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Por Graciela Guerrero Garay  Fotos: De la Autora

Cálida tarde… a punto de besar el crepúsculo que alejó la tempestad y acercó a todas las generaciones de cubanas que convierten a la Isla en un mapa de belleza multicultural, valiente y heroico. Más que un Taller de Valores por el 200 Aniversario del natalicio de Mariana Grajales, devino diálogo abierto con ellas, ellos y los nietos y nietas, pequeños y jóvenes, residentes en el Consejo Popular 18 del Reparto Santos, en esta ciudad de Las Tunas.

Los Bloques 68-A y 68- B con sus doce Delegaciones, de conjunto, convocados por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), reconocieron la entrega ilimitada a la Patria por la madre de los Maceo; de tuneras como Brígida Zaldívar, Mercedes Varona y Anita Cruz Agüero, sin olvidar a la india Guarina, la inspiración del poeta bucólico Juan Cristóbal Nápoles, esplendor de la campiña y quien en el presente siglo XXI mantiene vivo el espíritu de la décima, de fiesta por estos días en El Cornito, sede iberoamericana del campesinado del área.

Joel Lachatagnerais Popa, presidente de la Sociedad José Martí en Las Tunas, no llamó coincidencia que Mariana Grajales muriera un 28 de noviembre de 1893, cuando los cubanos recordaban, el 27 de noviembre de 1871, el fusilamiento de los ocho estudiantes de Medicina, víctimas de la alevosía del coloniaje español.  Categorizó la cercanía como un punto más de convergencia en el hilo conductor por una patria libre, la entrega la lucha y la continuidad hasta el presente.  

Sin discursos almidonados, sino con ese verbo alcanzable al obrero, al estudiante, la ama de casa, los escolares primarios, jóvenes e intelectuales, Lacha – como todos conocen a este también colega y destacado periodista de la Radio-, enseñó a las mujeres su valía y su apoyo incondicional y hermoso junto al hombre, ya sea mambí, soldado, campesino o ilustre personalidad de su tiempo.

No menos emotivas fueron las reflexiones de Víctor Marrero, Historiador de la Ciudad de Las Tunas,  sobre el papel de las cubanas a través de los siglos y las batallas de la Patria con anécdotas y versos que movieron la sensibilidad de quienes en esta tarde de junio se aprestan a esperar un agosto de nuevo aniversario con los tacones extra- altos y las manos más firmes donde tengan que abrazar las ideas revolucionarias.

De ahí el homenaje a un grupo de federadas de ambas delegaciones, quienes desde la diversidad de roles, oficios y profesiones recibieron esa mirada húmeda que llena los ojos cuando la admiración no encuentra palabras en los diccionarios, porque no fue por gusto que El Principito enseñó que “lo esencial es invisible a los ojos y solo se ve con el corazón”.

Arely Santana Bello, Segunda Secretaria del Comité Nacional de la FMC, junto a Mayra Alonso García, Secretaria General de la FMC en el municipio Las Tunas, e Isabel Reyes Rosado, miembro del Secretariado provincial de la organización femenina, estuvieron en este bonito encuentro comunitario, donde Arely Santana felicitó a las protagonistas principales del Taller de Valores y destacó que la mejor muestra de “esta constelación de estrellas que distingue a las cubanas, son estas mujeres sencillas, trabajadoras, federadas, entregadas y constantes que nos demuestran hoy, aquí, la grandeza de nuestra obra”.

Y el crepúsculo cayó con magia… para compartir la creación de las manos femeninas que conservan la ternura infinita de convertir un pedazo de tela en una maravillosa muñeca de trapo y alcanza para elaborar un coctel de despedida que igual supo a amor, el que jamás dejará de acompañar a cada mujer de esta isla hermosa. Y la semilla estaba ahí, en las nietas y nietos correteando felices entre los mimos de las abuelas y los ojos alumbrados de padres y abuelos.