![]() |
||
tugraceCon el corazón abrimos la comunicación desde el mar Caribe,Cuba...intentamos abrir un puente más con el lenguaje de la amistad, el respeto y la solidaridad.. desde Las Tunas, el Balcón del Oriente cubano...si me encuentras, dímelo..es una forma más de juntar las manos por un mundo mejor y la unidad de todos
Temas
Enlaces |
Se muestran los artículos pertenecientes al tema Investigadores de Las Tunas. El investigador tunero Rafael Alberto Guerra![]() Un aporte ilimitado al movimiento obrero y la Cultura Cubana Texto y foto: Graciela Guerrero Garay Hace ya tres meses traje a estas páginas los valiosos resultados de sus investigaciones. E, incluso, le adjunte en la sección algunos de sus trabajos. Pero aquello fue no más que un asomo a toda la obra que apenas parece comenzar tras sus pasos como profesor de la universidad Vladimir I. Lenin, de Las Tunas. Muchas cosas por saber quedaron pendientes. Esta entrevista nos regala al hombre, al cubano, sencillo y emprendedor que siempre hubo en él desde aquel 21 de noviembre de 1953 en que nació en la ciudad de Las Tunas, en el reparto Casa Piedra. Optimista, laborioso y empeñado siempre en dar algo de sí a su familia, amistades y sociedad que ama y es miembro activo desde siempre, siente orgullo de estar aquí y guardar como historia de vida las incontables horas que dio, con manos y pecho, al proceso revolucionario y, de manera especial, a la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y el Sindicato de la Cultura. Las dos bellas horas que pasamos conversando, intercambiando ideas y disfrutando el encuentro de viejos amigos, están aquí.
Disfruto doblemente la entrevista. Conversamos un poco y hago bien público la reliquia que atesoran sus indagaciones, luego que la vida lo llevó a dejar el trabajo sindical y lo enrumbó a las aulas del centro universitario Vladimir I. Lenin de Las Tunas, donde sus investigaciones y Maestría ganan un lugar de obligada referencia para la memoria histórica del movimiento obrero en esta oriental provincia cubana.
ENAMORARSE TIENE PRECIO
Comienza el proyecto en el 2006. No le costó trabajo enamorarse. En el país hay una necesidad objetiva de rescatar la memoria histórica del movimiento sindical después de 1959. Había manejado la idea de sumarse y nada mejor que aprovechar sus investigaciones docentes.
Rafael Alberto Guerra Álvarez – su verdadero nombre- hace del gesto locuaz la pasión que le mueve el tema. Vuelve a vivir las noches enteras de lectura, búsqueda de datos, fechas, testimonios…Trasmite el instante en que hojea, página a página, este semanario desde su fundación, incluso cuando las noticias de Las Tunas salían en el periódico Sierra Maestra, de Santiago de Cuba.
Elaboré un proyecto, lo presente al CITMA y se aprobó, asignándole cada año un presupuesto y en el participan un grupo de profesores y estudiantes de las distintas carreras. Siento una satisfacción enorme, porque me hace recordar con mucho cariño este tiempo de mi vida como dirigente sindical. Tenia 25 años, todavía no era universitario, estudiaba en la Facultad Obrera Campesina y trabajaba como funcionario en la CTC.
Hace un alto, como para trasladarse allí, al batallón azucarero al que pertenecía en el municipio Jobabo. Me dan la tarea de presidir la comisión organizadora de la Conferencia Provincial del Sindicato de los Trabajadores de la Cultura, quizás porque yo atendía a los artistas aficionados. Me incluyen en la cédula del sindicato y cuando el compañero Botarín, quien lo funda en 1978, sale del cargo, me promueven. Fui el secretario desde 1980 hasta el 85.
Esboza una sonrisa. Fue la etapa donde me sentí más pleno, más identificado. Creo representé sus intereses y me llena de orgullo implicarme de la manera que lo hice con la vida cultural de la provincia.
No se jacta, pero reconoce que fueron años donde el sindicato obtuvo resultados muy positivos y sentó las bases para que en los cuatro años siguientes recibiera el premio de ser el que más veces obtuviera la sede de los actos nacionales por el día del sector cultural en el país.
