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Memorias, Recuerdos... Vivencias

Crece la mujer cubana en representatividad social

Crece la mujer cubana en representatividad social

Por Graciela Guerrero Garay

El Día Internacional de la Mujer tendrá en Cuba una razón más para celebrarse con mayor equidad y justicia social a favor de la lucha por la igualdad de géneros  y la participación, cada vez creciente, del acceso femenino a altos cargos del poder y el ejercicio profesional.

Esta realidad, patente y tangible desde el triunfo de la Revolución, se demostró sin tapices en la reciente constitución del Parlamento en la Isla, donde las cubanas ocupan el 48,86 por ciento de los escaños de la Asamblea Nacional del Poder Popular, cifra que supera en 266 la registrada en la nómina del órgano legislativo anterior, el cual se renovó el pasado 24 de febrero.

La presencia femenina en cargos de dirección no queda solamente a este alto nivel de Gobierno, sino que en el Consejo de Estado, electo en esta VIII Legislatura de la ANPP, las mujeres representan el 41,9 por ciento de sus 31 miembros y dos son Vicepresidentas, hecho que destaca la participación social y el prestigio ganado por ellas en el país.

El próximo 8 de Marzo igualmente se espera con la satisfacción de que en 10 provincias de las 15 de la nación, encabezan las máximas direcciones del Gobierno a ese nivel, lo cual toma mayor relevancia si tenemos en cuenta –según datos preliminares del último Censo de Población y Viviendas 2012 – el predominio de la masculinidad como género y la existencia de unos 6 mil 418 asentamientos humanos rurales, de los 7 mil 15 registrados.

Por sí mismas estas estadísticas confirman que la socialización de las cubanas gana un protagonismo cada vez mayor en todas las esferas del desarrollo intelectual, aún cuando todavía asumen los mayores roles en la conducción de la familia, son altos los índices de divorcio y no se puede desclasificar a esta fecha la tendencia machista de la sociedad.

Con todo, las mujeres en la Mayor de las Antillas también alcanzan dignos parámetros entre la fuerza técnica y profesional del país, al superar más del 65 por ciento de inclusión en esta categoría y destacar, además, en oficios exclusivos del hombre hace algunos años atrás.

Este salto cualitativo y cuantitativo convierte al Día Internacional de la Mujer en Cuba en un verdadero terremoto de valores y enterezas a favor de las cubanas, quienes desde 1959 hasta el presente siglo supieron aprovechar las garantías y oportunidades que tienen aquí, donde se desmoronan por sí mismos los castillos sexistas que tratan de marginarla y convertirla en un objeto estéril de los procesos sociales en muchas naciones del mundo.

 

Cuba: Día Uno de una nueva batalla

Cuba: Día Uno de una nueva batalla

Por Graciela Guerrero Garay   Foto: Yaciel Peña

Luego de esperar el nuevo año 2013 con variadas ofertas gastronómicas en los principales centros nocturnos de ciudades y municipios, cubanas y cubanos disfrutaron este martes del acostumbrado día feriado del Primero de Enero, en el que continuaron las celebraciones para festejar el aniversario 54 del triunfo de la Revolución.

En la víspera, como es habitual en Cuba, las familias se reunieron en mayoría en sus casas o de allegados para  despedir al 2012 con la tradicional comida criolla del lechón asado, congrí, yuca, ensaladas y otros aderezos según preferencias y costumbres, hecho que en los últimos tiempos denota  un despertar casi masivo comparable con épocas anteriores al llamado Período Especial, debido al fortalecimiento gradual de la economía estatal y privada y a la recuperación de la crianza de cerdos, muy estrangulada en la dura etapa del 90 al 2000.

Por las calles de la Isla corrió la alegría característica de un pueblo que fortalece su unidad y se suma a los profundos pero pausados cambios del presente renovador, con la aplicación consecuente de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución que transforma conceptos, abre mecanismos, implementa normas jurídicas y condiciona la apertura de mejoras integrales encaminadas al perfeccionamiento del socialismo y a salir, poco a poco, de la crisis.

De esta suerte, en Las Tunas, por ejemplo, el primer martes del bien recibido 2013 destacó por la continuidad de estos festejos familiares en una gran parte de la población, mientras otra – fundamentalmente los jóvenes – disfrutó de las opciones estatales en las áreas bailables, discotecas, cabaret y espacios abiertos para la ocasión, en un ambiente de armonía, buen gusto y diversidad de ofertas, demostrativas en esta oportunidad de los avances alcanzados hasta esta fecha.      

Hoy miércoles se mantiene el asueto  de cubanas y cubanos, aún  cuando un número de organismos reinician sus labores, otros mantienen sus servicios imprescindibles no interrumpidos en estos días  festivos y el sector de la Educación condiciona la reincorporación masiva mañana jueves, luego de 10 jornadas de receso escolar.

En esencia, Cuba una vez más celebró el nuevo aniversario de su Revolución con sana y divertida placidez, destacó el amor familiar y ese empeño nacional de mantener y rescatar sus tradiciones y multiplicar la calidad del divertimento público, tanto en conceptos estéticos, culturales  y multi-integrados para que todos encuentren un  lugar donde canalizar sus modos de vitorear el calendario entrante y convertir este temporal descanso en una fuente revitalizadora de energías positivas para bien común y propio.

Terrorismo: Etiquetada Cuba, ¿Con qué moral?

Terrorismo: Etiquetada Cuba, ¿Con qué moral?

 

Por Graciela Guerrero Garay

El terrorismo puede ser un tema exclusivo – o al menos simularlo o creerlo la gente- de políticos y mandatarios. Muchos, quizás, no importan donde vivan, creen que este álgido asunto no les compete. Y si escuchan o leen las denuncias de Cuba, por ejemplo, las subestiman o apenas sienten un leve roce en la piel o los sentidos.

Sin embargo, cuando los cubanos ponemos cuanta energía existe para rechazar la inclusión de la Isla en la lista negra que hace Estados Unidos sobre las naciones terroristas, vuelve a temblar la injusticia, como vibran ahora en la memoria los horrores del cruel atentado del 6 de octubre de 1976 a un vuelo de Cubana de Aviación en las costas de Barbados, y en el que perdieron la vida los 73 pasajeros a bordo.

Ese terrorismo desgarrante, impúdico y vil del que Cuba es victima se lleva en el corazón como una cruz, y su gestor, la mano que lo alimenta y apaña, es la CIA y el gobierno de la Casa Blanca, que una vez más, el pasado 31 de Julio, anotó a esta nación en su memorándum unilateral de los Estados Patrocinadores del Terrorismo Internacional. Absurdo, imperial, abominable. Solo así se concibe tal hecho y tal liberalismo inmoral.

Someter a los cubanos a sus desmanes de ambición hegemónica  y sostener el cruel bloqueo económico, financiero y comercial que condenan millones en el mundo y mantienen contra la voluntad de casi todo el planeta, solo puede ser la razón de incluir a la Isla en su lista negra. Argumentos, razones, verdad y decoro no tienen para ello y causas mucho menos. El mundo sabe que si hay una nación solidaria y amiga, humilde y viril es Cuba, aún cuando su agenda esté llena de problemas y se haga malabares para multiplicar panes y peces.

Octubre es una muestra. Desde 1976 el dolor revive. Las muertes injustas, inexplicables, de tantos cubanos, sobre todo esas vidas cegadas por el terrorismo americano de los 24 jóvenes del Equipo  Juvenil de Esgrima que habían ganado todas las medallas de oro en el Campeonato Centroamericano y del Caribe, son armas puras que empuñan el rechazo de este país a la decisión de los Estados Unidos.

El terrorismo de la CIA y de la Casa Blanca no es un asunto exclusivo de quienes sostienen los destinos de nuestros países en este desordenado y difícil siglo XXI. Todos, como seres vivientes que somos de este revuelto mundo, podemos ser víctimas. Casos como el del italiano Fabio Di Celmo lo demuestran. Basta estar, en cualquier misión personal y cotidiana, en el lugar que el águila imperial haya decidido clavar sus uñas.

Los 3 mil 478 cubanos muertos y los 2 mil 099 discapacitados que tienen sus tumbas y sus visibles cicatrices en esta Isla serán testigos, para siempre, de esta farsa del gobierno de Estados Unidos. Otra vez, etiquetan a Cuba y no tienen la vergüenza civil de ponerse a la cabeza de su lista. No hay moral, pero cuando se trata del imperialismo yanqui nada sorprende.

Un día, más temprano que tarde, quienes no calan hoy esta verdad se sentirán deslumbrados. Condenar el terrorismo de Estado no es tema de políticos. Es, lamentablemente,  un azote que nos persigue a todos. No importa donde estemos. Contará siempre el lugar en que decidan ellos poner la siguiente bomba. Cuba da fe con sangre de su sangre. Y jamás ha sido ni será un país que alienta el terrorismo.

 

  

CDR: Siglas con sabor a Cuba

CDR: Siglas con sabor a Cuba

 

Por Graciela Guerrero Garay

Esta noche todo el archipiélago tendrá sabor a ajiaco, caldosa, mesas cubanas. Olor a leña quemada y calderos humeantes.  La mayor organización de masas de la Isla festeja su nuevo cumpleaños. Es una tradición que se desprende de esa voluntariedad que le abrió brazos en aquellos primeros  tiempos de la Revolución.

En cada barrio un Comité… casa por casa, pueblo por pueblo… como dice una canción que hemos tarareado millones en toda Cuba, desde que se crearon  por el Comandante Fidel Castro los Comités de Defensa de la Revolución, los conocidos CDR, hace 52 años.

En la víspera, se celebra la unión de toda la familia “grande” para esperar el 28 de septiembre, una fecha que en más de medio siglo de victoria socialista une multitudes en ciudades y campos.

Es verdad que ya no es aquella sistematicidad de reuniones y maratones para repartir alimentos cuando la crisis de octubre, o ropa o zapatos – como cuentan sus fundadores a quienes éramos pequeños entonces -,  pero ese espíritu de convocatoria, de pertenencia y respuesta ante cualquier contingencia comunitaria está ahí, en cada cuadra.

Por estos días los trabajos voluntarios para dejar limpias y listas las barriadas en espera del homenaje se hicieron notar a lo largo del país, donde suman más de ocho millones los integrantes de esta organización, líder por años en la recogida de materias primas, donaciones de sangre y acciones de salud e higienización.

Las siglas CDR tienen además el mérito de ser el eje central de apoyo a la transformación de las comunidades, ya sea con aportes concretos o colaterales a todos los proyectos acontecidos en Cuba desde 1960 y tipifica esa vanguardia revolucionaria que, con la guardia en alto, cuida sus bienes y sus logros barrio a barrio, con la mayoría que la noche de este jueves 27 bailó y saboreó la  caldosa tunera, plato que ganó la aceptación nacional a partir de su elaboración primogénita en esta ciudad por los inmortales Kike y Marina, el matrimonio que popularizó el sabroso alimento, confeccionado a partir de carne de pollo y viandas cocidas.

