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Por Graciela Guerrero Garay

La breve y concisa intervención del Primer Vicepresidente de los Consejos de Estados y de Ministros de Cuba, José Ramón Machado Ventura, en el Acto Central Nacional por el 26 de Julio, celebrada en Santa Clara, provincia ganadora de la emulación por los festejos de esta importante efemérides en la Isla, es la confirmación de que los cubanos asumen la dialéctica del cambio sin prisa, con inteligencia, mesura y conscientes de que la mayoría ama sus conquistas, el sudor compartido y vertido en más de 50 años y respeta el extraordinario valor moral, histórico y humano del proyecto socialista, construido con TODOS y para el bien de TODOS.

Los buenos cubanos lo agradecen, aplauden y comentan casi al mismo momento de concluir el multitudinario acto. Es la fortaleza del sentimiento por la Patria. La voluntad y decisión de seguir adelante por el futuro de nuestros hijos y nietos. Por dejar de herencia un ideal limpio y justo, tal como recibimos de nuestros abuelos, quienes en las más duras condiciones de marginación social, con gobiernos títeres, con dictaduras como la de Fulgencio Batista, trabajaron con decoro y limpiaron de sombras la estrella solitaria, como heredaron a su vez de los mambises y de patriotas genuinos como Antonio Maceo y José Martí.

No habrá medidas populistas. No habrá concesiones ni miradas consentidoras a los enemigos. No habrá marcha atrás. Exactamente lo que pide la mayoría del pueblo en los debates abiertos promovidos por la más alta dirección del país, encabezada por su Presidente y Segundo Secretario del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro Ruz.  Un mensaje que lleva el amor de los legítimos cubanos, de los amigos que luchan allende al mar por cuidar al Faro de América Latina, por la Liberación de los CINCO antiterroristas cubanos encarcelados arbitrariamente en Estados Unidos, por eliminar el bloqueo económico también impuesto por el azote de todos los pueblos del mundo: el imperialismo yanqui.

El horno no está para panecillos de mantequilla. Estamos en combate. Venezuela está amenazada de guerra.  Cuba nunca ha dejado de estarlo. La crisis mundial y el debacle climático son pandemias tangibles y terribles. No son noticias fiambres ni discursos de pasillos. Realidades contundentes. Espadas de muerte que nos apuntan al pecho.

Este claro discurso de Machado Ventura nos oxigena la sangre. Así lo comentan ahora mismo los tuneros. Así estamos dispuestos a trabajar y a luchar: por los caminos de piedras, pero con las botas de siete leguas bien amarradas y reforzadas para que el sol eterno que es decir en Cuba 26 de JULIO tenga más luz y se reparta por los confines del planeta. Eso es nuestra Isla. Una Revolución de humanidad, esperanza, certeza y victoria.

Como diría nuevamente ese Héroe de la Vanguardia que es Camilo Cienfuegos, Vamos bien.