No borro este afecto por la cultura jamás. Luego fui promovido a segundo secretario de la CTC en la provincia, en el 85, y en el 88 a Secretario General, cuando Rodolfo Jiménez Polanco pasa a ocupar este mismo cargo en el Sindicato de Comercio y Gastronomía en el país. Razones de salud y políticas bien aplicadas llevan a que me liberen, en 1992, de la responsabilidad que tengo frente a los trabajadores tuneros. Entró en funciones entonces Omar Ramadán Reyes. Toda esta historia estaba ahí, como la de muchos compañeros que en estos 50 años dieron algo de sí al movimiento obrero. Y me enamoré del proyecto de darla a conocer a las generaciones de hoy, pues hay muchos jóvenes y no tan jóvenes que la ignoran.
No creo que las canas le hayan brotado por saberse el tunero que dejará al futuro un valioso documento bibliográfico: Historia del movimiento sindical en Las Tunas posterior al año 1959. Disfruta en verdad sus horas de estudio. Es un tiempo tan bonito como el que pasa con su familia, al retozo de los nietos y la felicidad de ver a sus dos hijos realizados. O cuando cocina, que es mi aporte al hogar. A ellos les gusta mi sazón y a mí, cocinar. Lo hago con una satisfacción tremenda, incluso busco todo lo que cocinaré y en verdad es grato para mí.
OTROS SECRETOS GUARDADOS
Habla con los ojos. Desde siempre se le descubría ese brillo optimista que le abre puertas a las más complejas tareas que asume. Se licenció en Cultura Física y Deporte en 1994 y emprendió su Maestría en Desarrollo Cultural Comunitario. Hizo el cambio de categoría docente y nada más factible que compilar esa memoria histórica dispersa del Sindicato de la Cultura aquí, investigación científica inédita hasta el momento y la única lograda en el país. Su trabajo ha sido el punto de partida para generalizarla, al tiempo que forma parte del proyecto general que abarca igual etapa pero de todo el movimiento obrero tunero.
Debo terminar a fines de año lo esencial, aunque debe tomarme parte del 2010 la elaboración final del documento, que es la investigación llamada Historia del movimiento sindical en Las Tunas posterior al año 1959. Es importante destacar que el movimiento obrero tiene una historia bien trabajada hasta esta fecha, pero de ahí hasta hoy existe una etapa que no se ha investigado mucho a nivel de país. Yo vengo de un evento internacional donde comprobé que, generalmente, los trabajos investigativos se enmarcan antes del triunfo de la Revolución. De esa fecha a la actualidad empiezan a verse más trabajos, pero es muy pobre el rigor científico y debe buscarse la forma de que tengan los requisitos necesarios y cumplan con la metodología de investigación para que puedan servir como referencia histórica, sean publicables y avalados en cualquier país. Lo otro es que la red de escuelas que tiene la CTC y las nuevas generaciones disponga de una información mayor sobre el trabajo sindical realizado del 59 hasta el presente. Está orientado a los sindicatos que trabajen en ello y se ha hecho, pero el problema es que se ha perdido mucha documentación valiosa. No se tuvo el instinto, la visión correcta, de ir conservando los documentos del 59 para acá y han desaparecido por accidentes, por deterioro y por descuido. Esta problemática es tanto a nivel nacional como territorial, y lo cierto es que en la provincia hay mucha información que ya no existe, y por lo tanto es imprescindible que se busquen testimonios y recuperen documentos importantes que existen aunque estén deteriorados. Nos dedicamos a eso, a hurgar en la prensa provincial y en la de las antiguas provincias orientales, a rescatar todo elemento que esté en manos de cualquier dirigente sindical o su familia, porque es la forma de elaborar el trabajo desde el punto de vista histórico con un sustento científico y rigor adecuado. Es la única manera de patentizarlo y hacerlo creíble ante un estudio en cualquier país.
LAS BARRERAS ROTAS
Lo que Rafael Alberto llama “su modesto aporte” es justamente hacer lo que jamás se hizo en ningún lugar de la Isla. Hasta ahora, este período histórico que define la consumación de los sueños del proyecto socialista, la verdadera apropiación del movimiento obrero de los medios productivos y su valor de clase, está limitado a algunos apuntes, documentos y determinadas fotografías e, incluso, con imprecisiones y carentes de métodos válidos para la ciencia de la investigación.