Federación de Mujeres Cubanas

Federación de Mujeres Cubanas

 

Más que un hecho, un lugar

Por Graciela Guerrero Garay

Decir Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en Cuba es mucho más que hablar de una organización femenina. Es, en una palabra, hacer a la mujer, mujer.

Gracias a ella, muchas campesinas, desde la remota década del 60, tuvieron en sus manos el placer de saborear y sentirse dueñas de su primer salario. Ir, libros y libretas, camino a un aula, muchas veces improvisada bajo pencas de yarey, pero convertidas en palacios de luz donde ellas mataron la ignorancia y sintieron que no era pecado llevar de aparato reproductivo sendos ovarios.

No más objetos decorativos, aunque todavía no había llegado al diccionario popular el “problema de géneros”. Lo esencial es que supieron, con sólidos argumentos y la semántica exacta, que eran seres humanos con todos los derechos. El de la utilidad, la socialización, la profesionalidad. Y que la familia tenía que tener su rostro y decisión, sino, no era familia.

Con el tiempo, la dialéctica hizo sus dones de reina y hoy, un 23 de agosto, no caben todos los tantos que enriquecen la obra de esta magnate femenina que habla del coraje y el calibre de las cubanas para resistir, contra viento y marea, los maremotos existencialistas y el arraigo machista de una sociedad que se transforma minuto a minuto, no como ley impuesta como piensan muchos, sino a base de esa inteligencia creadora que rompe la inercia del anacronismo y la disyuntiva de ser o no ser.

No es extraño, por tanto, que las veas ahora, desde la niña de apenas 14 años, hasta la anciana de 70, cogidas de las manos cantando la Guantanamera, delante de una mesa que tiene lo mismo un pan con queso, un arroz con leche que una botella de vino de uva, cultivada en uno de los patios de las casas del barrio. Es la alegría de vivir y el amor de estos largos años el verdadero manjar que deleitan. Lo demás, es secundario.

Pero lo más importante, quizás, sea que la FMC no es un gremio puramente femenino,  a fuerza de logros y amores, todas sus afiliadas, de una manera u otra, han sumado a los hombres a su actividad. Ya sea para que las ayuden a cortar la leña para el ajiaco de la celebración, cargar los equipos de música, adornar los locales, gestionar los insumos o, simplemente, ser la pareja de baile.

Así se ha diversificado y multiplicado el andar de las mujeres de esta tierra del Caribe. Y aunque hoy, como el año pasado o el antepasado, puedan mostrar una larga lista de metas vencidas, otras inconclusas y muchas por cumplir, la garantía de ser socialmente útiles y reconocidas mantiene en pie el espíritu de sus raíces.

Ser mujer en Cuba quiere decir empleo, educación, salud, planificación familiar, protagonismo público, independencia económica, nivel de decisión, derecho a elegir en lo personal y social, reír, soñar, investigar, compartir, aprovechar su talento y empatía para bien nacional e internacional, armar su destino…

Y lo vital…que la escuchen. No para lamentar posibles mutilaciones en asuntos de raza, sexo o escalones de mando. Por el contrario, para hacer de sus manos voz y cetro y agarrar el timón de la paz y la guerra. Acariciar el más osado proyecto y saltar la barrera infranqueable. Ser mujer, en este archipiélago antillano, jamás podrá divorciarse de la historia y la memoria de la Federación de Mujeres Cubanas.

Cada 23 de agosto, sea jueves como hoy o domingo como los que vendrán, estas razones multiplican el orgullo y hacen erguir las palmas desde adentro, aunque no todas puedan andar con el último sostén de silicona o llevar en la cartera el sonado rímel de las casas de moda de Paris.

Las cubanas, por suerte, aprendimos que para ser mujer basta el perfume del altruismo propio, la delicada dignidad de un gesto humano y el sudor que alienta a la semilla, esa que crea genuina libertad y verdadero género en lo profundo del alma.

 

La Virgen del Cerro

La Virgen del Cerro

 

 

Concedido el milagro de Azucema

Por Graciela Guerrero Garay   Fotomontaje: Chela

Hace dos años descubrí esta capilla dentro de las instalaciones de la base de Campismo Popular El Cerro de Caisimú, a unos 18 kilómetros aproximadamente de la ciudad de Las Tunas, por la carretera que lleva al municipio de Manatí. Desde entonces me propuse escribir sobre el hallazgo que, por cierto, me sorprendió bastante pues nunca había escuchado ningún comentario al respecto entre quienes visitan por miles, cada verano, tan bello y confortable sitio de la geografía tunera.

Por una razón u otra no redacté el artículo y ahora, revisando algunas fotos, encontré a la Virgen de la Caridad del Cobre que, allí, en las elevaciones que conforman la loma del Cerro, recuerda que a la Patrona  de Cuba muchos cubanos dedicaron sus promesas para salvar a la revolución y sus defensores.

Este fin de año en la Isla, y los inicios del presente, con la misa de oficio que dio inicio al Año Jubilar, en el santuario de El Cobre en Santiago de Cuba, la virgencita, como la bautizan sus devotos,  es tema de alegría entre creyentes y no, pues el rescate púbico de su imagen y su fe desde las guerras mambisas recibe los parabienes de todos y es un acto más de confianza, compromiso y avance del proceso de cambios y transformaciones socialistas y democráticas que mueven a la sociedad cubana.

Por la televisión nacional, los cubanos siguieron la procesión desde todas las provincias del país. Los mensajes del cardenal Jaime Ortega, la esperada visita del Papa Benedicto XVI y el acercamiento entre el gobierno y las direcciones eclesiásticas no han podido silenciarse ni manipularse, enhorabuena, por las campañas difamatorias que, segundo a segundo, intentan minimizar los progresos sociales que acontecen en el archipiélago y los significativos éxitos que representan para el fortalecimiento del socialismo y la unidad americana.

Retos hay en todas las esferas y al decir del buen cubano, por las cuatro esquinas, pero al mismo tiempo resurge un empeño más cercano al corazón y las manos. El pueblo se suma con mayor pertenencia a las nuevas misiones, se combate sin miedo y sin paternalismo la corrupción, se habla a camisa abierta cualquier tema que afecte la producción y se abren alternativas prácticas y reclamadas en los estados de opinión para bien de la nación, su desarrollo y futuro.

La Virgen Mambisa, en el 400 aniversario de su aparición en Cuba, desde esta capilla del Cerro tunero de Caisimú como en cualquier pedestal nacional, traerá sus bendiciones tal como han pedido y piden millones de cubanos. Y no solo será fruto del milagroso poder del don divino, sino porque aquí, desde Maisí hasta el Cabo de San Antonio, el pueblo valeroso y firme sigue adelante, decidido y convencido de que su sistema social, su paz y la libertad de andar tranquilos a cualquier hora, con derechos y oportunidades propias, coronará el milagro.

Desde el mes de mayo de 1960 la Patrona de Cuba tiene su lugar en la loma tunera, por cumplimiento de la lugareña Azucema Reyes Batista al concederle la promesa de que triunfara la Revolución y no muriera ningún combatiente del lugar. El 8 de Septiembre de 1612, dos monteros indígenas y un niño de raza negra, la encontraron sobre una tablilla en medio del mar, donde se leía “Yo soy la Virgen de la Caridad”.

Y esta devoción cristiana que marcó la identidad religiosa de la Isla y el catolicismo nacional vuelve para dar señales de ventura, amor, progreso y certidumbre en momentos donde, con todos, los cubanos miran con renovada inspiración el mañana. 

28 de Octubre en Cuba

28 de Octubre en Cuba

Legendarios amores por Camilo Cienfuegos

Texto y Foto  Graciela Guerrero Garay

Este viernes 28 de octubre cientos de flores, por toda la Isla, van camino al mar y se abrazan en las desembocaduras de los ríos. Son el legendario símbolo de amor del pueblo hacia el Comandante Camilo Cienfuegos, uno de los héroes más queridos y emblemáticos de la Revolución, desaparecido este día de 1959 cuando regresaba a La Habana, en una avioneta,  luego de neutralizar una conspiración en la provincia de Camagüey.  

Cada año, este amanecer, la hermosa tradición se fortalece y se trasmite.  Ahora mismo, camino a la escuela y al trabajo, todos llevan amapolas, margaritas, lirios, florecillas silvestres, rosas, azucenas, gladiolos y girasoles porque, en algún momento de la jornada, el tiempo se detiene y se convoca a la marcha de homenaje.

Mujeres, hombres, niñas y niños, los cubanos todos, se asoman a la inmensidad de las olas o las cristalinas corrientes del arroyo para dejar, allí, perfumado, su respeto al amigo de sombrero alón y sonrisa franca, como le recuerdan y aprenden a querer las generaciones que nacieron desde entonces en este archipiélago de palmas y tocororos.

En esta ciudad Balcón sus riachuelos y arroyos, por los cuatro puntos cardinales, se llenan del colorido y los olores de los campos y jardines. En los municipios las playas, las presas, el malecón y hasta las costas serán también símbolos vivos de este amor por Camilo Cienfuegos, quien, junto al Che, por esas coincidencias del destino, van unidos a la historia de Cuba y al mes de octubre, en el que tuneros y cubanos le tributan una Jornada Ideológica que lleva sus nombres y que concluye exactamente hoy. 

23 de Agosto en Cuba

23 de Agosto en Cuba

 

Esa mujer que renace

Texto y fotos Graciela Guerrero Garay

Por estos días las estrellas subirán al cielo, desde esos mapas imposibles de cuevas secretas donde se esconden hasta desparramarse como en los cuentos de magia por todo el universo. Y este sortilegio de sensibilidad aflora porque, justamente en Cuba, renacen en agosto, el 23 de manera especial, muchas mujeres. Negras, blancas, trigueñas, rubias, gorditas y flacas, todas tiernas y con los ojillos brillantes mirando al mañana.

No es un simple juego de figuras literarias o el embrujo semántico de la metáfora. E s una realidad que cumple 51 años, de blanco y lunares, retos y empujones. Una verdad criolla y revolucionaria que se llama Federación de Mujeres Cubanas, FMC en la pujanza de sus siglas. Ahora, de cumpleaños, se multiplica por las cuadras de los barrios, entrega carné de afiliación a los nuevos ingresos, monta exposiciones de artesanía, apaga velitas, realiza trabajos voluntarios en las delegaciones y bloques y, por encima de todo, vitaliza sus raíces entre las brisas de los tiempos actuales.

En una nación donde el machismo fue raíz y maleza todavía dispersa por ahí, decir hoy que  las cubanas son casi la mitad del total de trabajadores del país (47,3 por ciento)  es una conquista irrebatible de la organización femenina en la Isla. Igual que - en cifras que se acercan al millar -, las chicas de 17 años optan de manera voluntaria por el Servicio Militar Femenino y Las Tunas, este territorio Balcón del Oriente de Cuba, figura en la lista de los destacados.

