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Encuentro Internacional de Solidaridad con Bolivia

Encuentro Internacional de Solidaridad con Bolivia

Sangre india, América

Por Graciela Guerrero Garay

América Latina es india. No importa que ahora esté llena de corbatas blancas, trajes de seda o smoking de hilos. No cuenta que se hablen mil dialectos ni sean bilingües sus naciones. América es india.

Es su gen primario, la sabia de la tierra, los secretos de sus bosques, montañas, arenales, ríos, cuevas, cavernas, cascadas y selvas. Nada le mutila su derecho, aunque el asfalto haya sustituido sus arterias y nunca se recuerde en los almanaques ni las efemérides.

El indio es la sangre que le sacó el frescor a sus entrañas, descubrió sus misterios, le nombró sus piedras, sus flores, sus aves, cosechó sus frutos. El látigo que dominó las primeras fieras y le hizo el milagro de los cantos eternos y la luz del fuego.

Su voz fue apagada en los intentos, pero no muerta. Aquí está Bolivia gritando por todos, aunque ahora mismo cierre los ojos a la vida un colombiano y no le importe a los titulares de sus diarios, que pueden, ahora mismo también, llenar los ojos del mundo con tinta roja anunciando la boda de una princesa llamada ANA.

Me llega el llamado… ALERTA  AMERICA LATINA .QUIEREN ACRIBILLAR A LOS INDIOS.¡...POR ESO DICEN QUE ESTAN FINANCIADOS DESDE EL EXTERIOR Y QUE LA FARC ESTA DETRAS DEL MOVIMIENTO de protesta campesina...OJO...PELEN EL OJO... PUEBLOS DEL MUNDO... así en mayúscula, para que se note y no se pierdan las pisadas de estos hermanos que se cansaron de andar descalzos y mudos, como si no existieran.

Aunque nunca llegue a saberse, hoy habló la dignidad. Hoy, en un rincón de Colombia, en un resguardo indígena creado para la Convivencia, el Diálogo y la Paz, en el corazón indígena del Cauca, se escucharon unas palabras solemnes, perdurables, serenas y hermosas. Es que no eran palabras, sino pasos que venían de siempre y que seguirán resonando en las almas de los silenciados y excluidos, hasta cuando se hagan verdad y vida. Durante 22 minutos, se recogieron siglos de dignidad y resistencia.

Esa es la noticia, las palabras de Feliciano Valencia, Consejero del CRIC, en la Rueda de Prensa de la Minga de los Pueblos, en La María Piendamó, este 18 de octubre. Pero hay más valentía en este justo reclamo de nuestra sangre india, que hierve estoicamente y se ha puesto de pie como Tupac Amaru, Hatuey, los dioses Maya, los aztecas, Tupac Katari, Bartolina Sisa, el Che y toda esta herencia que es América de hombres dignos desde sus ascentros.

La Marcha de Solidaridad con Bolivia, para llegar al Encuentro Internacional que promueve la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) con todas las voces de Bolivia, Ecuador, Perú Colombia, Chile y Argentina es la huella milenaria de los que ya dijeron BASTA y echaron a andar. La Pachamama es un grito decidido de libertad.

Nadie queda excluido. Es América, sus raíces, sus colores, sus perfumes, sus gestos, sus esencias. La oración se elevará al cielo desde cualquier lugar que exista un indio. Guatemala, Nicaragua, Brasil. El separatismo y el terrorismo tienen que ser condenados. Los pobres y los pueblos deben marchar unidos. América y sus muertos lo exigen. La razón les asiste. Es una desde siempre.

Estas líneas, apenas hilvanadas con el frenesí que me llega en los correos electrónicos de voces amigas, es la herencia india que brota también en mi Cuba desde la Punta de Maisí hasta el Cabo de San Antonio. Es la justicia al heroico indio Hatuey, quien se enfrentó con su gente al colonizador Diego Velázquez y sus soldados. Lo quemaron vivo y no murió. Guamá, años más tardes, reencarnó su espíritu y encabezó la lucha.

Bolivia es el cetro de la unión y la fuerza. Es la mano cerrada y solidaria de los que fueron atacados por la ambición, marginados y excluidos, los que viven en los lagos oscuros de la ignorancia y la inmensidad del silencio obligado de las leyes fascistas de los gobiernos que, hasta ahora, le sacaron el sudor y trataron de extirpar sus raíces.

El mensaje es concreto. ALERTA  AMERICA LATINA .QUIEREN ACRIBILLAR A LOS INDIOS. Ninguno de los latinoamericanos de este siglo podemos ignorarlo. Ni en el norte, ni en el centro ni en sur. Nuestros hijos han de amar la sabia de sus cimientes. No importa que prefieran el merengue o la cumbia, mastiquen palomitas de maíz transgénico,  se disputen el último grito de las discotecas o se enseñen a desleer en los libros de Historia.

Somos responsables de nuestra sangre india. Los neoliberales que proclaman su extinción, como contaminan la madre Natura y envenenan el cerebro de las masas y las naciones, hay que sacudirles la corbata, quitarles el traje de paño o las telarañas del corazón.

Este mundo es de todos. Los indios no quieren guerra. Quieren Paz. Así nacieron y vivieron hasta que llegaron las botas colonizadoras, antes en veleros, ahora con compañías, corporaciones, saqueo, mal pagos, desempleos, miseria y humillación.

Hora cero América. Bolivia, con Evo Morales, es la resurrección de la primavera. El mito es real: "VOLVEREMOS Y SEREMOS MILLONES". La sangre india sabe la causa del porqué está hirviendo a borbotones. Los abuelos lo advirtieron. Ya no llora el Sur. La crisis está en el norte. Revise sus puntos cardinales. Hay errores que se pagan con la vida.

Bloqueo Económico a Cuba

Bloqueo Económico a Cuba

Disfrazado terrorismo expreso

·        El mundo tendrá la voz abierta el próximo día 29  para detener la falacia imperial de mantener el ya recrudecido “embargo” a la Isla. No es cuestión de estar a favor o en contra. Se trata de llamarle por su nombre y ejercer el legítimo derecho de los pueblos: defender su autonomía y la paz internacional

·        Por más de 16 años, los Estados Unidos han desoído el reclamo de las naciones que condenaron tal terrorismo expreso, que afecta directamente al pueblo cubano y de una manera cruel y genocida a los niños que padecen de enfermedades incurables como el cáncer, al encarecer el costo de los medicamentos por impedir accesos directos a las empresas comercializadoras, en su pretendido afán de acabar con la Revolución Cubana

·        El bloqueo económico, financiero y comercial no es un ataque político. Es una medida fascista y demoledora que origina, año tras año, sumas millonarias en asuntos de inversiones en la Isla, y priva de su soberanía a terceros - léase personas, empresas, asociaciones-  para ayudar, invertir, comercializar y colaborar con Cuba, más ahora cuando el mundo enfrenta una aguda crisis económica y sostener los niveles mínimos de calidad de vida en los países pobres o en vías de desarrollo, es casi un acto mágico.

·        Las voces de la justicia tienen que estar alertas. Ningún país tiene licencia para someter a otro. Es la hora de las mayorías. Ese es el reto para quitarnos las garras de los fuertes. En la unión está la victoria. El gobierno de Estados Unidos debe acabar con este disfrazado modelo de injerencia

Por Graciela Guerrero Garay

La Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba acaba de emitir una justa y detallada Declaración, donde llama a los Parlamentarios del mundo a exigir al Congreso y Gobierno de Estados Unidos que elimine incondicionalmente el bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene por más de 50 años al pueblo cubano.

El próximo día 29 de este mes, la Asamblea General de Naciones Unidas analizará y pondrá en consideración el proyecto de resolución que testifica la necesidad de acabar con esta falacia imperial que mutila, agrede y obliga a la Isla a encarecer más el costo de sus operaciones necesariamente imprescindibles, para mantener el lógico funcionamiento de su estructura social y garantizarle a sus ciudadanos un bienestar armónico y multifacético.

No es un asunto político. Es un disfrazado terrorismo expreso que trasgrede, incluso,  los derechos de terceros. El año pasado a una Asociación en Italia le negaron las cajas para empacar un donativo, porque el destino era Cuba y la empresa que las vendía era de copropiedad americana.

Los verdaderos afectados no son los dirigentes ni el Estado Cubano, como tratan de influir, también en terceros, para que veten los incontables testimonios, denuncias, pruebas, argumentos e informes presentados por funcionarios y representantes de la Isla en eventos, asambleas, cumbres y disímiles plazas y locaciones donde se ha hecho la denuncia.

Simula el juego del ratón y el gato. No levantan el “embargo”, pero acusan a Cuba de violar los derechos humanos. Sin embargo,  para costear los encarecidos tratamientos que se aplican, ininterrumpidamente, en niños con enfermedades como el cáncer, el Ministerio de Salud Pública se ve obligada a invertir el doble, y a veces hasta el triple, sencillamente porque el bloqueo de los Estados Unidos impide la contratación directa, niega créditos, amenaza a productores, eleva los aranceles portuarios y complica el proceso de tal manera que solo un país como este, donde la infancia es un preciado tesoro, se somete a esos despiadados y complejos rompecabezas mercantiles.

Ejemplos hay cientos en estos casi 50 años de la aplicación del facistoide método de mutilar la libertad de los pueblos. Han sido puestos sobre la mesa en todos los escenarios políticos y económicos que tienen lugar. Pero los gobernantes de la Casa Blanca lo recrudecen cada día más, le fortalecen sus esencias con leyes como el Plan Bush, siguen cultivando el odio sobre todo lo que tenga relación con la Isla y silencian aquello que pueda poner en tela de juicio los insostenibles argumentos que esgrimen para atacarla.

Las voces de la justicia tienen que estar alertas. Ningún país posee licencia para someter a otro. Es la hora de las mayorías. Ese es el reto para quitarnos las garras de los fuertes. En la unión está la victoria. El gobierno de Estados Unidos debe acabar con este disfrazado modelo de injerencia. No es un problema privativo de Cuba, concierne a América Latina y a todas las naciones y pueblos por sus legítimos derechos a la autonomía, la libertad de comercio y la autodeterminación de sus destinos.

El 29 de octubre está llamado a ser histórico. Los últimos acontecimientos que envuelven el decursar de la historia en los propios Estados Unidos, lo que está pasando el propio pueblo norteamericano por las políticas neoliberales, la desangrada realidad del continente negro y el dolor perpetuado de los hijos del Sur tienen que sacudir el alma y sacarle tinta a la pluma de los más.

Es el momento de actuar, las saqueadas y explotadas tierras son las de siempre. Las candilejas ya no tienen luz. Los gobernantes de la Casa Blanca no son el ombligo del mundo. Anoten en la agenda que hoy es Cuba, pero mañana pueden ser los demás. ¿Lo duda alguien? 

Educación en Cuba

Educación en Cuba

El interminable pan de los millones

·        Más de dos millones 500 mil estudiantes comenzarán el Curso Escolar 2008 – 2009 en la Enseñanza General

·        Los docentes superan la cifra de 2 mil y hay 4 mil 948 jubilados que volverán a las aulas, sobre todo en las educaciones Primaria y Secundaria.

·        A pesar de las inclemencias del tiempo por las tormentas tropicales y huracanes que incidieron sobre el suelo cubano en este último mes previo, no se detuvieron los preparativos del calendario docente del primero de septiembre, en el cual uno de los objetivos básicos es continuar elevando la calidad de la Educación.

Por Graciela Guerrero Garay

Como todas las obras que testifican la validez del proyecto socialista en Cuba, el Sistema Nacional de Educación no escapa de las miradas extremistas y de los cuños y voces que quieren ridiculizarlo y ponerlo bajo la lupa del parasitismo de ignorancia que sacude, en mayoría, las poblaciones más pobres de este mundo.

Pero, contra viento y marea, esta Isla demuestra por las cuatro esquinas del planeta que su instrucción, gratuita y obligatoria desde los cinco años de edad, es un logro inobjetable de la Revolución Cubana. El robo de talentos – amén de quienes se dejen comprar – es una prueba irrefutable de que el intelecto cubano es sustancioso en conocimiento y garantía.

Los avances científicos en el área de la biotecnología y la salud, por citar los de mayor referencia internacional, salen justamente de esos cientos de miles de niños y niñas que tienen garantizados sus pupitres y libretas, cada septiembre,  durante 50 años ininterrumpidos, haya ciclón, tormenta tropical, dengue, amenazas de guerra, subida de precios en el mercadeo mundial, debacles como la desaparición del socialismo en Europa, crisis económica interna o el más alocado de los presidentes sentado en la Casa Blanca, batuta en mano, recrudeciendo el bloqueo y buscando la manera de sacarle más millones a las arcas con la  mafia contrarrevolucionaria de Miami, bajo el cucu de implantar la “democracia” en la Perla del Caribe.

En todos los lugares de la tierra hay problemas. Ya decía un viejo sabio que para que haya mundo, tiene que haber de todo. Y la Educación Cubana tiene problemas, viejos, nuevos, de ahora y los que vendrán después. Basta con saber que el decursar humano origina por minutos – o devela- nuevos descubrimientos y secretos que, hasta hoy, sustentaban muchas teorías de las asignaturas elementales que se reciben dentro de los planes de estudios.

Hay que replantearse el contenido, incluir otros, abrir nuevas ventanas a las especialidades…en fin, cambiar y transformar para no quedar atrás en las narices del desarrollo. Para quienes tienen todos los recursos, el poder de controlar las altas tecnologías, lo gordo se vuelve flaco, y aún así, no deja de ser una complicación real, que mueve dinero y recursos humanos.

Imagínese Cuba, que todo le cuesta hasta el triple por el injustificado y cruel bloqueo económico de los Estados Unidos, estar entre los países del Tercer Mundo y, por demás, con la exigencia de un comercio donde si no suena la plata, no puedes darle a la lata. ¡Tremendo rompecabezas!

Con todo, jamás se ha suspendido un año académico y ni uno solo de sus niños dejó de matricular, por primera vez o como continuante, en el grado que le corresponde. Y digo niños, pero lo mismo son adolescentes, hombres, mujeres y ancianos dentro de la enseñanza regular como en los tantísimos cursos, postgrados, maestrías, doctorados, diplomados y talleres varios, sea para alcanzar una categoría como para actualizar temarios afines.

Eso es Cuba, cada septiembre y a lo largo de todo el año. Al contrario de lo que dicen los monopolios capitalistas de la información y los manipuladores u omisores de la verdadera realidad cubana, muchas veces hay tantas opciones de superación que la gente no sabe por cuál decidirse.

Pero si de políticas estatales hablamos, no tengo como calificar a los señores criticones antiguos, de turno, de Internet, de lo que sea. Los maestros y profesores se agotan de tanta superación. Si un pecado existe, es el exceso, pero jamás por defecto ni carencia de oportunidades para todos, incluso creo que es el único – o de los pocos que existen en la geografía – que paga salarios enteros por estudiar. La ignorancia si se come a quienes apuntan los más desatinados comentarios que se leen, cuando de hablar de esta Isla se trata.

