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Memorias, Recuerdos... Vivencias

Una invasión de hechiceras deja huellas en Las Tunas

Una invasión de hechiceras deja huellas en Las Tunas

 

Texto y Fotos Graciela Guerrero Garay

La noche estaba ahí con sus nubes de estrellas y la brisa, esperada todo el día para espantar el calor. La luna, quizás, parecía más ensombrecida y despertó al descubrir que cientos de hechiceras invadirían la ciudad. Rompían esquemas armados bajo la rigidez de la tradición patriarcal, herida de muerte con el boom de las minifaldas y los desnudos artísticos.

No había pasarelas. Solo las luces de neón, de vez en vez, coqueteaban con los brillos del carmín y las lentejuelas de los vestuarios. Estaban hermosas. Casi ninguna ocultaba sus canas con tintes de modas. Eran iguales, incluso las niñas, entre el sonido de la música, los aplausos y el olor a cocina cubana que traía el aire.

Tres días después, justo esta tarde del martes 26, en la casa de Rosa Tamayo, la Secretaria del Bloque 68-A, del municipio Las Tunas, comentaban lo “bonita que les quedó la actividad”, mientras hacían unas cadenetas para el acto de inicio del curso escolar en la escuela del barrio, la “Tony Alomá Serrano”. Y Arliet, la nieta de una de las enfermeras jubiladas de la comunidad, silenció la charla de manera magistral: “yo si gocé con Laritza Bacallao y le gané la competencia a Lesyanis”. Una carcajada secundó sus palabras.

Las hechiceras no andan montadas sobre escobas. Trabajan, estudian, son amas de casa, disfrutan de la mejor manera la ancianidad, se dedican a cocer, bordar, arreglar los jardines, llevar a los bisnietos a la escuela, hacer las colas en la carnicería y el mercado… en fin, son cubanas… mujeres que desafían el reto del tiempo y hacen caminos nuevos o van por los mejores.

Nadie les patrocinó la fiesta de este 23 de Agosto, fecha en la cual en 1960 se fundó la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Sus dones de magas convierten el satín en tentación, como una frutabomba en el más sabroso de los dulces. Unas con esto y otras con aquello, llenaron mesas de ese halo exquisito de la comida cubana, la que casi nadie olvida aunque ande de viaje por el polo.

Casi tres horas bajo el influjo de las estrellas. Momentos, homenaje, encuentros. Una invasión de amor intacta, aún cuando al sacar cuentas sean 54 años… pero el tiempo no trae  borradores de tintas para las tuneras. Ellas, como cubanas, aprendieron que ser mujer no es un castigo de Dios, sino una bendición que en la Isla del Tocororo es ser feliz, porque la gracia de plenitud se lleva dentro.

Gladys Peña: Una estirpe viva

Gladys Peña: Una estirpe viva

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

Esta dulce y afable mujer se llama Gladys Peña. Los años y las enfermedades que alguna vez le anunciaron el peso del tiempo no le impiden ser historia viva de un proceso que le alegra los días. Su rostro rejuvenece al contarlos, la vigoriza.

Tal como dice a 26 Digital, “No soy yo, fuimos y somos muchas. Es algo que está unido a nosotras, aunque los años pasen y existan cambios. Ninguna podemos olvidar las emociones,  lo grande del amor con que hicimos cada cosa… hasta los pleitos que nos buscábamos con los esposos.”

Sonríe. Su rostro marcado todavía por la belleza que le ganó más de un piropo y desveló a los chicos del barrio, brilla al enseñarme los reconocimientos. Es su página de vida la de millones de mujeres cubanas y, por eso, hay miles de Gladys por todo el archipiélago. Unas, como ella, apoyadas en un bastón, para recorrer la comunidad y ayudar a las más jóvenes.  Otras, en la memoria y la nostalgia, con jarrones llenos de flores en tarjas, monumentos, sitiales históricos…

O sus nombres honran las delegaciones y los bloques de la FMC. O se les llena de pioneros y cantos el lugar donde vivieron, y los hijos y nietos recogen el respeto y el cariño que cultivaron con sus sueños, el trabajo y la entrega a la Federación de Mujeres Cubanas, organización que este sábado 23 de agosto llenará de música las calles de esta ciudad de Las Tunas y repiqueteará allá lejos, en los campos y en cualquier sitio donde renace otra generación de federadas.

Es la estirpe de Vilma Espín, Celia Sánchez, Ana Betancourt… Las Marianas mambisas, sin importar el siglo que les tocó andar con tacones altos o botas de trabajo, con rímel o gotas de sudor corriendo como ríos hasta la comisura de los labios. Es Cuba, indetenible y para siempre porque desde que emergió como caimán y Faro del Caribe, bajo cualquier nube o sol, tendrá en Gladys y en todas las hembras que le nacen un fortín de coraje y pertenencia.

Y esa fortaleza propia, un 23 de Agosto, se levantó así: eternamente y para todas. Esta hermosa anciana que me llena de sabor el día y revive mi suerte de ser tunera no me deja dudas. Mi Isla siempre tendrá perfume de mujer gratificando el oxígeno que respiro…que respiramos.

Tres letras muy orgullosas huelen a mujer

Tres letras muy orgullosas huelen a mujer

 

Texto y Fotos Graciela Guerrero Garay

Tal vez solo las cubanas saben y entienden qué significa y trasciende cuando ellas, en cualquier sitio de este planeta, afirman sin titubear que están muy orgullosas de ser federadas. Ciertas voces tergiversadoras –ingratas también- al cuestionarlo reniegan, más que de sí mismas, de su propia génesis y de la sangre que llevan en las venas.

Otros lo acuñan como una frase hecha bajo una presión de consciencia, que  tantas campañas mediáticas se empeñan en afirmar hay en Cuba para quitar mérito a la dignidad de la mujer y su indetenible avance social, dado exclusivamente por la Revolución y esa organización femenina cuyas siglas, FMC, forman parte legítima de esta emancipación y los derechos de igualdad obtenidos por ellas.

Las cubanas no sienten orgullo de ser federadas por hacer valer una consigna o repetir una frase. Lo viven desde adentro. Primero, porque un 23 de Agosto de 1960 tuvieron por vez primera un gremio propio donde hablar de necesidades, retos, sueños, desafíos, amenazas…  y después y hasta hoy por ser el puente que las unió y defendió de conceptos marginales, en una sociedad marcada por el machismo y viciada en que nacieron básicamente para parir y estar entre cuatro paredes, dominadas por el liderazgo varonil del padre, los hermanos o el marido.

Tener acceso pleno al trabajo, el estudio, la independencia económica, la maternidad remunerada, la custodia de los hijos en círculos infantiles y seminternados, cargos de dirección, protección legal ante eventualidades conyugales o dejadez del padre a los deberes con sus descendientes, son hechos elementales irrefutables y, guste o pese a cualquiera, están aquí como esencia de las políticas del Estado y de la Federación.

Estas verdades generan pertenencia, cariño, compromiso, sin dejar al margen la estela de sacrificios y la doble carga que llevan en sus hombros al asumir las responsabilidades sociales y domésticas, más cuando muchas son madres solteras y todavía, con todo, la isla no ha podido borrar definitivamente su  tendencia machista y se libre, a diario, una lucha casa adentro y calle arriba por la igualdad de géneros y los hombres –vale reconocerlo- dan pasos positivos en el compartimento de las labores hogareñas y el apoyo a su desarrollo profesional.

Por eso ni en los momentos más críticos de la economía la fecha pasa por alto. Campos y ciudades se llenan de perfume de mujer y alegría, en algún espacio común del barrio, la comunidad o el Consejo Popular. Las federadas arman su convite con sus propias manos, intercambian regalos, montan sus exposiciones. Preparan, como se dice acá, la mesa cubana con dulces caseros, comida criolla, caldosa, vinos y hasta lechón asado puede aparecer si se lo proponen.