Son esas estrellas que renacen y nos acercan al recuerdo de esa mujer, quien será siempre alma de las marianas en Cuba: Vilma Espín. Defensora a ultranza de los derechos femeninos, de la reivindicación de las campesinas, las obreras, las amas de casa, las discapacitadas.  Quien creó  el aliento de un gremio que, medio siglo después, siempre tiene fuerzas para espantar las sombras y poner luz en los atisbos.

Más de cuatro millones de cubanas que este 23 de agosto siguen abrazadas a la certeza de su causa. Se encuentran en la historia de las transformaciones cotidianas, en ese arte tan nuestro que las manos no dejan morir como la muñeca de trapo, los pañitos de cocina, las agarraderas, las alfombras de tiritas de colores... Esa gracia que le rueda, cual la piel, y le hace vencer la adversidad y las carencias, trasmitir la herencia llegada de la manigua mambisa, respetar la memoria de sus muertos, volar con la fantasía de los hijos, compartir azada con el hombre y hacer del hogar un remanso feliz sin lujos ni cheques bancarios.

Es la cubana, grácil y gentil, sonriente y solidaria. Federada que despierta con el buchito de café y el amor entre las palmas. Arriera, creativa, sacrificada y solidaria, encantadora y propia, con el aroma del batey y la comunidad. Con la disposición de soldado y guerrillera, y el corazón ahí, en la solapa, fuerte y rojo, sol y luna, sueño y éxito. Revolucionando su estandarte: FMC, con la misma infinita pertenencia que Mariceli engendra una a una sus bellísimas muñecas.

Los milagros del amor

Los milagros del amor

Por Graciela Guerrero Garay  Fotos Iosmany  Rodríguez

Cuando dio el grito primogénito, la esperaban con el mismo amor con que le sostienen a diario las manitas para evitarle un golpe. Fue una niña añorada desde que se supo el embarazo,  aunque los padres conocieron en los primeros exámenes que alguna piececita inquieta se había movido en su mapa genético.

 Pero este cariño hogareño la cubrió también durante sus dos intervenciones quirúrgicas, para subsanar lo que la naturaleza dejó inconclusa. El equipo multidisciplinario que la operó en Holguín fue exquisito. Y nadie tuvo que pagar nada.

Esta realidad, a veces, se toma a la ligera y creemos que a fuerza de tener derechos, lo merecemos así no más, sobre todo en diagnósticos clínicos que necesitan más de una cirugía como es el caso de esta pequeña, que requiere dentro de un tiempo otra de carácter estético.  

Lo cierto es que Lía está aquí como un milagro de amor y mostrando las grandezas de la maternidad deseada y de un logro irrebatible de la Revolución, que las campañas mediáticas contra el país pretenden minimizar y ridiculizar solo mirando las irregularidades que tiene el sistema de Salud, sin detenerse que en la balanza de análisis pesan más las virtudes que los defectos. Y estos, por suerte, también son objetos de profundas valoraciones para mejorarlos dentro del proceso de cambios y revisión de estilos de trabajo que mueve a todas las esferas productivas y sociales.

Sonriente, cariñosa, balbuceando sus primeras palabras y corriendo por toda la casa la sorprende la enfermera del Consultorio que le da seguimiento. O la amiguita que va a jugar. Mañana estará en la escuela y si necesita un logopeda, igualmente gratis, lo tendrá. Verdades que son rocas vivas en nuestra sociedad. Por eso, cuando julio nos acerca al Día de los Niños, está chiquilla será feliz porque es cubana, tunera, amén de que ese domingo, el tercero del mes, pueda no estar a la altura de la demanda el Parque de Diversiones o no lleguen a la comunidad los instructores culturales o del INDER que se esperen.

 Lía tendrá esa felicidad, igualmente irrefutable, de sentirse en familia, protegida. Andará sin miedos “volando” por la acera con algún juguete y si le toca re- consulta médica la atenderán con rigor científico. Regalos auténticos e imprescindibles que no faltarán jamás en su historia de vida y sostienen con cuerdas de hierro lo que quiere decir exactamente “no hay nada más importante que un niño”. El próximo día 17 se hará una ronda grande, y cientos como ella simbolizarán esa esperanza que cada mañana sale a conquistar  el tunero cuando se levanta y echa a andar.

Efecto mágico: Solidaridad

Efecto mágico: Solidaridad

Por Graciela Guerrero Garay  Fotos: Cortesía de Fabozzi

Allí estaba él, en medio de la Plaza. Vino a pernoctar sin que nadie le pagara el boleto ni le llamara a juntillas. Madrid está lindo, a pesar de todo. En la Puerta del Sol, “Los Indignados” tienen las ideas muy claras, me confiesa en un email. El sabe de memoria lo que es el capitalismo. Ama a Cuba y una razón es esa: se enfrenta pequeña, bloqueada y difamada, al brutal imperialismo, todos los días que tienen los 52 años de Revolución.

Decido escribir estas líneas por amor y respeto al efecto mágico que le llevó a viajar desde Roma al corazón de España. También por él, que comparte el sudor y las ideas y libra mil batallas anónimas, cotidianas, sin pedir que su nombre engrose la lista de los blogueros destacados ni aspirar a que le den premio alguno. Nace desde adentro, y no es extraño. Su tierra lo lleva en las entrañas y de su sabia, enhorabuena, muchos se alimentan y exteriorizan estos sentimientos.

Italia…italianos… personas sencillas, trabajadoras, que se suman a las causas justas y apuestan por vencer las barreras idiomáticas. Ahora mismo siento el palpitar de los integrantes de la Brigada de Trabajo Voluntario Giovanni Ardizzone que, cada verano, viene a dejar una huella de bien en este territorio, hermanado por más de una década con la región de Lombardía. Es el efecto mágico de una palabra única, hermosa, infinita: Solidaridad.

La misma que llevó a Arturo Fabozzi hasta la Puerta del Sol y, luego, de regreso a su país, escribir un email testificando una realidad que ya no puede esconderse: “Esa gente tiene las ideas muy claras de lo que pasa en el mundo, pero chocan contra la escandalosa y asesina política capitalista y, por supuesto, contra los financieros mafiosos tipo Coca – Cola, MC Donald, etc., etc...”  

Luego reconocía – (lo que no difunden quienes hablan de libertad de expresión y democracia)-: “Mejor que nada, espero sea el principio de una revolución de las consciencias”.  Y más adelante contaba lo que sucedió en su ciudad, en la primera decena de junio, cuando fueron a votar un referéndum para borrar una ley que quiere construir centrales nucleares en su país, “exactamente después de lo que pasó en Japón y que Alemania misma dijo que las van a quitar todas. Dime si esa no es una locura?... Berlusconi….”

Solidaridad… el efecto mágico que une a la humanidad y hoy, con rostros y voces como la de Arturo, detiene el mal endémico de muerte que cubre a los haitianos porque allí, en la empobrecida tierra de Haití, están los médicos cubanos. Solidaridad… que ha levantado un coro enorme por el mundo a favor de los CINCO… efecto mágico del que nos enorgullecemos los cubanos y agradecemos a los amigos allende al mar, porque es el ALBA, Pastores por la PAZ, Unidad, esperanza y certeza de que con Solidaridad puede construirse el mundo mejor que deseamos.

Por eso Arturo y millones de millones en el planeta, con Cuba y desde Cuba, por ellos y por los que vendrán, se indignan y se van a buscar el sereno mañana en la Puerta del Sol.

Héctor: el médico colombiano

Héctor: el médico colombiano

Por Graciela Guerrero Garay    Fotomontaje: Chela

Se confunde con uno más de los cientos  que andan por toda Cuba y la provincia  cuidando la virtud de un cuerpo sano. O acariciando la cabeza de un niño, después de chequearle la garganta o tomarle los signos vitales. Quizás un leve dejo en el acento induzca a pensar que estás delante de uno de los 7 mil 248 egresados de las cinco promociones que, en sus 10 años, tiene la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas (ELAM), sin contar la matrícula actual de casi 10 mil estudiantes.

No sorprenden sus respuestas.  El doctor  Héctor Elías Martínez Pinedo ama su profesión, es agradecido y quiere a Cuba y a este pedazo oriental  con la misma pasión que cuidó, en su terruño de La Guajira, en Colombia, a su guacamaya roja, una mascota que le arrancó la ternura como una “melena”  rubia pedaleando bajo un sol intenso del Caribe.

Ahora anda por Las Tablas, bicicleta en mano o rodando como dejen los caminos, para llegar al Consultorio y las viviendas que forman esta comunidad jobabense. Primero  fue Bracito y después Macagua 8. De estas vivencias me dice:

_ “En  los tres lugares el sentimiento es el mismo. La población es muy agradecida y creo que se han sentido bien con mi trabajo y mi atención.  Lo digo porque tenía la idea de que en las zonas rurales la gente acudía poco al médico y no se trabajaba mucho, pero mi sorpresa es que a las 8 de la mañana cuando inicio la consulta ya hay varias personas esperando.

“La aceptación ha sido buena, soy preocupado por mis pacientes, sobre todo por las embarazadas y niños menores. No se la cifra exacta de cuántos médicos hay en mi caso, pero conozco  que prestan servicios en varios municipios como Amancio, Manatí, Jesús Menéndez y  Las Tunas y que son de países hermanos como México, Panamá, Perú, y tambien lo han hecho de Brasil.  Colombianos somos tres.

La nostalgia de la primera vez de estar lejos de su familia a veces le acompaña, tenía 18 años cuando vino a Cuba y “poseía  muy poca información, solo había escuchado hablar de que su presidente era  Fidel Castro y de su gran barba – sonríe y puntualiza que “antes de esa edad solo nos interesan otras cosas de la vida, y no recuerdo que en la escuela mis profesores me hubiesen dado clases o hablado de este interesante país. Por medio de mis padres supe de la calidad de la medicina cubana.

“Llegué en el año 1999 cuando iniciaba la Escuela Latinoamericana, pero no fue por esa vía que empecé  mis estudios,  ya que en Colombia eran muchos los aspirantes a venir acá a estudiar y no salí entre los escogidos, quienes debían tener determinado perfil como era vivir en zonas apartadas o rurales. En mi deseo de venir a estudiar Medicina en Cuba lo hice de forma autofinanciada y directamente, desde La Habana, me trajeron hasta Las Tunas. Tuve situaciones económicas desfavorables en el tercer año de la carrera y retorné a mi país, pero en mi afán de hacerme médico solicité volver a la embajada cubana en Colombia.

“Analizaron mi situación y en un par de años me favorecieron con una beca, gracias a la Revolución Cubana pude terminar mi carrera. Actualmente hago la especialidad de Medicina General Integral y al mismo tiempo presto un servicio social en el municipio de Jobabo, desempañándome como médico de familia en un consultorio. En total llevo 7 años y 4 meses en Las Tunas.”