Y no somos perfectos, negaríamos la dialéctica y el desarrollo implícito en la diversidad. Pero un asunto es que el Estado garantice la educación gratuita, que jamás recorte el presupuesto aunque esté navegando en los mares más difíciles y otro, muy distinto, es que esos millones que reciben clases cumplan con sus deberes, sean finalistas, sobornen para un aprobado o al final de la cuesta abandonen las aulas.

Si sucede, el proceso es visitar a los padres, conversar, persuadir, convencer y regresarlos de algún modo posible. Esta es la batalla de Fidel y su Revolución, desde siempre.

Por eso este septiembre, aún cuando el ciclón Gustav impida que en algunos lugares el primer día del noveno mes no sea justamente el inicio del calendario, será otra fiesta nacional el Año Académico 2008 – 2009, con sus dos millones 549 mil 800 estudiantes de todas las edades, de uniformes, llenando las mañanas y las tardes de una Cuba libre, con cero analfabetismo, repartiendo besos y abrazos entre compañeros, maestros y profesores.

Llena de luz con esos viejos educadores que vuelven, los jubilados. Y no se crean tanto el cuento mediático de que regresan solo por dinero. El que ama su profesión y le ha entregado la vida con decoro, no lo llena lo que suena en el bolsillo.

Siempre habrá millones de cubanos que se salvan de esa peste contagiosa del siglo XXI, en la que embarcan todos los que piensan con el enfermo cerebro signo-peso y lo convierten en el código maldito de los sentimientos, matan por él, saquean, venden la Patria y hasta las vísceras.

En este alocado refugio terrícola que es el mundo del actual milenio todo está tan trocado que, todavía, hay quienes se arriesgan a publicar como creíble que la educación cubana es un desastre. Perdón sacrosanto deberían pedir ante sí mismos o alguien debiera susurrarle al oído que en Cuba, esa misma educación, este sistema social, tiene en sus Escuelas Latinoamericanas de Medicina (ELAM) cientos de jóvenes de casi todos los países de América y cada día son más los que miran a esta Isla como semilla del futuro científico de sus naciones.

Vale, también, hacerles notar que no todos son de “izquierda ni socialistas”. En África, hasta donde se, aún no ha llegado el comunismo. Y llenaría muchas líneas si los enumerara a todos. Es como dijo El Principito, lo esencial es invisible a los ojos, solo se ve con el corazón…

Y justamente es una puñalada al corazón de los fascistas imperiales, sus lacayos y los que cotizan chatarra humana en vez de amor culto - el que libera cuerpo, alma y espíritu -, esta Cuba que hace medio siglo puso sobre la mesa grande de todo el archipiélago el pan de la enseñanza…así cuan largo es, cuan largo el pan, capaz de nutrir de sus sabias venas a once millones de personas y alcanzar, con los mismos valiosos nutrientes, para quienes ahora mismo le están dando hijos a esta tierra. 

 

Socialismo o Socialismo

Socialismo o Socialismo

Siempre la “puntilla” en el ojo equivocado (Parte III y Final) 
Por Graciela Guerrero Garay
Cuba le duele muchísimo a los señores imperialistas, los que viven y gobiernan en los Estados Unidos y los que andan regados, incluso con trajes de Caperucita Roja, por todos los continentes y naciones de este absurdo mundo en que vivimos.
Les agobia el socialismo en la Isla. Provoca alergia. Lo atacan y califican con las palabrotas más cochinas de los diccionarios, porque siempre la verdad resulta un temible adversario, una urticaria crónica, enrojecida y picando sin piedad, para los mentirosos, los aprovechados, los oportunistas y los que llevan en el corazón la codicia, el odio y la egolatría. Sinónimos en la vida real de políticas neoliberales, marginales, terroristas y destructoras de todos los millones que nacieron indios, negros, mestizos, pobres y pueblan, como grandes masas, las naciones del Tercer Mundo.
El ataque es comprensible. Es el único país del mundo que hoy puede hablar de un proyecto socialista donde, sin explotar a nadie, brinda sus mayores beneficios a los ciudadanos más humildes: impedidos físicos, ancianos, familias de bajos ingresos, enfermos inhabilitados para el trabajo, niños sin amparo filial, personas solas (aún cuando estén jóvenes) y todos aquellos que, por situaciones existencialistas, presenten algún problema que merite ayuda estatal o necesite de un subsidio.
La atacan o le silencian sus logros revolucionarios porque no pueden dormir tranquilos ante una realidad que es muchísimo más fuerte y brutal que su poderío militar, su prepotencia mercantilista, su codicia de guerra, poder, riqueza y conquista.
No quieren aceptar la perogrullada. Ni el sangriento bloqueo económico de más de 40 años, ni la guerra fría, ni la difamación, ni el robo de talentos, ni los cientos de millones pagados para alentar una disidencia interna, ni las leyes anticubanas, ni las invasiones, los atentados y cuanto complot sucio y macabro gesten con aliados e infiltrados han impedido que Cuba sea hoy, como hace 50 años atrás, Faro de América Latina.
A 90 millas de su más visceral enemigo político, una pequeña Isla, tanto en población como en extensión geográfica, mantiene invicta sus ideas revolucionarias y se gasta el honor de darle a su pueblo una educación gratuita y un sistema de Salud integral, desde la vacunación preventiva al nacer hasta un Hogar de Ancianos para los que no pueden convivir con su familia o quedan solos.
Y todo eso, asistencia médica incluida en los propios barrios, sean residenciales o periféricos, no le cuesta un centavo a nadie, sea obrero o desocupado, ateo o religioso, negro o rubio, niño o adulto. Pero, por demás, sin afectar sus servicios esenciales, sin reducir el presupuesto para el desarrollo ni los programas inversionistas, Cuba ayuda con colaboración de especialistas a decenas de naciones en el mundo y tiene el aval de calidad en muchos de sus renglones exportables.
No hay división de clases, aunque a la sazón del llamado Período Especial, ante la desintegración de la Unión Soviética, se notó, por primera vez en más de 40 años, algún desnivel en la calidad de vida de unas familias a otras, propiciado por la aplicación de medidas necesarias y emergentes para mantener las conquistas que, se sabía, tendrían un costo social nunca antes visto en el panorama cubano, como la entrada de divisas convertibles para una parte de la ciudadanía (las llamadas remesas familiares), lo que de algún modo, con la apertura de la red comercial en este tipo de moneda (con mayor prevalencia del dólar americano), marcó la diferencia.
Empero, la apertura al unísono de las Casas de Cambio (CADECA) dio también la oportunidad y la facilidad para quienes no recibían tales beneficios de adquirir los productos, en la medida de sus posibilidades. Nadie puede discutir que es una manera revolucionaria de minimizar los efectos en los rangos lógicos que la situación del país lo permitía. 
Más, los sesudos contrarrevolucionarios, maximizan todavía los efectos y no reconocen que el Período Especial ha dejado profundas enseñanzas y sintetiza, sin medias tintas, otro rotundo cambio positivo del socialismo para el socialismo, porque abrió puertas a la creatividad popular, demostró cuan sólidos son los principios de la mayoría y de a poco a poquito seguimos avanzando sin perder la libertad, los derechos, el sentido participativo, sin desamparar a nadie. Todo lo contrario.
En medio de este “debacle” que exageran los tanques pensantes de la frustrada apocalipsis cubana, surgieron batallas tan hermosas y decisivas como la Batalla de Ideas con su Revolución Energética, los Trabajadores Sociales, los Instructores de Arte, los Cursos Integrales de Superación para Jóvenes, los Joven Club de Computación, las Salas de Video y Televisión y la Universalización, por ejemplificar con algunos de mayor impacto social.
Todos, sin excepción, trajeron mejoras a los cubanos. Y hoy podemos contar al mundo de historias de vidas y de justicia social que afloraron, justamente, al extender hasta el más apartado rincón del país estos Programas Priorizados de la Revolución, cuyo artífice es y será siempre Fidel Castro.
Elemental Watson – repite Holmes- . Debe ser extremadamente doloroso para la mafia miamense, para los señores de la Casa Blanca, para sus aliados, para los que se creen dueños del mundo y herederos de la raza humana y los recursos naturales de las naciones que les vengan en gana, aceptar que Cuba tenga tanto de lo que le falta a la mayoría, de lo que ellos, matando y robando por el mundo, no han podido darle ni a sus electores ni a los inmigrantes que llegan allí cegados por la high life americana.
Socialismo o socialismo no es una consigna, mucho menos hueca. Los cubanos no tienen limosinas ni usan tarjetas de crédito. Todo les cuesta mucho sacrificio y sudor, entre otras cosas por la mismísima culpa de sus detractores imperiales, que hablan de que no hay derechos humanos en Cuba pero obligan a sus ciudadanos a viajar a este país una vez cada tres años. Hace poco que andaba por ahí una ley que abogaba encarecer, a los americanos, el costo de los envíos de dinero y paquetes a la Isla. Satánicamente descarado el asunto. ¿Quién tiró la piedra?....
Hablan y tildan de “dictadura” a este proyecto. ¿Qué dictadura es esa donde todos pueden correr libremente por las calles? Los niños juegan sin miedo en las aceras, en los parques, en las zonas aledañas a sus escuelas. Van solos a sus sesiones de clases con apenas 7 u 8 años. Hay acceso libre a las áreas de esparcimiento, cines, teatros, Casas de la Cultura, librerías, gimnasios, bibliotecas, galerías, playas… En fin, a cada uno de los lugares estatales que se dedican a la recreación sana e instructiva.
Solamente a locos o paranoicos delirantes se les ocurre manipular el positivo alcance de la Revolución Cubana. Ningún cubano tiene en los ojos ese temor callado y enfermizo que ves en el rostro de los hombres y mujeres que forman interminables carreteras humanas delante de las agencias empleadoras, en la mayoría de las naciones del Tercer Mundo y casi todas las desarrolladas.
Tengo una amiga que reside en Italia hace tres años y todavía no ha podido encontrar empleo. Es Ingeniera Industrial y trabaja cuidando niños. No es cubana, es venezolana.
En Estados Unidos son millones los que esperan por el permiso de trabajo para obtener un empleo mejor remunerado o trabajar, sencillamente. En México, más de 90 millones de niños, adultos y ancianos se ven obligados a laborar por cuenta propia y tres millones trabajan sin recibir remuneración alguna, según datos de la UNAM. El desempleo en USA alcanza principalmente a los hispanos. La tasa ascendía a 6,9 por ciento entre los latinos en marzo de este año, superior a la general, que creció a 5,1 por ciento.
Un informe del gobierno de Estados Unidos testifica que por primera vez subió a 406 mil la cantidad de personas que solicitaron, en julio, subsidios por desempleo. El país perdió en junio 62 mil empleos. La Organización Internacional del Trabajo (OTI) en el documento anual sobre las Tendencias Mundiales del Empleo advirtió que las turbulencias en la economía mundial, debido a la crisis en los mercados de crédito y el incremento del precio del petróleo, podrían dejar sin trabajo a cinco millones de personas. 
Medio Oriente y África del Norte registraron el año pasado las tasas más altas de desempleo, seguidos por América Latina y el Caribe. El Instituto Nacional de Empleo (INEM) en España hizo notar que en le mes de julio, el desempleo seguía en aumento y superó los dos millones 426 mil, la cifra más alta de los últimos 10 años.
En Cuba, con su socialismo, sucede todo lo contrario. Datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) ponen la verdad sobre la mesa:
   
                                 Ambos sexos                              
                                                                      Tasa de
                   Población                                 Actividad
                         en              Población       económica
AÑOS    edad laboral         activa                  (%)
   
2002          6.647,3             4.714,3               70,9
2003          6.654,9             4.716,6               70,9
2004          6.662,6             4.729,4               71,0
2005          6.679,9             4.816,4               72,1
2006          6.721,1             4.847,3               72,1
2007          6.721,5             4.956,3               73,7
   

Y si no bastara el argumento anterior. Aquí va otro detalle de la misma fuente:

                                    Ambos sexos
                                                                                 Tasa de
                                                                             desocupación
AÑOS         Ocupados     Desocupados                  (%)
   
2002             4.558,2             156,1                            3,3
2003             4.607,0             109,6                            2,3
2004             4.641,7               87,7                            1,9
2005             4.722,5               93,9                            1,9
2006             4.754,6               92,7                            1,9
2007             4.867,7               88,6                            1,8

 
  Esta es Cuba, a la que los detractores de la humanidad le piden cambios y democracia. No es perfecta, pero se parece mucho a los sueños de los que aspiran a las verdaderas riquezas humanas. Esas que no andan sobreruedas o titilan bajo el eufemismo de la droga. O la que cantan las moscas en los latones de basura donde los niños de la calle de casi todas las naciones de América Latina van a buscar el desayuno.
O la de los otros, de ese continente negro que se desangra en rojo con sus niños desnutridos, a quienes en una simple fotografía que circula entre los millones de imágenes por Internet, usted, yo y cualquiera le puede contar los huesos del costillar y el esternón.
Decir Cuba es hablar de niños sanos, aunque no duermen en cunitas doradas con localizadores externos. Es sentir calor humano por las cuatro esquinas, que se traduce en auxiliar a un extraño hasta movilizarse una comunidad entera para atraparle el cerdo que se escapó del corral del vecino y, con esta misma vehemencia, levantarse un domingo de descanso para desyerbar las áreas públicas, pintar las aceras y sanear la cisterna de los edificios multifamiliares.
O marchar al trabajo en jornada voluntaria. Es hacer un chiste del pan que llegó tarde, pero sentirse feliz con el sorbo de café, aunque esté mezclado. O es esto de ahora mismo, al filo de las tres de la mañana cuando escribo estas líneas. Sí, esta algarabía que lleva un grupo de jóvenes por la calle, que trae a la madrugada letras del último ritmo que disfrutaron en la Plaza Cultural…Conga, que rico, conga…ehhhhhhh.
Es desmesuradamente demencial tanta puntilla en el ojo equivocado. Bueno, siempre los excesos terminan en paranoia. El imperialismo y sus demoníacos conductores padecen de gota...de la gota fría. Y Cuba, por suerte, es un eterno verano y el sol, por tanto, llegó para quedarse.

CRITERIO

CRITERIO

Amor por amor

Por Graciela Guerrero Garay

Hoy muchos dicen que murió el amor. Y es una pena que algunos se dediquen a comprar la propaganda de los descreídos, en tiempos en que solo el AMOR humano nos salvará de las bestias. Empero, la suerte quiere, junto a la voluntad de los que apuestan por multiplicar los panes y los peces, que las evidencias crezcan y haya materia sólida y hechos loables de que son más los que aman que los que odian.