Luego, cantan, bailan, entregan estímulos, recitan y las abuelas cuentan las memorias de aquellos primeros años inolvidables donde cortar caña, reforestar, alfabetizar, fortalecer la membrecía, convocar cursos, estudiar y adentrarse en el nuevo horizonte de la naciente Cuba era un sueño y una realidad tangible. El orgullo brota sano, auténtico, propio.

Tal vez nadie en otras latitudes lo entienda y saque a relucir que en pleno siglo XXI muchas cocinan con leña, no todas tienen lavadoras modernas ni celulares. Tampoco conducen en mayoría los últimos modelos de automóviles y andan en bicicleta sus trayectos cotidianos. Es verdad, pero llevan, con mucha honra, una sonrisa de seguridad tremenda en los labios y en los ojos. Tienen la elegancia de las palmas y con quejas y todo lo humano y lo divino, son lo que son, mujeres. Bravas y espectaculares mujeres cubanas.

Yosselín: Mi sueño es ser una gran repentista

Yosselín: Mi sueño es ser una gran repentista

 

Texto y Fotos Graciela Guerrero Garay

El traje blanco de amplia falda con ribetes rojos le hace simular una mariposa en vuelo, cuando sale en las mañanas para ir a la Casa Iberoamericana de la Décima u otra institución cultural de Las Tunas donde espera un público que, por arraigo e identidad, siente deleite por la música tradicional campesina.

No es la primera vez que Yosselín Hernández Alarcón se lleva los aplausos ni cautiva con sus sones y guajiras. Desde muy pequeñita cantaba en las descargas familiares de su abuelo materno. Heredó, al decir de su mamá, lo que mueve la sangre de los hermanos Cutiño- Alarcón, integrantes del Grupo Horizonte.

Con esas canciones creció su pasión y, al entrar a la escuela, se insertó en los Proyectos Comunitarios y comenzó a actuar en diferentes locaciones de la ciudad, hasta que en el 2013 integra el Proyecto Sociocultural “La Monedita del Alma”, bajo la dirección del profesor Juan Manuel Herrera. Ya había vencido la prueba de aptitud para interpretar la música campesina.

“Mi mamá –dice- me ha apoyado mucho. Todos los sábados me lleva a la Casa de la Décima junto con mi hermanito. Ya él con cinco años sigue mis pasos, pues Javier de Jesús tiene a la guitarra como su juego preferido. Los dos escuchamos mucha música cubana y yo creo será un gran repentista como yo.”

Sus vivaces ojos achinados irradian estrellas. Hace una pausa y acaricia la guitarra, le saca las notas y vuelve a saborear su reciente participación en la  Jornada Cucalambeana, así como la filmación de un documental estrenado en el evento cultural más relevante del campesinado en Cuba y en Iberoamérica.

“Estoy estudiando el laúd, que  es un instrumento básico para acompañar el punto cubano. Yo soy muy disciplinada y perseverante porque mi sueño más grande es ser una gran repentista”, afirma con tal determinación que no parece una niña de apenas 11 años y, entonces, como para avalar sus palabras, vuelve a sacarle las notas a su querida guitarra.

Masleydis la besa y le dice que se apure. Una nueva actuación espera a Yosselín, quien, desde sus sueños de mariposa en vuelo, reverdece los caminos del indetenible futuro de la décima y la campiña en Las Tunas, una región del oriente de esta Isla que muy bien conserva el mérito de ser sede exclusiva del arte campesino iberoamericano y la tierra del principal poeta bucólico de Cuba: Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, El Cucalambé.

Clínica en Las Tunas mata los ¡Ay! sin costo alguno

Clínica en Las Tunas mata los ¡Ay! sin costo alguno

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

Nunca pensó que esa mañana labrar el conuco, como siempre, le haría sentirse el hombre más inútil de la tierra. La finca en un lugar llamado La Guanábana, del municipio Las Tunas, no encantaba con el vuelo de los sinsontes ni los pájaros Dameros. Su dolor, en el medio de la espalda, lo anulaba todo.

Fue al médico y le diagnosticaron una sacro lumbalgia aguda. Después de veinte días con el tratamiento, no encontraba mejoría y decidió venir al Hospital General Docente Ernesto Guevara de la Serna, a la consulta de Ortopedia, del Cuerpo de Guardia. Un servicio que, con todas las especialidades, trabaja 24 horas y atiende de manera gratuita a cientos de tuneros y foráneos que necesitan asistencia médica de urgencia.

-          “No podía sentarme ni acostarme y mucho menos caminar y estar de pie. Era un dolor bien rebelde, como dice el doctor que me atendió. Y entonces se me remitió allí para valorarme y hacerme un bloqueo-, cuenta con una sonrisa que le ilumina el rostro a Omar González Morell.

En la muy visitada Clínica del Dolor de esa importante institución de Salud en la provincia llegan a diario decenas de enfermos, quienes reciben diferentes técnicas, procedimientos y terapias para aliviar sus dolores, igualmente sin costo alguno.

González Morell fue tratado con un bloqueo del nervio asiático y tres horas después repetía el nombre del Licenciado Luis y el Médico Residente Yusnier Rodríguez como sus ángeles de la guarda.

“Es una técnica maravillosa. Estoy que puedo picar caña, ya no me siento nada. En horas he sentido una mejoría  extraordinaria. Uno le debe mucho a la medicina nuestra, al amor con que te atienden los enfermeros y doctores, los técnicos, todo el mundo. Ahora me faltan dos sesiones más. Oiga, pero ya me paro y camino sin dolor. Es una maravilla, me parece increíble.”

Este sentimiento de Omar se multiplica en millones de millones, dentro y fuera del país. Y su felicidad la comparten también más de treinta tuneros que reciben el uso de la medicina regenerativa en el mayor centro hospitalario de Las Tunas, justamente en el servicio de Ortopedia, con el tratamiento con células madres para aliviar la artrosis de la cadera y la rodilla.

Tal como le sucedió a Omar con su visita a la Clínica del Dolor, refieren reducción del sufrimiento y un aumento en las funciones de las articulaciones, y agradecen que esa novedad esté al alcance de los habitantes de un territorio que es, sin dudas, muestra acuñada de los avances y el desarrollo de la Salud Pública cubana.

La utilización de tratamientos con células madres en Ortopedia, Angiología y Oftalmología  en Las Tunas confirma, una vez más, que el Bloqueo Económico, Financiero y Comercial impuesto contra el país por parte del gobierno de Estados Unidos no matará jamás la esperanza ni el empeño de dar más a quienes, en este archipiélago, requieren de la ciencia para seguir sus caminos.

En La Guanábana hay un campesino feliz. “Estoy como un sinsonte y jamás olvidaré a la Clínica del Dolor del hospital ni a ninguno de los especialistas que me atendieron allí y en Ortopedia. Pero sabe una cosa, ahora entendí mejor esa canción que dice… Cuba, que linda es Cuba…”. Y una sonrisa amplia, agradecida le vuelve a iluminar el rostro a Omar González Morell.

 

Sábado de convergencias y flores frescas en Las Tunas

Sábado de convergencias y flores frescas en Las Tunas

 

Por Graciela Guerrero Garay

Esta provincia oriental no es diferente a las demás, aunque su fuerte sea la caña y a Cienfuegos la distinga el mar. O la Isla de la Juventud ande con sus cotorras y  yacimientos de mármol. En todas, al margen de bienes patrimoniales, demografía específica y comportamientos geopolíticos,  las une la identificación con dos grandes hombres de la historia de la Patria: Antonio Maceo y Che Guevara.