Medita y reconoce que ha madurado entre los tuneros y se siente uno más cuando comparte la cotidianidad, sin diferencias. Tiene amigos y gente a quien quiere mucho y le quieren. Confiesa que los que más le impacta de los cubanos es “su fortaleza , valentía y amor por el país”, y al hablar de jóvenes quiere dejarle una lección moral y afectiva, a partir de una realidad continental que sabe de memoria y ha podido evadir gracias a lo que él mismo desdobla en sentimiento:

“Para un país grande como el mío, de casi 50 millones de habitantes son muy pocos los que pueden estudiar medicina.  Allá los estudios se pagan y esta profesión es la más costosa, además las plazas en las universidades del Estado son pocas y difíciles de conseguir. La juventud tiene deseos de estudiar, pero eso no es tan fácil como ya expliqué, les toca ponerse a trabajar para ayudar a sus familias. Acá todos tienen la oportunidad de estudiar y muchos no lo hacen.

“La educación en Cuba es de  alto nivel humano, que es lo que más necesita el planeta, médicos que miren los ojos del paciente y sientan que cada uno de ellos pudiera ser un familiar, así mismo es la colaboración, llena de humanismo y compromiso con nuestros países hermanos. Veo esto como un gran gesto de ayuda que no lo hace otro país, casualmente por ser estudiante de la ELAM me iba para Haití en diciembre, pero por encontrarme en estudios no pude hacerlo. Un fuerte abrazo para nuestros compatriotas que están allá y que regresen pronto con la misión cumplida.”

Suspira mientras me muestra las fotos de su graduación. Siente orgullo de estar entre los graduados de la ELAM en Las Tunas y vuelve a disfrutar ese momento, en que pudo cumplir uno de sus mayores deseos para “salvar vidas y suplir la necesidad de médicos en mi país, sobre todo en mi provincia donde el 35 por ciento de la población es indígena y enferma mucho. Regresé a hacer la especialidad por eso, es otra oportunidad que me da Cuba, los profesores se interesan por nuestro aprendizaje, se gana mucha práctica y hay calidad en todo. En Colombia, como le dije, es muy difícil acceder a los estudios de medicina y más aún a una especialidad. Gracias a Dios y a la Revolución yo estoy aquí.”

Mientras, en La Guajira, un departamento fronterizo con el Estado venezolano de Zulia y cuna de pescadores, Eva recuerda a su hijo con nuevas esperanzas, al igual que el padre y los hermanos. Héctor Elías volverá       con título de Especialista, salvará  a su gente y para siempre contará a los nietos que se formó en una isla hermosa y humana, de gente agradecida, y donde gobernó por mucho tiempo un señor muy bueno y solidario llamado Fidel, que  tenía la barba grande y blanca, tal como él escuchó decir desde pequeño.

Cuba: X Aniversario del Programa Trabajadores Sociales

Cuba: X Aniversario del Programa Trabajadores Sociales

 

Armar el rompecabezas del alma

Por Graciela Guerrero Garay     Fotomontaje: Chela

Ese ejército creado por Fidel Castro que son y serán siempre los Médicos del Alma cumple su primera década. Los Trabajadores Sociales, muchachas y muchachos empinados sobre sus talones y su juventud, monte adentro, por barrios periféricos, por las ciudades, por las zonas donde la justicia de la Revolución llega con fuerza pero sin romper la dermis del enquistamiento de viejos problemas…

Descubrir que hay más allá de la apariencia, diagnosticar, encausar, tramitar necesidades, identificar los conflictos sociales y sacarlos de la modorra de la conformidad, la negligencia, el descuido o el abandono, familiar o social, es la misión de estos grupos radicados en cada uno de los municipios.

La provincia Las Tunas es un reflejo de esa amalgama de maravillas humanas que afloran en estos 10 años tras el paso y el toque en cada casa de los Trabajadores Sociales…He aquí la esencia de esta humana y hermosa misión en la provincia balcón del Oriente de la Isla…

Estará ahí siempre con su incapacidad motora y la ausencia definitiva de mamá, pero  ya nada será igual para él desde que Lourdes Hernández Torres tocó la puerta de su casa. Cinco años han pasado desde entonces y el olvido no puede ganarle a la verdad ni al sentimiento de gratitud recíproca. Es esa mezcla de amor, dolor, solidaridad, humanidad y complicidad compartida que aflora cuando los caminos buscan luz en los rincones del alma.

Es un niño y un padre. Una familia mutilada por esas olas salobres y bien fuertes  que desgarran de repente el ropaje de la vida. Es también la certeza de que las cosas que no pueden transformarse tienen, de muchas maneras posibles, una esperanza propia que las trasmuta para bien si se encuentran las raíces y se abonan, con razones y acciones que alivian los pesares humanos más allá de lo material y lo visible.

Lourdita – como le llaman cariñosamente – sintió este impacto emotivo desde que salió a caminar por las comunidades para hacer su labor de Trabajadora Social. Hoy, a una década de aquel la primera vez, el sano orgullo de alimentar con afecto y perseverancia las penas existencialistas de cientos de personas, sin límite de edades, carencias y realidades concretas, vuelve a nublarle los ojos. Es una tarea hermosa, sensible y responsable para quien, muy joven aún, empezó a madurar entre las cruces que unen y separan al destino y la justicia.

En el Consejo Popular número 18, del municipio Las Tunas, hace sus memorias cotidianas.  No olvida, empero, cada minuto de trabajo y menos el momento en que cargó por vez primera a ese niño huérfano al momento de nacer, con varias deformaciones congénitas que le callaron la voz y le obligan a comer todo licuado, entre otras limitaciones motoras. La alegría del pequeño con sus visitas, el televisor, la batidora, los alimentos para paliar la desnutrición. Es eso más que todo, el alma. Tocarla, para que la soledad no se adueñe del espíritu y el hombre se crezca y fortalezca, luche y avance desde su oscuridad, desyerbe malezas, se levante y eche a andar.

“Cumplí mi primera misión en Octubre, que fue llamada 26 de Julio y consistía en  trabajar en las pistas de gasolinas, la realicé en La Habana. Estuve allí siete meses y recaudé en un mes  el doble de lo que hacían en un año – cuenta -. Seguida de esa misión me fui para el Tercer Frente en Santiago de Cuba, donde teníamos que cambiar refrigeradores. Mi tercera y última misión fue llamada Puestos Claves, en Instituciones que tuvieran un alto consumo de combustible y energía eléctrica. En estos dos años, también tuve grandes logros y mucha experiencia humana. Desde entonces he trabajado en la Revolución Energética y en el Consejo Popular”, afirma con esa sonrisa que descubre su sencillez y espontánea manera de querer lo que hace.

Es locuaz cuando me dice que “en estos diez años que vamos a cumplir como Programa hemos demostrado cierta madurez y responsabilidad, pues realizamos un trabajo que muchas personas piensan que no es necesario, y otras no lo podrían asumir por la falta de sensibilidad y amor. Emprendimos una tarea que nos fue difícil, la Revolución Energética, pero no por eso la rechazamos, sino  que dimos el paso al frente y la cumplimos hasta donde pudimos”, destaca y argumenta:

“ Algunos compañeros nuestros no hicieron bien su desempeño y tuvieron ciertos problemas, pero si tiramos un balance de lo bueno y lo malo que hemos hecho creo que tenemos merecido ese reconocimiento que sentimos por todo el esfuerzo realizado para llevarle hasta la puerta de su casa el amor y respeto que la población merece”, redunda esta muchacha decidida que un 10 de Septiembre decidió apostar por los sueños que el Comandante en Jefe puso a volar sobre el país: ser médicos del alma para que la justicia social sea bandera de una Revolución que multiplica ideas para que los más necesitados tengan , al menos, esa paz interior que transforma la vida por muy duros que sean los problemas  y por muchas que parezcan las demandas materiales.

PASOS SOBRE PASOS

La Batalla de Ideas es una guerra hermosa. Quizás imperceptible porque el arma esencial está invisible. Solo se muestra allí donde el dolor es callado e invencible, donde la necesidad simula un monstruo que margina y acorta el día a día. Creencias materialistas que estos tiempos recrudecen a fuerza de tanto consumismo y códigos rotos a nivel global, como si el espíritu y el humanismo fueran fantasmas o teologías tejidas por ángeles o diablos. 

Fidel Castro fue una vez más el previsor del tiempo. Cuba corrió el riesgo de hacer más con casi nada. La desigualdad social podía estar parapetada tras el pretexto de la conformidad o la aceptación contemplativa. Buscar lo que pasaba debajo de la dermis de los campos y ciudades. Fue un reto que todavía está por vencer y encontrarle las mejores salidas entre los entuertos  del  trabajo y las limitaciones objetivas y subjetivas.

Será siempre un asombro humano, como la vida misma. Un constante crecer y andar piedra sobre piedra. Nada está concluido ni visto. La sociedad crece, las carencias aumentan, los tiempos no traen buenos presagios. Pero el ejército está ahí, fortalecido y sensibilizado, más maduro y consciente y deseoso de legitimizar sus derechos como profesionales de una disciplina sin antecedentes en el país, avalado solamente por la voluntad de llegar lejos en buscarle al hombre y la familia el espacio para sus piezas perdidas.

En esta década de aciertos y desaciertos la balanza se inclina al lado bueno. La provincia no escapó de las dificultades generales que marcan la historia de este Programa Priorizado de la Revolución. Jóvenes, casi niños todos, enfrentando un mundo que quizás nunca estuvo en sus agendas emotivas, asumiendo tareas que escondían o enseñaban sus complejidades propias y las que les adicionaba el medio y el hombre con su obra cotidiana.  Un verdadero desafío que demuestra, una vez más, que podemos mejorar la sociedad y mejorarnos si unimos el corazón y el talento, el sacrificio y la verdad, lo justo y lo humano.

AMORES EN CIFRAS

Hoy existen en provincia mil 939 Trabajadores Sociales. Más preparados, imbuidos en proyectos y estudios mucho más abarcadores y ambiciosos en lo que ha temáticas de comportamiento social se refiere.

En las 802 Circunscripciones del territorio sus huellas están cada mañana, tarde o anochecer según proceda. Cada hogar tiene la huella de sus manos. Nadie puede quitarles esa impronta de solucionadores de problemas. Los errores no saltan sobre las victorias en las zonas más apartadas, incluso en las marginadas.

Cada lugar cuenta con su propia fuerza: Manatí, 159; Puerto Padre, 279; Jesús Menéndez, 220; Majibacoa, 177; Las Tunas, 553; Jobabo, 188; Colombia, 187; Amancio Rodríguez, 142, y 33 laboran en la dirección provincial del Programa.

UN CONTACTO SINGULAR

Conversar con Inosvani Polanco Osoria, jefe del Programa de Trabajadores Sociales en Las Tunas, es corroborar cuán necesario e importante es este ejército que nos abrió puertas al mejoramiento humano, en fechas donde la nación necesitaba de una sacudida definitiva para cambiar conceptos y proyecciones y buscar ese sitial justo  que encierra el socialismo en políticas de equidad y bienestar social.