Venezuela es una prueba tangible. América, con su voz de paloma en franco vuelo, poco a poco, da síntomas de que más temprano que tarde será una como lo predijo Martí. Claro, no es una victoria de ahora para ahorita. No faltan los jinetes del Apocalipsis ni quienes tienen sangre tipo $$$$$  con licencia para matar y acuñar todas las bajezas de la Caja de Pandora. Sin embargo, contra todo pronóstico malévolo, tocamos con la mano (léase corazón) lo real maravilloso de nuestros pueblos, tal como bautizó Carpentier ese sortilegio de la identidad latinoamericana.

Por estos días el AMOR por AMOR se nos entrega en casi todos los barrios de Cuba y la provincia de Las Tunas. Llega con rostros de seres queridos o con el Médico de la Familia, o el hijo del vecino. Son los galenos nuestros que hacen historia y humanidad en la tierra de Bolívar y andan de vacaciones. Pero también están los especialistas del INDER, los colaboradores del MINAZ, los periodistas, los especialistas de otras disciplinas que abren ventanas al sol y los miles de venezolanos que vienen acá para recibir esa hermandad que los cura, enseña y salva.

Se cree en el bien, se concibe un mundo mejor, se demuestra que se puede dar más y más. Se aprende que la sonrisa de un hombre, no importa raza, religión u oficio, hay que alimentarla con dignidad ciudadana o se le puede dibujar para siempre en sus pupilas al respetarle sus derechos o darle su lugar.

La Operación Milagro, Esperanza... la Misión Robinson... Barrio Adentro... están ahí, en Cuba y en Venezuela para poner los puntos a las íes y patentizar que no es cuestión de geografías ni cánones políticos, ni intereses de clases o desafíos de a porque sí. Es AMOR. Es humanidad. Es Patria. Es deber de persona a persona. Es el bien que todos llevamos dentro y que debemos dar antes de que la muerte nos empuje a los silencios mortales. Es la única manera, y nunca crea otra cosa, de vivir eternamente en nosotros.

Porque el que anda con pie derecho, el que siembra, el que deja de ser y se comparte, esté donde esté, será eterno. Y no esa eternidad que no se ve, sino aquella que pervive en el recuerdo de los hombres que quedan y agradecen y que comprenden, para bien común, que significa, sin discursos de más, los demás de los demás.

La solidaridad humana no es un mito. Es un hambre del alma y solo se sabe cuanta felicidad y compromiso engendra al hacerla tangible. Es la luz con que podemos hoy, todos, decirle NO a la guerra, al desamor, a la ambición, al yoismo... desde nuestra propia puerta. Y jamás será exclusiva de grandes líderes o celebridades. Es inherente al más simple ser y tiene la gloria de convertirse y hacer huellas con un sencillo y cortés “Buenos días”. Aunque le parezca increíble, así  también se hace revolución en estos tiempos modernos.   

 

Los cambios en Cuba

Los cambios en Cuba

Siempre la “puntilla” en el ojo equivocado (II Parte)

Por Graciela Guerrero Garay

Cuba es otra, aunque “afuera” – sobre todo para los de la derecha mal parqueada- marcha atrás todos los días. No tengo que mudarme para la metrópolis de La Giraldilla, la populosa Ciudad de La Habana, para notar los cambios en mi país.

Desde 1959 estamos cambiando. Hace medio siglo, vivimos en constante transformación. Pero la gran prensa no lo nota, al menos públicamente. Y un grupo de los nacionales que emigran, no solo para los Estados Unidos, padecen de amnesia. Es bochornoso leer los comentarios que dejan en los blog o los medios que “informan” sobre la Isla, antes, ahora y después.

La ¿pueril? omisión es casi perfecta, sino fuera porque el mundo sabe lo que sabe. El discurso del 26 de Julio, en Santiago de Cuba, lo bautizaron “como un cubo de agua fría”, sencillamente porque Raúl Castro resaltó los esfuerzos y todo cuanto se hace por resolver el problema del acueducto en la llamada segunda capital cubana.

No hay un punto y seguido para destacar la diferencia: en el mundo carecen de un abastecimiento constante del preciado líquido casi 1.200 millones de personas. En esta bloqueada nación, con una economía que aún no sale del impacto recibido en la década del 90 y de cara a una crisis mundial que pone en peligro, incluso, la vida en la tierra por estar comprometidos y bajo el designio de los poderosos neoliberalistas imperiales hasta los alimentos, dará, en un plazo de dos años, agua corriente, 24 horas, a los habitantes de la Ciudad Héroe: 423 mil 392.

Ese bienestar social que hoy no puede asegurar casi ningún país de este mundo, no presupone un cambio, no apunta al desarrollo. Elemental Watson, como diría Holmes. Reconocerlo valida al socialismo, abre ventanas de esperanza para los pobres de las favelas brasileñas. Haría saltar de alegría a miles de haitianos y en África, quizás, hasta se decrete una fiesta nacional.

Pero como se trata de Cuba, nada se transforma. Subrayo, no tengo que mudarme para La Habana, aunque solo el Programa de Restauración del Centro Histórico de La Habana Vieja, impulsado por el Comandante Fidel Castro en pleno Período Especial (surgido ante el derrumbe de la Unión Soviética), demuestra al mundo – como ha testificado Eusebio Leal, el Historiador de la Ciudad -, los muchos valores éticos, culturales y sociales que cultiva nuestro proyecto.

Las Tunas, mi ciudad natal, es obra viva de cuánto hemos cambiado y cambiamos a diario. Somos la Capital Iberoamericana de la Décima, la Capital de la Escultura, la cuna de los Derivados de la Caña. Éramos un pueblo analfabeto, campesino, sólo atravesado por una carretera central de Oriente a Occidente y viceversa.

El marabú campeaba por los cuatro puntos cardinales. En 1735, como la Parroquia de San Jerónimo, reunía a unos 700 habitantes. Hoy somos 533 mil 127 en la provincia y en su capital, del mismo nombre, viven 192 mil 967 tuneros. Su primer cine lo tuvo en 1905 y la luz eléctrica en 1913, Cero industrias al triunfar la Revolución. Ahora podemos hablar de gigantes sideromécanicos como la Empresa de Estructuras Metálicas y Aceros Inoxidables y la Fábrica del Mueble, por mencionar algunas con rublos importantes y créditos ganados en el mercado nacional e internacional.

Contamos con un hospital en cada uno de los ocho municipios, que prestan todos los servicios  con personal especializado y equipamiento de última tecnología. En el siglo XIX solo existía una casa de socorro. Hasta 1959 ejercieron la medicina, casi siempre de tránsito y cobrando la consulta, 58 galenos. Esta provincia, preñada de curanderos, brujos y espiritistas para “sanar” al pueblo a lo largo de su historia, tenía mil 258 Médicos de la Familia en el 2001, con un total de 229.7 habitantes por médico.

En el recién concluido curso escolar obtuvieron el título otros mil 170 médicos, estomatólogos, enfermeros y tecnólogos en las diferentes especialidades. El cambio más notable es que, justamente, se graduaron en la Facultad de Ciencias Médicas Doctor Zoilo Marinello de esta provincia, fundada también con la Revolución hace 26 años y de la que han egresado 11 mil 120 especialistas. Jamás fue posible con los anteriores gobiernos.

Tal panacea evidentemente humana y altruista permite hoy que una de las más subdesarrolladas regiones cubanas tenga una tasa de mortalidad infantil inferior a cinco por mil nacidos vivos, por debajo de la media nacional de Cuba, reportada con la tasa más baja entre las naciones del Tercer Mundo y comparable con las altamente desarrolladas.

En Singapur, las estadísticas cuentan que en el 2001 había 424 enfermeros cada 100 mil personas. En mi terruño, ese mismo año, la cifra llegaba a 621,0. Belice, al que superamos en población, la tasa de mortalidad en menores de cinco años por mil nacidos vivos (2006) es de 16, en tanto acá, un quinquenio antes, era 9,3. Esto pasa con el socialismo. No sucede en Estados Unidos. Allí 50 millones de norteamericanos carecen de acceso a los cuidados médicos o a las redes de seguridad. Ni tampoco uno encuentra referencias al "desorden" en las pocas noticias acerca de Honduras, África Sub-Sahariana y otras naciones del Tercer Mundo donde las mayorías carecen de alimentos, educación y cuidados médicos, testifican en un artículo Saul Landau, del Instituto para Estudios de Política, y Nelson Valdés, profesor Emérito de la Universidad de Nuevo México.

Solo los ingenuos, los despatriados, los que se adhieren a cualquier goma de mascar y creen que su ombligo es el más importante y el único con derecho a tener una comida sana, un pupitre en un aula y una cama hospitalaria pueden negar que este país, Cuba Socialista, está en constante cambio. Lean diccionarios quienes los califican de periféricos, intrascendentes o colorete doméstico.

Aquí, con la Revolución, ninguna madre ha tenido que ir a una plaza y levantar pancartas con fotos de familiares desaparecidos. No muere un niño por hambre. El pueblo va al hospital hasta por un simple dolor de cabeza. Y no le cuesta nada, como tampoco la más complicada de las intervenciones quirúrgicas.

Ir a la escuela, desde los cinco años o una guardería infantil, al primer año, es tan común como ver volar las mariposas, contemplar el romántico guiño de las estrellas o encontrar gorriones en todas las aceras y ciudades.

Un amigo, que vive muy bien en New York,  pero no usa banderetas como los caballos, duerme añorando un pedazo de cielo limpio, que no lo neutralicen las grandes luminarias, la publicidad que ponzoña a los millones de desempleados que jamás podrán comprar un Mercedes ni pagarle al perro que no tienen – porque tampoco pueden mantenerlo – un hotel para irse de vacaciones.

La gran prensa no lo dice. Eso sería cerrarse el juego. Ese juego sucio, macabro, desleal, injusto y draculeano que no considera personas ni a sus propios nacionales. En Estados Unidos y España hay muchos excluidos que pueden hacer el cuento.

                                              (Continuará en próximas ediciones) 

Ecos de un Parlamento

Ecos de un Parlamento

Siempre la “puntilla” en el ojo equivocado (I Parte)

Por Graciela Guerrero Garay

La fétida esclerosis vuelve sobre los mismos caminos. No es retórica. Es una realidad abominable, que exige, por deshonesta, enfrentarla con elemental principio profesional, humano y ético. Callar, nos hace cómplices.

El silencio, hoy, debe ser la última alternativa posible de quienes llevan con algún respeto su vestimenta americana y han aprendido, de algún modo, que cuando se habla de unidad para salvar la tierra, defender las mayorías y vivir lo que nos queda como seres inteligentes y avanzados en la escala biológica, hay que gritar la verdad por los cuatro vientos, aunque parezca increíble.

El gobierno de los Estados Unidos y sus  fervientes servidores no aceptan otra cosa que no se parezca a ellos, aunque, cualquiera, con un mínimo sentido común y en la línea límite de normalidad psíquica, se percata del fin y las causas. Por tal de vender su superioridad, arrastrar todo lo que se pueda y anexarse aliados, canjean hasta a quien los sacó del vientre.

Lo cochino del caso es que mucha gente inteligente todavía cree en el ya, por suerte, colapsado “modelo de vida americano”, NO de América, léase bien, sino de los Estados Unidos. A mi me gusta respetar, para que se me respete, aún cuando no coincida con los puntos de vistas “ajenos”.

Empero, las náuseas son inevitables al leer tanta opinión de pacotilla sobre Cuba, que ahora – aunque es una vieja y gastada lucha- toiticos le proponen cambios, le auguran encrucijadas, la ven en tres y dos y se la cuestionan cual filósofos del  siglo XXV, así de lejito en el calendario por aquello de que tiempo futuro debe ser mejor, incluida la filosofía.

Nada tengo contra esa nación y mucho menos contra sus habitantes. En ese país viven muchas personas a las que quiero y valoro por sus virtudes humanas e, incluso, por el noble afecto y admiración por Cuba. El pueblo norteamericano no es el problema, amén de algunos resentidos, otros comprados y los más confundidos.

Entiendo – o creo entender- que derecha e izquierda tipifican la esencia de la ley de “contrarios”. En asuntos normales, algo está de este lado o del otro, pero en asuntos políticos, se forma el fanguero, sobre todo si el país se ha ganado con mucha dignidad, sacrificio, balas, sudor y lágrimas el bautizo de ser Faro de América Latina, acabó con el analfabetismo, convirtió los cuarteles en escuelas, electrificó los montes y poco a poco, en la medida que ha podido, modernizó los más apartados pueblitos de su geografía.

Calzó al campesino, construyó caminos, hizo puentes, repartió equitativamente la comida…hizo y hace tanto esta Revolución de Fidel Castro, que sería interminable este artículo. Y no es perfecta, nunca, ni la más alta dirección del país ha hecho tal asunción, todo lo contrario.

Quien de verdad, sin ego ni tramoya de credo, conoce su historia y es imparcial y justo al valorarla, tiene que decir que en cada discurso público, a cualquier nivel, o en cada análisis de una simple empresa con sus trabajadores, en la cuadra con los Comités de Defensa de la Revolución o la Federación de Mujeres Cubanas, prevalece la exhortación al mejoramiento, la crítica a lo mal hecho.

Esa es una de las tantas razones por la que existimos como proyecto socialista a pesar de tanta guerra de todos los colores a las que nos hemos enfrentado. Y también hemos ganado porque somos mayoría, duela a quien le duela, amén de algunos desagradecidos, otros ambiciosos y los que han decidido partir por mejorar sus vidas.

No se sabe cuantos pagan un precio mucho más alto, del que se quejan tienen acá los productos agrícolas en los agromercados. Al menos, en estos, si no llega a los 20 pesos para la libra de carne de cerdo, puede llevar la media, por diez. En el exilio, tengo varios testimonios, a la nostalgia, por ejemplo, no han podido ponerle precio y menos matarla con una coca cola o arrellanados en voluptuosas butacas de damasco.

Hablamos de cambio…pues, sí, en Cuba hay, con Raúl Castro, como también los hubo con Fidel Castro, muchísimos cambios.  

                                                        (Continuará en próximas ediciones)

Aniversario 55 del 26 de Julio

Aniversario 55 del 26 de Julio

Muy bien recibido por los tuneros el discurso de Raúl Castro

·        Su objetividad de análisis, los tópicos tratados y la seguridad y confianza de la Revolución en el pueblo y de este en su Revolución, resultaron criterios recurrentes en la opinión de los tuneros sobre el discurso central del Segundo Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la velada político cultural por el Día de la Rebeldía Nacional, efectuada en Santiago de Cuba

·        Muy atentos a la transmisión del acto por las cadenas nacionales de la Radio y la Televisión, Cuba entera siguió el homenaje al acontecimiento histórico del 26 de julio de 1953, fecha en que Fidel y sus compañeros de lucha asaltaron los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en decisión definitiva de liberar a Cuba de la tiranía de Fulgencio Batista y lograr la independencia  de la Isla

Por Graciela Guerrero Garay

LAS TUNAS, CUBA (27 de Julio) – En la medida en que discursaba Raúl Castro Ruz, Segundo Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la velada político cultural por el Día de la Rebeldía Nacional, efectuada en Santiago de Cuba, se notaba en el barrio el parabién a sus palabras en este oriental territorio de Las Tunas, a unas escasas cuatro o cinco horas de la Ciudad Héroe, sede de los festejos por el Aniversario 55 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo.