No es de extrañar entonces que a lo largo y ancho del archipiélago hoy los matutinos de los centros de trabajo resaltaran sus figuras, leyeran partes de sus memorias de combate o, incluso, escucharan testimonios vivos de esos compañeros que todavía, enhorabuena, existen para contar las genialidades del Guerrillero argentino-cubano aquí y en otras partes del mundo.

Las escuelas y sus estudiantes ayer hicieron el homenaje a estos próceres de la independencia cubana. La Organización de Pioneros José Martí cambió el atributo de la pañoleta azul por la roja en el tercer grado de la educación primaria, y en las secundarias básicas y los centros de la enseñanza especial se les reconocieron a los miembros el merecimiento de la Distinción 14 de Junio.

Hoy es un sábado de convergencias y flores en la Isla. Este mismo día nacieron, en años diferentes, Maceo y Che y la vida los unió en las páginas de gloria de la lucha infinita de la Mayor de las Antillas. Tarjas, monumentos, sitiales históricos y centros que llevan su nombre en el país y mantienen vivas sus memorias hicieron actos y cantaron versos. Es una manera hermosa de decir que jamás partieron, porque hay huellas que no pueden borrar los siglos de los siglos.

Rendición de Cuentas: un contacto para abrazar al barrio

Rendición de Cuentas: un contacto para abrazar al barrio

 

Texto y Foto: Graciela Guerrero Garay

Los vecinos de los Comités de Defensa de la Revolución 5 y 3 deciden abrazar la barriada. Con la Asamblea de Rendición de Cuentas de los electores al Delegado del Poder Popular afloran, en cada proceso, el pleno ejercicio de la democracia. Esta vez fue en el Consejo Popular 18, de esta ciudad de Las Tunas, uno de los más grandes en extensión e integración del municipio capital.

La ubicación no importa, a decir verdad, aunque los problemas de la zona lleven los análisis y debates más prominentes. Se puede denunciar, opinar, quejarse o elogiar cualquier situación que afecte o beneficie a la comunidad y al territorio. Lo vital está ahí, en la veracidad de los señalamientos y en la búsqueda de las soluciones comunes, sean en la cuadra, la Circunscripción o a nivel de los gobiernos municipales y provinciales.

José Antonio Marañón rompe el silencio. Denuncia la cantidad de bolsas de leche y yogurt que se rompen, al momento de venderse en la bodega del mercado Leningrado. Estos productos lácteos se le reponen al consumidor, las más de las veces en pocas horas, en un centro piloto establecido para ello. Más, su pregunta fue la exacta: ¿Cómo sucede esto, con lo caro que está la leche en polvo en el mercado internacional y las afectaciones económicas que tiene el país?

Las indisciplinas sociales tampoco faltaron en  los análisis. Más que combatirlas, fue el llamado a interiorizar la responsabilidad individual que cada cual tiene con la comunidad, sus semejantes y la sociedad, en un reparto residencial caracterizado por más de 50 edificios multifamiliares y donde conviven cientos de personas. Aquí, por lo general, en estos hechos incurren los transeúntes que circulan por la céntrica Avenida Primero de Enero, donde tuvo lugar la reunión.

Otro momento importante se dedicó a las medidas higiénico-sanitarias para contrarrestar los efectos de las enfermedades diarreicas agudas (EDA), las cuales actualmente mantienen a Las Tunas en una compleja situación epidemiológica y es imprescindible el accionar de la familia para evitar nuevos focos de infección, tema ampliamente discutido en la  Sexta sesión ordinaria de la Asamblea provincial del Poder Popular, efectuada a finales de la pasada semana.

Las violaciones de las Leyes del Tránsito, sobre todo en la zona escolar donde están enclavadas las dos escuelas de la enseñanza Primaria ubicadas en la Circunscripción, así como el reclamo de que se incremente la vigilancia de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en los horarios de entrada y salida de las escuelas resultó igual de interés colectivo.

Ricardo Romero Drake, el Delegado, siente la satisfacción de haber cumplido con más del 99 por ciento de los planteamientos de la Rendición anterior. Quedó pendiente el arreglo de algunas calles colaterales, pero aún así, fueron señalizadas en una comunidad donde los Proyectos Comunitarios tienen vida y los vecinos cuidan lo que tienen.

Por eso la vida fluye con menos manchas que en otros sitios y se ha ganado la batalla de reducir los focos del mosquito Aedes aegypti, vector que también mantiene altos índices de infestación en la provincia y su erradicación, en esta temporada de lluvias, es una prioridad por las autoridades de Salud Pública y los factores políticos y gubernamentales en Las Tunas.

 

Guajirito soy: Una tradición cubana desde las escuelas

Guajirito soy: Una tradición cubana desde las escuelas

 

Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: De la Autora

Keila anda contenta porque la escogieron para ser la reina de la parranda. Mientras, la Organización de Pioneros José Martí (OPJM) en la escuela primaria Tony Alomá Serrano, de esta ciudad, anda con las motivaciones bajo el brazo y proyecta la Gala, en tanto Cuba se prepara para celebrar el Día del Campesino, el próximo 17 de mayo.

Es una tradición encaminada a preservar el apego natural a la tierra y a la identidad nacional, en una nación eminentemente agrícola y donde el hombre y la mujer del campo forman parte íntegra del desarrollo, más allá de la producción de alimentos y lo que supone para las familias crecer lejos del humo y el ruido de las urbes capitalinas y los pueblos, transformados con los aires modernos del siglo XXI.

Por eso, el programa de actividades culturales denominado “Guajirito Soy” en las escuelas de la primera enseñanza en Las Tunas, como en el resto del país, mueve a los alumnos de preescolar a sexto grados, guías de pioneros, maestros y padres para, de conjunto, llevar a las comunidades urbanas los bailes tradicionales, las comidas criollas, las serenatas junto a la palma o en medio del batey y ese argot propio del cubano montuno, orgullo de la nación y de esa fibra autóctona que los siglos fortalecen, aún cuando ya no existan los candiles y tengan alumbrado público y consultorios médicos, y los caminos de asfalto sean los trillos en montañas y llanos.

Este sábado habrá fiesta en los campos y ciudades. La décima y el son, las rancheras, el sombrero de yarey, el vuelo de los pájaros, los cantíos del gallo y el ladrido de los perros en sintonía con el mugir del ganado y el olor a cerdo asado, yuca con mojo y congrí hablarán de esos guajiros que ya saben leer, son universitarios, visten con estilos modernos pero, por encima de todo, le saben los secretos a la tierra, siembran con los ciclos de la luna y trabajan por el mejoramiento de la sociedad y el socialismo sostenible y próspero a punta de mirilla en la isla.

Con estas esencias, Keila, la flor de Virama de la “Tony Alomá”, trae de correderas a su mami para que le busque las flores que adornarán su cabello. Raciel practica su punto guajiro en el laúd y el grupo danzario ensaya una y otra vez.

Un guateque que sacude, una vez más, los versos de Nicolás Guillén y trae en la solapa lo real maravilloso de Alejo Carpentier. Cuba, sencillamente, guajira a mucha honra con sus niños y niñas en un presente de perlas frescas, donde  siempre el futuro será de caña, libertad y verdor en montes y ciudades. Una viva tradición que alumbra cada año el Día del Campesino.  

Primero de Mayo: Cuba sigue siendo ¡CUBA!

Primero de Mayo: Cuba sigue siendo ¡CUBA!

 

Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: Periódico 26

Extraordinario es uno de los adjetivos exactos para definir a la medida la celebración en Cuba del Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, efemérides que llenó a la Isla desde oriente hasta occidente de colorido, consignas, banderas, alegría, patriotismo y, sobre todo, apoyo infinito a la Revolución y al proyecto de cambios hacia un socialismo próspero y sostenible.

La Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana, casi al filo de las 10. 00 de la mañana era todavía un mar de pueblo, mientras en el resto de iguales locaciones de las provincias y municipios no era menos la multitudinaria marcha, a la que se sumaron amigos solidarios de diferentes naciones, sindicatos, organizaciones y organismos internacionales.

