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Un profunda mirada para pintar los valores

Por Graciela Guerrero Garay    Foto montaje: Leydis Lennys Milanés González

Me reconforta muchísimo encontrar que la estudiante tunera de Periodismo que quien soy tutora desde su primer año, abre ventana críticas a los valores culturales de Las Tunas, reina cubana de la escultura monumentaria y cuna natural y prestigiosa de un fuerte y sólido movimiento de artistas creadores en todos los campos de la cultura.

Sin embargo la manifestación artística escultórica que permitió reconocer a Las Tunas con el sello de La Capital Cubana de la Escultura, con el paso del tiempo, si bien no ha sido tirada al olvido tampoco se le ha dado la atención y prioridad que merece y tiene por derecho propio.   

La investigación abarcadora y objetiva realizada por Yelaine se las pongo a su disposición. Cuando hablamos de identidad y cubanía esta responsabilidad no pueden evadirla las instituciones estatales. El critico reportaje de mi querida alumna no necesita otra lectura que no sea salvarlas del olvido y respetar con ello, el esfuerzo, el talento y la perseverancia de los escultores tuneros. Huelga otro comentario.

Mil manos para una obra

Por: Yelaine Martínez Herrera (Estudiante de Periodismo)

Foto: Mijaíl Herrera Herrera

“Las cosas tienen vida propia; todo es prestarles el alma”

Gabriel García Márquez

Las esculturas también hablan. Mientras la forma y el contenido revelan el talento del artista, factores como la ambientación inadecuada, el deterioro y la extinción de algunas piezas, descubren manchas en el tapiz monumental de la Capital de la Escultura Cubana.

La Fuente de las Antillas, donada por Rita Longa el 24 de febrero de 1977, parece pedir ayuda para preservar la historia que le dio vida. Ahora las manos de los indios, además de la intención creadora, simulan gritar clemencia por las fracturas y el musgo allende a esa pieza única ¡Ojalá no llegue a romperse nuestra Fuente como la calabaza de la leyenda que inspiró el conjunto escultórico!

A solo unos metros, el Parque Armando Mestre revela el rostro desfigurado de esta personalidad. Al igual que otras esculturas, no existe una identificación del nombre, el autor ni el motivo de su creación y/o emplazamiento, aspectos determinantes para el conocimiento de tuneros y foráneos.

Ejemplos de este tipo hay varios. Monumento al trabajo de  José Antonio Díaz Peláez, actualmente se acompaña por bancos, luminarias, palmas corchos y otros elementos situados a su alrededor. Curiosamente, el autor solo diseñó un césped para favorecer la visibilidad de la obra. En este caso, intención y conformidad por parte de los organismos implicados, no logran converger.

Con este precedente, la realidad acusa por sí sola ¿Culpables? TODOS. Sin embargo, hay manos que encauzan soluciones. Mirar sin lentes cuarteados el entorno es un buen paso para hallar alternativas y convertir a Las Tunas, como dijo Fidel Castro, “en una verdadera tacita de oro”.

Más allá del título…

Perseguir un sueño, darle vida y hacer a los demás partícipes de la inspiración original, deja siempre saldos de devoción y entrega. El artista es un padre con muchos hijos, un surtidor de ideas y sentimientos. La obra es el sentido de su trabajo, pero prolongarla en el tiempo deviene en responsabilidad social. La escultura, como manifestación de las artes plásticas o visuales, no está exenta de ello.

El Movimiento Escultórico Tunero alcanzó su efervescencia a finales de los años 70 del pasado siglo. Con la realización de los encuentros nacionales de escultores esta manifestación se potencia, destacando a figuras como la habanera Rita Longa Aróstegui —entonces presidenta del Consejo Asesor para el Desarrollo de la Escultura Monumentaria y Ambiental (CODEMA) en Las Tunas—, el guantanamero Ángel Íñigo, el habanero  José Antonio Díaz Peláez, así como los tuneros Rafael Ferrero Lores y Armando Hechavarría Guerrero (ya desparecido), entre otros.

