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Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: Cortesía de la entrevistada

Anda contenta y regala una sonrisa plagada de recuerdos. Cuenta cómo se le erizó la piel el día que caminó sobre la ruta de  Hugo Chávez Frías, ese arañero tejedor de glorias en el corazón de millones de hombres en la tierra y casi todos quieren creer que fue un momentico a la misa.

Ya no es la misma, ni aquella que vino hace un año de vacaciones “a su Cuba bella”. Estrena trajes de mujer madura y multiplica por nueve lo aprendido acá. Las alas de volar alto se las ganó en las calles de Bolívar y entre gente sencilla, agradecida de los sueños y verdades ungidos en la justa y humana misión Barrio Adentro.

De los momentos iniciales memoriza: “Me gradué en julio del 2012. Realicé el diplomado de terapia intensiva cursando el sexto año de la carrera. Éramos  jóvenes recién graduados y todavía recuerdo el acto de despedida en la CUJAE, en saludo al cumpleaños del Comandante Fidel. Todos íbamos con el compromiso de cumplir gloriosamente. Llegué a Venezuela el 15 de agosto de ese mismo año.”

Retos y sentimientos encontrados llevaba Marita, como llaman cariñosamente a la doctora María de los Ángeles Gutiérrez La O, al partir hacia la hermana República. Separarse por primera vez de su mamá y una juventud que apenas abandonaba la adolescencia simulaban detonantes entre comenzar el ejercicio en tierras lejanas, la nostalgia y el desafío de probarse a sí misma.    

 “Sentí gran alegría cuando me dieron  la noticia de que iba para el Estado Barinas, la cuna de la revolución bolivariana. Empecé a trabajar en un consultorio y luego en el CDI de Sabaneta, el pueblo donde nació Chávez. Es un doble orgullo estar ahí, pues tuve y tengo la oportunidad de andar los caminos que él recorrió, sus amistades, la casa, las obras nuevas que hicieron a su memoria; atender a esas personas que viven allí. Es aportar algo hermoso para que sus ideas sigan en pie. No es vanagloria, lo aprendimos de Fidel y ahora podemos exteriorizarlo, entregar ese amor de nuestros pueblos.”

La trayectoria de Marita no deja dudas de la sinceridad de sus palabras. Desde muy pequeña escribió poemas para las efemérides importantes, ocupó cargos en la Organización de Pioneros, la FEEM y la FEU y se sumó a las batallas definitivas de la juventud cubana como el regreso de Elián, la reforestación, los Fórum  de Ciencia y Técnica y el regreso de Los CINCO.

“Nunca pensé estar cerca de uno de ellos. Mi experiencia más bonita fue abrazar al Héroe de la Revolución René González en su visita a Sabaneta, y poderle declamar la poesía que hice con 12 años de edad. Recitársela personalmente a René en la casa natal de Hugo Chávez, fue el anhelo más grande  que se me hizo realidad.

“El empezó su recorrido por la casa natal  y  Aníbal, el alcalde de Sabaneta, hermano  de Chávez, me presentó.  Todos esperábamos ansiosos. Cuando vi a aquel hombre alto, canoso, acompañado de su esposa, me palpitó el corazón; conversé con él y le expresé el sentir de los jóvenes con la causa de los Cinco. Yo había guardado esa poesía, como todas, y mi mamá me la mandó para una jornada que hicimos en la brigada. Cuando supimos de su visita fue tremendo. Este encuentro me marcó. Imagínate, desde niña con un sueño ahí y realizarlo tanto tiempo después, parecía un milagro.

“Como médico mi primer desafío fue atender a un paciente de la clase  alta, quien llegó inestable al CDI con una taquicardia supra- ventricular. Lo ingresamos en nuestra institución y se restableció, pero los familiares lo interconsultaron en una clínica privada y,  después, ellos fueron a agradecerme y contarme que el cardiólogo les dijo que estaba vivo gracias a la atención recibida por nosotros. Y es que nuestra razón de ser son los pacientes, no importa la clase social, ni al país que pertenezcan.”

Casi tres años después María de los Ángeles siente la fuerza de la misión dentro de sí. “Me ha hecho crecer como profesional, como persona, he adquirido un sin numero de experiencias, y afirmo que hoy no soy la misma. Allí me desempeño también como profesora de Medicina y tratamos de impartir todos nuestros conocimientos, aparte de las horas que tenemos que dedicarle al estudio.”

Por todo, en esta visita a su ciudad natal, Las Tunas, les habla a familiares, amigos y vecinos de esa imagen viva que tiene ese pueblo de su líder y cuando fue a Los Rastrojos, el pueblito rural donde nació Chávez entre monte y culebra – como cuenta su primo Adrián Frías a Marita- un manantial de luz se le quedó en el pecho.

Ella, la tunera que llegó de Sabaneta, es también un testimonio de lo real maravilloso que hace historia por América y, porqué no, del calibre humano y muy especial que acuna en la sangre de los médicos cubanos. Vaya usted Barrio Adentro y sacará conclusiones propias.

TEXTO DE LA POESÍA DECLAMADA A RENÉ GONZÁLEZ

ODA a los CINCO

Cinco estrellas prisioneras

En las entrañas del monstruo,

Defendiendo su bandera

Con razones verdaderas.

Son nuestros cincos compatriotas

Seguidos de su razón.

Defendiendo su bandera

y su querida nación.

Entre cadenas y rejas

Jamás se arrepentirán,

De seguir con sus principios,

La justicia y dignidad,

Porque los CINCO son Héroes,

Héroes de la humanidad.

Gerardo, Antonio y Ramón

También volverán invictos,

Porque en el mundo hay un grito,

Que exige su libertad.

Jamás fueron terroristas,

Ni ultrajaron el decoro,

Sus ideas, como el oro,

Brillan sobre el vandalismo.

¡Abajo el imperialismo!,

Y su gobierno mafioso,

Los CINCO, rompen cadenas,

Luchan por la libertad,

Son palomas mensajeras

y por eso: ¡ VOLVERÁN!