Mis vecinos, de diferentes orígenes sociales y profesiones, se acercaron para hacerme notar su respaldo al llamado de hacer bien todo lo que cada cual tenga que hacer en función de su trabajo y la sociedad, al tiempo que compartían sus análisis sobre la situación de la crisis que sacude al mundo de hoy y sentían seguridad de que la Revolución hará todo lo posible por reducir sus efectos sobre el pueblo, tal como aseguró el General de Ejército.

Múltiples llamadas telefónicas de amigos, en diversas partes de la ciudad, me reclamaban que escribiera sobre el apoyo total a las palabras de Raúl y elogiaban, una vez más, su precisión, objetividad, claridad y naturalidad de expresión, tanto para la crítica razonada y previsora, como para el elogio a los incontables y difíciles esfuerzos acometidos para paliar las amenazas constantes de Estados Unidos, el cruel bloqueo económico impuesto por su gobierno y la sordera de las naciones poderosas a las urgencias de las grandes mayorías del planeta.

También por vía telefónica, con colegas y familiares de otras provincias del país, como La Habana y Santiago de Cuba, ratifiqué que este estado de ánimo envuelve a la nación, pues no hay dudas de que solo un país con un proyecto socialista como el nuestro puede testificar hoy que la gran urbe del oriente cubano tendrá agua para todos sus habitantes en el corto plazo de dos años, en tanto en el mundo carecen de un abastecimiento constante del preciado líquido casi 1.200 millones de personas.

La reanimación de numerosas instalaciones que mejoran la calidad de vida de la población, la reconstrucción y ampliación del acueducto, viejo y grave problema en Santiago, debe quedar resuelto en el 2010 definitivamente, aseguró el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, luego de hacer una pormenorizada explicación de todas las obras e inversiones que se han realizado, y realizan, para garantizar el abasto de agua diario a la población. La certeza de esta noticia se sumó a la alegría por el nuevo aniversario de la gesta moncadista.

En una palabra, tuneros y cubanos, apoyan, aplauden, confían; lucharon, luchan y lucharán siempre, en grandes mayorías, para que las ideas del invicto líder Fidel Castro, sus compañeros de ideas y armas, sigan con esta Revolución de los humildes y para los humildes –como también testificó Raúl- porque el camino lleno de piedras se puede andar.

Y la pintoresca gracia de mi vecino Jorge lo recoge de manera muy criolla: escriba, periodista, que el caimán no le teme a los caimanes. Vamos palante. Este sentir humilde es la síntesis de ese espíritu de paz y gloria que embarga a los cubanos antes y después del Moncada, con discursos como esté y tantos otros.

Sencillamente, porque la esperanza, la verdad y la vida misma, con sus rosas y sus espinas, nos hacen sentir seres humanos. Y si nos comparamos, somos muchísimo mejor que millones de los que viven hoy en este pequeño planeta, como alegó también Raúl. El Moncada encontró la luz y la mantendremos encendida.

 

Jubilación en Cuba

Jubilación en Cuba

El grano de maíz

Por Graciela Guerrero Garay

La confirmación de que la jubilación en Cuba se extenderá hasta los 65 años, para los hombres, y 60, para las mujeres, no todos la hemos recibido como debe ser. El rumor andaba por ahí hace algún tiempo y, tal vez por esos efectos negativos que trae aparejado, la falta de información y los imprescindibles argumentos, ahora su aceptación resulte más compleja y susceptible de diversos análisis y lecturas.

La Primera Sesión de la VII Legislatura del Parlamento fue objetiva al explicar las razones que sustentan los cambios de la legislación vigente y la presentación del anteproyecto de la nueva Ley de Seguridad Social. El Presidente de Cuba, Raúl Castro, pormenorizó, con frescas y precisas estadísticas, la necesidad de su aplicación. Ahora la CTC convoca a todos su afiliados a un franco debate a partir de septiembre, para finalmente someterla a aprobación en diciembre.

No “cae del cielo” ni es un cambio decidido “porque sí”. Tampoco es para beneficiar a unos ni perjudicar a otros, como reflejan algunos criterios en los sondeos que avalan la redacción de este artículo. Lo que sí encierra es un sacrificio mayor de los padres y los abuelos de hoy por los hijos y los nietos de mañana. En una palabra, es la garantía, previsora, justa y racional, de la familia cubana, nuestra, de lo que queda de siglo y los que vendrán.

No es golpe de efecto. Es una urgencia de nuestras propias vidas, de la tranquilidad futura, y no muy lejana. Y omito, ex profeso, lo que significa para la nación, el deber social, moral, ético y humano que tenemos con ella, y lo que debemos agradecerle por tener y ser lo que somos, aunque no alcance la cuota, los precios estén por encima de nuestras capacidades económicas, casi toda la red de servicios tenga un descocido, haya insuficiencias, carencias y cuanta dificultades vivimos a diario.

Y lo omito, justamente, porque no hay una familia en Cuba que no tenga algo que agradecer a esta Revolución. Y el que lo dude, busque su raíz. Muy pocos de nuestros abuelos y padres fueron ricos y poblanos, aunque hoy, lamentable y superficialmente, algunos digan que con 20 pesos antes comían carne todos los días. Puede ser, vamos a decir que fue, pero habría que preguntarse entonces, ¿cuántos profesionales había en la casa? ¿Cuántos iban a un hospital por un simple dolor de cabeza, llevaban la receta al administrador de su centro de trabajo y cobraban el salario del día?

Hay cosas y cosas, no debemos confundirnos. Y hay que saber llevar a la balanza muchos detalles y hechos esenciales. La vanidad y el acomodamiento no compiten con los auténticos valores espirituales que garantizan la mínima realización del hombre. Es egoísmo pensar que aportar unos años más de esfuerzo laboral por el país y por las generaciones que vendrán, es “explotación o salir del trabajo para el cementerio”, como me expresaron algunas de las personas a las que pedí opinión.

No hace falta dar “teque” para convencer a nadie. No es mi intención ni me compete. Solo apelo a que se profundice en los argumentos, la verdad, la objetividad y la justeza que encierra el anteproyecto de Ley de Seguridad Social. No desampara a nadie. Se aplicará de manera gradual. Se someterá a consulta popular. Surge cuando el mundo cambió, la sociedad se está perfeccionando, estamos intelectualmente más preparados, hay mejor y mayor soporte tecnológico y toda una voluntad política y estatal de satisfacer cada vez más nuestras mismas demandas.

Pero no todo puede ser por arte de magia, pura complacencia o cuando lo queramos. Ni en el orden personal esto es posible. Se han cometido errores, que oportunamente se han reconocido, se combaten y se seguirán enfrentando por parte del Estado; más, muy pocos de nosotros, podemos sentirnos ajenos a los mismos. Las más de las veces, pedimos lo que no damos.

Lo cierto es que Cuba, aunque sea difícil creerlo – quizás mirando el viandero escaso y los menudos también – ha logrado, con todas nuestras imperfecciones a cuestas, una esperanza de vida que solo algunos de los países desarrollados ostentan. La realidad es que la tasa de natalidad está muy por debajo de lo que necesitamos para un reemplazo laboral consecuente en los próximos años. La verdad contundente es que si no se trabaja no hay economía y, sin esta, cero todo.

Saber que para el 2025 existirán unos 770 mil cubanos menos en edad laboral y que se jubilarán más de los que se incorporan al trabajo, es un número para adoptar medidas rápidas si se piensa en el bienestar social y, sobre todo, en los derechos de estudio de esa niñez que necesitará un pupitre para entonces y, por consiguiente, ser mantenida para poder ocuparlo. Igualmente está ahí la garantía y la chequera de los ancianos, su calidad de vida, su atención. Y esos viejos seremos nosotros.

Raúl desnudó las cifras: podemos vivir 77, 97 años como promedio;  76 los hombres y 80,02 las mujeres; y eso significa que Cuba está entre el 25 por ciento de la población del planeta cuyos niños tienen potenciales aspiraciones de llegar a los 77 o más años de vida. ¿Hay o no inmediatez en cambiar la actual legislación? También habrá que cambiar muchas otras. Cada una en su momento, con su grado de prioridad, con su rango de alcance, con su prominencia colectiva.

Vale que reflexionemos con profundidad. Hay otra verdad contundente. La mayoría de los que se jubilan hoy buscan contratos, trabajan por cuenta propia e, incluso, entran al mundo de la ilegalidad. La razón es económica, el fruto es individual. Muy poco recibe de vuelta el país por este “extra geriátrico”.

Si cada quien hace bien lo que tiene que hacer, si dejamos de pensar “en la izquierda y el negocio” como medio de solventar las carencias domésticas, si maximizamos el nexo de pertenencia con nuestro trabajo y la sociedad, si trastrocamos el “yo por nosotros”, y no sacamos tantas cuentas con el índice para el pecho, recuperaremos el estatus económico que nos permitirá bajar los precios e incrementar los salarios.

Hay mucho paternalismo, estamos muy mal acostumbrados y el mundo, desgraciadamente, está girando contra la humanidad. Cuba sigue con proa a la esperanza. No la ajena, la nuestra. En grandes momentos hay que tomar grandes decisiones, gusten o no. El ego no puede ganarle espacio a sumatorias mayores.

Ahora mismo acabo de confirmar, por estadísticas de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que hay 854 millones de personas que se acuestan sin comer o mueren por culpa del hambre por todo el planeta. Basta saber que en América Latina y el Caribe 36 millones que residen en el campo lo hacen bajo una extrema pobreza.

La FAO informa, asimismo, que existen 36 países que necesitan ayuda exterior para solucionar la crisis de inseguridad alimentaria. En unos 30 se reportaron disturbios sociales por causa del incremento de los precios de la comida. En Haití hubo cinco muertos y 200 heridos.

¿Es esta la realidad y el país que le debemos dejar por herencia a los hijos que vendrán? Para el 2025 mi nieta tendrá 17 años… ¿acaso me asiste el derecho de privarla, desde ya, a que ingrese al preuniversitario? ¿Alguien lo tiene para mutilarle el privilegio que yo misma disfruté? En septiembre se abrirá el debate con todos. No nos olvidemos del grano de maíz.

 

Sesión Primera de la VII Legislatura del Parlamento en Cuba

Sesión Primera de la VII Legislatura del Parlamento en Cuba

Con los pies en la tierra del pueblo

·        Otra vez esta Isla Antillana demuestra que su proyecto es popular, racional y perspectivo para todos los cubanos, sin levantar expectativas que enrumben los análisis hacia derivadas inalcanzables a corto, mediano  y largo plazos.

·        La solución a los problemas del país y el acercamiento real del trabajo de los diputados con los diversos sectores sociales, fue punto elemental en la agenda de esta primera sesión ordinaria, a la que asistieron más de 600 diputados y concluyó este viernes

·        Raúl Castro Ruz, Presidente de Cuba, clausuró de manera magistral y diáfana la importante reunión, en la que laboraron las doce Comisiones Permanentes de Trabajo y se evaluó el acontecer nacional con una visión abarcadora, analítica e integral

Por Graciela Guerrero Garay

A Cuba y sus dirigentes nadie puede quitarles el mérito de estar identificados totalmente con el pueblo y sus problemas. Lo que no quieren entender los fascistas, contrarrevolucionarios, imperialistas y mercaderes del poder, el neoliberalismo, la globalización del hambre, la pobreza y el genocidio humano es que mientras ellos estén en algún lugar del mundo, por pequeño que sea, resolverles las demandas a las grandes masas, que son pobres y multiplican ENE veces el número de ricos, es cada día, por culpa de ellos mismos, una misión muy riesgosa y una tarea arduamente difícil.

Más, si esa nación está bloqueada injusta y cínicamente por casi medio siglo, se llama Cuba, pertenece al Tercer Mundo y es una isla, con un proceso revolucionario probado a golpe de sudor y dignidad política y única en la tierra con un proyecto socialista, por demás atacado económica, ideológica y socialmente por el satánico gobierno imperial de los Estados Unidos.

Con estas verdades y la diáfana voluntad que, también por medio siglo, distingue el andar del Parlamento Cubano, se abrió la Primera Sesión Ordinaria de la VII Legislatura, con una agenda de trabajo integradora, a tono con las urgencias de las transformaciones que acontecen en la nación y las horribles tensiones que penden sobre los pueblos de América en este siglo XXI. 

Las necesarias modificaciones a la Ley de Seguridad Social, vigente desde 1980, demuestran el interés del gobierno por acercarse cada vez más a los momentos actuales y transformar todo lo que contribuya al mejoramiento ciudadano, impulse el desarrollo y acorte distancias en el empeño de elevar la calidad de vida, revalidar los resultados productivos, darle valor al salario y hacer un país equitativo y coherente con las esencias de sus ideas: el verdadero marxismo – leninismo.

Alargar los años de jubilación, las mujeres a los 60 y los hombres a los 65, lejos de significar explotación, humillación y manipulación estatal de los recursos humanos, es pensar en esa empleomanía y reconocer sus potencialidades. Es mirar a las generaciones del futuro con una verdad irrefutable: en Cuba la esperanza de vida, hoy, es de 77, 97 años, según estudios estadísticos que abarcaron la etapa 2005 - 2007.

Pero también es resultado de una reflexión profunda y real del desarrollo demográfico, el que arroja que para el 2025 existirán unos 775 mil ciudadanos menos en edad laboral, propiciados por esos altos índices que testifican una vida de 76 años, para los hombres, y 80,02 para las mujeres,  contra una tasa de natalidad baja, que marcó en el 2006 el mayor déficit de las últimas seis décadas.

El Presidente de Cuba, Raúl Castro Ruz, fue preciso: este privilegio que disfrutan por igual los cubanos nos sitúa dentro del 25 por ciento de la población del planeta cuyos niños pueden aspirar a vivir 77 o más años y nuestros compatriotas viven cinco años más del promedio de latinoamericanos y caribeños.

Mirar de frente esta realidad – muy positiva y humana amén de la tendencia de envejecimiento de la sociedad --, da fe de cómo se acrisolan las dificultades y se llevan a la palestra pública con meridiana claridad y democracia, todo lo contrario de lo que difaman y quieren vender como imagen de esta Isla los monopolios de la información y la propaganda mediática.

Mientras Cuba, pequeña y bloqueada, dibuja su futuro con todos y buscando mejoras para sus trabajadores, los poderosos del mundo hablan de democracia y aplican terapias de choque neoliberales que se traducen en recortes de salarios, despidos masivos y cierre de cuanta empresa afecte intereses y plusvalía.

Ha sido una Sesión con los pies en la tierra del pueblo. La resuelta decisión de poner a producir todo el terreno disponible y factible para cosechar frutos y alimentos en momentos en que la hambruna afecta a 854 millones de terrícolas, no necesita palabras de más. No es solo voluntad política, es una estrategia que involucra desde la empresa estatal hasta el productor privado. Habrá parcelas para todo el que las haga producir, rápido y bien.