En 1977, siendo Faure Chomón Primer Secretario del Partido en la provincia, se realiza el Tercer Encuentro Nacional de Escultores —inaugurado con la prueba de surtidores y luces de la Fuente de las Antillas. Varios artistas asumen el compromiso de donar obras a la ciudad en lo que se conoce como “acuerdo de la guagua”. Al año siguiente, Las Tunas se convierte en sede permanente de estos eventos y se declara Capital de la Escultura Cubana.

A más de treinta años del renacer de una manifestación que anteriormente solo contaba con cultores aislados en todo el país, Ileana Bascón Núñez, directora de Patrimonio Cultural y secretaria ejecutiva de la Comisión Provincial de Monumentos, expresa: “El tema de las esculturas en la provincia no podemos catalogarlo como bien. No existen actas donde consten los responsables. Aún no se puede resaltar a ningún organismo porque se está creando cultura de conservación, pero si no se toma una medida urgente perderemos las esculturas por su gran nivel de deterioro”.

De un total de 54 tuneros encuestados al azar, el 59% no conocía por qué la provincia es Capital de la Escultura en Cuba, o sea, más de la mitad de los seleccionados. Doce demostraron un dominio parcial del asunto (22%) y solo diez (19%) expusieron argumentos sólidos.

Después de estas cuestiones, algunas interrogantes: ¿Cómo es el funcionamiento en torno a la conservación del patrimonio escultórico en el territorio? ¿Son suficientes las acciones que se acometen en este sentido? ¿Entienden las instituciones correspondientes y el pueblo, en general, la importancia de proteger cada obra?

¿Quién le pone el cascabel…?

Varios organismos se relacionan con el asesoramiento y puesta en práctica de la conservación escultórica. En este sentido, todavía existen asperezas por limar.

Según Elena Sánchez Sera, Directora de la Oficina de Monumentos y Sitios Históricos en Patrimonio Cultural, el principal responsable de las esculturas es el organismo donde esté emplazada la obra, que debe seleccionar una parte de su presupuesto para el mantenimiento (junto con el artista y CODEMA), siempre y cuando no implique mover la pieza o algo que la dañe.

Por su parte, Manuel Montero Avilés —presidente del CODEMA en la provincia y director del Centro Provincial de Artes Plásticas— alega: “Hay personas que son del criterio de que CODEMA tiene que restaurar las obras, pero lo que tiene es que propiciar el desarrollo de la escultura; eso no quita el interés por preservar las ya existentes. El organismo que está para realizar la restauración hasta ahora es Comunales, incluso de las esculturas que están dentro de otros organismos. Posee el presupuesto y la inversión para materializar esto, pero solo no puede restaurar; deben estar las manos de los especialistas y Cultura tiene la fuerza calificada”.

Fruto de los diferentes encuentros de escultores —devenidos en bienales en 1995— y el innegable talento local, Las Tunas posee actualmente cerca de 135 esculturas monumentarias y la mayor colección de piezas en pequeño y mediano formato del país (alrededor de 300). Comunales, por tener a su merced el mayor número de esculturas emplazadas, desempeña un papel fundamental.

Armelio Palacio Baldoquín —Jefe del Departamento de Inversiones de Comunales en el municipio de Las Tunas— argumenta: “Nosotros respondemos por las esculturas que están en nuestras instalaciones, es decir, plazas, parques, divisiones límite territorial, calles y avenidas dentro del patronato. Las que están emplazadas dentro de otros organismos no corresponden a Comunales. Esto se recoge en el objeto social de la empresa”.

“En cuanto al presupuesto de trabajo, hay que solicitarlo a Planificación Económica; se recibe de forma global para las distintas reparaciones que lleva a cabo la empresa. Sí nos han dado un financiamiento para los parques y las fuentes, o sea, su entorno total. Después que hacemos el trabajo de pintar las aceras, las luminarias, etc, si nos queda financiamiento, hablamos con los artistas para una restauración o limpieza. Por otro lado, la mayoría de las reparaciones de esculturas ascienden a más del 75 % y pasan a ser reparación capital o inversión. Por tanto, no se puede coger del  presupuesto de mantenimiento que tiene la empresa”.

Factores como las decisiones tomadas de forma unilateral, la poca correlación entre todas las entidades implicadas y el desconocimiento sobre la posición originaria de las esculturas —para levantar las partes que están en el suelo— y distintos elementos de interés, salieron al paso durante la investigación.

