo, el tradicional sombrero de yarey también tiene su fiesta y deviene orgulloso emblema en el banquete campesino, al tiempo que cae como anillo al dedo para proteger a participantes e invitados del intenso sol que brilla sobre estas tierras.

Así, adornado con bandas de color azul y rojo, en dependencia de los bandos que representen sus propietarios, la típica pieza trae en su historia la imagen legendaria de los mambises y del cubano común,- nacido monte adentro, labrador o guajiro -, y señorea por la capital Iberoamericana de la Décima volviéndose, a los ojos curiosos, en un distingo más de este popular y esperado revuelo cultural.

Hoy lunes, cuando en el Teatro Tunas, se ponga punto y final a la Jornada Cucalambeana quedará en la memoria el sombrero de yarey y no se tirará a un lado porque, como excelente protector solar que es,  su uso es más presencial en la cotidianidad de la Isla y, más aquí, donde el bautizo de fuego viene desde la loma y apodó para siempre a la región  como una tierra caliente.

Actos de fin de curso: Emociones y más retos

Actos de fin de curso: Emociones y más retos

 

Texto y fotos Graciela Guerrero Garay

La mayoría de las escuelas de las educaciones Primaria y Secundarias Básicas ya hicieron sus actos de fin de curso, donde emociones, resúmenes de logros, metas a perfeccionar o alcanzar definitivamente y abrazos de camaradería y despedida temporal se fundieron en danzas, certificados de reconocimiento, compromisos y cubanía, en dependencia de las iniciativas de cada lugar.

Con estas actividades, en las cuales el trabajo de los instructores de arte de los centros estudiantiles cubanos resaltó en matutinos y vespertinos, quedó terminado el año escolar para los educandos, en tanto los docentes continuarán sus labores hasta el 20 de julio.

En Las Tunas, la conocida provincia Balcón del Oriente, este curso superó los resultados del anterior en las pruebas de ingreso para la Educación Superior, se consolidó la campaña a favor de la lectura, se cumplieron los pronósticos de afianzar las transformaciones y optimizaron de manera integral la calidad de las clases teóricas y prácticas, con un debido uso de la base material de estudio y planteles remozados y habilitados con mejores recursos humanos y materiales.

A partir de esta semana la mayoría de los alumnos disfrutan ya de su etapa vacacional, otros se enfrascan en ultimar detalles para presentarse a los exámenes extraordinarios – tanto para subir notas como buscar el aprobado-, y los educadores trabajan en los asuntos finales del presente calendario y la preparación del próximo, el cual comenzará en la primera semana de septiembre.

Son días estos acá en la Isla de emociones y retos, llenos del calor humano enraizado en de una de las tareas más hermosas que testifican el valor moral y social de la Revolución, su educación, en la cual siempre se avanza un poco más en ese empeño de recoger hombres y mujeres libres porque se siembran escuelas, parafraseando las esencias de un pensamiento del más grande y universal Maestro cubano: José Martí.

Verano: Conduzca y tome café

Verano: Conduzca y tome café

 

  • La llegada del verano en Cuba incrementa los riesgos de accidentes del tránsito, un tema que está en las causas de muerte en el país y, aún cuando disminuyan, la Dirección Nacional del organismo alerta sobre la prevalencia de las infracciones del Código de Seguridad Vial.
  • El viejo mito de que la cafeína desvela se confirma en una investigación australiana, publicada por la revista British Medical Journal.

Por Graciela Guerrero Garay

En la Isla disminuyeron los accidentes del tránsito en los tres meses del actual año, sin que ello signifique un salto positivo pues, todavía, como señala la Dirección Nacional de Tránsito, continúan las infracciones del Código de Seguridad Vial, el cual entró en vigor en marzo del 2011.

Mientras prevalezca la indisciplina en calles, avenidas y carreteras se incrementa el riesgo de que los fatales indicadores se disparen y, con ellos, la secuela de dolor, invalidez, pérdidas económicas y muerte de estos eventos, los cuales superaron la cifra de los 2 mil 800 en el primer trimestre del 2013 en Cuba y trajeron aparejados 184 muertos y 2 mil 017 lesionados.

Con la llegada del verano y las llamadas vacaciones masivas – dado que la mayoría de los trabajadores y el sector estudiantil y Educación recesan- crecen los peligros de ocurrencia, al incrementarse la circulación de vehículos y la visita a lugares recreativos, donde normalmente los divertimentos están asociados a bebidas alcohólicas y exaltación emocional, causas que influyen notablemente en las desobediencias viales de los conductores.

En contrapartida a la ingestión de alcohol, un estudio realizado en Australia demostró que las sustancias con alto contenido de cafeína previenen los accidentes del tránsito, pues evita que los choferes se queden dormidos en las distancias largas, fundamentalmente en horarios nocturnos, aunque esto no suple la necesidad de dormir y sugiere deben hacerse paradas temporales para descansar de la conducción.