Pocos cubanos y cubanas quedaron en casa este jueves que estrena el primer día de mayo, donde la convocatoria de la Central de Trabajadores de Cuba y sus Sindicatos devino expresión de unidad, amor y regocijo por ser parte de la clase proletaria y asumir, con sacrificio, retos, compromisos y mayores empeños, la tarea de alcanzar la eficiencia económica en todos los sectores estatales y privados de la nación, representados estos últimos en quienes realizan el Trabajo por Cuenta Propia y presentes, con sus respectivos bloques, en el desfile.

Cuba sigue siendo CUBA. Así, en mayúscula y para siempre, la gigante y multimillonaria asistencia de hoy a la fiesta internacional obrera más masiva del mundo reafirma, aquí, que nada detendrá la voluntad política colectiva e individual de continuar el camino socialista y defender los valores humanos que lo distingue, en todos los sentidos, de ese imperialismo global y marginante.

Otro Primero de Mayo de gloria en la Mayor de las Antillas. Una Isla entera de pie, libre, orgullosa y digna, renovada desde adentro por sus hijos y con herramientas nuevas para seguir en la batalla por victorias cada vez más propias.

Y ahora la música rodará sobre la tierra y volverá a temblar de pasión revolucionaria. Cuba es así, enorme, con los brazos abiertos al planeta, con justicia social y mejoramiento humano. La Perla de Caribe no es un himno. Es humanidad y sangre obrera.

Ser diabético no es una maldición en Cuba

Ser diabético no es una maldición en Cuba

 

Por Graciela Guerrero Garay

Cuando le diagnosticaron la diabetes no le cayó el mundo encima. Sabía que podía contar con el glucómetro, las tiras reactivas, la insulina e, incluso, recibir asesoramiento de la enfermera o el Médico de la Familia para inyectarse en casa.

Su verdadero problema era controlarse la boca y renunciar a los dulces, algo que, cual niño pequeño, le pone las papilas gustativas en su punto. Julia La O  Zayas no es la única cubana que se beneficia con el programa especial de atención que reciben estos enfermos en el país.

Más ahora que, gracias al prestigioso y probado medicamento Heberprot-P, las amputaciones por úlceras de pie diabético descendieron a parámetros que rondan el 80 por ciento y hay fortalezas en la atención, temprana y controlada, de las complicaciones asociadas a la Diabetes Mellitus.

Son experiencias cubanas dignas a tener en cuenta en cualquier parte del mundo, donde el número de diabéticos supera los 371 millones y el padecimiento causa la muerte a una persona cada siete segundos, en tanto la tendencia según datos de la Federación Internacional de Diabetes es llegar a unos 500 para el 2030.

Con más de una década, el programa incluye a las embarazadas, adolescentes y niños enfermos,  alrededor de mil en el país, y contempla programas educativos y recreativos de convivencia, en los cuales la familia es el pilar esencial de los objetivos, para que aprendan a tener una mejor calidad de vida, desarrollen habilidades en el manejo de la dieta y la insulina y conozcan sus limitaciones reales.

En este sentido, diecinueve Centros de Atención y Educación al Diabético por toda la nación contribuyen de manera eficaz a mantener los controles de los pacientes y ayudarlos a llevar una vida en equilibrio, aún cuando el mal está considerado como uno de los mayores desafíos de salud en el siglo XXI y puede causar ceguera, ataques cardíacos, insuficiencia renal y amputaciones.

Gracias a ello, la tunera Julia La O sabe las mínimas señales de su cuerpo, toma las previsiones médicas indicadas y está tranquila. Su dolencia es complicada – no lo subestima-, pero tampoco le impide ser una mujer feliz, activa y confiada en que la atención gratuita que recibe la hace sentir segura y con mayores esperanzas de vida.

Con nombre propio: Julia Pino

Con nombre propio: Julia Pino

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

Sigue con esa sonrisa que le ilumina el rostro y le da un “toque” muy especial a su feminidad. Es una mujer activa, enérgica, de carácter. Una mezcla de “cal y arena” en cada gesto, tanto para orientar como persuadir. Y, quizás, con alguna “endemoniada” rectitud en los ojos si de exigir o requerir se trata.

No es “mandona”. Le gustan las cosas bien hechas, justas. La jubilación no le mató la gracia de buscar los grises entre el blanco y el negro. Está ahí, como cuando no despertaba en su cama por andar por los campos detrás de una tarea. Los recuerdos le galopan la infancia, allá en Santa María 4, del municipio de Puerto Padre.

“Soy feliz. Me siento una mujer realizada. Con 19 años entré en la Federación de Mujeres Cubanas y ahora, a los 70, me llena de orgullo ser propuesta como precandidata al Congreso de la FMC por mi Consejo Popular 18, en la Delegación 2, del Bloque 68-B”.

Es difícil que Julia Pino pueda esconderse en los silencios. Se jubiló y trabajó 35 años vinculada al Comité Provincial del Partido. El amor de esos años, tal como cuando era maestra en Majibacoa,  se le desbordaron la noche en que la agasajaron en la comunidad por su contribución permanente a la organización femenina y tener, en su pecho, la Medalla 23 de Agosto, innumerables diplomas, reconocimientos y las más altas distinciones de la Educación y el MININT.

“Mi trayectoria laboral es larga. Me gusta entregarme a lo que hago. No hay un diploma del Partido que no haya ganado, como tampoco descanso ahora en cuanta tarea pueda contribuir en el CDR, el barrio y en el combate por nuestra Revolución.”

Entre las luces de la noche en que conversamos, una luciérnaga mágica parece escaparse de su pecho e iluminarla toda: “La lucha por la emancipación de la mujer y acabar con tantos prejuicios, aunque todavía los hay, enaltece a la FMC. Este Congreso estará a la altura del cambio que acontece en nuestra sociedad. Por eso es grande para mí este momento, porque la Federación es también parte de mi vida.”

Y la imaginó allá en Majibacoa, donde fundó la FMC, de un lado a otro movilizando a sus compañeras. O con una carpeta llena de papeles para controlar las tareas del Departamento Político-Ideológico del Partido, el de Asuntos Generales o el de Superación Interna.

Incansable. Hasta cuando estuvo en la escuela del PCUS, en la Unión Soviética, su perseverancia, responsabilidad y exigencia incrustaron la huella entre sus compañeros. Es una mujer con nombre propio, que degusta, como al mejor vino, “la educación que le di a mis hijos, ser tunera, cubana y vivir para contribuir, mucho más, a este proceso de cambio que enfrentamos y que consolidará la Revolución.”

Sonríe. Entonces, mientras la dejó entre las flores que le regalaron sus colegas, recuerdo aquel poema que hiciera Benedetti… tal vez porque, ahora, ante tanta pasión en Julia Pino, el verso parece sacudirla: …”cantamos porque llueve sobre el surco/ y somos militantes de la vida/y porque no podemos ni queremos/ dejar que la canción se haga ceniza/.  

Asambleas de Rendición de Cuentas: Mi opinión es democracia

Asambleas de Rendición de Cuentas: Mi opinión es democracia

 

Por Graciela Guerrero Garay     Fotos: De la autora

Susana Álvarez Rodríguez levanta la mano. El delegado Ricardo Romero Drake le otorga la palabra. Comienza así el ejercicio popular de democracia que acontece en cualquier lugar del país cuando se habla en Cuba del Proceso de Rendición de Cuentas, una reunión donde el barrio se mira así mismo, señala los problemas que afectan la comunidad o reconocen que las soluciones a los planteamientos se resolvieron, quedaron a medias o no se hizo nada.