Uno de los méritos más significativos quizás sea también la acreditación y argumentación de cada hallazgo; las citas exactas en la búsqueda de información y las fichas de las noticias difundidas en los diarios, así como la compilación de las biografías de los dirigentes sindicales en todos los municipios, sus fundadores, quienes siguieron el camino después del triunfo y cuanto tunero ausente o presente tenga un pedacito de vida dentro de la CTC y el Sindicato de la Cultura.
PLACERES ANEXOS
Vuelve a sonreír. Expresa el placer de ayudar con esto a muchos estudiantes de las sedes universitarias a canalizar sus trabajos de curso con las investigaciones. Hay satisfacción de contribuir a la CTC con la entrega de un trabajo documental íntegro y darle a ese gremio cultural mucho más que ese fértil tiempo de juventud donde se forjó representándolo.
Alberto es así, un apasionado perseverante que también imparte un programa novedoso a unos 50 alumnos que no pueden realizar Educación Física por cuestiones de salud y que ha sido tomado de pilotaje, otra buena razón para una próxima entrevista.
Une las manos, como quien retiene una semilla para ser cultivada. Piensa en esa reunión familiar diaria, donde se reencuentran los siete y siente los besos de la esposa, los dos hijos, la nuera y los nietos. Allí, en los pequeños espacios de su apartamento, es feliz y agradecerá siempre el privilegio de vivir estos 50 años de la Revolución. 28/08/2009 22:12 Autor: tugrace. Enlace permanente. Tema: Investigadores de Las Tunas No hay comentarios. Comentar. Central Chaparra, Las Tunas![]() Aquellos años de la nacionalización Por: Rafael Alberto Guerra Álvarez y Omar Villafruela (Profesores del Centro Universitario Vladimir I. Lenin, de Las Tunas).
El primero de enero de 1959, al triunfar La Revolución Cubana, encontró un país sumido en la miseria, la injusticia social y la dependencia económica, sobre todo por el capital norteamericano. Otro aspecto característico, lo constituye el predominio del latifundio en su agricultura, que se contrapone a la existencia de un campesinado que vive en la extrema pobreza. De ahí, que el nuevo gobierno decida tomar diversas medidas de profundo contenido revolucionario, destinadas a recuperar los recursos económicos del país en manos del capital foráneo y de la burguesía local. Este primer paso lo constituye la firma de la Ley de Reforma Agraria. La reacción de los Estados Unidos no se hizo esperar y desde los primeros momentos comenzaron las amenazas de sanciones económicas, envío de tropas y reducción de la cuota azucarera. Esta última cobra mayor fuerza cuando el Departamento de Estado valora su posible aplicación y la Comisión Agraria de la Cámara de Representantes hace una propuesta de enmienda a la Ley Azucarera y otorga al presidente poderes adicionales para que, en consecuencia, se ponga en práctica, para finalmente darse a conocer el 6 de julio de 1960 la Proclama del Presidente Eisenhower, en que se reduce la cuota azucarera en 200 mil toneladas, violándose incluso la Carta de la OEA, que estipula la no aplicación de medidas económicas con fines coercitivos. Este engendro fue conocido como Ley Puñal. Ante tal situación, la Revolución responde de forma contundente y viril, con el apoyo del pueblo, adoptándose de inmediato, la Ley No. 851, que tiene como objetivo dar el marco propicio o de referencia para las nacionalizaciones, basada en el Artículo 24 de la Constitución de la República de Cuba, que establece el proceso de expropiación forzosa por causa de utilidad práctica, conocida popularmente como Ley Escudo. Hasta este momento sólo se habían realizado confiscaciones en el caso de los centrales azucareros, a través del Departamento de Bienes Malversados, a personeros de la dictadura. En el territorio de Chaparra (hoy municipio Jesús Menéndez) sus pobladores se incorporaban a las acciones revolucionarias, a la vez que eran objeto de medidas de represalias por parte de la administración del central. Son estas, las complejas circunstancias que caracterizan el contexto en que se produce la intervención del central Chaparra y su efectiva nacionalización, de acuerdo a lo estipulado por la ley. Los documentos que a continuación se mencionan, dan luz en este proceso, que puso muy en alto la dignidad y soberanía