La investigación, primera en asociar la ingestión de café, té o bebidas energéticas a la reducción de estos sucesos lamentables, patentó además que los conductores involucrados en un choque en los últimos cinco años incrementaban, en un 81 por ciento, la probabilidad de sufrir otra colisión.

En el mundo suceden 1.2 millones de muertes anuales en accidentes del tránsito y las estadísticas señalan  que en Estados Unidos, cada 15 segundos, ocurre uno, por lo cual este lado negro de la industria automotriz ocupa la atención, en cualquier lugar del planeta, de las instituciones implicadas en crear una conciencia pública de la responsabilidad ante el timón.

Cuba mantiene una campaña permanente en ese sentido, la cual incluye  reparaciones de vías, actualización de las señales y más vigilancia por las fuerzas motorizadas para persuadir y multar a quienes, todavía, violan el Código Vial y denotan que subestiman su deber social mientras conducen. 

Vacaciones escolares: Ojo en la vía

Vacaciones escolares: Ojo en la vía

 

Por Graciela Guerrero Garay

¿Quién olvida sus juegos infantiles? Jugar, en la infancia, es tan necesario como volar para las aves. Es una razón de ser, la cual forma parte íntegra del descubrimiento, el conocimiento, la formación de valores y la personalidad en esos años pueriles donde, fantasía y deseos, tejen un carrusel perfecto en la espiral de la vida.

Sin embargo, no siempre los padres asumen una actitud responsable ante esta actividad y, con ojo observador en la calle y los barrios, cualquiera puede pensar que les dan vía libre hacia el libertinaje y, en consecuencia, reciben su apoyo y el de los adultos que están por los alrededores. La señal evidente es la indiferencia que muestran ante el potencial y real peligro de los juegos.

En tiempos de mi infancia y de las generaciones precedentes, quizás, tuvo lógica armar un campo deportivo en cualquier espacio del reparto. Para entonces, el tránsito era escaso y los conductores no padecían de “la corrimanía” de hoy, agudizada por el irrespeto a las leyes de vialidad. Ahora, hasta por las aceras, te sale de repente una moto, una bicicleta, un carretón o un coche. El reloj no cuenta; los violadores no tienen horarios.

La cautela es vital en la etapa de vacaciones, pues aumentan los riesgos y el número de niños propensos a cualquier accidente, porque todavía muchos tutores continúan en sus centros de trabajo y, algunos, obligados por las circunstancias, dejan a sus vástagos (ya mayorcitos) solos en casa.  Sin el ojo protector, cualquier diablura florece.

No hace tanto, regañé a un par de chicos que treparon a un árbol y, ante la suerte de balancín que hicieron, los gajos crujían. Por segundos, no cayeron al pavimento. Al día siguiente, en la concurrida avenida del área del Tanque de Buenavista, también faltó un minuto para la ocurrencia fatal de un accidente: el camión explotó la pelota de balompié. El niño de 10 años, quien venía detrás, quedó estático a menos de medio metro de la rueda.

Jugaban en plena calle y por todos sus costados  les rodeaban los adultos. Ninguno regañó, alertó ni ejerció su deber social. Para muchos, esta indiferencia se debe a que, ante el llamado de atención, los muchachos faltan el respeto y se burlan. Entonces, como dijo una señora,  “que los padres se encarguen. Con los de uno, ya tenemos”. Contado así, en un artículo, simula una anécdota sin trascendencia. Sin embargo, los accidentes en la vía crecen a diario, aunque algunas estadísticas anuncien un descenso en la curva mortal. Mas, siento, que la vida no debe escaparse y, menos, por un descuido irresponsable y evitable.

Los dedos vuelven a la familia. En la exigencia está la clave de una buena educación. La responsabilidad es un valor adquirido, se enseña y aprende. Es diario, objetivo y necesita de convicción y argumentación. La calle y los espacios abiertos donde exista la mínima posibilidad de circulación de vehículos, no son para jugar. La comodidad o la cercanía al hogar, no elimina el peligro.

El verano siempre trae sus signos tentativos. Chicas y chicos suelen aburrirse con frecuencia y presionan para alcanzar sus intereses. No es nada ajeno y anormal, pero la cordura y el tutelaje paterno no pueden perder las coordenadas, ni frenar, tampoco, el sano divertimento.

Las vacaciones son un espacio diseñado para recuperar ese desgaste bioenergético que aparece con el trabajo y el estudio continuado. De conjunto, hay una voluntad explícita de pasarlo de la mejor manera, tanto social como familiarmente, pero el riesgo se multiplica por doquier: en la playa, las piscinas, el barrio, las fiestas, el campismo y las carreteras… La mayoría de las conductas irresponsables de los más pequeños, nacen bajo el manto de la inocencia.

Vale meditar. Juguemos con sonrisas y cero llantos. Albert Einstein, uno de los científicos más trascendentes del Siglo XX, lo escribió para estos tiempos: “la vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”.