Esta vez el hecho ocurre en la Circunscripción 123 de la Zona 268, del Consejo Popular 18 de la ciudad de Las Tunas. Como establece el Orden del Día, se le informa a los electores de la gestión realizada en el período anterior, donde uno de los encomios más aplaudidos fue la impermeabilización y pintura de los edificios multifamiliares, un reclamo que por años estuvo a la espera de respuesta.

Sin embargo, el planteamiento de Susana hace llamar la atención sobre la necesidad de mejorar esta imprescindible reparación y no dar por cumplida una demanda unánime de los inquilinos. La mayoría de los balcones, ventanas y puertas están en mal estado. Se recoge en acta y se informa que el proyecto de priorizar la atención a la vivienda, por primera vez en décadas, no es solo un punto rojo de la agenda pública, sino de la Unidad Inversionista de la Vivienda.

La mala iluminación de los centros escolares de la comunidad, el seminternado Rafael Martínez y la escuela Tony Alomá, así como las vías de acceso a las mismas requieren de una solución priorizada, señala el elector José Marañón, luego que Migdalia Betancourt denuncia la mala calidad de algunos productos cárnicos que se expenden en la red de Mercados Liberados, de la Cadena Ideal.

Nadie deja de apuntar lo que encuentra desaliñado en el entorno. La recogida de desechos en los vertederos, la ubicación de los colectores de basura en áreas aledañas al Circulo Infantil de la barriada, la invasión de ruido de quienes violan con música estridente los horarios de silencio, la limpieza de las áreas verdes y el exceso de velocidad de los vehículos que circulan por una zona donde, por la cantidad de habitantes, hay un transitar constante de escolares y ancianos, los más vulnerables al peligro de un accidente fatal.

No faltaron tampoco los aplausos para las cosas buenas que sucedieron en la etapa como la reparación de la avenida Primero de Enero, la reposición de las luminarias rotas del alumbrado público, la extensión del horario de la farmacia, la solidaridad humana ante situaciones familiares de algunos electores y el fortalecimiento del trabajo de los grupos comunitarios en general.  

Las iniciativas también afloraron para confirmar ese distingo que enaltece a los cubanos, en momentos en los cuales la nación ha decidido poner puntos a las íes por el mejoramiento social. Leonor Báez Sánchez, presidenta del CDR 3, reconoció la correcta actitud de los jóvenes Ricardo Acosta, Lloansy Díaz, Mario Milanés, Iosmany Lorenzo e Iosmel Lorenzo “como ejemplos a imitar y la mejor enseñanza que pueden recibir aquí, en el barrio, los más pequeños, ahora que hablamos del rescate de valores en la familia y la sociedad”.

Un ejercicio democrático y altruista, a la vez estimulante, fue el colofón de esta asamblea de Rendición de Cuentas del Consejo 18, donde tendrán lugar un total de 66 y de las cuales se han realizado a esta fecha doce, en un proceso que se extenderá hasta el próximo 10 de diciembre, con la presencia de  representantes de los diversos organismos encargados de asumir y solucionar las demandas de los electores, tramitadas por los Delegados del Poder Popular. 

Un sombrero de Camilo Cienfuegos honra la historia local

Un sombrero de Camilo Cienfuegos honra la historia local

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

A la memoria de Avelino Guerrero González

El 28 de Octubre siempre será el día de Camilo Cienfuegos en Cuba. Y junto a la amplia sonrisa, el sombrero alón y su carácter jovial andarán los recuerdos de cientos de cubanas y cubanos que lo conocieron, los testimonios, las anécdotas. También se llenarán de flores los ríos y los mares y los jardines le regalarán su perfume a ese hombre que es el Héroe de Yaguajay, el eterno Comandante del Pueblo.

Es inevitable no entrelazar ahora su vida con el combatiente de la Revolución Avelino Guerrero González, aunque tampoco esté físicamente para narrar con voz propia un pasaje imborrable de la historia local y uno de los momentos más atesorados en su larga vehemencia por la Revolución y la lucha clandestina.

Blanca González Ramírez, su compañera de amores y lucha hasta que la muerte le llevó a “Toto”, da el testimonio que vivió junto a él cuando Camilo le regaló su sombrero y le dijo aquellas palabras que fueron un talismán para Avelino desde entonces.

“Cuando bajó Camilo de la Sierra Maestra –cuenta- para organizar la huelga de abril nosotros vivíamos en Cauto del Paso y teníamos allí una botica pequeña. Miguel Capote San Román era el jefe del Movimiento en la zona y ya teníamos contacto con él y nos dedicábamos a muchas actividades para apoyar la lucha.

“Recuerdo que Orlando Lara llegó primero que Camilo y estábamos una noche reunidos para organizar las tareas inmediatas del grupo y dar una información, cuando un comerciante de Río Cauto le trajo un sombrero a Camilo. Era muy parecido a éste que conservó con mucho cariño Avelino y donó luego al Museo Provincial. Cuando Camilo se quita el sombrero para ponerse el nuevo que le regalaron,  mira a Avelino y le dice “y este es tuyo, enfermero”.

Esa primavera de abril de 1958 jamás tuvo neblinas en la mente de uno de mis tíos paternos que más nos enseñó a querer la historia del Movimiento 26 de Julio y sentir, con su voz y manos temblorosas por la enfermedad y los años,  la sencillez y el calibre humano de uno de los hombres más singulares de la gesta independentista y la victoria definitiva de la Revolución.

Nunca sus ojos dejaron de humedecerse cuando me contaba cada minuto del encuentro y lo escribía en su diario, el cual me dejó al morir para que un día hagas un libro y lo lean mis nietos,  como me decía siempre.

La foto de los dos y del sombrero gris de paño tejen añoranzas en las manos de esta mujer incansable, cuando de combatir por su Patria se trata. Toma aire y continúa el relato:

“Fue justamente ese afán de ser, a toda costa, lo que convirtió a Toto en boticario, enfermero y médico, título que le dio el propio Camilo cuando presenció cómo él extrajo del cráneo del combatiente Nené López, herido en el combate de La Estrella, un fragmento de metralla. Allí, en la casa de Miguel Capote, el 4 de mayo, alumbrado con una linterna negra que tenía Camilo, una vez más venció la tenacidad al miedo, la voluntad a la ignorancia, el valor a los riesgos. Y el abrazo del Comandante fueron tan fuertes como sus palabras: “desde hoy tiene el título de Médico”.

“Nunca se lo tomó en serio como profesión. Para él lo único importante era salvar la vida de sus compañeros y ganar la guerra. Aún me parece verlo en su sillón, muy enfermo, y traslucir la emoción que le embargaba compilar los testimonios de sus hermanos de lucha. Así, página a página, acabó su diario”.

La oscuridad no pudo llegar donde está Camilo. Ese sombrero suyo, que usó por mucho tiempo y con orgullo Avelino Guerrero González, le habla de un Comandante intachable y amigo a muchas generaciones de tuneros, desde una urna de cristal en el Museo Mayor General Vicente García. Es memoria viva de los hombres y momentos que, desde las lomas y el intrincado monte, junto a Fidel Castro y Ernesto Che Guevara, llenaron a Cuba de luz propia y libertad eterna.

Y hoy, cuando octubre late en el alma de la Patria, inmortaliza también la valentía de un hombre común, de origen campesino, que no tuvo otra universidad que las ideas que hacen cadenas interminables de buenos sentimientos. Gracias a ellos, y mi tío Toto, aprendimos y sabemos que hay razones y vidas a las que jamás les alcanza la muerte.   

Recordaron pioneros tuneros el Himno Nacional de Cuba

Recordaron pioneros tuneros el Himno Nacional de Cuba

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

En las escuelas de la Enseñanza Primaria de este oriental territorio de Las Tunas esta mañana de viernes, muy cercana al 20 de octubre, pioneros, maestros y familiares recordaron el 145 aniversario del estreno de La Bayamesa, marcha patriótica que desde entonces devino Himno Nacional de Cuba.