El pormenorizado análisis de las industrias sideromecánicas tampoco deja margen a las sombras. Los avances y las deficiencias se pusieron en la mesa con el mismo ímpetu. Cada cubano tuvo la oportunidad de verlo, oírlo y reflexionar al unísono. Cada diputado dio sus puntos de vistas, llevó el sentir de sus electores.

Raúl hizo una clausura digna de este pueblo y su socialismo irreversible. No por campañas, imposición ni caprichos de élites parlamentarias. Irreversible porque cada metro que se avanza, cada paso que se retrocede, el presente y el mañana, no tipifican codicias personales, competencia burda y aplastante, degolladora, apologista.

Inclaudicable porque es de mayorías, de obreros y campesinos, de intelectuales y domésticos, de gente constantemente inconforme a pesar de lo mucho que tienen en este mundo que comparte tan poco y no garantiza ya ni el aire puro.

Constante porque es Cuba, con esa gracia de dar a muchos con casi nada y de ganarse los aplausos de los locos cuerdos que aman a Martí, a Fidel, a Raúl, a los revolucionarios y sus revoluciones; de los que no dejan morir al Che Guevara y les ponen con fe flores a sus muertos héroes.

Saludable esta reunión de la VII Legislatura del Parlamento Cubano. Simplemente, porque no hay “caperucitas ni lobos”, sino un ejército de mosqueteros atrevidos y sinceros que, aún con el precio del petróleo por el techo, estar a 90 millas del más grotesco de los monstruos imperiales, sentirse amenazado con bombas y palabras, vivir bajo la austeridad de un Período Especial y ser enjuiciado y cuestionado mil veces por segundo, construye puentes y cantos a la vida.

Que el resto del mundo se mire y apueste. Nosotros ya apostamos.

Estados Unidos

Estados Unidos

¿¡La mofeta del mundo tiene la Estatua de la Libertad!?

·        No es un chiste del más despistado. Es verdad. En la nación más guerrerista del mundo, la misma que se arroga el derecho de conformar una lista de países terroristas, condenar a Cuba y a su gobierno como dictadura y llamarse el paladín de los derechos humanos, un gobernador, Charlie Crist, de Florida, acaba de firmar un discutido proyecto legislativo que impone fuertes restricciones a las compañías autorizadas para organizar viajes y realizar envíos a Cuba.

·        No se confundan. NO le están quitando la libertad a los cubanos. Se la están quitando a su propio pueblo, los americanos. El Primero de Julio debe entrar en vigor y las agencias que prestan el servicio están obligadas a depositar bonos, por valores de hasta 250 mil dólares, para requisitos operativos y otros 2 mil 500 por honorarios de registro.

·        La prensa americana y, fundamentalmente, la que ve la paja en el ojo ajeno y no en el propio, cuando se trata de Cuba, América Latina y todo lo que venga contra su derecha, cuestionó aberradamente el levantamiento de algunas prohibiciones en la Isla y descalificó el hecho de que los cubanos pudieran tener acceso a los hoteles del turismo internacional, con frasecitas como “libertad ficticia” por la carencia de dinero. ¿Qué tipo de libertad le da ahora Crist a sus votantes? ¿Tendrán dinero todos los cubano-americanos para pagar los viajes y poder ayudar a su familia? Bueno, puede que ya esté inventando también la “palabrita”, si todavía allí, otra ley del absurdo, está la Estatua de la Libertad.  

 Por Graciela Guerrero Garay

Disfruto el humor, pero lo serio es serio. Paradójico, absurdo, burlón, macabro, ridículo y hasta satánicamente risible es dar crédito de que la Estatua de la Libertad esté justamente en Estados Unidos. Claro, se vende dentro del paquete de “viajes exóticos” que promociona una página en Internet con dicha URL. Le viene bien, busque el término…extranjero, peregrino, chocante, extravagante...

Solo así vale un poquito todavía la joya arquitectónica, calificada como el regalo más costoso del mundo. NO voy a contar su historia, pues lo que realmente me cautiva es la farsante manera que tienen de honrar los gobernantes norteamericanos el corpus versus que motivó a Francia entregársela en 1886. Sepa – o refresque si lo sabe - que encontrarás con un monumento que sirvió como símbolo de esperanza y libertad para millones de inmigrantes que se dirigían a Estados Unidos buscando una nueva vida de paz y prosperidad.

Tal como lo transcribí de la Web de marras lo resalto y le agrego la noticia: el gobernador, Charlie Crist, de Florida, acaba de firmar un discutido proyecto legislativo que impone fuertes restricciones a las compañías autorizadas para organizar viajes y realizar envíos a Cuba. Curioso, ¿verdad? ¿Será este tipo de “libertad” de Crist la que quieren los cubano-americanos que se perjudican con sus regulaciones? ¿Qué piensa Francia del destino y el honor que le hacen en la Casa Blanca y sus tentaculos a su populoso y exclusivo regalo?

Lo mismo de lo mismo, no se confundan. El problema es Cuba, la rabieta y la impotencia. Pero la verdad no es la misma: Cuba no le está quitando el derecho de viajar, ni encareciendo los precios de viajes, ni de los envíos a ningún cubano- americano, a ningún americano. Se lo está quitando Estados Unidos. El daño directo, el arbitrario, el inhumano, el que mutila la voluntad de ser, amar, viajar, ayudar, mantener raíces, fomentar la familia, tener ética y dignidad civil, se lo está haciendo este señor Crist a sus votantes, a sus coterráneos,  al pueblo que representa, creo yo.

Es un asunto de mofetas, no hay dudas. Esto sucede en la misma nación que se arroga el derecho de conformar una lista de países terroristas y matar y agredir. La que condena a Cuba y a su gobierno de ser una dictadura y se esgrime como paladín de los derechos humanos. Mofetas clonando perpetuamente. ¡Si hasta las agencias tienen que informar regularmente al gobierno estadual sobre el volumen de su negocio, el número de pasajeros y las mercancías enviadas a esta Isla! Y el detalle, pagar hasta 250 mil dólares como requisito operativo y otros 2 mil 500 de honorarios.

La Cuba revolucionaria nunca pudo darse el lujo de contratar aerolíneas o comprar aviones para asuntos de paseos, por culpa precisamente de Estados Unidos, que ya en 1961 desembarcaba sus tropas mercenarias por Playa Girón pero, un año antes, la CIA hizo explotar el buque francés La Coubre en los muelles habaneros. Había otras grandes prioridades y necesidades del pueblo en qué invertir y repartir el presupuesto. Nunca viajar a otro país estuvo legislado por ningún lugar, como prerrogativa o interés individual de mero ocio.

Cuba no viola ningún derecho ciudadano sobre el particular. No se transgrede lo que no está prescrito. En Estados Unidos, sí. Pero Crist es Crist, otro “Buchito” más. Total, si en el país más guerrerista del planeta, el que mata lo mismo con bombas que con hambre a un niño, un anciano, que a su propio ejército, también vende, como una de las maravillas del mundo, a la Estatua de la Libertad.   

Cumbre sobre Seguridad Alimentaria en Roma

Cumbre sobre Seguridad Alimentaria en Roma

¿A cuál mitad del mundo se le matará el hambre para el 2015?

·        La reunión de la FAO fue valiente, en voz de su representante, Jacques Diouf, pero el capitalismo sigue vivo con sus políticas de consumo, mercado, explotación y desvirtuando toda manifestación de unidad en América Latina y en cualquier lugar donde asome un movimiento revolucionario por pequeño que sea.

·        La guerra mediática, la propaganda insidiosa, la manipulación de hechos, personalidades y líderes que tienen que ver con ideologías de izquierda se acrecienta cada minuto en los paquetes informativos de los grandes monopolios de la comunicación. Confundir a los pueblos es la meta esencial

·        Cuba, con su cada vez más cruento bloqueo económico por parte del gobierno de los Estados Unidos, tiene hoy una estrategia bien definida para el cultivo del arroz y garantizado el consumo de TODA la nación para el resto del año. Mientras, la gente se muere de hambre en gran parte del mundo.

Por Graciela Guerrero Garay

La Revolución Cubana puede tener cuantos detractores y desafectos les vengan en gana, pero es la única alternativa posible para la justicia social y el genuino proyecto que acaba, desde su raíz, la división de clases, la desigualdad, el hambre y la muerte para unos y la abundancia y la gula para otros.

En constante cambio, transformando y mejorando sus metas, tareas, decisiones, asumiendo proyectos cada vez más altruistas y humanistas y garantizando lo esencial del bienestar común, no hay dudas de que, aún con los defectos que se le puedan señalar, la mayoría por errores humanos y no políticas de Estado, es el sistema social que enaltece al hombre, le pone cara a cara con su destino y abre las puertas a su desarrollo íntegro, no más da el primer grito en este mundo.

Tener garantizado hoy la cuota básica de arroz para más de once millones de personas, incluyendo el que se destina,  en cientos de toneladas, a todas las instituciones de la Educación y la Salud Pública, los comedores obreros y el sistema de servicios gastronómicos, por citar algunos, lo vivifica sin comentario anexo. Mientras, hay 854 millones que se acuestan sin comer o mueren por culpa del hambre por todo el planeta. Basta saber que en América Latina y el Caribe 36 millones que residen en el campo lo hacen bajo una extrema pobreza.

No es secreto para nadie – y está demostrado con estadísticas y hechos concretos-, que el brutal bloqueo económico impuesto hace casi 50 años por el gobierno de los Estados Unidos es una de las causas que le sangran su economía y le obligan a erogar el doble, o más, del precio ordinario de los productos imprescindibles para su desarrollo y la subsistencia de la población.

Aún así, el hecho está aquí, en esta Isla bloqueada y amenazada, que tuvo que recurrir a un llamado Período Especial para contrarrestar los efectos de la desaparición de la antigua Unión Soviética y que durante casi dos décadas, con más frenesí que nunca, ha sentido todo tipo de ataques comerciales, políticos y sociales por parte del enemigo imperial y  de las reglas de un mercado internacional desigual e injusto para los países del Tercer Mundo.  Y si hablamos de los fenómenos naturales, ciclones, sequías, tormentas tropicales…es de notar el reto y la victoria.

Hay más. En Cuba se cuenta ya con una bien definida y diseñada estrategia para el cultivo del arroz, un cereal básico y preferente en la dieta del cubano. La esencia es reducir, en el menor tiempo posible, el 50 por ciento de los volúmenes que hoy se importan. Los recursos humanos y técnicos, altamente calificados, están y no será una utopía recuperar las 150 mil hectáreas que se necesitan y producían en los años 80, así como incorporar otras nuevas e involucrar a empresas especializadas de la Agricultura, ministerios afines, cooperativas, campesinos y los productores del conocido proyecto arroz popular o familiar.   

Con la reunión en Roma sobre Seguridad Alimentaria, en los primeros días de junio, se demostró que solo se podrá matar al hambre con un cambio en la correlación de fuerza de este mundo. O lo que es lo mismo, si el capitalismo continúa imponiendo sus recetas neoliberales, controlando el comercio y convirtiendo los alimentos en biocombustibles, crecerán hasta límites quizás impredecibles esas manitas desesperadas de los niños que hoy piden comida, la desnutrición, la muerte de cientos de millones de seres humanos y hasta el exterminio del reino animal.

Datos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), difundidos por la Agencia Prensa Latina, testifican que en el 2007 la reducción del suministro de cereales contra una mayor demanda, disparó los precios sobre todo del maíz y el trigo. Para el cierre de ese año, el índice de precios de los alimentos promedió 210, un 41 por ciento más que los reportados en igual etapa que el anterior y en los cereales, específicamente, llegó a 172, de 126 en el 2006.

Revisar las estadísticas tuerce el alma de los que tengan alma. Ya Fidel  Castro Ruz, ese previsor e incuestionable estadista de todos los tiempos, lo sentenció con toda la crueldad que encierra desde 1992, en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, en Río de Janeiro: “Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida; el hombre”.

Acto monstruoso, como también ha dicho el líder de Cuba y de los pobres. La FAO informa que existen 36 países que necesitan ayuda exterior para solucionar la crisis de inseguridad alimentaria. En unos 30 se reportaron disturbios sociales por causa del incremento de los precios de la comida. En Haití hubo cinco muertos y 200 heridos, pero aún así, con este horror sobre la tierra, en Estados Unidos el 30 por ciento de la producción de maíz se destina a biocombustibles y la fabricación mundial de etanol en el 2006 creció en casi cuatro millones de litros. El 90 por ciento se concentró en Brasil y Estados Unidos.

Y si fuera poco, Prensa Latina, vuelve a poner en blanco y negro la violenta realidad: los llamados biodiesel subieron a unos seis mil 500 millones de litros, de los cuales el 75 por ciento se elaboró en la Unión Europea. Otro dato desgarrador: la FAO considera que para el 2016 la demanda de maíz para biocombustibles aumentará doce veces.

Los esfuerzos cubanos por alimentar a su pueblo son inmensos y hasta hoy es el único país de América Latina que garantiza una cuota subsidiada, unos seis centavos de dólar, mediante una cuota racionada y constante mes por mes, al tiempo que los cubanos también pueden adquirirlo a unos 35 centavos dólar en forma liberada. Este proyecto cohesionado, humanitario, con voluntad política, con incontables presupuestos – los que hagan falta- buscando desde la mejora de las semillas hasta los altos rendimientos, da un nivel de seguridad alimentaria en la Isla que hoy ningún otro país del mundo tiene.

Los niños cubanos son los más privilegiados. Tienen una cuota adicional en las zonas de afectaciones climáticas y, los que por problemas de salud, requieren de dietas reforzadas, a un mínimo costo, asequible para los de más mínimo ingreso, la tienen ahí, en las llamadas bodegas, prácticamente en la esquina de la casa, en cada barrio.

Cuba no es una utopía. Es una realidad contundente y viable. El arroz jamás ha faltado a la mesa ni en los primeros años del cruento Período Especial. Ahora esta estrategia para sustituir hasta el 50 por ciento de las importaciones marcha bien y bien pensada. Vale mirar hacia la Isla grande las Antillas. El capitalismo está llevando contra la pared a organizaciones que hoy garantizan la nutrición de millones de infantes y seres humanos.

Josette Sheeran, directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA) declaró que el alza de los precios de los alimentos y la consecuente inflación continuarán hasta al menos el 2010, “con ello se fomentará el hambre a través del globo y la anarquía en las calles de las naciones más pobres”, afirmó. Si no se sacude y mata la política fascista, consumista y neoliberal del capitalismo y los naciones que verdaderamente pueden matar la hambruna de la tierra, ¿a cuál mitad del mundo se le llenará el estómago para el 2015?  

Voces allende a Cuba

Otro chiflido de mono que pretende engañar al mundo

·        Recientemente en Madrid se celebró el II Encuentro Hispano Cubano y se concluyó que en Cuba no se respetan la libertad y los derechos humanos, y mucho menos los de la comunidad negra. Eso es mentira.

