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Venga verano… ¡sin quemarnos la piel!

Venga verano… ¡sin quemarnos la piel!

 

Por Graciela Guerrero Garay   Foto: Leo Cortés

La advertencia está fielmente argumentada. Los seres humanos no tienen en su cuerpo ningún tipo de célula u órgano que les permita receptar las perturbaciones, tormentas magnéticas y presiones atmosféricas sin afectarse.

O, lo que es igual, la salud humana de cualquiera de nosotros está en riesgo, si nos exponemos a estos fenómenos sin protección y, aún así, son inevitables las dañinas influencias que recibimos. Con la llegada del verano, el alerta roja no excluye ni edad ni color de piel.

Para los cubanos, en especial, no ir a la playa en los meses estivales significa, para una gran mayoría, “no tener vacaciones”. Igual sucede con los trajes de baños, entre más ligeritos, mejor.

Sin embargo, las explosiones solares ocurridas en los últimos años, el deterioro de la capa de ozono y la agresividad del cambio climático pueden tendernos una trampa mortal: correr el peligro de contraer cáncer de piel. Los rayos ultravioletas, aseguran los expertos, la menor de las afectaciones que causan es un mayor y acelerado envejecimiento de la dermis.

En Las Tunas, por ejemplo, con una cadena de atractivas playas en sus litorales norte y sur, la temporada arrastra al mar a cientos de miles de bañistas, sin contar – y sumando a la vez- a quienes buscan las ofertas del Campismo Popular, un paquete turístico nada despreciable para la familia tunera. Empero, en este ir y venir del ocio, las exposiciones largas y desprotegidas al sol hacen arista común en daños y consecuencias.

Las quemaduras graves o moderadas, enrojecimiento, edemas y picazones figuran en la lista que los especialistas indican como enfermedades producidas por la exposición prolongada e indiscriminada bajo el astro amarillo, el cual por el clima de la región y el país es cada vez más violento, sin descontar que a nivel global hay un incremento notable de los rayos ultravioletas.

Otro de los problemas asociados a la insolación irresponsable son las cataratas en los ojos, cuya sensibilidad, al ser lastimados, propicia su aparición, incluso, en edades muy tempranas, por lo que el  uso de gorras, sombreros o viseras son atuendos prácticamente obligatorios, más en niños y adolescentes.

Especial atención hacen los médicos sobre el riesgo de padecer del más agresivo de los cánceres de piel, el melanoma; al tiempo que orientan no dejarse llevar por el exceso de entusiasmo, ser sensatos en el tiempo “de refrescar” el calor y  jamás minimizar el llamado de alerta pues, ignorar la realidad, sería costoso el resto de la vida.

Lo ideal, sin amargarle el verano a nadie, es usar cremas protectoras solares, bañarse en las primeras horas de la mañana y bien cerca del crepúsculo; y cubrirse la piel. Sin que parezca un chiste, la original e ilustrativa expresión de Lesly, una joven de 20 años adepta a los hilos dentales, con eso de “ya yo boté mi tanga, porque no quiero irme a la tonga”, es la mejor moraleja de un asunto irreversible: el deterioro ambiental mata. Hay que divertirse con cordura.

Su aparente “gracia” al responder resume,- no tengo dudas-, un problema a evaluar muy en serio en esta parte del trópico: la moda y los atuendos de verano no necesitan desnudos. El clima cambió y tiene que cambiar la mente y los desfiles de pasarela. No es cuestión de gustos. Es salud y vida.

En Cuba producir es más que un cambio

En Cuba producir es más que un cambio

Por Graciela Guerrero Garay

Cuando el sol va camino al oeste y el fuego de la tarde, sin apagarse aún, le roba alguna brisa al crepúsculo, Ricardito llega con su carretón a revolver el barrio. Incluso, hasta los transeúntes de la avenida Primero de Enero, vayan a pie, en bicicletas o vehículos, se detienen.

“Traigo tomate, ají, platanito”. Y se le arma “la cola” ahí mismo. Vende barato y da mucho. Siempre es así, en cosecha y después de temporada. Es un campesino de la zona conocida como Becerra, a unos diez kilómetros de la ciudad de Las Tunas. En años, cuando cumple sus obligaciones con el Estado, comercializa directamente los productos. “No necesito intermediarios,  disfruto venir hasta acá y hacerlo yo mismo”, me dijo una vez, al inquirir en su peculiar y no muy común oferta.

Uno de los problemas asociados al elevado precio de cárnicos, viandas, frutas y vegetales en la Isla es el tema de los llamados intermediarios, personas naturales –generalmente- que buscan diferentes vías para comprar las producciones al campesino o cooperativista y, luego, los gastos de esas operaciones de transportación y  contratación de “terceros”, entre otros, tratan de recuperarlos con valores redimensionados sobre la mercancía.

Un asunto viejo, discutido y enrumbado por diferentes caminos en busca de un equilibrio justo, fundamentalmente para el consumidor que, por la abrupta ruptura económica aparejada a la desaparición de la Unión Soviética y el desenlace global de la década de los 90, se encontró cara a cara con un desafío imprevisto: el Período Especial.