En otro extremo del asunto, los restauradores opinan… Según Edelsy R. Gutiérrez y Roger Antuña —escultores y miembros del equipo de restauración de la Galería Taller Rita Longa, única de su tipo en el país— hace falta coger el trabajo de restauración más en serio.

Edelsy: “A veces por falta de apoyo de una entidad que tiene en sus manos los recursos necesarios se ve imposibilitado el trabajo, ejemplo, la grúa para trasladar los medios. Una escultura afectada por esto es la que está frente a la ESBU Máximo Gómez. Además, es necesario que los organismos donde están emplazadas las obras, las cuiden.”

Roger: “También es preciso que CODEMA y los demás relacionados chequeen la prestación porque incluso hemos contactado  con las instituciones, el autor y por problemas pequeños como hospedaje, no se ha hecho la restauración”.

Mientras se divaga en torno a la conservación del patrimonio escultórico tunero, la voz del barro, la madera, el ferrocemento y otros materiales, se oye angustiada entre los restos de una ciudad monumental.

Esculpir conciencia

Las indisciplinas sociales también degradan el patrimonio. El pastoreo en zonas donde se encuentra enclavada una escultura, el uso de la Fuente de las Antillas como “piscina infantil”, los rayones y agresiones de todo tipo, laceran parte de nuestra  identidad.

Según informa Rafael Garcés Pérez,  Jefe de Seguridad y Protección de Comunales en la ciudad capital, existen 27 parques con protección, pero cada vez son mayores las indisciplinas sociales. Por el día los agentes de seguridad son féminas y por la noche, hombres. En el caso de las mujeres, las han agredido verbal y físicamente; se han dado incidencias como  borrachos acostados sobre algunas esculturas, pelotas que golpean las piezas, etc. Además, han reportado estas alteraciones a la PNR y a los CDR, pero no siempre responden al llamado.

Sin embargo, no basta con acciones aisladas. Si el sistema de vigilancia de los parques no es efectivo, hay que  perfeccionarlo. Debe educarse a la población , pero dar el ejemplo con tareas concretas. Coger las riendas de la conservación y el mantenimiento en conjunto es prioridad en estos tiempos.

Rafael Ferrero Lores, fundador del Movimiento Escultórico Tunero, así lo demuestra… “A pesar de que tenemos muy buenos escultores, debemos enfocar el tema desde otros ángulos. La restauración tiene que estar en las manos adecuadas y existir un presupuesto que respalde las acciones. Debería estudiarse qué hemos perdido y qué hemos  ganado. Cultura, gobierno y los demás organismos reunirse ; decir: eso es tuyo y  respondes por ello. Desde la cultura, hay que darle más respeto a la escultura. Es nuestro perfil cultural, es nuestro”.

Historias tras un cincel

A pesar de las telarañas y vericuetos que genera el tema de la escultura, la provincia potencia esta manifestación de diferentes formas. A través de salones, exposiciones, proyectos comunitarios…, los noveles talentos se insertan en el quehacer escultural de la provincia.

En la Academia Provincial de Artes Plásticas, de una matrícula de 37 estudiantes, 13 estudian para ser escultores. Para este centro, calidad, preparación artística integral y apertura del perfil de trabajo son preceptos indispensables. Al graduarse, algunos continúan la preparatoria en el Instituto Superior de Arte (ISA) y otros se dirigen a lugares donde necesiten su profesionalidad, dentro y fuera del territorio.

El Centro Cultural Huellas, la heladería Las Copas, el Café Bohemio y otros puntos de la ciudad, deben su belleza a las manos de algún aficionado. En la Galería Taller Rita Longa se imparten talleres de creación artística , entre ellos, uno dedicado al modelado del barro. Allí, niños y jóvenes tienen un espacio para hacer florecer sus sueños de artista.

Garantizar el relevo es tan necesario como proteger el legado. Por eso, producción y conservación deben ir aparejadas. Hacer suyas estas tareas concierne a artistas, directivos, medios de comunicación y  pueblo, en general. Prestémosle el alma, pues, a las cosas y descubramos  nuevas razones para estar orgullosos de nacer en Las Tunas.