·        Los cultivadores del suceso son la Federación Española de Inmigrantes (FEIN) y la Federación de Asociaciones Cubanas Siglo XXI (FEDACI S.XXI). El nuevo ataque contrarrevolucionario se gestó en la localidad madrileña de Alcobendas. La guerra mediática se “agarra” otra vez de la única trilogía semántica que a Cuba y a los cubanos le sobran argumentos, hechos, vivencias e historias de vidas para desarmarlas: democracia – derechos humanos – libertad. 

Por Graciela Guerrero Garay

La ética no me deja escribir con rabia, pero la siento. El II Encuentro Hispano Cubano, realizado en la localidad madrileña de Alcobendas, España, no deja espacio para otro sentimiento, al menos para los que alguna vez, después de 1959, han visitado la Isla o viven en ella.

Cuestionar que en Cuba no hay libertad obliga, hasta a quienes sabemos de memoria el concepto teórico y práctico del término, buscar el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española para ver en qué “cuerda” están montados Federaciones como la FEIN y la FEDACI S. XXI. La misma de siempre. La “soguita” del descaro, de la manipulación, del billetito escondido, de la mentira mediática, de la propaganda sucia, del lacayismo, el nazismo y el imperialismo.

Dice la DRAE que libertad es f.Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. || 2. Estado o condición de quien no es esclavo.  NINGUNA del resto de las acepciones que enuncia puede revertirse contra Cuba.

Recientemente tuve el placer de conversar con un joven español y me contaba de cómo la política, tanto de derecha como de izquierda, se convertía en fuente de enriquecimiento de sus representantes. Hablaba del descontento general de los españoles y de lo que allí se falseaba la imagen de los cubanos. Yo vine con miedo –confesaba- y ahora comprendo que todo es propaganda contra Fidel y Cuba.

La gente es linda, sencilla. Vengo desde Pinar del Río y hay mucha tranquilidad. Nadie se ha metido conmigo y no hay esa miseria que dicen allá. Quizás los precios un poco caros, comparados con los nuestros en algunos productos, pero nada de acoso, de policías, de gente pidiendo limosna. Volveré pronto. Ya empecé a amar a Cuba y a esta paz y estas tardes tan bonitas.

Manuel no es el único extranjero que descubre, en apenas una semana en la Isla, como le ha envenenado la mente la “gran prensa”, que reproduce, politiza, tergiversa y mantiene con toda intencionalidad los titulares que acusan a esta nación de violar los derechos humanos. Todo en blanco y negro. “No hay libertad, hay dictadura, hay que exigir democracia, tenemos que defender al pueblo de Cuba”.

Soberanas y tendenciosas mentiras. Ahora este II Encuentro Hispano Cubano vuelve con más de lo mismo, pero agrega un “elemento” que nadie con dos dedos de frente y un miligramo de respeto a sí mismo se atrevería a decir ni entre parabanes. El cable que difunde la noticia expone: "racismo estructural, que se encuentra en todos los niveles de la sociedad".

Otra burda, satánica, oportunista y sofisticada mentira. Cuba es el único lugar del mundo que ha dignificado a la raza negra. Le quitó el grillete de la esclavitud y le puso, GRATIS, un cuaderno de clases en las manos. Le abrió la puerta de los hospitales y de todos los empleos posibles, desde los de más alta jerarquía política y social, hasta los elementales oficios a los que pudieran aspirar por su capacidad y voluntad.

Hoy el negro cubano, ese que en Alcobendas un grupo de enemigos de la Revolución trata de “dignificar” con las apologéticas e insulsas palabras de siempre, sin presentar argumentos ni evidencias, es ingeniero, médico, dirigente, arquitecto, economista y especialista u obrero calificado de cualquier disciplina u oficio. Y la mujer negra jamás, en estos 50 años con Fidel Castro y la Revolución, ha tenido necesidad de servir de doméstica y esclava sexual de los amos, patrones o señores ricos, que era la vida común de la mayoría antes del Primero de Enero de 1959.

Esta irrevocable verdad también se sabe “allá fuera”, en el “preocupado exilio” por el destino de Cuba y los cubanos. El mismo cable de EFE que cita la noticia deja constancia de ello: “La afirmación (…) que la sociedad cubana es "racista y clasista"  ha  provocado que dos exiliadas cubanas abandonaran el  encuentro, tras señalar que no estaban de acuerdo con este mensaje. Al parecer todas las manzanas no estaban totalmente podridas en esta caja de Pandora, pero sobre el particular ningún reportero indaga, cuestiona, profundiza, destaca.

De ese “racismo” que tiene la comunidad negra en la Isla dan fe mujeres como

Julia La O. Cuando la entrevisté para un 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, hace dos años, estaba lejos de concebir que su rico testimonio hoy abofeteé, escupa, desmienta y ponga en ridículo a Federaciones como las de marras y otras tantas que andan por este mundo, sobre todo en el norte imperial y su Casa Blanca.

Ella es símbolo y espejo de millones de mestizas, mulatas y negras cubanas. Este es el racismo verdadero, el que hay en esta nación, que garantiza que una mujer de su raza salga del monte, se supere, trabaje en lo que le gusta y tenga dos hijos, negros también, y uno sea Licenciado en Economía, y la hembra estudie el tercer año de la Carrera de Medicina.

Pero también hay muchas Albitas. Madres solteras que por obra y gracia de Fidel y la Revolución pueden criar a sus hijos sin la custodia paterna, llevarlos por el más leve signo de enfermedad a un consultorio médico, en el mismo barrio de residencia, a un policlínico, un hospital, realizarles todo tipo de análisis y aplicarles tratamiento especializado sin costarle UN CENTAVO. Y desde los cinco años, a la escuela gratis, con todo el material de estudio garantizado. Por demás, con la cuota básica de alimentos, mes a mes, segura hasta la muerte.

Nada más farsante, desentonado, arbitrario, decadente y podridamente demencial que afirmar que en Cuba los negros están marginados. Si una raza encontró los caminos abiertos para siempre fue esta. Es denigrante que cubanos, justamente negros, hoy traten de hacer ruido en tierras allende a su Patria. Es bochornoso, legítimamente bochornoso, porque entre los citados en el cacareo, al menos, hay uno que se de buena tinta que el título que ostenta se lo debe a esta Revolución. Tengo nauseas.

 

 

Texto íntegro de la entrevista a Julia La O

 

En cualquier esquina está una mujer gritando futuro... No importa el oficio o la profesión... ha decidido hacer por sí misma, su tierra y su familia. . una cubana que rompe el mito y desnuda la vida...

La gracia del secreto de Julia
Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: Alexis Peña López

Cuando ve partir a Marita el corazón le da un vuelco irreversible. Sonríe. No sabe a ciencia cierta si los recuerdos todavía duelen o son espejismos de un tiempo que se fue. Lo importante es ahora, aunque en sus pequeños y redondeados ojillos negros empiecen a despertarse los fantasmas.

Nací en Mayarí Abajo, en el poblado “Mateo Sánchez”, y la escuelita me quedaba a un kilómetro de la casa. Tremendo camino, muy malo, el fango me llegaba a la rodilla y la mayoría de las veces iba descalza a la escuela, con una mochila de saco, que mamá adornaba con tiras de colores. Pero yo iba cantando.

El sonido de un guayo fue el despertador de los amaneceres de Julia La O y sus seis hermanos. Su mamá no tenía otra opción que rallar maíz para sostener a los muchachos. Enero de 1959 todavía no estaba impreso en los almanaques de la época y el monte, monte era.

Soñábamos, mientras cargábamos agua del río, antes de ir a clases. Y ni te cuento de las pilas de leñas que buscábamos, entre arañazos y la zarza del campo. Había demasiada pobreza y no podíamos ver aún el cambio, a pesar del triunfo de la Revolución.

Sus manos hechas para el trabajo rudo y deprisa tamborilean sobre el brazo del sofá. El silencio la sorprende entre diálogo y diálogo. Un ciclón desbastador le asalta la memoria de niña campesina. Todavía le asustan las fuertes ráfagas y la lluvia intensa.

Casi perdemos la vida cuando el Flora. La ignorancia y la inocencia les ganaban al miedo. Realmente vivíamos silvestres. Yo empecé a crecer a los 12 años, cuando en 1969 otorgaron a las hijas de los campesinos, las becas para la escuela Ana Betancourt. Ahí empecé a querer a la Revolución, a comprender lo que era Fidel para los pobres como nosotros. Desde entonces doy la vida por esto.

Los ojillos negros empiezan a dilatarse en sus órbitas, como cuando estuvo cerca del Comandante en Jefe en aquellos lejanos años, que abrieron la vida al futuro a la negra de Mayarí. Con las “Ana Betancourt” cursó las dos primeras enseñanzas, y las grandes vegas de Pinar del Río anotaron en su diario el estreno de la escuela al campo y sus 15 años.

Fue inolvidable. Adornamos el campamento con hojas de tabaco y me adornaron también. Nos divertimos muchísimo y todas las muchachas que cumplían por esa fecha, lo celebraron. No tuve fotos ni vestidos caros, pero jamás olvidaré ese momento, que no se pone amarillo como las fotografías o se guarda en una gaveta. No siento menor mis 15 que los que celebran ahora. Fui feliz.

Para esta mujer la existencia no comenzó a destiempo. Su historia era la de cientos de chicas prácticamente analfabetas, que tuvieron la suerte de nacer en el monte y en cuna humilde.

Gracias a mi origen puedo decir que soy fundadora de las “Ana Betancourt”. De mis hermanas, dos son enfermeras. Ellas tuvieron que lavar y planchar duro para ayudar a la familia a sobrevivir, pero aprovecharon la oportunidad.

Yo empecé a trabajar en La Habana, en la fábrica textil Rubén Martínez y me hice técnico. Cuando regresé a mi pueblito ya no era la misma. Tenía un título. Era federada, traía mi experiencia laboral, mis ideas exactas de lo que sucedía en Cuba. Me ubiqué como Oficinista B y administré luego dentro del sector de Salud Pública. También fui jefa de servicios y, al venir a Las Tunas, trabajé en la policlínica Gustavo Aldereguía.

Un buen día apostó por sacarse el sueño que llevaba dentro. Siempre le gustó cocinar, ver la cara de los muchachos chupándose los dedos con un dulce de coco o un flan. Y decidió ser cocinera.

No es un oficio cómodo, porque exige muchos sacrificios. Desde que uno sabe que hay un evento, se esmera por darle creatividad y presentación a los platos, buscar los aliños que le vengan bien a cada alimento. Algunos te roban las madrugadas probando la sazón exacta, y hay que madrugar para que todo esté en tiempo, porque los horarios son la disciplina y el encanto de la buena cocina. Nada predispone más que una espera. Hasta en la casa deberíamos respetar estas normas.

En la Brigada de Servicio de Gastronomía se siente realizada, feliz y segura de que es mentira el mito de que son los empleos quienes hacen importante a las personas. Todo es necesario en la vida y la “gracia” de ser la teje cada cual en el lugar donde decidió echar su suerte o, quién sabe, si sembrarle la suerte a los demás.

El amor se puede entregar en cualquier puesto de trabajo. Es verdad que a los cocineros muy pocos les ven el rostro, pero todos saben que están allí y que lo que degustan salió de sus manos, de su talento. Ser cocinero de verdad es una tarea de renovación constante, de creatividad. Si obtuve categoría de Relevante en los Forum de Ciencia y Técnica creo que ha sido por mi dedicación a que todo quede bien y bonito.

Las manos vuelven a tamborilear sobre el sofá. Le confirman que es la segunda vez que su rápido actuar prevé un delito en la comunidad. Ella es así, hiperactiva, ocurrente, risueña y dada a tender sus manos a quienes lo necesitan. Más de 20 donaciones de sangre y su condición de Vanguardia Provincial hablan de sus esfuerzos, que también dejaron huellas cuando un grupo de alumnos de la ESPA, donde estudia su hija 12 grado, donó juguetes para los niños afectados de cáncer, en el  pediátrico Mártires de Las Tunas.

Mi tesoro son mis dos hijos. Marita quiere ser médico, y Hanser, es licenciado en Economía y el delegado de la Circunscripción 123, de esta ciudad. No puedo estar más agradecida. Mis negros y yo no fuéramos nada si no llega el Comandante y nos hace gente.

Y redescubro a una mujer sencilla, común, con defectos y virtudes, que hace latir a un corazón solidario, comprometido, luchador y decidido a dejar, entre el olor de su sazón y el calor sofocante de una cocina, la huella de amor que exige la vida, su familia y la nación que la enaltece. Simplemente es así, cubana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cumbre sobre Seguridad Alimentaria en Roma

Cumbre sobre Seguridad Alimentaria en Roma

¿En qué lado del pecho está el corazón de los ricos?

·        La voz de Cuba vuelve a poner el dedo en la yaga. “Sí se puede enfrentar esta crisis alimentaria, pero hay que ir a la raíz de los problemas, abordar sus causas profundas y rechazar la demagogia, la hipocresía y las falsas promesas", enfatizó José Ramón Machado Ventura, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en su intervención ante la urgente reunión convocada por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

·        Hoy, cuando debe terminar la cita, todavía no se avizoraban soluciones que en verdad lleven el plato a la mesa de los más de 200 millones de personas que sufren hambre crónica en África y los 33 millones de niños menores de cinco años mal nutridos en esa región. Esto es solo en el llamado Continente Negro. Las estadísticas del resto del mundo también dan escalofrío.

·        Otra razón poderosa la puso al desnudo Jacques Diouf, Director General de la FAO: El mundo sólo necesita 30 000 millones de dólares anuales para erradicar la amenaza del hambre. Ya no hay tiempo para seguir hablando: es necesario actuar.

Por Graciela Guerrero Garay

Cuba ha sido exacta, hay que buscar la raíz. Las naciones pobres, saqueadas, agredidas, bloqueadas, el llamado Tercer Mundo y los Países en Vías de Desarrollo, nunca podrán matar el hambre si los poderosos no detienen sus ínfulas de “mandamás”, sus aberrantes manías de grandeza y su inhumana y repudiable carrera belicista y terrorista.

Por estos días Roma vuelve a ser la Meca de la noticia de primera plana. La urgente Cumbre concertada por la FAO sobre Seguridad Alimentaria, los retos del Cambio Climático y la Bioenergía ocupa los titulares, en medio de un confuso panorama que no acaba de poner la balanza a nivel. Sin embargo, que es un digno paso en busca del entendimiento nadie puede negarlo.

La cuestión, ahora, es no convertirlo en el viejo juego del “ratón y el gato”. Es la supervivencia, el derecho de vida, el respeto a nuestra raza y el posible decoro de los que quieren dejar alguna buena señal en su paso por la tierra lo que está en la ruleta, aunque la palabra que cabe justamente es la vergüenza, no apta a contar por la historia en los vocablos auténticos del argot de los ricos.