La pieza de Perucho Figueredo la cantaron los coros de niñas y niños en sus respectivos centros escolares, en los cuales se hicieron matutinos especiales en homenaje a ese día de 1868 cuando en Bayamo, hoy ciudad capital de la provincia Granma, ocurrieron dos de los más notables hechos de la historia del país: la firma del acta de capitulación de las fuerzas españolas acantonadas en la villa y la primera interpretación popular de La Bayamesa.

La fecha, tomada como inicio de la Cultura Nacional, demostró al mundo que los revolucionarios encabezados por Carlos Manuel de Céspedes no eran una banda de forajidos, sino cubanos patriotas y cultos y exponentes del más progresivo pensamiento de la época.

Este viernes, última jornada de clases de la semana y a 24 horas del valiente surgimiento de la nacionalidad cubana, los pioneros tuneros y sus homólogos del  país, con sus propias voces infantiles, dramatizaciones y veladas culturales recordaron la fecha llena de amor y patriotismo, sentimientos vivos en todas las gestas libertarias de la Patria y en la actual batalla de mejoramiento del proyecto socialista.

Cada escuela hoy, como lo hicieron entonces Carlos Manuel de Céspedes y los bayameses por todos los cubanos, resaltó la identidad de este gigante pueblo caribeño, presto a seguir la lucha desde sus más pequeños ciudadanos por mantener la independencia. Mientras, el 20 de Octubre deviene en instituciones, comunidades y barrios razones para desarrollar, con iniciativas propias, proyectos culturales y diferentes actividades populares concertadas por el Día de la Cultura Nacional.

Cosas que jamás se olvidan: El crimen de Barbados

Cosas que jamás se olvidan: El crimen de Barbados

 

Por Graciela Guerrero Garay

Aquellas palabras del piloto…desesperadas y a la vez seguras…anunciando la explosión a bordo aquel 6 de octubre de 1976, permanecen en cada corazón  de los cubanos con una fuerza desgarrante, tal como si sucedieran ahora mismo. Hay cosas que jamás se olvidan. Hay heridas que no cierran nunca. Hay sucesos que jamás los borra el tiempo.

Hoy es un domingo triste, aunque la risa de los niños inunde las casas y el día transcurra con esa impronta de calma acostumbrada, luego de una semana de andar de prisa y sortear el tránsito en la mayoría de las avenidas, poblados y ciudades de la Isla.

Hace 37 años todo fue diferente. La rabia y el dolor, el llanto y hasta la no aceptación de lo posible cayeron, como un plomo, sobre familias enteras. Después – y a la par – sobre el vecindario y el país. No había error: una aeronave de Cubana de Aviación, procedente de Barbados,  fue saboteada en pleno vuelo y jamás llegaría a La Habana, donde se esperaba con muchas razones y pasión.

Allí venía la Delegación triunfante de jóvenes esgrimistas que traían a la Patria sus medallas. Estaba igual la tripulación que cumplía sus deberes labores y otras personas que viajaban en el avión. Murieron por culpa de las manos asesinas de dos connotados terroristas: Luis Faustino Clemente Posada Carriles y Orlando Bosch.

Muchos éramos apenas adolescentes entonces, pero nunca hemos podido borrar de la memoria la Plaza de la Revolución llena con todos, como tantas veces, condenando el hecho y aquellas palabras de Fidel Castro, únicas, universales: “Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla”. La mano de la CIA envenenó el azul celeste del cielo de Cuba, pero jamás ha podido mover un ápice de su coraje y dignidad.

Hoy volverán muchas lágrimas a bendecir sus muertos. Habrá flores frescas en los cementerios, multiplicando los amores y besos que congelaron la maldad y el odio. Orlando Bosch ya marchó al infierno y ese amasijo de diablo envejecido que camina, aparentemente feliz por el Imperio, el Posada Carriles, pagará su culpa con la muerte. De esa no podrán salvarlo los jueces ni el gobierno americano.

Nadie contará sus pesadillas. La prensa Made in USA no nació para escribir con tintas la verdad. Su calvario es eterno. Basta bucear profundo en su repudiada imagen, en su mirada nauseabunda y estéril.  No es un hombre… es apenas una sombra rodeada de tiñosas y parásitos macabros. El castigo de andar sin alma por el mundo es peor que un tiro de gracia fulminante.

Nuestros hermanos muertos andan por el Olimpo. Han nacido mil veces reivindicados. Y hoy tienen luz en las escuelas y sitios que recuerdan sus nombres, en los millones que este 6 de octubre siguen sus pasos y con amor, aunque la rabia exista y la justicia espere, bendicen sus acciones y los salvan del negro silencio de un sepulcro.

Hay cosas que jamás se olvidan, pero la maldita bomba de Posada Carriles y Orlando Bosch no mató a nuestros compatriotas. Fue una pírrica victoria de la CIA: los inmortalizaron. Treinta y siete años después siguen aquí.

Vilma: Un sueño en presente

Vilma: Un sueño en presente

 

Por Graciela Guerrero Garay

“Ahora, lo primero es organizar,
reunir a todas las cubanas
que quieran trabajar por su patria”
Fidel Castro, 23 de agosto de 1960

 

Es difícil olvidar a Vilma Espín Guillois. Por estos días previos  al 23 de Agosto, cuando se funda en 1960 la Federación de Mujeres Cubanas, su nombre se repite una y otra vez. Lo mismo va en labios de una quinceañera que de una abuelita. Lo recuerda una obrera o un ama de casa. Una licenciada o una costurera.

No olvido nunca que una investigadora dijo que a los periodistas les gustaba, en los artículos conmemorativos, dar la imagen de que los muertos estaban vivos. La idea se debatió mucho en aquel taller de Semiótica. Desde entonces, una reminiscencia  quedó en mí: ¿Cómo no darlos vívidos, si cobran vida en millones de cubanos y cubanas?

Justo sucede ahora. Hay muchas Vilma en las delegaciones y bloques de la FMC en Cuba. Son millones las mujeres quienes, en algún momento, le agradecen algún avance. Gracias a esta líder femenina y Presidenta por siempre de la Organización que fundó y dirigió hasta su muerte en 2007, el papel y los derechos de sus congéneres fueron reconocidos y llevados a vías de hecho en todas las acciones sociales.

Es el alma de la justicia del género en la Isla y la gestora de los programas encaminados a lograr, en una sociedad machista por idiosincrasia, el pleno ejercicio de la igualdad de la mujer en cualquier ámbito. También le debemos la discusión y elaboración del Código de Familia, aprobado en 1975, y todo el alcance de la Comisión de Atención a la Mujer, la Infancia y la Juventud, de la Asamblea Nacional.

No es de extrañar, entonces, que su nombre repiqueteé por los altavoces y su presencia coexista en el homenaje. O se inste a su ejemplo en el proceso asambleario de debate, el cual desarrollan las féminas cubanas previo al Noveno Congreso, realizado ya en 151 municipios del país. Es la búsqueda de sus sueños en presente. Y no es apología. Es convencimiento de que todavía falta más en el camino de romper tabúes y concretar, incluso lo que está legislado.

“Si no fuera por Vilma y Fidel todas tuviéramos hoy pegadas a la cocina”, comentaba Elena González, una tunera que tuvo que pelear duro para que el esposo comprendiera que trabajar era un derecho para ella. El bloque de la FMC le ayudó a esta “guerra emancipadora”. Y la ganó.

Cuando las iniciativas abren ventanas y puertas y, generación tras generación, desde el triunfo revolucionario hasta el siglo XXI,  el sol abre brazos y las cubanas se levantan a lidiar por ellas, la familia y la Patria, elegantes, sencillas, optimistas y femeninas, renace Vilma en ese halo divino que queda de las almas, pues ella como Mariana Grajales,  la mambisa eterna, se ha multiplicado.