alcanzada por el pueblo cubano a partir del triunfo revolucionario. . Entre los documentos aportados por el historiador del municipio Jesús Menéndez, Omar Villafruela, aparece un acta fechada el 20 de julio de 1960, contentiva de los aspectos tratados entre la administración de The Cuban American Sugar Mills Company y la representación sindical ante dirigentes del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), en la sede de dicha empresa en Chaparra, donde la parte sindical estableció una serie de demandas en beneficio de los obreros agrícolas, industriales y colonos; dada la actitud reaccionaria y prepotente de la empresa norteamericana ante las medidas de orden social adoptadas por el Gobierno Revolucionario. También aparece el acta de entrega de la administración de los centrales Chaparra y Delicias, donde se recogen los pormenores de lo acontecido en la tarde del 30 de julio de 1960 en las oficinas de la administración. En esta misma reunión se dio a conocer la designación de Fernando Pérez Zorrilla como Interventor-Administrador del central Chaparra, que de inmediato asumió las responsabilidades inherentes a su cargo. Resultan medulares las precisiones hechas en esta reunión por el capitán Fernando Vecino Alegret y otros representantes del INRA. De sumo interés son también las respuestas dadas por el ingeniero Juan L. Fiol Villageliú, a la sazón Administrador General Auxiliar de la Compañía, sobre las irregularidades en el cumplimiento de las obligaciones de dicha empresa, que según sus propias palabras no tenía noticias de una situación análoga. Relacionado con este asunto se tiene la opinión aportada por Mastrapa Braña, quien si recordaba una situación similar ocurrida en 1933 y que dio lugar a la intervención del central por el Gobierno de los Cien Días. Otro de los documentos es la Resolución No. 195 del 20 de julio de 1960, dictada por el Presidente y el Director Ejecutivo del INRA, Fidel Castro Ruz y Antonio Núñez Jiménez, respectivamente. La nacionalización se hace efectiva el día 6 de agosto de 1960, a través de la Resolución No. 1, que tiene como base legal la Ley 851 y en la que The Cuban American Sugar Mills aparece en el número 11. Este proceso culminó el 13 de octubre del propio año 1960 cuando pasaron a manos cubanas 105 centrales, que junto a 18 confiscados a Batista y sus cómplices y 38 norteamericanos totalizaban los 16l existentes en el país. Alfredo Menéndez Cruz, quien fuera uno de los principales protagonistas de estos hechos, se manifiesta de la siguiente manera: “Fidel trazó la estrategia de no llevarse a cabo en la agricultura cañera hasta después que concluyera la zafra de 1960, porque sabía que con ello iba a tomar el corazón económico del país“. Señaló además que cuando se fuera a materializar la ley en la rama cañera, se debía partir del central, desde donde se controlaba la industria y la agricultura. La nacionalización del central Chaparra y sus colonias, fue un proceso complejo para los trabajadores y pueblo en general, que sin tener todavía plena conciencia de lo que significaba desde el punto de vista social el triunfo de la revolución, se vieron asediados por maniobras de los representantes de la compañía y algunos colaboradores, lo que provocó confusión en no pocos chaparreros, que obligó a la dirección de La revolución a la adopción de medidas de esclarecimiento popular y de reforzamiento de sus estructuras políticas y sociales. 20/07/2009 21:12 Autor: tugrace. Enlace permanente. Tema: Investigadores de Las Tunas No hay comentarios. Comentar. Rafael Alberto Guerra Álvarez![]() Un retablo de memorias por contar Todavía trae en los ojos ese amelado sentimiento de creer en la gente. Reencontrarlo tan cerca como la primera vez me despertó, de un golpe, todos aquellos recuerdos de un joven inquieto que llegaba de pronto a la redacción del periódico a presidir nuestras reuniones sindicales, a conversar de trabajo, empeños y proyectos. Siempre cortés, respetuoso, positivo y con una visión muchísimo más amplia que todos los planes que podían concebirse detrás de un buró.
Lo cierto es que Alberto – como le conoce la mayoría – fue el primer secretario sindical que tuve al afiliarme al Sindicato de los Trabajadores de la Cultura, una vez egresada de la universidad e iniciar mi vida profesional.