La agricultura ante la falta de recursos e insumos, en paralelo con indisciplinas, malas gestiones administrativas, clima adverso y otros desaciertos, afectó seriamente su balance gestor y productivo. Desde entonces, sin embargo, la voluntad de producir alimentos estuvo presente en los planes, no solo para reducir importaciones, sino para levantar la economía nacional y sacarle provecho a la tierra.

Con altas y bajas, Cuba muestra resultados en varios renglones. El desarrollo del cultivo del arroz, es un ejemplo, pero todavía está lejos de alcanzar las cifras que satisfagan la demanda y propulsen a un descenso de los precios, con producciones eficientes en las ramas del sector agropecuario.

De aquí que las recientes transformaciones anunciadas a inicios de este mes, con miras a romper esquemas que frenan el despegue definitivo, encuentren apoyo en las fuerzas productivas y, por encima  de las expectativas de un cambio, representen pasos firmes para salir adelante.

En ese sentido, Ricardito considera “muy positivo” la igualdad de condiciones para el sector estatal y el privado, al autorizarse la venta a quien se estime (personas jurídicas o naturales), después de cumplir las obligaciones pactadas. Respecto a la comercialización de insumos, equipamientos y servicios especializados, este campesino tunero alegó:

“Pienso que la intensión del Estado de superar deficiencias y desigualdades en la asignación de recursos, se cumplirá. La gente del campo está contenta, pues cada quien podrá comprar según sus necesidades. Claro, ya se aclaró que los precios no tendrán subsidios y los productos estarán liberados, pero no es lo mismo si te asignan una cosa que tú no necesitas o no puedas tener la que hace falta.”

Con estos matices de opinión a favor de los cambios que llevan a vías de hecho los Lineamientos para la Política Económica y Social  de la Revolución, se mueve el campo cubano, donde se avizora la esperanza de alcanzar definitivamente el sendero de la eficiencia, para que los mercados agropecuarios estén llenos de esa diversidad alimentaria posible en Cuba, pues manos y tierras hay.

Niños en Cuba: Infancia todos los días

Niños en Cuba: Infancia todos los días

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

Mi nieta Sheila y mi sobrino Kuisito, con sus infancias felices, humildes, la alegría y su amor familiar y social, son una muestra.

Nick Carlos acaba de nacer y sus manitas se mueven inquietas, mientras buscan los pechos de la madre para alimentarse. Es una imagen que solo cambia de nombre y de familia en las salas de maternidad de Cuba. Hoy sucede en el Hospital General Docente Ernesto Guevara de la Serna, de la ciudad de Las Tunas.  Ahorita, después, mañana y siempre, en cualquier lugar del archipiélago.

Hace solo un año y una semana José Juan Ortiz Brú, representante en Cuba del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), aseguró en La Habana que en más de tres décadas de trabajo, conoció a nivel teórico muchos proyectos y programas de desarrollo social, pero que en la Isla los ha vivido.

Para entonces – claro está – Nick Carlos no estaba todavía en ningún genoma humano tangible. Sin embargo, cientos de miles de niñas y niños cubanos disfrutaban de una infancia segura, en sus hogares y la sociedad, lejos de formar parte de esas interminables listas de muerte que estremecen al mundo y no dejan florecer la pueril inocencia de la vida. Su nombre, a partir de este 7 de junio, se suma a los cientos que ven la luz en los hospitales del país.

La lactancia materna permanente y exclusiva hasta los seis meses y un seguimiento constante en esas instalaciones del MINSAP, mientras dura el ingreso imprescindible, y luego a través de los Consultorios Médicos de la Familia en la comunidad (barrios), garantizan la baja tasa de mortalidad infantil que distingue a Cuba, comparable con la de naciones desarrolladas y de 4,6 fallecidos por cada mil nacidos vivos en 2012, inferior a la de Canadá (5) y Estados Unidos (7).

Este logro también resalta dentro del área de las Américas, donde los infantes cubanos marcan como los que menos fallecen, no solo al nacer, sino en los primeros cinco años de vida. El amor es un ingrediente clave, una fortaleza en el proceso de gestación, parto y nacimiento, ante la prioridad estatal y paterna concedida a la maternidad.

Todas esas actitudes en la Isla –institucionalizadas y protegidas debidamente por la Ley y el Código de la Niñez y la Juventud – condicionan un desarrollo integral y un estado saludable para las niñas y niños, quienes en el recién celebrado Día Mundial de la Infancia, por ejemplo, recibieron este reconocimiento con diferentes actividades desde las mismas escuelas, al tiempo que en comunidades y pueblos se llevaron a vías de hechos acciones encaminadas a su cultura y divertimento.

El homenaje a la niñez en Cuba es, al decir del buen cubano,  “de todos los días”. Se palpa en el acceso gratuito a la salud y la educación, en los programas priorizados donde son principales benefactores y protagonistas, en la protección legislativa y en esa verdad con hechos de un principio inviolable en la nación: Nada es más importante que la vida de un niño.