La Semiótica puede o no estar en sus aciertos. Pero las cubanas, estén donde estén, en el llanto y la alegría, son mujeres. Y en ese término hay mucha virtud, honor y desarrollo.

Mascotas en Cuba: ¿tradición o chispa?

Mascotas en Cuba: ¿tradición o chispa?

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

La cría de animales domésticos en Cuba salta por encima de la utilidad que pueden tener diferentes especies para la alimentación, dada la peculiar costumbre entre cubanos y cubanas de tener alguna mascota en casa, no solo como un modo de satisfacer las voluntades o inclinaciones afectivas de los más jóvenes del hogar.

El hecho es que cada vez con más fuerza los adultos se suman a esta necesidad, la cual simuló por años ser “capricho de muchachos” y, deviene, según vivencias recogidas por 26 Digital en Las Tunas, en una tendencia a convertirse en tradición en este siglo XXI.

Los cerdos –puercos para la mayoría – básicamente se criaban en el campo y era muy difícil encontrar a un campesino que no tuviera algún marrano en el corral, o suelto por los potreros. En la década del 90, con la llegada del Período Especial, la carestía de productos cárnicos y las limitaciones de abastecimiento en los mercados estatales trajeron a la ciudad a estos animales, hoy una de las fuentes principales de sustento en la dieta doméstica. 

Independientemente del ingreso económico que representan para muchas familias desde entonces, la relación afectiva es evidente con sus propietarios y se refleja en el instante de personalizarlos con nombres de amigos o familiares, crearles horarios para sus necesidades fisiológicas y hasta formarles hábitos de aseo al estilo “de la raza humana”. Incluso, los más apegados y curiosos, les confeccionan ropitas para los paseos por el barrio y lloran al momento de venderlos o sacrificarlos.

En esta lista – que se me antoja nombrarla Mascotas  Singulares – aparecen las aves de corral (léase pollos, patos, guanajos y guineas), las cuales también se crían como meros personajes de la casa, tienen sus platos, sus camitas y hasta los más majaderos, como llegan polluelos, duermen siestas con sus dueños o los acompañan a todas partes sobre el hombro, con la añadidura de que responden igual a nombres de personas.

Ahora el descanso estival es un vehículo perfecto para tener más tiempo de disfrutar de estas compañías especiales y, asimismo, un problema si la familia planifica un viaje largo. ¡Hay que buscar un guardián!

Empero, la lista de mascotas en la Isla es mucho más diversa. Tradicionalmente, los perros y los gatos llevan la preferencia y destacan como los más comunes, aunque a juzgar por los hallazgos, las historias y las evidencias, sin perder el distingo, se puede decir que ya tienen fuertes rivales en las palomas, los pajaritos, las jicoteas, los curieles, los chivos, los pericos y los caballos, otra especie que hace leyenda entre los ingenios de la gente aquí. Supe de algunos que duermen en el zaguán.

Lejos de ser un chiste, esta biodiversidad doméstica une a especies tan dispares como una jicotea y un gato, un gallo con una perra, un curiel con un chivo, un caballo con un perro. Ellos, como la gente de acá, apuestan por ser felices y no se dejan agobiar por las circunstancias ni las situaciones estresantes. ¿Qué le parece? ¿Será que el criollismo y la chispa natural de los cubanos se pegan?

Nuevamente El Bardo: El Cucalambé

Nuevamente El Bardo: El Cucalambé

 

Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: Yelaine Herrera Martínez  

Con un cocuyo en la mano
Y un gran tabaco en la boca,
Un indio desde una roca
Miraba el cielo cubano.
La noche, el monte y el llano
Con su negro manto viste,
Del viento al ligero embiste
Tiemblan del monte las brumas,
Y susurran las yagrumas
Mientras él suspira triste. 

A los inmortales Hatuey y Guarina entregó esta  estrofa El Cucalambé, quien tiene el mérito de representar las  dos primeras corrientes poéticas cubanas, el criollismo y el siboneyismo, que lo colocan entre lo más distinguido de la poesía cubana y que por estos días, con la XLVI Jornada Cucalambeana, su presencia mueve a los tuneros y a un gran número de poetas nacionales y foráneos, en la bella y agreste finca El Cornito, casa natal del bardo y convertida en un motel de hermosas tradiciones campesinas, sede permanente de esta fiesta iberoamericana de la décima.

La  maravillosa reincidencia de recurrir a nuestros campos y entregarnos con esa cadencia única el entorno del sentir del campesino cubano, distinguen la obra de Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, inspiradora de un encuentro que cada año reúne en Las Tunas lo más notable del país e Iberoamérica y propicia el rescate de ese valor cultural aupado en la décima, y en concursos de la talla del Justo Vega, donde la improvisación galopa y cautiva con sus mejores gestores locales, nacionales e invitados.

Del estilo del poeta bucólico tunero, apuntan investigadores y estudiosos de su controvertida figura el  vasto conocimiento de la literatura clásica española que tenía, y de hombres de la talla de Virgilio y Horacio pero, por encima de todo, destacan el amor por su tierra, sus raíces bucólicas, las pasiones terrenales y su admiración por la Isla.

Un 1 de julio de  1829 nació para quedarse en la memoria de cubanos y tuneros y  engrandecer las páginas de la poesía cubana, entronada en su natal terruño y cada vez más fuerte en este siglo XXI, en el cual las cucalambeanas de El Cornito y toda esta Capital Iberoamericana de la Décima, Las Tunas de Puertas Abiertas, resaltan la identidad cultural de la Isla y tienden puentes sobre el continente.

Para este mismo día, el lunes primogénito del séptimo mes, está prevista la gala de clausura en el Teatro Tunas, que cerrará las emociones y el talento creativo imperante en estos días por el Balcón del Oriente, cuna, una vez más, para el canto campesino, la premiación a los mejores expositores, actividades masivas, coloquios, conferencias y más conocimiento sobre el verbo y el verso, inmortal del bardo y de los que siempre tejerán ideas y la harán poesía.

Otros apuntes

Fue uno de los hijos más reconocidos de la unión de Manuel Agustín y Antonia María, blancos ricos  y poseedores de tierra. Sus décimas salieron a la luz en el FANAL, en 1845, en la villa Puerto Príncipe, hoy provincia de Camagüey. Usó su talento artístico  para sumarse a la conspiración de 1851.

En el órgano del grupo siboneyista La Piragua era asiduo colaborador, al tiempo que editó periódicos, incursionó el teatro y escribió el clásico de la poesía cubana “Rumores del Hórmigo”, en 1856, dejando constancia de su legendaria sabiduría,  su sentido del verso y su confirmación nacionalista.

Su misteriosa desaparición sin dejar huellas, en 1861, sigue siendo un túnel oscuro y, aunque muchos piensan en un suicidio, no hay evidencia oficial que lo confirme.  Pensemos, entonces, quienes admiran de buena fe su aporte inigualable a las letras cubanas y la literatura universal que se quedó dormido entre el balbuceo coquetón de sus matas de bambú, prendido de sus décimas de amor y multiplicando a su Rufina en un aletargado sueño eterno.

A RUFINA, INVITACIÓN SEGUNDA

Con sus aguas fecundantes
Tenemos aquí el octubre
Y ya la tierra se cubre
De bellas flores fragantes.
Los jobos se ven boyantes
En las corrientes del río;
El guajiro en su bohío
Canta con dúlcido afán,
Y pronto se acabarán,
Los calores del estío.

Tengo, Rufina, en mi estancia,
Paridas matas de anones,
Cuyos frutos ya pintones
Esparcen dulce fragancia:
Hay piñas en abundancia
Dulces así como tú;
Hay guayabas del Perú
Y mameyes colorados,
Que comeremos sentados
Bajo el alto sabicú.