Con el tiempo, compartimos el mismo barrio y encontré al mismo tunero servicial, sencillo, revolucionario y previsor de antaño. Acabamos definitivamente en ser amigos y vecinos cercanos. Su familia, admirable también, formó parte de mis páginas afectivas y su hija acabó conquistándome con su ternura de niña cariñosa y cordial.
Hoy siento el doble placer de publicar en mi blog la reliquia de sus investigaciones, luego que la vida lo llevó a dejar el trabajo sindical y lo enrumbó a las aulas del Centro Universitario Vladimir I. Lenin de Las Tunas, donde ya sus investigaciones y Maestría ganan un lugar de obligada referencia para la memoria histórica del movimiento obrero en esta oriental provincia cubana.
Con mucho rigor científico, abundante investigación, noches enteras de lecturas, indagación, datos, fechas, testimonios, fuentes bibliográficas…en fin, ese infinito mundo finito que se apresa mágicamente y empieza a moverse junto con el investigador, su tesis, hipótesis y argumentadas conclusiones Alberto Guerra se crece al olvido del tiempo y se asoma a un tema que nunca antes se había compilado en el presente.
Desde el retablo de las memorias por contar les regalo a ustedes, gracias a este joven investigador y enamorado por demás del movimiento obrero cubano y tunero, de sus espacios culturales, los resúmenes de incontables horas de trabajo.
Rafael Alberto Guerra es otro de esos hombres sencillos que sin ninguna pretensión de lucro y sí con sacrificado amor aquí en esta isla de Cuba, en un terruño pequeño en extensión pero inmenso en sus arraigos y terrenos por explorar como es el Balcón del Oriente, pone una valiosa herramienta bibliográfica para todas las generaciones que en este siglo XXI quieran asomarse a la auténtica historia y desarrollo del movimiento obrero y, muy especialmente, a la memoria histórica del Sindicato de Trabajadores de la Cultura en Las Tunas.
Vale la pena adentrarse en sus interesantes e insustituibles proyectos investigativos. Yo, en particular, le agradezco a este prolijo amigo el valioso tesoro documental que por él tendremos a mano. (Graciela Guerrero Garay)
ESTOS SON LOS RESÚMENES DE SUS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN.
TÍTULO: Memoria histórica del Sindicato de Trabajadores de la Cultura en Las Tunas.
Resumen.
El presente trabajo es resultado de una investigación que permitió la elaboración de la memoria histórica del Sindicato de Trabajadores de la Cultura en la provincia Las Tunas, donde se determinaron los rasgos y tareas que desde su fundación en 1977, ha desarrollado esta organización obrera. Los resultados alcanzados son el fruto de la búsqueda y ordenamiento de la información ofrecida por los informantes claves, mediante la aplicación de entrevistas a 30 fundadores y dirigentes sindicales del sector, que se desempeñaron en algunas de las etapas de trabajo, además de un riguroso análisis de los documentos existentes en la dirección del sindicato y la revisión del 90 % de las ediciones del periódico 26, relacionadas con el desempeño del Sindicato de la Cultura en el territorio, se incluyen además otros materiales y las vivencias del autor que en su condición de dirigente sindical profesional se mantuvo vinculado al sindicato por mas de diez años. Además de constituir la tesis del autor para una maestría, es uno de los resultados de un proyecto de investigación aprobado por el CITMA en la provincia y se propone hacer un modesto aporte a los esfuerzos de la CTC en el país por rescatar la información necesaria para el tratamiento desde el punto de vista histórico a todo el accionar del movimiento sindical cubano posterior a 1959.
Curriculum Vitae
Rafael Alberto Guerra Álvarez C.I.: 53112102866 Dirección particular: Edificio MICONS, Apto B-9, Ave. Carlos J. Finley, Rpto. Santos, Las Tunas. Teléfono: 4 4146 Militancia política: PCC (1981).
- Desde 1975 hasta 1980 me desempeñé como funcionario de la CTC en el territorio de Las Tunas, atendiendo la actividad de artistas aficionados. - Desde 1980 hasta 1985 trabajé como Secretario General del Sindicato Provincial de Trabajadores de la Cultura. - Desde 1985 hasta 1988 me desempeñé como Segundo Secretario de la CTC en la provincia. - Desde 1988 hasta 1992 ocupé el cargo de Secretario General de la CTC en la provincia.
En estos años fui miembro del Comité y el Buró Provincial del PCC en Las Tunas.
