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 Muy enérgica la opinión de los tuneros esta semana

 

  • Reciben muy bien en Las Tunas el discurso de Raúl, mientras desde anoche condenan la actitud de los imperialistas en la Cumbre de Copenhague luego que la Mesa Redonda Informativa, del Canal Cubavisión trasmitió los detalles de la bochornosa reunión aportados por Bruno Rodríguez,  Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba.

 

  • Igualmente se comenta con sincero apoyo revolucionario y agradecimiento popular las oportunas reflexiones de Fidel Castro sobre lo ocurrido en la Cumbre de la capital danesa.

 

  • Una vez más el pueblo respalda y coincide con la máxima dirección del país. A escasos minutos de que Raúl Castro Ruz, Presidente de Cuba, hiciera el domingo su discurso de Clausura en la reunión Plenaria del IV Período de Sesiones de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional, ya entre vecinos se comentaba la fortaleza y claridad de sus palabras.

 

  • Los tuneros siguieron muy de cerca los telediarios que, el fin de semana, difundieron los distintos momentos de este importante encuentro de los Diputados cubanos y avalaban, mientras transcurrían las conclusiones, los análisis de Raúl y la convicción de que la nación irá con paso firme hacia el futuro. Lo mismo aconteció con los hechos de la Cumbre y en la noche de este lunes, estuvieron muy pendiente de las declaraciones del  canciller cubano, que demostró a los cubanos y al mundo entero que son tiempos de unirse bajo los principios de la ética verdaderamente revolucionaria y humana porque ya está archidemostrado que los poderosos e imperialistas yanquis harán más de lo mismo y con más saña y bajeza, como testificó Julia La O, una negra y experimentada cocinera que es testimonio vivo de la justicia social en la Isla.

 

 

  • Muy positiva fue también la noticia del crecimiento de la Economía en 1,4 por ciento en el 2009, así como la mirada crítica y profunda en la que se analizaron los temarios previstos, fundamentalmente con el enfoque realista, previsor y futurista con que Raúl cuestionó las deficiencias y reafirmó que  iremos con pasos seguros hacia el futuro.

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

 

 

Muy revolucionarias, cívicas y populares han sido las opiniones  de los tuneros desde el domingo último, en torno a los principales acontecimientos que movieron la palestra pública nacional e internacional: las sesiones de la VII Legislatura del Parlamento Cubano, en La Habana, y la Cumbre sobre Cambio Climático, celebrada en Copenhague.

 

Julia La O, una experimentada negra que labora como cocinera en la Brigada de Servicio de la Dirección Municipal de Gastronomía, se acercó de manera espontánea a esta reportera, recogiendo el sentir de su clase obrera y de su raza para testificar que “los negros en Cuba somos gente desde que triunfó la Revolución. Yo misma nací en Mayarí Arriba, en Holguín, y no creo que seamos discriminados, siento que nosotros mismos a veces, por esa maldición que desde África trae nuestra raza esclava, nos subestimamos o evadimos cargos de responsabilidad. Pero yo cocino ahora porque me gusta, pero tengo título de Contadora y me he desempañado como administradora en varias unidades de Salud Pública.

 

Apoyo a Raúl en todo y confío plenamente que tendremos una sociedad mejor, un socialismo más justo y con mejoras de vida. Los buenos cubanos trabajaremos por eso y lograremos los propósitos planteados en la Asamblea Nacional del Poder Popular y condenamos la artimaña de Obama y de la Cumbre. Yo vine a decirle esto porque es el sentir de mi familia, de mi hija que estudia el cuarto año de Medicina y esta negra no ha tenido que pagar un medio. Yo le agradezco mucho a la Revolución, doy la vida por ella.”

 

Y mientras el diálogo se daba en los bajos del edificio multifamiliar donde vivimos 60 familias, todas empleadas y con sus vástagos estudiando o profesionales, o trabajando seguros con salario asegurado, los vecinos se fueron sumando para respaldar las palabras de Julia y manifestar las propias, todas en respaldo unánime a este proyecto que dignifica el sentir del hombre, que cultiva esperanzas, que garantiza vida, aún cuando esté impregnado de esos defectos humanos que le pintan los hombres a sus obras.

 

Pero como dijo Alejandrito  Rodríguez, un adolescente que estudia el segundo año de la especialidad técnica media de Mecánica Automotriz, “si trabajamos, vamos a echar palante, y vamos a trabajar.”

 

Esa es la opinión de los tuneros. De esa gente de a pie que lucha y amanece siempre con la disposición de ayudar a su terruño y al país. Esa mayoría que les conviene desconocer a los imperialistas y a los desafectos, esos mismos que quisieron matar antes de tiempo en la Cumbre de Copenhague los desalmados poderosos de este mundo.

 

 Esos cubanos, orientales de cepa, que son más, harán del nuevo año un crisol de esos sueños que llevamos por dentro de ser una sociedad más culta, humana y justa, temas que muy bien defendieron los parlamentarios cubanos  el domingo y que sirvió de lección moral al mundo en la Cumbre de Cambio Climático, cuando el canciller cubano no aceptó el nefasto pacto de muerte junto a los hermanos de esta América que busca la luz, de la que Cuba es Faro para su orgullo y dignidad hace más de medio siglo.