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Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: De la autora

En medio de las emociones por aprovechar cada minuto de ocio en los días que restan de agosto y llegue el final de las masivas vacaciones estivales, se dibuja en los barrios y las familias cubanas los preparativos para el inicio del año escolar 2014-2015, que abre puertas y ventanas el próximo primero de septiembre.

Detalles como el avituallamiento de mochilas, uniformes, forros de libretas, calcomanías, lápices y otros objetos que conforman el conjunto de útiles que llevarán a la escuela los estudiantes, devienen evidencia de que, en la casa, ya el nuevo período lectivo igual forma parte de los proyectos y planificaciones cotidianos.

No es extraño ver en las comunidades muy atareadas a las costureras y a los padres buscando en las redes comerciales todo lo necesario para que, el primer día de clases, sus hijos estrenen, bajo el reglamento escolar, una imagen acorde a la fiesta grande que significa la arrancada del curso, en tanto los trabajadores del Ministerio de Educación se alistan para reincorporarse al trabajo y dejar aptos los planteles para recibir a los continuantes y nuevos ingresos, en los distintos tipos de enseñanza.

En una reciente visita a la provincia de Guantánamo, en el oriente de la Isla, la Ministra del sector, Ena Elsa Velázquez Cobiella, destacó que los más de 10 mil 300 centros docentes del país tendrán potestad para organizar sus horarios, en función de una mejor y mayor formación integral de los alumnos.

En ese sentido explicó la titular que dichas adecuaciones y flexibilización garantizarán el rescate de importantes actividades como el trabajo con los monitores, los encuentros de conocimientos, la asistencia a los círculos de interés y otras encaminadas a que maestros, educandos, familia y comunidad contribuyan , de conjunto,  a desarrollar habilidades en las nuevas generaciones de cubanos sin que se pierda la doble sesión y ésta se aproveche más en afianzar aprendizajes vitales y necesarios relacionados con la historia local, el deporte, la cultura y la formación vocacional.

Estos temas fueron tratados ya en los seminarios realizados en las diversas instancias del MINED, los cuales resaltaron que este proceso de perfeccionamiento lleva, en sus esencias, revitalizar cada vez más el empeño de Cuba en instruir con mayor calidad, pero a la vez educar a los hombres y mujeres del mañana con mejores virtudes y humanismo que los actuales.