- Realicé estudios político – sindicales en la URSS en 1977 por espacio de 6 meses. - Integré el contingente juvenil Carlos Rolof que visitó Polonia en 1985. - Formé parte de una delegación sindical que visitó Francia y la URSS en 1987. - Realicé estudios sindicales en la Escuela Provincial y Nacional de la CTC. - Me gradué como Técnico Medio en Derecho Laboral en 1984.
Desde 1992 hasta el 2003 laboré como Jefe del Departamento de Cuadro y Capacitación en la Escuela Provincial de Comercio Mayorista en Las Tunas. En esa etapa trabajé como profesor en la Escuela Municipal del PCC, en el aula de capacitación de la Empresa y de la Escuela Elemental Sindical.
- A partir del año 2004 me desempeño como profesor en el Centro Universitario, en el departamento de Preparación para la Defensa.
He cursado estudios de postgrado en: - Problema Social de la Ciencia - Pedagogía - Investigación - Administración - Defensa
- Participé en varios congresos sindicales, en el 1er Congreso de la FEEM, en los 14 y 15 congresos de la CTC y como invitado en el IV Congreso del PCC.
Actualmente trabajo en un Proyecto de investigación histórica del movimiento sindical en Las Tunas. Participan profesores y estudiantes del centro realizando entrevistas, revisando documentos, recopilando fotos y todo tipo de información relacionada con el movimiento sindical tunero, posterior a 1959.
30/06/2009 23:17 Autor: tugrace. Enlace permanente. Tema: Investigadores de Las Tunas No hay comentarios. Comentar. Contingente Cultural Juan Marinello en Las Tunas![]()
Por: MsC. Rafael Alberto Guerra Álvarez y Lic. Alexander Rodríguez Sánchez.
El contingente cultural Juan Marinello es una organización interna del Sindicato de Trabajadores de la Cultura en el país, que surge en el año 1978, por la necesidad de estimular, desarrollar y controlar el trabajo de asesoramiento por parte de los artistas profesionales a los aficionados, la realización de actividades artísticas y literarias en comunidades, centros laborales, centros estudiantiles y unidades militares, todas a partir del trabajo voluntario de los trabajadores.
Este contingente para su funcionamiento cuenta con una presidencia a nivel nacional, igual estructura en cada provincia y un representante en los municipios. En la provincia de Las Tunas el contingente se creó en ese propio año 1978, siendo su primer presidente Ulises Espinosa Núñez, hasta el año 1980, en que fue electo Ibo Doval Santos quien se desempeñó en esa función hasta 1982, cuando pasó a desempeñar el cargo Jorge Pérez Cruz, su actual presidente.
El “Juan Marinello” agrupa en la actualidad a 590 miembros y los municipios con mejores resultados son Puerto Padre, Las Tunas, Majibacoa y Colombia.
En la dirección del Contingente no existen cuadros profesionales, está ubicado en el mismo local del Sindicato y se rige por estatutos y reglamentos propios, aunque es dirigido y atendido por el mismo gremio a todos los niveles.
Según el testimonio de Jorge Pérez Cruz y de artículos publicados en el Periódico 26, su funcionamiento no ha sido estable, pasando por altibajos, pero a lo largo de su existencia ha dejado saldos que hacen aportes directos al desarrollo cultural del territorio. Al respecto Jorge Pérez Cruz expresó en su entrevista:
“El contingente ha tenido etapas buenas y etapas menos buenas, los años 80 fueron momentos de funcionamiento casi optimo del contingente, se efectuaba mucha asesoría a los artistas aficionados a las distintas manifestaciones artísticas, se apadrinaban agrupaciones para su evaluación artística, se desarrollaban múltiples actividades en comunidades rurales, campamentos de movilizados, unidades de Las FAR y EL MININT, centros estudiantiles y laborales, todo esto a partir del trabajo voluntario de los contingentistas. Del año 90 para acá, la situación es otra, se continúan desarrollando las actividades, pero en menor cuantía y con poca divulgación y protagonismo del contingente.”
Sobre el desarrollo de esta tarea, el periodista Jorge Pérez Cruz publicó un artículo en el periódico 26, correspondiente al 15 de julio de 1987, donde se plantea:” Un importante movimiento denominado, mi aporte al desarrollo artístico, cultural y recreativo de los combatientes de las FAR, comienza a tomar fuerzas, entre los afiliados al Sindicato de la Cultura en la Provincia.”