Ellos, desde las calendas griegas, se atribuyeron el perverso “don” de decidir el destino de los pobres. Una vez más todos los caminos van a Roma. Y place, con mucha dignidad, que un país como Cuba, bloqueado y asediado por el más poderoso imperio del Norte, levante la voz con valentía y veracidad, y sentencie, con argumentos irrefutables, que hay que quitar la demagogia de toda solución posible.

Fidel Castro Ruz, en esta misma plaza italiana, hace más de una década lo dejó bien claro. “Las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la humanidad entera…” Ahora Jacques Diouf, Director General de la FAO, vuelve a la diana: El mundo sólo necesita 30 000 millones de dólares anuales para erradicar la amenaza del hambre. Ya no hay tiempo para seguir hablando: es necesario actuar.

Y aquí va la puñalada de los “omnipotentes”: “en 2006 el mundo gastó 1,2 billones de dólares EE.UU. en armamento, mientras se desperdició comida por valor de 100 000 millones de dólares y el exceso de consumo por parte de los obesos ascendió a otros 20 000 millones a nivel mundial”, acusó el discurso del máximo representante de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Con estas sangrientas verdades, ¿se le ablandarán las tripas a los que han puesto, bajo su política neoliberal y mercantilista, las mesas vacías de 862 millones de pobres?

Pensemos que sí, que no habrá que hacerle una autopsia “In Vitro” para saber de qué lado del pecho tienen el corazón y se detenga para siempre este río turbulento de bocas abiertas, sobre todo las de esas pueriles manitas inocentes que llegan a este mundo con la divina candidez de los que necesitan pan.

Juremos que Roma se ha llenado de luz y resurja una voluntad político-humana-racional-inteligente de los que hoy piensan demoler el trigo para llenar los estómagos metálicos del carro de Super Man y los robot del futuro. Soñemos en que, todavía, la soberbia del consumo no es el SIDA y que, ahora mismo, cuando se termine la Cumbre de la FAO, un hombre rico se levante, fortuna en mano, y la reparta entre los angelitos negros y los blancos, los castizos y los mestizos…Soñemos, que soñó…y que al despertar, su grito sacudió la vitalicia androfobia de los que pueden matar para siempre la hambruna de la tierra.

Entonces, las voces que se levantaron en Roma no para llorar mentiras, sino para decir verdades, serán revalidadas y para todos los tiempos, amén de quien cuente la historia, esta reunión marcará un hito en la generación terrícola del siglo XXI. Lo demás es pura pacotilla y un infierno “con muy buenas intenciones”.

América Latina

América Latina

El dinosaurio sigue aquí

·        Los pueblos y los pobres han de andar ahora más apretados que nunca. Ya lo advirtieron José Martí, Simón Bolívar, Benito Juárez y los tantos latinoamericanos que apostaron sus vidas por una sola América

·        Cuba siempre en la mirilla del imperio yanqui. Mas, con las caretas según las geografías, son las mismas garras y el mismo animal los que amenazan a todo el continente

·        La política desestabilizadora hacia todo gesto de unión y cooperación en la región es  cada día más evidente. No hay que estar en el poder ni ser exactamente un político para comprenderlo

Por Graciela Guerrero Garay

Cuando en un curso de narrativa conocí del cuento más corto del mundo, me dormí con aquella genial brevedad en la cabeza: “cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Augusto Monterroso nos dejaba abierta la puerta de la imaginación con siete palabras justamente.

Y justamente ahora, bajo el escalofrío de duda que me producen titulares como “Asegura Barack Obama que de llegar a la presidencia cambiará la política de Washington”, desde Miami y almorzando con los personajes de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), anunciando una promesa de “cambio” respecto a América Latina y promoviendo una “diplomacia directa” con Cuba, pero dejando bien claro que mantendrá el embargo, vuelvo a repintarme el dinosaurio. Sigue aquí.

Las últimas reflexiones de Fidel Castro relacionadas directamente con las declaraciones del candidato a la silla de la Casa Blanca sostienen, una vez más, que llueve sobre lo mojado y que América Latina tiene que cerrar filas, como continente y como pueblo. La reciente creada UNASUR también está siendo cuestionada, con razones o desrazones, incluso por países del área. En ABC digital está la noticia.

No hay que llamarse a engaños ni pecar de incautos. La más mínima fisura la aprovecharán los enemigos. Las partes blandas que generan el hambre, la ignorancia y la pobreza de unos cuantos millones de latinoamericanos serán muy bien aprovechadas por el imperio ahora como nunca antes. El ataque directo, terrorista, difamador y constante contra la Revolución Cubana lo demuestra.

Venezuela y su presidente Hugo Chávez tampoco escapan de las garras imperiales. El boicot yanqui es contra todos. Desacreditar a los líderes, confundir a sus pueblos. No hay que estar en el poder ni ser exactamente un político para comprenderlo. Todo está servido a la mesa, la parte y la contraparte.

La gente común no podemos confundirnos. Los próceres de América están en la historia para nutrirnos de ella. Hay que multiplicar la verdad y defender nuestra raíz. Nada de palabras bonitas ni panfletos de ocasión. Ya hay demasiadas muertes y multimillonarias amenazas para andar entre el bando equivocado.

Los hombres no son nada, los principios lo son todo, previno Benito Juárez. José Martí llamó a la América nuestra y desnudó al “monstruo” hace ya siglos. Cuba es un ejemplo vivo de la maldad del norte. Y también de todo lo que se puede hacer con voluntad política y patriotismo pleno. Pueden vender otras historias, pero estamos aquí para dar testimonio.

Con siete palabras, como Monterroso, podemos cambiar el cuento. América, despierta, tu cáliz está aquí, tómalo. Y esto, nadie me lo quita de la cabeza, todos somos responsables. Solo que como dice El Principito, se ve con el corazón. 

 

Prueba contundente: Terrorismo

Se cazó al ratón

·        Las pruebas mostradas por el programa cubano Mesa Redonda, del canal Cubavisión, desde La Habana, dejan sin voz ni ardides a quienes niegan la política de injerencia y desestabilizadora que, por casi medio siglo, mantiene el gobierno de Estados Unidos hacia Cuba

·        La disidencia interna, con sus igualmente inmorales códigos éticos, sirven de cepo a funcionarios, organizaciones y representantes de los intereses de la Casa Blanca para llenar bolsillos, mantener activas campañas, guerra fría y show mediáticos que intentan pintar a la Isla como la antítesis del supuesto paraíso que se auto bautiza el imperio yanqui

·        No se trata de atacar de a porque sí. Se trata de defender, con dignidad, derecho, legitimidad y respaldo legal, una independencia que llegó para quedarse y la decisión de la mayoría del pueblo. Esa es la voz que cuenta y una vez más pone lívida la cara de los farsantes

Por Graciela Guerrero Garay

Las pruebas, contundentes, inconfundibles e irrefutables, mostradas durante tres días por Cuba, mediante el programa Mesa Redonda y difundido por el canal Cubavisión, ni los ciegos podrán ignorarlas. Y digo ciegos, porque los vídeos tienen voz y delatan nombres, lugares, evidencias.

El terrorismo de Estado que hace casi medio siglo perfila y enfila el gobierno de Estados Unidos hacia Cuba pierde, por años, su disfraz y ahora mismo acaba de quedarse en cueros. No es la primera vez, claro. Tampoco creo sea la última, pero estoy convencida de que cada denuncia, como esta de testificar que los grupos contrarrevolucionarios internos reciben fondos de organizaciones, mercenarios, terroristas y fuentes del gobierno americano, le abrirá las puertas a esa humanidad que todavía cree en la Casa Blanca.

En algún momento los descreídos tienen que creer. Yo me resisto a formar parte de una escala biológica, donde me dan el lugar “del animal más inteligente” y compruebo a diario que hasta los sapos muestran más adaptabilidad al medio y a la vida que el hombre. Mi pregunta es recurrente. ¿Qué más tienen que hacer los gobiernos del Norte para que se les acaben esos aplausos inmundos que le brindan sus aliados?

¿Cuánta gente americana, asiática, europea, india y hasta extraterrestre tiene que sentir bombas, llanto, hambre, enfermedades, alteraciones climáticas, desalojos, vértigos y marcas para siempre en la piel y el corazón? Todo por una causa común: hay un grupo de terricolas (Léase sin acento por favor. Estoy pintando ahora mismo una cola inmensa, más grande que la del orangután más grande) que no concibe que cada quien viva, como entiende, en el lugar que le tocó nacer.

Hay que copiar el modelo de los buenos. Pero esos “buenos” arman una guerra en Irak y matan a millones de inocentes porque “creen” que el pueblo es una amenaza para su seguridad o porque tienen un “armita secreta”. Pretextos baratos. La verdad la sabe ya todo el planeta. No voy a repetirla. O le quitan el derecho a comercializar a una empresa, simplemente, porque un potencial comprador no es “de su bando”.  Son tantos los horrores de esos buenos que este artículo llegaría al fin del mundo.

Y todavía, desgraciadamente, hay seres como Marta Beatriz Roque que se prestan al jueguito. Y digo “ella” porque es el arquetipo de mis terricolas. Lo que vale es Don Dinero, no importa de dónde ni de quien venga. Egolatría multimillonaria. ¿Dónde habrán encontrado esos conceptos de Patria, Libertad, lucha que defienden los disidentes cubanos y los contrarrevolucionarios de este mundo nuestro?

¿Dónde? Porque quien es verdaderamente un patriota no cobra ni exige precio por ello. Revisen la historia de todos los pueblos y encontrarán a los auténticos hijos de la Patria. Libertad, ¿de cuál hablan? Que dejen el cuento los corpúsculos de aquí, que gracias a la Revolución por ser como es y ser lo que es están ahí. En los propios Estados Unidos de América que se le ocurra a la Roque hacer lo que hace en Cuba. ¿Estaría todavía caminando por La Habana? Hay también muchas evidencias de desaparecidos. Usted lo sabe, ¿verdad?

Y lucha. Tremenda palabra hoy día. La única, la que nació para que el hombre sea, no se enfrenta a quienes defienden un pedacito siquiera, un pedacito, de pan para todos. Ni cuestiona ni llama dictadura a una nación que convirtió los cuarteles en escuelas y donde se puede salir con la misma seguridad a la calle a las doce del día, que a las doce de la noche.

No nos dejemos engañar. Cuba acaba de cazar al terrorista. Pero el asunto es más que cubano. Hay que estar alertas, muy alertas. La epidemia imperial no tiene geografías. En este juego de pim-pom estamos todos. Humanidad es multitud. Cuidado con los ecos que provienen del norte. O es que desde ya, sin darnos cuenta, ¿estamos renunciando a ser abuelos? La prueba contundente está aquí. Terrorismo. Disfrazar la esencia de los pueblos es Terrorismo.  

En voz alta…Cuba

En voz alta…Cuba

Espías de billetitos

·        La Isla Faro de América Latina continúa demostrando a la opinión pública que hay real financiamiento y apoyo de funcionarios del gobierno norteamericano encaminados a desestabilizar el país

·        Es un juego peligroso de casi medio siglo, en su afán desmedido de quitar del camino el proceso revolucionario más convincente y legítimo de la región

·        Hasta en Miami han tenido que aceptar las evidencias y pruebas contundentes presentadas por Cuba, sacadas a la palestra internacional por el panel de periodistas e investigadores del programa informativo Mesa Redonda, del Canal Cubavisión.

Por Graciela Guerrero Garay

La noticia continúa en las primeras planas, dentro y fuera de Cuba. Nadie puede negar que, aún con muchísimos enemigos, esta Isla tiene más amigos que detractores. La historia lo ha demostrado en su casi medio siglo de resistencia, sobrevivencia, enfrentamientos y combate a pecho abierto por retener y salvar su victoria revolucionaria, en enero de 1959.

El enemigo, el mayor y poderoso gobierno de Estados Unidos, no ha dejado un minuto de atacar. El bloqueo económico, leyes, legajos, enmiendas, resoluciones, vetos, votos en contra, amenazas, ataques y hasta el copón divino, como dice la tía Eufrasia, están ahí en documentos clasificados y desclasificados, dentro y fuera del territorio americano. No es secreto para nadie.

Cuba lleva medio siglo poniéndole el cascabel al gato. Y siempre ha ganado la pelea. No por suerte, carambola o bolita de cristal. Ha ganado porque demostró, demuestra y demostrará siempre la verticalidad de sus justas denuncias y su soberano derecho a defenderse, sobre todo si el atacante es un imperio que quiere cocerle la ropa a todos los demás (léase países que deciden ser libres y darle a sus ciudadanos un proyecto viable de desarrollo equitativo y de justicia social. Y agréguele para todos)  y anda matando sin piedad bajo cualquier pretexto, con la ropa descocida.

Pudiera ser el cuento de la buena pipa, ese de nunca acabar y siempre diciendo “el cuento de la buena pipa”. Pero no, ya Estados Unidos ha hecho tanto fuera y dentro de sí mismo, que se le acabó el cuento de la buena pipa y ha tenido que tomarse su propia sopa amarga. Las denuncias públicas que hace hoy Cuba sobre el financiamiento a elementos evidentemente contrarrevolucionarios en la Isla, los nexos con funcionarios de su gobierno y con reconocidos mercenarios y organizaciones en Miami descubren, sin medias tintas, quien es el auténtico mentiroso.

Todo eso está claro, muy claro. Lo que verdaderamente no está limpio para mí  es la convicción “patriótica” de quienes, como Marta Beatriz Roque, le siguen el juego peligroso de servirle de carnadas. ¿Dónde está dicho que el amor exige money?  O lo que es igual, que lo acepta con  total beneplácito. Si en verdad en toda esta gente que se auto tilda de “presos de conciencia” y de genuinos cubanos, “los que de verdad sufren y quieren la democracia y la libertad de Cuba”, hubiera honor de cubanía, firmeza de principios y ética humana, se inmolaran sin aceptar un kilo, ni a Estados Unidos, ni a Rescate Jurídico ni a nadie.

Creo que el “señor imperio” y sus representantes deberían hasta cuidarse de ellos.  No dudo que mañana le hagan lo mismo que le están haciendo a su nación y se les vendan a otro postor más importante. Quién sabe, el mundo da vueltas, ¿o no? La Casa Blanca y toda esa mafia miamense debieran tenerlo en cuenta. Puede haber gato por liebre.

De cualquier manera, la prueba está dicha. El culebrón desmantelado. La investigación continúa y el Miami Herald, esa prensa tan reaccionaria, este amanecer de miércoles publica: Cuba: "Dama de Blanco" reconoce ayuda del exterior, rubricado por Andrea Rodríguez, The Associated Press.

Una activista de las "Damas de Blanco", esposas de un grupo de disidentes presos, aceptó haber recibido dinero de una organización anticastrista de La Florida, pero no pudo comentar sobre cómo llegó a Cuba."No somos políticas, luchamos por la libertad de nuestros esposos, un derecho sagrado de las familias", dijo Pollán. "Aceptamos apoyo de todos", dijo el martes a la AP Laura Pollán.

Así dice la noticia. ¿Merece algún otro comentario?