Sus siete años en el Programa, de ellos dos dirigiendo la provincia, le hacen, a mí decir, una memoria viva de la labor realizada en estos primeros 10 años de existencia. No titubea, pues, al afirmar:

En cada momento le tocó jugar su papel. Consideramos que las tareas emprendidas resultaron de gran valor para la implementación de políticas sociales. Ejemplos hay en el estudio de personas desvinculadas de la educación y el empleo; en su mayoría eran jóvenes que luego integraron los Cursos Integrales de Superación.

“El estudio de la población infantil; la atención a personas discapacitadas y al adulto mayor; la atención a individuos y grupos vulnerables. De ahí se desprendieron y asumieron muchas acciones, que hoy tienen resultados. Nosotros no entregamos nada, diagnosticamos y gestionamos como satisfacer las necesidades básicas de esas personas, orientamos, educamos.

“Las tareas que enfrentamos en la Batalla Energética podemos decir sin temor a equivocarnos que contribuyeron al ahorro y la calidad de vida del pueblo, independientemente de que algunos no supieron mantener una conducta y comportamiento éticos, pero aún así, fue un logro.

“En los primeros ocho  años el trabajo estuvo sectorializado, ahora lo hacemos con una concepción integradora, donde el trabajador social busca las causas de las problemáticas sociales, no es atender problemas, sino las causas que los originan para prevenirlos y transformarlos ya sean individuales,  grupales o comunitarios.”

PROYECCIONES

Es el propio Inosvani quien nos dice que la mayor proyección de trabajo está en legitimizar al trabajador social en Cuba, logrando un profesional preparado en el conocimiento de su labor, generalizando las mejores experiencias y realizando capacitaciones situadas. Orientar el  desempeño en relación a personas o colectivos con sentido participativo, auto transformador.

Alcanzar que ese Trabajador Social sea competente y comprometido con el proyecto ideo -político de la Revolución y un dinamizador del trabajo social, es un reto que se acompañará la meta de los años por venir, pues aunque Las Tunas está entre las provincias con mejores resultados, no logra un liderazgo en las problemáticas sociales.

La mayor insatisfacción – me explica Polanco – es que todavía no todos los trabajadores sociales  son competentes y  aunque hacen talleres semanales como principal medio de superación, hay falta de idoneidad, creatividad, sensibilidad y compromiso en algunos.

Y lo vital, es precisamente que conocen a fondo sus debilidades y las enfrentan con osadía para que podamos hablar de un trabajador social motivado, con alta capacidad de conocimiento y humanismo, sensibilidad y pertenencia, conocedor de su contexto, con alta capacidad de escucha y dominio de la teoría y metodología del trabajo social.

Un enorme reto sin fecha de conclusiones, pero anima ver a una dirección muy joven y comprometida con sus misiones especiales…con aquello que no es secreto para nadie pues solo se ve con el corazón lo que es invisible a los ojos… en esos escondites de principitos buenos se esconde el alma que ellos sacaron de las cuevas del olvido, como soldados de sociedades más justas y donde el dolor ajeno es su propio dolor. Médicos de las entrañas que trabajan por encender bombillas donde la oscuridad se cree dueña.

Federación de Mujeres Cubanas: Éxtasis de fragancias y sudores

Federación de Mujeres Cubanas: Éxtasis de fragancias y sudores

 

Por Graciela Guerrero Garay   Fotomontaje Chela

Firme, clara, previsora, justa y fiel a principios, derechos y convicciones lleva en el talle y el pecho la hidalguía de esos poemas épicos que no mueren. De los que se levantan y aglutinan, de los que enseñan y pelean, de los que aman, sueñan, dan esperanzas y certezas.

Llegó así, un 23 de Agosto. Con el perfume de la Sierra, las margaritas salvajes de los llanos, las letras exactas del abecedario. Traía rostro de mujer. Mambisa, rebelde, clandestina, labriega, campesina, culta, poblana y montuna. Cubana. Tocó, llamó, convocó, reunió, mostró y despertó los rosarios dormidos en las cumbres del tiempo, la humillación y el olvido.

No traía mucho ropaje. El necesario. Tres palabras y una preposición. Tres letras, como siglas, pero fue capaz de cambiarle el iris de los ojos a la carbonera, a la sirvienta, al ama de llaves, a la descreída. Llenó un baúl de perlas y las repartió a partes iguales, por el campo y la ciudad.

Era una poesía. Sigue siendo una poesía de rima perfecta, con ritmo propio, con candencia exacta.  El amor que traía en los bolsillos, hace 50 años, alcanzó para multiplicarse y universalizarse hasta hoy. Para ganar batallas cada vez más complejas. Para sumar generaciones de generaciones. No es un amasijo de recuerdos. Es la voz nacional, local, internacional de la mujer cubana, latinoamericana.

De las que denuncian. De las que se quitaron los trajes de muñeca decorativa. De las que no aceptan que le impongan normas ni códigos aberrantes. Es el sentimiento propio de un género que conquistó su esencia  dentro y fuera de las paredes estrechas de la casa. Es el espíritu vital de las que fundaron, escribieron, hicieron y enaltecen su historia: Vilma Espín.

Es la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Grito, lucha, fusil, libreta, azadón, industria. Maestra,  doctora, científica, literata, soldado, ingeniera, deportista. Madre, hija, nieta. Estudiante, técnica, investigadora, trabajadora social, artista. Reto, logro, perseverancia. Victoria y renacimiento. Esfuerzo y osadía. Éxtasis de fragancias y sudores. Es todo lo que es una MUJER.

24 Brigada Giovanni Ardizzone en Cuba

24 Brigada Giovanni Ardizzone en Cuba

Hermanadas manos en utilidad 

Por Graciela Guerrero Garay    Fotomontaje Chela 

La solidaridad es como una cesta llena de rosas blancas, azucenas y no me olvides. Siempre dejan una impresión agradable en la retina y el alma. Un deseo de conservarlas más allá del momento. 

Esta sensación me atrapa cada vez que los amigos italianos llegan a Las Tunas, como parte de las Brigadas de Trabajo Voluntario Giovanni Ardizzone, pertenecientes a la Asociación de Amistad Italia – Cuba en la región de Lombardía. ¡Es tan diferente, radicalmente diferente, dejar una estela de paz a una de guerra!, como pretenden ahora las grandes potencias imperiales del mundo. 

Enormes no solo en poderío bélico, misiles y armas atómicas, sino en egoísmo, odio, terrorismo, injerencia, mentiras, fascismo. Ahí todas son iguales. Estados Unidos, Israel, Francia, Gran Bretaña, las aliadas. Con un poquito de cordura, solo un poco, se nota la abismal diferencia entre los que tienden puentes y quienes los dinamitan con sadismo. Contar en Las Tunas, Cuba, con los ocho integrantes de estos colectivos amistosos es un mensaje que multiplica el valor de la hermandad, posible entre los pueblos, entre las naciones, los continentes, las razas y los gobiernos. Posible en la humanidad. 

Esta vez es la número 24 y desde le pasado día 27 de junio cumplen aquí en este oriental territorio un programa socio- económico- cultural, avalado por la Delegación Provincial del Instituto Cubano de  Amistad con los Pueblos (ICAP), anfitrión de estos movimientos solidarios que brotan hacia Isla en apoyo a su proyecto socialista. La Brigada trabaja en el remozamiento de la escuela primaria Israel Santos, de la ciudad de Las Tunas, cerrando así el proyecto de remodelación que comenzaron sus homónimas 22 y 23. 

Un conversatorio sobre la situación actual de los CINCO Héroes presos injustamente en cárceles norteamericanas, el bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba y la posición de la Unión Europea, así como la inauguración de la III Copa de Fútbol Mario D’ Celmo, destacan entre las actividades que realizan estos amigos de Italia, quienes participan también en los eventos que acontecen en esta capital tunera por la celebración de la fiesta campesina más grande de Iberoamérica: la Jornada Cucalambeana. 

Disertarán sobre José Martí y conocerán de esfuerzos y resultados de la provincia, en medio de encuentros con trabajadores, funcionarios y comunidades como la conocida Petrocasas, otro fruto de esa unidad latinoamericana que se llama ALBA (Alianza Bolivariana para las América) y que acá permitió la creación de una barriada nueva en la parte centro oeste de la ciudad, donde muchas familias trabajadoras y humildes han encontrado un nuevo hogar, confortable y económico.

Es amor laborioso y valedero lo que deja huellas cada verano en Las Tunas con estas nobles acciones de cooperación traídas desde la región de Lombardía, hermana con este territorio por más de una década. Otra muestra tangible es la terminación y clausura del Proyecto del Teatro Guiñol, hoy un recinto renovado y con óptimas condiciones, que facilitan desde el escenario que los artistas puedan brindar a su pequeño público, los niños, ofertas de mejor calidad y con un mayor confort.   

La 24 Brigada continuará la tradición de colocar una ofrenda floral en la tarja erigida a la memoria de Giovanni Ardizzone en la universidad de ciencias médicas Zoilo Marinello, visitará varios centros laborales y conversará con los trabajadores de la delegación del ICAP en la provincia sobre los 50 años del Instituto de Amistad con los Pueblos, anfitrión de estos movimientos de solidaridad que unirán para siempre a Italia y Cuba, y a Lombardía con Las Tunas. 

Vuelvo a pensar en las rosas blancas, las azucenas y los no me olvides. Me resisto a creer que estas acciones no seamos capaces de multiplicarlas por el mundo los que hasta ahora mismo podemos decir que pertenecemos a la raza animal más inteligente de la creación. Mañana quizás sea tarde, pero como dijo  José Martí y me lo trajo a memoria una extraordinaria amiga latinoamericana, Martha Lidia, "Los malos no triunfan si no donde los buenos son indiferentes”, hay fuerza y fe, esperanzas, porque los buenos jamás han sido indiferentes.    

Día Internacional de la Infancia en Cuba

Día Internacional de la Infancia en Cuba

Felices y seguros, sin opulencia alguna

 

Por Graciela Guerrero Garay    Fotomontaje: Chela

 

No hay anuncios espectaculares tentando los sentidos del placer ni el ocio en la televisión. No hay dramáticos reportes de secuestros ni muertes por hambre. Tampoco en la calle ninguno se disputa el mejor lugar al filo de la carretera y las cómplices luces de los semáforos.

 

Primero de Junio en Cuba, Día Internacional de la Infancia. Martes del 2010. Es de mañana. Puede caer la tarde o abrigarnos la noche. Los niños cubanos no tienen un horario especial ni un homenaje pomposo. Es, virtualmente, un día más. Tan especial como los restantes del año. Se levantaron con el amor de la familia. Salieron temprano a sus escuelas, a los círculos infantiles, a las guarderías alternativas donde también los cuidan. Otros quedaron en casa, bajo el tutelaje materno o de los abuelos.