En esos años era alto el número de agrupaciones musicales existentes en centros de trabajo, centros estudiantiles, unidades de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del interior y en las comunidades del territorio, lo que explica la demanda de asesoramiento a estas y otras manifestaciones artísticas y literarias, como la existencia de mini bibliotecas, grupos de danza y de teatro, entre otras, además de las actividades voluntarias, que aunque en menor medida, eran múltiples las que se efectuaban en los lugares antes mencionados; sin embargo, controles numéricos de esas actividades no han sido encontrados por la pérdida de los documentos.
De 1990 hacia acá, las actividades del Contingente Cultural Juan Marinello continúan desarrollándose, pero los niveles son inferiores y el asesoramiento a los aficionados se ha reducido notablemente, siendo las actividades mayormente artísticas y literarias como trabajo voluntario las que generalmente se efectúan. A modo de ilustración, se ofrecen los datos de los años 2000, 2001 y 2002, cuando el Contingente Cultural Juan Marinello controló un promedio de 600 integrantes que participaron en 1500 actividades promedio por cada uno de los años señalados.
En estos años se observa como característica, la participación en actividades patrióticas como las Tribunas abiertas, conmemoraciones de fechas históricas y las actividades en los centros penitenciarios, sobresaliendo los trabajadores de las bibliotecas municipales con un acercamiento de libros, charlas y exposiciones a los reclusos.
A pesar de que el funcionamiento integral del Contingente Cultural Juan Marinello en la provincia no está en su mejor momento, en el Informe Central del IV Congreso del Sindicato de la Cultura, efectuado en el año 2004, se menciona a Las Tunas como una de las más destacadas en sus resultados, “se destacan en el trabajo del contingente las provincias de Santiago de Cuba, Las Tunas, Cienfuegos, y Pinar del Río”. (Informe Central al IV Congreso del SNTC, 2004, 19).
La anterior valoración expresada por la dirección nacional del Sindicato, confirma la veracidad de la información que permiten sustentar que el Sindicato mediante las acciones del contingente cultural Juan Marinello, contribuyó a la elevación de la calidad de los artistas aficionados, en manifestaciones del arte como la música, el teatro, la magia, la danza y la literatura. Que de forma voluntaria, convocados por su organización sindical, realizaron actividades recreativas y culturales en centros laborales, estudiantiles, militares y en barrios y bateyes, que permitieron el disfrute de esas expresiones artísticas y por tanto recibieron el mensaje y el efecto cultural que deja su impacto en los seres humanos.
En los últimos años, el contingente ha dirigido su mayor atención al desarrollo de actividades artísticas y literarias en apoyo al trabajo cultural comunitario, lo que se realiza en coordinación con la Unión de Artistas y escritores de Cuba, la Asociación Hermanos Saiz y las direcciones administrativas de cultura en el territorio.
A lo largo de su existencia, el contingente ha contado en la provincia con representantes activos y consagrados, como los casos de Gaspar Esquivel Suárez, quien resultó Vanguardia Nacional por más de 15 años en las actividades contingentistas, sobre todo en áreas rurales de su municipio de origen, Amancio Rodríguez. Se han destacado además otros trabajadores como el dúo de Diana y Finito, el mago Piter en el municipio de Las Tunas, con todo sus accionar en la organización de la Escuela de Magia, lo que hizo mediante su aporte con trabajo voluntario y otras personalidades como María Liliana Celorrio, de Puerto Padre, y los mencionados colectivos de las bibliotecas.
El contingente Cultural Juan Marinello es una fuerza Revolucionaria que crea y reafirma valores morales y artísticos imprescindibles para el desarrollo integral de las nuevas generaciones, ¡Fortalezcámoslo! Nota: Forma parte de su tesis de Maestría ”Memoria histórica del Sindicato de Trabajadores de la Cultura en Las Tunas” y del proyecto de investigación CITMA “Historia del movimiento sindical tunero”. 30/06/2009 23:09 Autor: tugrace. Enlace permanente. Tema: Investigadores de Las Tunas No hay comentarios. Comentar. |
Archivos
|