 

 

 

Cuba denuncia

Cuba denuncia

El  cántaro está en la fuente

·        Las pruebas son contundentes y la maldad terrorista mucho más

·        Cuba vuelve a poner bajo la lupa pública la bajeza de personas que, alentadas por la política imperialista del Gobierno de Estados Unidos, aceptan dádivas y cuanto sea posible para mantener un estatus personal, so pretexto de “ganar la libertad de los muchos”

·        La justicia de América Latina y los pueblos que sienten el zapato extraño y guerrerista de lacayos y homicidas llegará más temprano que tarde. La verdad está servida a la mesa

Por Graciela Guerrero Garay

Tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe. Tan viejo, como el absurdo sueño americano de ser el ombligo del mundo, es este refrán que ilustra, sin medias tintas, que la verdad quita malezas y pone al desnudo los turbios manejos del gobierno de Estados Unidos encaminados a desestabilizar a Cuba y valerse de personas inescrupulosas para poner en práctica el terrorismo de Estado y ahogar a la Isla, no solo con un embargo económico injusto por más de 45 años, sino con todo tipo de manipulación mediática, campañas difamatorias y tergiversación de las esencias sociales que sustentan la Revolución.

Una vez más, en casi cinco décadas de constantes denuncias y pruebas contundentes, Cuba pone bajo la lupa pública y la opinión internacional el contubernio de organizaciones financiadas para alimentar los planes mercenarios y anexionistas del imperio yanqui. Ahora la “cosa nostra” se llama fundación Rescate Jurídico, dirigida por Santiago Álvarez Fernández, inscripta en el Registro de Corporaciones del Departamento de Estado de la Florida.

“Sin fines de lucro”, reza la clasificación de Rescate Jurídico. Mentira absoluta. Indagaciones del colega Lázaro Barredo Medina, director del periódico Granma, y difundidos a través de la Mesa Redonda del canal Cubavisión, echan por tierra la confabulación. La comparencia ante la prensa extranjera de Marta Beatriz Roque, conocida por su labor subversiva a la guarda del gobierno norteamericano, dio las credenciales de la evidencia.

La verdad está aquí. Una nueva – otra más- escalada de penetración violatoria a la soberanía de esta Isla y su pueblo, con el compadreo de los funcionarios de la SINA en La Habana. Pero, una vez más, también, Cuba pone la denuncia en las manos de la opinión internacional, desmantela ardides y revela, con pruebas irrevocables y propiciadas por los mismos autores de la tramoya imperial, que los mercenarios ya no pueden esconderse aunque se disfracen de “hombrecitos invisibles”.

La historia tiene la palabra. La denuncia cubana pone puntos a las íes y detalla la infamia. Ilustra. Investiga. Vuelve a denunciar. El cántaro está en la fuente. Cuba jamás dejará que nadie le llene de lodo y heces la dignidad de sus principios. Nunca lo ha permitido, no sé que tipo de canales auditivos o genes mutantes tienen los que, todavía, hoy se arriesgan a dormir el sueño americano. La justicia de  América Latina llegará más temprano que tarde. No tengo la menor duda.

Las mordidas de lobos ya no infectan

Por Graciela Guerrero Garay

La propaganda enemiga está convirtiendo a Cuba, cada minuto y cada vez con más fuerza, en el país más importante del mundo. Un borracho del pueblo de mi abuelo decía: “que hablen de mí, eso es seña de que les preocupo”. La anécdota le viene de perilla a todo lo que está haciendo la propaganda mediática contra esta Isla, Faro de América Latina, y dice mucho de lo “mucho sesudo” que tienen los llamados tanques pensantes y los bautizados cubanólógos, la mayoría infectados de ictericia.

No hay que ir muy lejos en cualquiera de los buscadores de Internet. La Mayor de las Antillas es noticia constante. Todo se cuestiona, fundamentalmente aquello que presuponga una alternativa para quienes ya hoy saben que la globalización solo lleva a multiplicar la desvelada de los pobres o que es mejor vivir y andar con seguridad, que con miedos a la muerte y a las sombras.

Seguir el tema Cuba es, con toda seriedad, reírse a carcajadas. Por encima de cualquier criterio aflora el resentimiento, sobre todo el que proviene de una comunidad muy mal llamada cubana que se deja llevar por el boom mediático de quienes, todavía, siguen vendiendo un sueño anexionista o un cambio de democracia.

De todo se valen. Me acaba de llegar vía email un artículo publicado en el Miami Herald, titulado “Medidas de Raúl Castro abren un camino minado”, con el irrespetuoso certifico de credibilidad. Léase textual: The Miami Herald no revela el nombre del corresponsal que escribió este reportaje ni los apellidos de las personas que entrevistó porque el periodista no tenía la visa que exige el gobierno cubano para informar desde la isla.”

Y el texto, como es habitual, vende lo que quieren que la gente compre y manipula la ¿objetividad? a su manera, por supuesto. El asunto, comprensible, los 100 días de la asunción de Raúl a la presidencia y las nuevas medidas puestas en vigor.

No voy a caer en la ingenuidad de reproducir el texto. Es demasiado volátil para mi gusto. Prefiero ponerle un punto y seguido y agregarle que nuestro Presidente no “aparece como un tipo bueno” porque haya quitado algunas prohibiciones establecidas hasta ahora, y menos que busque con ello “ganar terreno político”. Hace casi 50 años que demostró que era buenísimo y se sumó a la lucha por su pueblo, para liberarlo de un dictador que tenía las calles llenas de sangre y sumidos en el analfabetismo y la insalubridad.

Ganó el respeto y la simpatía de los verdaderos en su puesto de Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y ha sido artífice de lo mucho y lo poco que ha ganado la obra de la Revolución en estas cinco décadas. Minimizar su imagen, para los de adentro y los de afuera, es un acto burdo y sucio, malagradecido.

Y es una lástima que se cite a una auxiliar de limpieza con una opinión tan contrariada. Porque aquí en Cuba, como en todos los lugares de la tierra, hace falta gente que limpie. Ningún oficio ni salario, cuando provenga del esfuerzo personal y honrado, es inmoral y menos, denigrante. Más, sería inteligente ponerle una coletilla. Si esa coterránea es joven, está ahí porque algo pasó o hizo con su vida. Desde 1959 en esta Isla todo el que quiso ir a la Universidad pudo hacerlo. Estudiar jamás le ha costado un kilo a nadie. Y si es mayor, seguro que es una víctima de Gerardo Machado, Fulgencio Batista, la Enmienda Platt, la Doctrina Monroe, etc., etc. Y hasta dónde sé, todo eso vino del “reino americano”.   

Pero lo que más irrita es que se dediquen espacios estelares a publicar gacetillas de tercera mano y con verdades a medias, cuando crece la muerte por fenómenos naturales, otra pandemia de hambre tan mortal como la peste ataca y se anuncian miles de calamidades sobre esta humanidad. ¿Cuántos más tienen que morir para que se llame a la cordura y la solidaridad? ¿De qué están hechos los analistas de la información de este siglo XXI?

Porque la verdad, entre otras verdades, es que aunque estos años de crisis económica marcaron la vida del cubano, en Cuba no hay pobres. Carecemos de muchísimos lujos, pero ya lo dice la palabra, lujos.  Habría que ver si esos coterráneos que se van ahora por las candilejas del consumismo y hacen ciertas declaraciones, respondieran lo mismo si le dicen que no puede ser operado de apendicitis en un cuerpo de urgencia porque no tiene dinero o seguro médico.

O habría que ver que opinan de “los cambios” si le niegan al hijo el derecho a estudiar a los cinco años porque tiene dudosa reputación moral en el barrio o no es un profesional o integrante del gobierno. O si le dijeran que no puede tomar un ómnibus porque es negro o anda vestido como le viene en gana. Yo apuesto a que la historia a contar es diferente.

De cualquier manera la mordida de estos lobos ya no infecta. Sabemos que no todos los que estamos, somos. Pero sabemos, con mayúscula, que la mayoría que está saca la cuenta y gracias a ello hoy hemos podido reducir casi al cero los apagones, electrificar la cocina doméstica, incrementar poco a poco los salarios, beneficiar a los más necesitados, mantener libremente abiertas las universidades hasta para los geriátricos.

Y la lista es grande. Hay un desarrollo de las ciencias informáticas como nunca antes. En cada barrio existe un Joven Club de Computación, las ciudades se  modernizan, se reparan miles de escuelas, policlínicos, hospitales, se le garantiza empleo a los recién graduados, se construyen viviendas, se mantiene un cuota elemental básica para que, al menos, esos “pobres” que cita el Herald, tengan, con un peso y 20 centavos, cinco libras de arroz. La gran criticada  libreta de abastecimiento cubana parece llamada a convertirse en el talismán de los humanos, si no se pone coto a la producción de combustibles saqueando las parcelas de alimentos.

Basta de tanta panfletilla y odio kafkiano. Es hora de acunar el corazón por un mundo mejor y hacer lo más digno posible todo lo que nos toca. Nadie crea el cuento de que las tripas vacías no matarán a los ricos y a los que se les venden por cualquier baratija. O que se escaparán del hambre, de seguir como vamos. Seamos, que hasta ahora mismo una bomba, una epidemia, una guerra, un cataclismo y todo crimen de lesa humanidad no le ha pedido la afiliación política a nadie para dejarlo vivito o putrefacto. Llegan y matan, ¿alguien sabe lo contrario?

Y otra acotación necesaria. La DRAE, Diccionario de la Real Academia Española, dice que lujo es demasía en el adorno, en la pompa y en el regalo. Abundancia de cosas no necesarias… Y ahora que tengo estas acepciones delante de mis ojos vuelvo a levantar las manos por quienes, a pesar de tantos HP sembrando estiércol, siguen soñando y dejando la vida por multiplicar los panes y los peces.

 

En Cuba los periodistas somos como los demás

En Cuba los periodistas somos como los demás

·        Como bien dice un titular de un colega, en este país asesinaron a un periodista, pero hace medio siglo. Fue el joven ecuatoriano Carlos Bastidas Argüello y lo hizo un oficial secreto del dictador Fulgencio Batista.

·        Los profesionales de la prensa cubana aman su misión y la desempeñan con mucho esfuerzo y dignidad ética. No todos están de acuerdo con todo lo que dicen, pero jamás han ido a la cárcel ni han sido detenidos por eso. Mucho menos, torturados

·        La corriente antiprensa, sobre todo la llamada de izquierda o alternativa, que mira el asunto desde la equidad y la denuncia a los monopolios informativos que desinforman y sí manipulan para seguir matando y explotando, asesina en América a quienes se le convierten “espinas de pescado” en la garganta. Lo mismo hacen en Irak o cualquier geografía donde un reportero haga tinta la denuncia

·        Los periodistas cubanos estamos reconociendo y dignificando la memoria de Carlos Bastidas. Es una jornada por él y por todos. Un día todos los crímenes tienen que cobrar justicia. Cada mañana son más los videntes de este mundo.

Por Graciela Guerrero Garay

Los periodistas cubanos somos como todos los cubanos. Desempeñamos nuestra profesión con mucho esfuerzo y dignidad ética. Reconocemos lo bueno de la obra revolucionaria y también sacamos a la palestra pública lo malo que la limita y está en el sentir del pueblo, de quienes somos voceros y parte plena.

No somos esos robots con “panderetas” como nos pintan quienes no aceptan que digamos que, sin ser perfectos, Cuba es hoy uno de los mejores lugares de la tierra, con su escasez actual, sus disyuntivas económicas y sus dificultades cotidianas para transportarse, estirar el salario y hasta armar una dieta balanceada en la semana de vida.

Pero vivimos, estamos y luchamos por mejorar cada día nuestra sociedad, con todos y para el bien de todos, amén de que cada día el bloqueo y su máximo representante, el gobierno de Estados Unidos, recrudece sus medidas, intenta frenar a terceros y pone cuanta medida sea posible para impedir que amigos o simpatizantes extiendan sus manos a la Isla. Somos del Tercer Mundo y las estadísticas, de las auténticas necesidades que ponen en peligro la existencia plena de los ciudadanos, están por encima de la media en América Latina y se igualan a varias naciones desarrolladas.

De esto, de lo que veía venir para la Cuba nueva, se enamoró Carlos Bastidas Argüello. Por eso lo mató seguramente, el oficial secreto de Batista al servicio de Pilar García, jefe de la Policía Nacional. Una “espina de pescado en la garganta” para la dictadura. En su corto tiempo en Cuba había subido a la Sierra Maestra y estuvo con Fidel. Colaboró, bajo el seudónimo de Atahualpa Recio, con las primeras emisiones de Radio Rebelde, y se identificó con el pueblo cubano y el movimiento 26 de Julio. Era el año 1958.

Pero, además, traía ya un aval curricular que merecía la mirada de los dictadores de la época, había reportado para distintos periódicos del Ecuador grandes acontecimientos como los sucesos de Hungría en 1956 y las caídas de las dictaduras de Rojas Pinilla, en Colombia, y de Pérez Jiménez, en Venezuela. Ahora Cuba estaba como punto rojo en su agenda de trabajo.

Esta Jornada de Homenaje que le brindan hoy los periodistas cubanos, rectorada por la UPEC (Unión de Periodistas de Cuba) es un voto por su dignidad y valentía, y un acto de denuncia a ese silencio prolongado e impune por los miles que dejan su vida por denunciar la injusticia, la guerra, el terrorismo, la explotación de los pobres y la mal adquirida riqueza de los ricos, con sus apologéticas políticas de democracias sucias y antihumanas.

Ya hay muchos videntes en este mundo y no son exactamente periodistas. Los cubanos, que llevamos con sano orgullo y sentimiento revolucionario el ejercicio de nuestra profesión, seguiremos viendo el sol y las manchas, como aprendimos de Martí, a quien tampoco pudieron callar sus palabras y sus convicciones. No somos paladines de noticias huecas, somos seres humanos que sabemos que la salud y la educación no la dan tener un “Mercedes” o comer palomitas de maíz viendo el último grito de Madonna.  

Tampoco renunciamos a tener otras posibilidades de mejoras en calidad de vida, pero sabemos, gracias a Fidel y los líderes que nos conducen y respetamos, que hay bienes más imprescindibles que el mercantilismo de vanidades. Trabajamos duros para consolidar el desarrollo que permita incrementar el presupuesto para lo esencial y lo secundario.

No hay esquinas rotas. La prensa cubana sabe su camino. Los periodistas también. Carlos Bastidas, como todos los que defienden hoy y defendieron sus ideas y la verdad de esencias, y que la vieron mucho antes de gestarse, son una motivación constante en nuestras páginas. Lean bien, que el amarillismo de ciertas prensas y ciertos “lapiceros” están perdiendo sus valores cromáticos. Y no solo en Cuba, para suerte de esta humanidad archimanipulada y muy mal informada, el problema es ya casi global. El silencio tiene voces nuevas y claras. La antiprensa tiene buena competencia. Bastidas y los otros colegas no han muerto en vano.