 

Los que eventualmente están hospitalizados recibieron la visita de los galenos a primera hora. Gratis, sin que medie ningún seguro médico condicionado a etnias, rangos de poder o disposiciones legales limitantes a recibir el tratamiento. Muchos organismos llegaron a las salas de ingreso y les llevaron libros, juguetes, mensajes de cariño y esperanza.

 

Hay protección social y cobertura total al desarrollo íntegro e integral de la infancia, sin opulencia alguna. En medio de serias carencias. Tras la secuela desbastadora de huracanes. Con debacles económicos. Con pandemias. Con la misma espada de Damocles que azota a la humanidad y de la que Cuba no vive al margen. Con un bloqueo económico de 50 años que Estados Unidos mantiene contra la voluntad y el consenso de la mayoría de las naciones. Con un clima que se torna violentamente seco para las aspiraciones de revertir los resultados agrícolas y potenciar las reformas que acontecen en este sector generador de alimentos.

 

Los niños cubanos, felices y seguros. Siempre. En junio como en Enero. Correteando este martes tras una pelota o buscando la sombra de algún árbol en el barrio para jugar bola, pintar sobre el asfalto o dárselas de cazador de fantasías.  Un hecho real que no pueden minimizar las dificultades de estos tiempos a prueba de Período Especial. La mortalidad infantil lo demuestra y la Isla reporta indicadores similares a países del primer mundo.

 

Un martes que cerró sus minutos con una sonrisa fresca en cada rostro infantil. Con la sencillez y la dulzura de las palmas, cual ríos abiertos entre verdes praderas. Un Día Internacional de la Infancia que se multiplica este miércoles que llega ahora mismo, dentro de poco o después…el tiempo y la fecha no importan. 

 

Lo ciertamente puro, lo hermoso es que los niños y niñas cubanos durmieron en paz. Soñaron tranquilos. Son mimados por todos y hay otro amanecer feliz. En Cuba hoy puede decretarse igualmente otro Día de la Infancia. Las razones que validan el homenaje del Primero de Junio están invictas. Y mañana quedarán.

Nuestra cubana Navidad

Nuestra cubana Navidad

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

 

 

Quizás este terruño mío no sea uno de los que más conserve las tradiciones de nuestros tatarabuelos, muchísimos venidos de España o traídos desde pequeñitos. Lo cierto es que nunca se ha roto aquello de celebrar las Navidades y siempre, cada quien con su arraigo y credo, hizo lo suyo el 24 y 25 de diciembre, fecha en que casi todas las naciones del mundo recuerdan el nacimiento de Jesucristo.

 

Mi familia fue una de esas tantas que siguió las costumbres de mi padre y nunca dejamos de cenar en Nochebuena ni deleitarnos con las luces del Árbol de Navidad, que hasta casi a finales de la década del 70 fue de pino natural, el que buscábamos la prole del barrio junto a cualquier adulto y repartíamos por las casas que decidían hacerlo. Pero crecimos, y de algún modo, no siempre se podía estar juntos para esa fecha y, una que otra vez, faltó un comensal o más a la mesa y papi decidía no hacer la fiesta y postergarla para cuando estuviéramos todos.

 

Así pasó en muchos hogares cubanos y tuneros. Empero, en otros, nunca en estos 50 años de Revolución ha dejado de ser el 25 de diciembre una fecha de reunión familiar, más que un hábito religioso. En muchos, un día más del almanaque. Las creencias están presentes en dependencia de la afiliación cristiana y los hábitos transmitidos de generación a generación. La mesa se sirve con el menú preferido: lechón asado, congrí, yuca, ensalada, vino y cerveza que es la comida criolla por excelencia. Los llamados dulces de Navidad se vendieron por años, hasta tanto el país pudo adquirirlos en los mercados internacionales y alcanzó la finanza para las cosas imprescindibles y las vanidades.

 

No es real que se persiguió a los que celebraron estas tradiciones. La vida misma y la misma lucha de los cubanos por crecer y salvarse de los cada día más evidentes y manipulados, encubiertos y sistemáticos ataques imperialistas, la educación laica y el fortalecimiento de una ideología marxista – leninista hicieron, con las noveles poblaciones que crecían a la par de los años revolucionarios, que se desarraigara la tradición, en lo que también influyó el alcance de la economía doméstica y las ofertas comerciales que podía garantizar el Estado, que siempre dejó alguna reserva especial para distribuirla  igualitariamente el 31 de diciembre y esperar el Año Nuevo junto al advenimiento del triunfo de la Revolución, el Primero de Enero.

 

A diferencia de otras naciones, el día no era feriado, pero en la noche la fiesta estaba ahí, tal como lo hacemos cuando llegan los cumpleaños, una graduación o cualquier evento que genere un “fetecún”, como cubanisamos  el término. Con la visita del Papa Juan Pablo II se acordó oficializar como festivo, pero nada cambió en cuanto a las costumbres que ya estaban mantenidas para muchísimos cubanos.

 

Ahora es lo mismo. Mañana quien pueda adquirir su lechoncito o lo crió en el patio o finca, lo pone a la púa o en el horno y en la noche lo lleva a la mesa. Otros asan un pernil, hacen fricasé o un arroz con pollo, lo mismo que un pato o un guanajo. O, sencillamente, dejan los “bichos” para el fin de año y el Primero de Enero. Los cristianos van a sus iglesias a las misas o se reúnen en las llamadas posadas de la Virgen. Algunos salen a los lugares recreativos, abiertos todos los días. Muchos aprovechan y visitan familiares y amigos distantes.

 

En fin, cada quien hace su Navidad según le convenga, pueda y decida. Es un acto de libre voluntad, tal como sucede con el resto de las fechas feriadas en la Isla. O cuando las celebraciones de los Santos, fundamentalmente Santa Bárbara y San Lázaro, que pienso sean los más populares y amados para la mayoría y dueños de los suculentos “bembé” que miro desde pequeña también.

 

Hoy y mañana mi ciudad estará de fiesta, como el resto de Cuba. Una fiesta singular que el cubano individualiza y saca de los estereotipos, fundamentalmente los niños y jóvenes que nacieron también de una generación que rompió y creció sin matices burgueses y buscó su identidad en las propias coordenadas existencialistas, más libre de herencias impuestas o dogmas rígidos que marcaron siempre la diferencia entre la “alcurnia” y la pobreza.

 

Por eso, quizás, perdure esa esencia de libertad de ser que reina en la Isla y que une más allá de los actos formales. Y es que el cubano es así, decidido a vivir solo con aquello que le brota del corazón y defensor a ultranza de lo que cree, ve y le resulta bueno. Y para festejar, compartir y pasarla en familia hay una disposición permanente, cotidiana, que no tiene que esperar –ni espera nunca- un 25 de diciembre.

 

Por eso, esta Navidad cubana tendrá esa policromía criolla que distingue los modos y las mañas nuestras. El trasnochador, botella en mano, seguirá con ella. Los feligreses irán a sus templos a bendecir la llegada de Jesús. Los arbolitos navideños encenderán en unas u otras casas. Los pregones saldrán como todos los días. El trabajador de los centros que no detienen sus actividades, estará ahí…

 

Y las familias, unidas a su usanza, harán sus costumbres, mientras el cielo estará lleno de esas estrellas que salen las 365 rondas de la luna y el sol, que suman 12 meses, que hacen días y noches… y que en medio siglo, con tradición y sin ella, brillan sin ser eclipsadas por las bombas, los cohetes o las nebulosas. Eso es lo que festejan cada vez que pueden los tuneros. Eso es lo que marca la diferencia en Cuba. Y por eso, también, en cualquier casa y cualquier día puede festejarse una Navidad.

 

(En la foto mi querida nieta Sheila, descalsa, como le gusta andar por la casa en sus correderas de unicornios y dinosaurios imaginarios, quiso retratarse junto al arbolito. Eso fue el año pasado. Ahora lo tengo en otra esquina de mi salita)

Fotos que hablan de amor y heroes

Fotos que hablan de amor y heroes

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

Es hermoso crecer con tradiciones que te hablan de amor y te llevan a querer, entre el silencio del tiempo y el ego de la memoria, a personas que no viste nunca, que nunca estuvieron en tus calles, en tu barrio, en tu escuela..pero que formaron siempre parte de tu vida. Y eso si lo sabías, lo sabes y lo sabrás.

 

Llevar flores a Camilo Cienfuegos, ese Comandante cubano que un 28 de octubre de 1959 viajaba en una avioneta hacia La Habana, desde Camagüey, y cayó al mar, es para todos los cubanos, desde mi misma generación, que fue la que nació justamente el año de la victoria revolucionaria, ha sido parte íntegra de este día del décimo mes..

 

Ciencuenta años después de aquel momento que consternó al pueblo cubano, hoy las flores bañan esos ríos, no importa su caudal ni la ciudad, ni sus funciones acuíferas.. lo que importa es que son para Camilo..el eterno Heroe de Yaguajay, el de sonrisa amplia y sombrero alón...

El Camilo que es historia nuestra y lo amamos todos.

Camilo Cienfuegos

Camilo Cienfuegos

 

Toda esta ternura es convicción

 

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay    

 

 

Hoy todas las manos amanecieron con flores, comunicados, frases de noble reconocimiento. En los centros de trabajo, en las escuelas, por los campos y ciudades tuneras, el nombre del Comandante Camilo Cienfuegos fue nuevamente convicción y ternura.

 

 

Cincuenta años  después, otro 28 de octubre, los ríos y mares huelen a rosas, azucenas, buganvilias, mariposas, amapolas… florecillas silvestres y colores diversos. Es un colchón de amor flotante lo que retoza en las aguas este amanecer. Tradición que crece y delata los sentimientos que cultivan los héroes cuando el ejemplo y la virtud van de hermanos en el combate por la Patria.

 

 

No es la leyenda de un hombre que nunca nos devolvieron las olas ni los días de incesante búsqueda. Es la fidelidad de un principio: en el pueblo hay muchos Camilos. Y allí se fueron todos, pioneros, estudiantes, obreros, soldados, oficiales, amas de casa, jubilados, a encontrarlo con el sombrero alón y la sonrisa plena que se le recuerda. No es un mito, es el sentido que dio a su presencia y que multiplicó por siempre.

 

 

Camilo, el Señor de la Vanguardia, es la motivación para ir un domingo a cultivar la tierra. El debate abierto para subsanar errores, el puntal de un mañana que resuma sus sueños y también los nuestros.

 

 

No hacen falta arengas ni mítines de fuego. En ese pequeñín de once meses de nacido que llevaron el abuelo y su mamá a tirarle flores en Río Potrero, al Este de la ciudad de Las Tunas, este miércoles de homenaje sincero, está la luz de sus batallas. Albertico Rodríguez Guerra no puede explicarlo ahora, pero esa semillita de amor ya está creciendo.