Tú en mi caballo alazán
Y yo en la yegua tordilla
De la estancia por la orilla
Correremos con afán.
Verás qué verdes están
Los palmares inmediatos,
Contemplarás los boniatos,
Y las cañas bulliciosas
Y en éstas y en otras cosas
Pasaremos bellos ratos.

Pronto verás las orillas
Del arroyo y las barrancas,
Cómo se cubren de blancas
Y fragantes campanillas.
Las ciruelas amarillas
Están madurando ya,
Muy pronto sazonará
La fresca y sabrosa caña,
Y el mijo allá en la montaña
También madurando está.

De tarde recogerás
Los huevos del gallinero
Y mi ordinario sombrero
Lleno a la casa traerás:
Un gallo giro verás
Que pienso poner en traba.
Porque los pollos me acaba
Con su maldita fiereza;
Ven, chinita, que ya empieza
A madurar la guayaba.

Te llevaré a un colmenar
Con cuyos productos medro,
Y que está bajo de un cedro
Al fondo del platanal;
La miel te daré a probar
Si miedosa no te alejas,
Y sobre unas palmas viejas
Alterosas por demás,
A los pitirres verás
Asechando a las abejas.

Si a caminar te sonsaco
Por las riberas del río,
Contemplarás, ángel mío,
Lindas vegas de tabaco.
Allí oyendo el chinchiguaco
Por entre una y otra calle
Tu pulidísimo talle
Sin rival te lucirá,
Y esbelto se mecerá
Como la palma en el valle.

De un ingenio que hay vecino
Te enseñaré los primores,
Los negros trabajadores
Y las pailas y el molino.
De blanco azúcar refino
Verás al sol los tendales,
Y allá en los cañaverales
Has de oír aunque te inquietes,
Fuertes golpes de machete,
Voces de los mayorales.

De un cafetal inmediato
Entre mil bellos objetos,
Los florecidos cafetos
También de enseñarte trato:
Allí descansando un rato
A la fresca sombra de ellos,
Cantaré tus ojos bellos,
Tus encantos soberanos,
Y te estrecharé las manos
Y besaré tus cabellos.

Y en fin, cuando nos cansemos
De tanto correr ufanos,
Cantando versos cubanos
A mi estancia volveremos.
Allí mil cosas haremos
Que quedarán inter-nos
Y descansando los dos
Sobre rústicos asientos,
Bendeciremos contentos
A nuestra Patria y a Dios.

14 de Junio: ¿Por qué ser como el Che?

14 de Junio: ¿Por qué ser como el Che?

Por Graciela Guerrero Garay

El pequeño Carlos Alberto no trae pañoleta de pioneros. Cursa el preescolar. Keila y Beatriz están en segundo grado. Solo dos años marca entre ellos la diferencia. Todos, sin embargo, cada día, en los matutinos de sus escuelas, convierten un lema en compromiso: Seremos como el Che. 

En cualquier centro docente de la Educación Primaria en Cuba es recurrente esta imagen. Incluso, hasta los nombres de pila, pueden coincidir. La Organización de Pioneros José Martí (OPJM), gestora de la vida política y social en los primeros años de la infancia y la adolescencia, convirtió la frase en el reto mayor de los cubanos después del triunfo revolucionario de 1959, crear al hombre nuevo.

Ernesto Guevara de la Serna, el inolvidable Comandante Che, soñó, luchó y murió por eso. En la Isla, donde su labor guerrillera y sus ideas crecieron como bosques buenos, los niños y niñas sienten lo que todo un pueblo, porque la virtud no se mutila, se multiplica.

Con sus palabras melosas, inocentes, ocurrentes y muy propias, cada quien lo ilustra a su modo, desde la altura que alcancen sobre el suelo. No es un adoctrinamiento, es una voluntad de llegar a una meta, crecer, estudiar, sentir orgullo, pertenencia. Lo mismo sucede con José Martí, Antonio Maceo, Vicente García, Máximo Gómez, nuestros mambises. Para ellos es como Fidel, Raúl, Camilo, el mártir que lleva el nombre de su escuela. Es la historia de los grandes. Y  todos quieren ser grandes.

No por casualidad los enemigos intentan, una y otra vez, desmoralizar los próceres de América y desmembrar la universalidad de las ideas, no importa dónde estén. Esta semana de junio por los centros docentes tuneros anda de ronda el homenaje, lo mismo que en el resto del país. El día 14 nacieron, en épocas distantes, Maceo y Che.

Carlos Alberto me mira. Baja un poco la mirada y me contesta: Porque es bueno. Así trasluce su imagen sobre el Guerrillero Heroico. Mi pregunta quiere saltar sobre la repetición de una consigna, pensando con toda intencionalidad en quienes hacen campañas mediáticas contra su figura y la nación. Beatriz, a punto de cumplir 8 años, es más explícita:

“Yo quiero ser como el Che porque fue médico y dio la libertad a Cuba”. Keila, a su lado, un poco más atrevida y “leguleya”, argumenta: “Mi papá tiene un cuadro del Che. Yo lo sabía antes de venir a la escuela. El Che murió en Bolivia y en las vacaciones voy a ir a Santa Clara, donde está enterrado. Era revolucionario y luchó para que los niños seamos libres y felices”.

Minutos después, suena el timbre para formar filas. Comienza el matutino. Se dan las efemérides. En la enorme plaza, a una voz, unos 328 niñas y niños corean: 14 de Junio… nacimiento de Antonio Maceo y Ernesto Che Guevara. El viernes, justamente, la instructora de arte, estrenará una ronda alegórica a la fecha. Mientras, Saray declamará ese poema infinito y nuestro de Julio Cortázar:

Che

Yo tuve un hermano.
No nos vimos nunca
pero no importaba.
Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.
No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.
 

 

Mis sueños de adoquines

Mis sueños de adoquines

Por Graciela Guerrero Garay

Camagüey siempre será la tierra de los tinajones y las noches de San Juan.  Las huellas de los viejos tiempos se mezclan con el desafío de la arquitectura moderna. Es una gracia constante que levita más allá de la memoria. Hoy, desde ayer y eternamente.

Hay lugar para los poetas, aún cuando las musas no transiten en aquellos tranvías que hicieron al abuelo arrancar una rosa y dejarla caer en una de las paradas, donde, al filo de la tarde, la muchacha de ojos azules esperaba. Ahora debe andar de canas como él. Quizás en la retina lleve todavía algún destello de aquellos ojos negros que se la tragaban en cualquier lugar.

El Puente de la Caridad retoza con las volteretas del viento en las mañanas. Sacude su osamenta bajo el taconeo de las doncellas  que perpetúan la elegancia exuberante de las camagüeyanas. Distinguidas mujeres que, otrora, desgranaron serenatas en los inviernos y subidas de sombreros, bajo el suave trotar de las calesas y los corceles de raza pura.

Fantasmas infinitos. Heridos con perfumes de modas y toldos de estreno. Lumínicos. Señales hacia el infierno o el iracundo paraíso. Gritos vírgenes. Colores. Promesas y retos. Temblores y espasmos. Un ciudad a la medida del vampiro o a la pueril inocencia de un recién nacido.

Adoquines de sueños repartidos por las cuatro bocas del planeta. Esperado puerto para los que se fueron y la dejaron desnuda de recuerdos. Salvaje en su humildad con sol. Evocación crecida. Rebelde. Orgullosa. Culta y desamparada.

Camagüey. Gertrudis y Tía Tula. Amalia y Agramonte. Soldado y centinela. Aborto y nacimiento. Viceversa. Mis sueños de adoquines se despiertan. Parieron las gardenias. Va el pregón. La ceiba de la Plaza canta. Los amantes no olvidan. La fiesta del San Juan es de rocío. Suda el tambor. La conga huele a ajiaco. Las palomas volaron. Volverán.