 

 

Las olas no ganaron jugando al escondido. Ni se quedaron con él ni lo absorbieron. No fuimos engañados por la precocidad de un mal destino. Camilo, el Héroe de Yaguajay, estará siempre. Es Cuba y en el pueblo, repito, hay muchos Camilos. 

Camilo Cienfuegos

Camilo Cienfuegos

El cariño interminable de su gente

 

  • Hay hombres que siempre estarán entre nosotros. No solo sus hazañas o buena virtud quedarán en la memoria de los pueblos. Es esa sencillez de la vida misma, el detalle de los días, los pasos, el sudor, una palabra, las que inmortalizan de generación en generación su obra y sus huellas.
  •  En Las Tunas perdura un homenaje implícito que está más allá de una fecha o un acto de recordación. Cuando un niño sale a andar, el invisible halo de su alma hace el camino con la gente común, la que defendió siempre, porque hay una verdad inquebrantable en la frase de Fidel: ¡En el pueblo hay muchos Camilos!

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

 

Nunca tuve la dimensión exacta de cuantas veces repetí el nombre de Camilo Cienfuegos, camino a la secundaria básica Cucalambé, donde estrené mi adolescencia.

Sucedía exactamente al pasar frente a las puertas del Taller de Maquinado, en la avenida Camilo Cienfuegos, que igualmente lo recuerda en nuestra ciudad. Y es que esas “manías” de mirar y leer todo lo que nos rodea, en tanto nos movemos de un lado hacia otro, parece ser común. Muchos tuneros me lo confirmaron por estos días.

Estaba entonces distante de imaginar que muchos años después llegaría allí en roles de periodista. Reencontrarme bajo el techo que también alguna vez me sirvió  para escampar un aguacero, fue lindo. Un encuentro, sin dudas, con la memoria del pueblo.

Gran honor le hacen a Camilo Cienfuegos estos 15 trabajadores, la mayoría “muy viejos” allí entre el ruido de la fresadora, los tornos y el olor a hierro, cobre, bronce o aceite. Desde lejos, pudiera parecer un lugar oscuro y poco agradable, incómodo. Sin embargo, sin adornos ni gestos de más, te atrapa y tienes que reconocer que es uno de los sitios donde ese tufillo a grasa no repele. Atrae.

Hay limpieza, orden, disciplina y mucha voluntad de con nada, hacer mucho. Con estas verdades ha ganado el respeto de los clientes, tanto particulares como estatales y me arriesgo a llamarlo taller emblema de la Empresa de Transporte por sus largos años de servicio, desde el mismo año 1959 donde pasó al patrimonio de la Revolución y a ser el único de su tipo en la provincia.

Su utilidad valida la virtud que defendió Camilo en sus hermosos años de lucha: siempre hacer más, para todos. A lo largo de estos 50 años de trabajo continuo, todas las generaciones de tuneros de alguna manera han recibido su servicio. Y cuando alguien busca una solución complicada, la recomendación viene detrás: llégate al Camilo, quizás allí puedan resolverte eso.

Y es que en este mundo de metal un simple buje, en un momento dado, puede ocasionar a la economía local y nacional impredecibles pérdidas. O generar en casa todo un tema doméstico. Por eso el colectivo encuentra siempre la manera de estar a la altura de la demanda. Es un estilo de trabajo y una herencia que dejan los que se jubilan, y se respeta por las distintas administraciones, una decena según me dicen.

LAS VERDADERAS VETERANAS SON MUJERES

Camina de aquí para allá y la asocio con una abejita laboriosa. Comprendí, que al margen del oficio que tuviera, los torneros eran sus “hijos” y ella una pieza imprescindible en el taller. Activa, jovial, afectiva, emprendedora y positiva.

Ramón Gutiérrez – jefe del Taller – y César Toledano – el administrador- me respondieron. “Le decimos mami. Es la auxiliar económica y lleva aquí 35 años de trabajo. Siempre es así, pendiente de todo, exigente, y pelea por eso, porque se cumplan las cosas”.

Dolores Pérez Suárez lo confirma. “Es verdad, son como mis hijos. Entré aquí con 26 años y ya tengo 61. No quiero jubilarme. Me gusta y me siento bien. No ha sido difícil trabajar entre hombres, somos una familia y nuestros hijos y nietos se han criado en este taller”.

Ana Delia Téllez Figueredo es la facturadora. También puede contar con los ojos cerrados los espacios que separan una máquina de otra. Los momentos dulces o tristes. Lleva 30 años en el “Camilo Cienfuegos” y aunque piensa jubilarse pronto por razones personales, coincide con Lola en que han pasado su juventud entre estos muchachos que las tratan como las “niñas lindas de sus ojos”.

Es un colectivo muy estable – argumenta César –, casi todos se jubilan aquí y se hace mucho esfuerzo por mantener la producción y los indicadores del plan, que en el trimestre alcanzó el 123 por ciento de cumplimiento. Tenemos serios problemas con los útiles y herramientas. No hay abastecimientos, y le pedimos al cliente que traiga lo que necesita, pues si entra algún recurso hay que priorizar a la empresa.

Pero siempre se hace la gestión, pues esta falta de materia prima incide directamente en el servicio a los particulares. También los operarios traen lo que puedan y así paleamos las carencias de estos últimos años, enfatiza César.

UN HOMENAJE COTIDIANO

En el pueblo hay muchos Camilos, sentenció Fidel. No se necesita de hazañas espectaculares ni sacrificios más allá de esa ventura cotidiana de hacer bien lo que debemos. Este centro es un ejemplo. Cumplir con responsabilidad. Desterrar la inercia que estanca la utilidad cotidiana. Camilo Cienfuegos nos dejó su obra llena de esta certeza, combatió por ello y cultivó su esperanza cuando la victoria devolvió al obrero su condición de clase.

Suerte que en este pedacito de Las Tunas, el colectivo puede decir en todos los octubres: te honramos, Camilo. En el rostro de Antonio, Manuel, Raudel, Andrés, Carlos, Miguel, Belisario, Ernesto, Francisco y  los tocayos Alberto Matamoros y Alberto Pavón – todos operarios- no hay jactancia. Hacen cuanto pueden y si llegan recursos, harán más. Y ese don de soñar en que estás vivo, Camilo, te verá recorrer el Taller y, con alguna palmadita en el hombro de tu gente, susurrar… vamos bien, y hay que seguir adelante.

APUNTES PARA OTRAS CRONICAS

En nada se parece. Todo era marabú por los alrededores. No hay tunero de cepa que lo olvide. Pero la Avenida Camilo Cienfuegos es otro testigo existencial y cotidiano de su presencia en la ciudad.

Los cientos de familia que encontraron un hogar en el Distrito Camilo Cienfuegos, enclavado en el Reparto Santos, tampoco pueden ignorar que su nombre ha sido honrado por la obra. Escuelas, mercados, farmacias, tiendas, universidad, centros de trabajo, círculos infantiles, avenidas, consultorios médicos, policlínico, cafeterías… una micro ciudad dentro de la ciudad.

Señal de urbanización, desarrollo, edificios que jamás parecían posibles en un paisaje estéril…son apuntes para otras crónicas, porque tu nombre, Comandante Camilo, será siempre aquí una buena razón para multiplicar tu sonrisa.

Carlos Tena: Siempre la pluma en ristre y el corazón cubano

Carlos Tena: Siempre la pluma en ristre y el corazón cubano

Por Graciela Guerrero Garay   Foto: Cortesía de Carlos Tena

Un día tuve la suerte de recibir un email de este colega y hermano que es para mí Carlos Tena. Enseguida me ganó con su sinceridad, peculiar manera de decir, sentir y proyectar su respeto por la profesión, Cuba y los cubanos.

Desde entonces también siento orgullo de poder decirle Epa, Carlote, eres mi amigo y hubiese dado algo porque lograra el sueño de estar siempre por aquí, en la Cuba que me consta ama y amará esté donde esté, pues lo ha demostrado con creces y sin tapices.

Tengo la manía de no borrar ningún archivo por aquello de que si hace falta alguna vez y, de cuando en cuando, le echo su miradita. El hecho es que entre los correos recibidos en finales de agosto estaba este, proveniente del sitio Kaosenlared.net  y es, exactamente, un texto de mi Carlote querido.

Nuevamente su amor por nosotros, los cubanos, cae así, suave, leal, honesto y objetivo como una cascada sobre cada golpe de tecla de su computador. Lo reproduzco, amén de parecerme de muy buena factura, como todo lo de Carlos Tena, por el llamado sincero que nos hace desde esa esquina buena donde no hay paternalismo ni falsas alabanzas, sino análisis crudo y real de nuestro comportamiento cotidiano, ese que cita él en toda la dimensión de la palabra.

Y, porque coincidimos una vez más, claro, en esta lucha de decir verdades que no siempre gustan o mal se interpretan, pero los que, a la usanza del sabio Principito – del libro de igual nombre – y de esos ojos color miel de Carlos que ven con el corazón, se aplauden siempre, les traigo a mis lectores su lectura. Helo aquí, y gracias Carlote.

Kaosenlared.net
http://www.kaosenlared.net

Remitente: Carlos

Observaciones: Hay que ver qué iras y furias destapan artículos tan mesurados como este.

El día en que dejo, pero no abandono, Cuba
http://www.kaosenlared.net/noticia/dia-dejo-pero-no-abandono-cuba

Hace ya casi cuatro años, en uno de sus vibrantes discursos, el comandante Fidel Castro dijo: "Nadie puede derrotar a esta Revolución... excepto los propios cubanos".

Carlos Tena (Para Kaos en la Red) 2009-08-27 13:06:35

Hace ya casi cuatro años, en uno de sus vibrantes discursos, el comandante Fidel Castro (al que felicito por sus 83 magníficos años) lanzaba a los cuatro vientos una de las más rotundas verdades de cuantas ha pronunciado a lo largo de medio siglo: "Nadie puede derrotar a esta Revolución... excepto los propios cubanos". No resulta nuevo destacar que el Comandante sigue dando lecciones de perspicacia, inteligencia y valor, como líder, aunque ya retirado, del pueblo culto, digno e independiente de América Latina, que sabe crecerse ante las promesas incumplidas del mandatario Barak Obama, otro de los trucos políticos más espectaculares del siglo XXI, promovido por brillantes agencias de publicidad neoyorquinas, como es el Brint Institute.

Tras casi 250 jornadas como líder del país más poderoso del mundo, los discursos en los que se comprometía con la realidad, renunciando a una nación de continuado carácter belicista, duermen en el despacho oval de la Casa Blanca. Hoy sonríe y saluda como si las ofertas a la ciudadanía norteamericana, y al mundo entero, no fueran otra cosa que papel mojado. Hay intelectuales que aún le defienden porque Barak se pasea sin la chulería de su antecesor, pero hasta hoy no ha sido capaz de firmar ni una sola de las medidas que Naciones Unidas demandó, ya en diecisiete ocasiones, sobre la conveniencia de poner fin al injusto, ilícito y criminal bloqueo contra la Mayor de las Antillas. ¿Para cuándo la protección sabitaria para 48 millones de compatriotas, en su mayoría afro y latinoamericanos? ¿Para cuándo la libertad para los Cinco Héroes cubanos? Al parecer, el pueblo soberano (a veces soberanamente incauto) olvida el aserto aquel: “Por sus obras les conoceréis”, por lo que cabe afirmar, sin temor a error, que Barak presentó el programa y no lo cumplió ni Obama.

En Cuba, los ciudadanos no olvidan, Lo he comprobado a lo largo de mi estancia en la isla, durante casi seis años. Este es un pequeño país, alegre y bullanguero, culto y sensual, inteligente y combativo, donde hay arte hasta en las olas que rompen en el Malecón habanero. Una pequeña isla que ya ha superado, resistiendo con un coraje admirable, medio siglo de asedio. Cuba permanece defendida por una gran parte de sus ciudadanos, a pesar de embargos, deserciones, ataques terroristas, traiciones, blogueras sostenidas con el dinero del narcotráfico, caídas de campos socialistas, ciclones y huracanes, corresponsales de prensa, radio y TV, junto a miles de curiosos sin pizca de ética… y algunos otros pícaros, con descaro y sin vergüenza, disfrazados de revolucionarios.

La ignorancia de innumerables turistas, que suelen llegar a Cuba con el morbo en la mirada y la prepotencia en el gesto, se demuestra en los irónicos comentarios que vomitan, acerca de ciertas carencias que se observan en las ciudades, llegando a su punto más ridículo, cuando esa caterva de chismosos, con la cámara a punto y dispuestos a regatear siempre, no se aperciben de la virtud más formidable que se respira a lo largo de la isla: la serenidad y la calma, siempre latentes, producto de una paz social que la Europa comunitaria (y no digamos los EEUU) jamás ha disfrutado. Un agente de la policía española, nacional o municipal, de la Ertzaintza o del cuerpo de los Mossos d’ Esquadra, no comprenderían en su pajolera vida cómo sus colegas cubanos jamás han esgrimido la cachiporra contra un paisano, por muy agresivo que pareciese. Es obvio que los árboles no permiten a esos miopes voluntarios, disfrutar de una foresta maravillosa.

La extraordinaria mesura con la que la Revolución ha tratado siempre a sus ciudadanos, incluso a la hora de castigar, sancionar y penalizar las actividades contrarrevolucionarias, o las indisciplinas sociales, atentatorias contra el bien común de la población y su derecho elemental a vivir en armonía y paz, en medio de ese infame embargo, me impresionaron profundamente desde aquel día en que llegué a la isla más digna del globo terráqueo, en un lejano 1980.

No obstante, esa increíble virtud con que los medios de comunicación tratan a sus artistas, trabajadores y obreros de mil áreas diferentes, además de profesionales de todo tipo, suscitó una reacción en algunos de los primeros (considerando como tales a actores, escritores, plásticos, etc.) que no puedo por menos comentar brevemente, hoy que me despido de la isla y, sobre todo, de mi centro laboral, donde he compartido miles de horas con compañeros de las más variadas ideologías. Durante casi seis años, pude constatar que algunos de ellos daban diario ejemplo de coraje y sentido cívico, de compañerismo y solidaridad, pero también he conocido a quienes se mantendrían callados ante la caída del sistema más justo de América. Por fortuna, son una minoría más que escasa y pusilánime. Resulta cómico ese pequeño sector de la sociedad cubana, en el que sus miembros imaginan que en el primer mundo serían más ricos, su trabajo mil veces más apreciado, y si se tratara de artistas, cien veces más publicitados, entrevistados o alabados que en su propio país. Creen que el refrán "Nadie es profeta en su tierra" se hace en ellos carne y espíritu.

Ese tipo de personaje al que aludo, destaca por una infantil megalomanía, que alcanza su punto más ridículo cuando se trata de artistas sin el menor sentido de la autocrítica, dado que, ante la ausencia en los medios de comunicación de análisis agresivos, o de tono peyorativo acerca de una obra, imaginan que el dedo del Señor les ha señalado como elegidos. En la prensa, radio, TV y webs cubanas, una buena parte de los periodistas destacan habitualmente los aspectos positivos de cualquier hecho cultural, alabando lo defendible, lo plausible de una obra, huyendo de un análisis siquiera irónico, sin tapujos, acerca de novelas, poesía, cine, teatro, de todo tipo y pelaje que se producen constantemente en esta formidable sociedad.

Bajo esa paradisíaca situación, escultores, pintores y dramaturgos, actores y realizadores cubanos, pero sobre todo los poetas, exhiben sus creaciones bajo un inmenso palio protector, imaginando que ha venido a verles, como musa, la misma Virgen de la Caridad del Cobre. Los menos exitosos suelen citarse a sí mismos en tono halagador como algo normal, olvidando que “Quien habla constantemente sobre uno mismo, es porque nadie suele hablar de él”, sentencia que cuadra a algunos ciudadanos, dedicados a esa tarea tan inmensa y controvertida, como es el arte, que nunca resulta neutral. Sin embargo, resulta maravilloso que en Cuba, cualquier ciudadano puede llegar a ser aquello que anhela, Esa es la gran prueba de la libertad.

Cierto día, algo cabreado por la pertinaz abulia y vaguería de los que llamé pijos habaneros (allegados y familiares de centenares de afamados artistas, que no trabajan en lo absoluto), escribí un artículo que enojó al ministro de Cultura, Abel Prieto, quien a través del poeta Waldo Leiva, director del centro musical y poético donde he trabajado hasta ahora, me enviaba una cariñosa reprimenda, porque consideraba que, en el citado escrito, se vertían conceptos peyorativos hacia la gran familia de la cultura cubana.

El sesgo en la lectura no me pareció justo, ya que hoy me reafirmo en que sigo teniendo gran parte de razón. Los pijos y pijas, los Mickey cubanos, revolotean con todo descaro en el plácido ambiente de la cultura, denostando sobre la Revolución, mientras se dedican a lo único que saben: machacarse el cerebro para no conseguir un trabajo, pero vivir y beber a costa de los demás. Bajo ningún concepto afirmé que el mundo de los creadores fuera caldo de cultivo para esta clase de vagos, pero sí advertía de la alegría con que muchos autores entregaban sus favores y dinero a esta clase de parásitos, sin sugerir el valor que tiene, o el placer que supone recibir un salario o recompensa no pecuniaria, por una obra bien hecha. Paso página.

En toda Europa, la verdadera izquierda se pregunta el por qué de su falta de atractivo, de su complicadísima presencia en los medios, y no digamos en las instituciones. Está claro que se carece de plataformas de comunicación, de empresas o dinero para defenderse de los libelos y la manipulación constante. Estoy convencido de que la única respuesta debe ser la serenidad, actitud igualmente espinosa, habida cuenta de que cuando las Fuerzas Armadas de una nación, y las llamadas de Seguridad, se ponen al servicio del neoliberalismo, es casi imposible callar a las armas con las ideas.

Por tanto, cuando una mal llamada democracia sólo brinda las urnas para votar cada equis años, con recuentos manipulados y partidos ilegalizados con leyes aberrantes, sin la certeza de que las cosas pueden cambiar con un papel, la confianza ciudadana en el sistema queda anulada de golpe y porrazo, que curiosamente son los argumentos preferidos, mira por dónde, por quienes blasonan acerca de la palabra y el poder de las urnas, diciendo que ambas deben colocarse por encima de la violencia. Como escribí en cierta ocasión: En España se condena a una mujer por pegar un cachete a su hijo, pero se condecora a un torturador. O se le ensalza, a pesar de haber sido un canalla de primera magnitud, como al agente franquista Melitón Manzanas, a quien ETA ejecutó en Junio de 1968, en una de sus primeras acciones armadas.

Las FAR cubanas se pusieron, desde el 1º de enero del 59, a las órdenes de su pueblo. Por eso Cuba es atacada, vilipendiada, cercada y asediada. Porque su ejército se siente parte de la ciudadanía y no, como en estas democracias en constante rebaja, una privilegiada clase social, armada además, para colocarse al servicio de la banca privada. En la mayor de las Antillas, en la tierra de Martí, ocurre lo contrario de lo que ha sucedido y acontece en una amplia franja de la geografía mundial, donde imponen su dictadura narcotraficantes como el hondureño Roberto Micheletti, su Cardenal golpista Oscar Andrés Rodríguez, el amigo delincuente general Romeo Vázquez, continuando la saga de imitadores de Tony Blair, George W. Bush, Aznar, Alán García, Felipe González, Álvaro Uribe, Kissinger, Posada Carriles, Berlusconi, Barrionuevo, Julián San Cristóbal, Enrique Rodríguez Galindo, Vlàcav Havel, La Conferencia Episcopal, Zoe Valdés, Andy García, Emilio Estefan, Juan Luis Cebrián, Esperanza Aguirre, Raúl Rivero, Carlos Alberto Montaner, Orlando Bosch, Armando Valladares, Federico Jiménez Losantos, Luis María Ansón, Patxi López, Rosa Díez, Javier Villán, Vicente Molina Foix, etc. Son millones los tramposos que prefieren el fascismo a la justicia social, la dictadura a la democracia. Todavía apuestan por la injusticia ante el caos.

Ahora que Raúl Castro aconseja y demanda más producción agraria, espero que mis amigos y compañer@s cuban@s no hagan oídos sordos. Los tiempos exigen soluciones drásticas, y entre ellas la de plantar millones de árboles y plantas para que, en esta etapa esperanzadora en la que América Latina se va liberando de algunos grilletes, no se caiga en la sinrazón de remedar a Europa o dar resueltos los problemas, tras la elección del pusilánime Obama, que no ha sido otra cosa que una artera trampa de la democracia oligárquica empresarial en tiempos de vacas flacas. Y ya lo aseguré en Enero de este mismo año.

Hoy, como ciudadano jubilado, dejo la isla y mi puesto de trabajo, pero sigo convencido de que es el pueblo cubano (y por tanto sus Fuerzas Armadas), el verdadero garante de la Revolución, y no otro. Es a la población cubana, a los sinceros revolucionarios, y no a los presuntos amigos de Cuba (y aún menos a los enemigos), a quienes compete criticar, cambiar y redirigir su Revolución. La soberanía e independencia deben ser intocables.

Cuando desde La Casa Blanca se siguen mostrando los dientes a los Cinco Héroes, cuando no se alivia o suprime el infame bloqueo, es poco inteligente dar un voto, siquiera de confianza, al gobierno de los USA. Seis años junto a vosotros me han enseñado la enorme belleza y la grandeza de vuestros sacrificios, de vuestra sonrisa y valor, firmes ante el estado de sitio que padecéis, o a esos brutales ciclones que azotan la isla casi anualmente: pero debo recordar, para algunos, aquello que un día comenté durante una jornada de trabajo voluntario: Sabéis muy bien lo que no tenéis, pero muchos de vosotros no sabéis lo que tenéis.