Quien viva en esta ínsula respira por doquier el significado de la afirmación del representante de la UNICEF. La felicidad de la infancia no es un proyecto. Es un testimonio vivo en quienes comienzan a lactar, dan sus primeros pasos, visten de uniforme y crecen sanos y salvos bajo la protección de un pueblo y un Estado que respeta y le concede sus derechos.   

 

Estrés: un producto que debe ser rechazado

Estrés: un producto que debe ser rechazado

“Aléjate de la sabiduría que no llora,
De la filosofía que no ríe,
Y de la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Kahlil Gibran 

Por Graciela Guerrero Garay 

Hablar del estrés puede ser interminable y, tal vez, si alguien contara las veces que se repite esta palabra en el mundo, el resultado de la prueba  sea sorprendente. Es muy difícil vivir sin ese “bichito” silencioso, el cual desencadena tantas afectaciones orgánicas y trastornos como respuestas damos a emociones, estilos de vida y eventos extremos. 

Como un producto asociado al desarrollo y la modernidad – o por común –, la mayoría de las personas aceptan “vivir con estrés” sin calar a fondo sus consiguientes secuelas en el contexto individual, colectivo y social. 

En sondeos realizados, 26 Digital comprobó que, si bien los 20 lectores encuestados supieron definir el término o el estado anímico sintomático, solo seis se auto aplican técnicas para reducirlo, aún cuando especialistas de salud les indicaron las prescripciones clínicas correctas. 

La mitad de la muestra sentenció que “como está el mundo hoy y las situaciones que atravesamos, no vale la pena combatirlo”. Mientras, otras tres personas señalaron “es una moda y muchos, ante cualquier enfermedad, responsabilizan al estrés o a los nervios.” 

Criterios aparte, por ignorancia o resistencia a una enfermedad que involucra de manera global a los terrícolas,  instituciones científicas internacionales demostraron que el estrés afecta negativamente la función de la corteza prefrontal, una zona del cerebro encargada de acumular la memoria a corto plazo, cuyas señales se trasmiten a través del glutamato, el cual baja su nivel al estresarnos repetidamente. 

Un detallado estudio de la University College London Medical School puso de relieve que el estrés laboral duplica el riesgo de enfermedades. Los científicos británicos escogieron una muestra de más de mil trabajadores ingleses, con edades entre 35 y 55 y durante un período de 14 años, y concluyeron que existe una relación directa entre este tipo de estrés y el síndrome metabólico (SM), el cual conduce a su vez a la diabetes y problemas cardiovasculares. 

El SM es un cuadro clínico evidente cuando se manifiestan tres de los cinco factores de riesgo metabólico, la hipertensión arterial, diabetes tipo 2, incremento del nivel de triglicéridos (grasas sanguíneas), disminución del HDL- colesterol o lipoproteína de alta densidad (colesterol bueno), y obesidad central. 

La profunda investigación arrojó, igualmente, que el estrés laboral crónico no está relacionado con  el nivel de carga de trabajo, sino con la respuesta individual a esa cantidad de carga. Asimismo, determinaron que una exposición prolongada en ese sentido afecta el sistema nervioso, reduciendo la resistencia biológica y perturbando el balance fisiológico natural del organismo (homeostasis), más si el paciente mantiene una dieta pobre en consumo de frutas y vegetales, fuma, bebe excesivamente y no hace ejercicios físicos sistemáticos. 

De cualquier manera, para entendidos o no, es un hecho avalado por las ciencias el daño múltiple e irreversible que causa para muchos. Parece un milagro vivir sin estrés, pero proyectándonos con objetividad y equilibrio, trabajando de manera eficiente y eficaz, realizando ejercicios físicos, mirando los lados positivos de las cosas cotidianas, con un descanso adecuado y aprendiendo a decir NO, a lo que sabemos es imposible asumir, nos ayudamos a lidiar con este “bichito” destructor. 

La vida estresa, pero ese es un producto combatible y debe ser rechazado. Las técnicas existen. El problema no es el estrés, somos nosotros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mujeres en Cuba: Federadas siempre

Mujeres en Cuba: Federadas siempre

Por Graciela Guerrero Garay

Las mujeres cubanas son federadas siempre. Honran, sin demagogia, las esencias que hacen vital el fluido femenino en la vida y la sociedad. La certeza es cotidiana y se ilustra en miles de ellas por todo el archipiélago, aunque a veces un cierto quietismo simule adormecer las tareas en la base, todavía ande el “inter-ego” sin lograr equilibrio en asuntos de género y se tenga convicción de que falta mucho por hacer.

Quizás,- al menos para mí -, los ejemplos más demostrativos de esa pertenencia con la mayor organización de su tipo en el país, la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), sean las abuelas, a pesar de que algunas no asistan a las reuniones por su ancianidad o las enfermedades. Sin embargo, la presencia de estas experimentadas y queridas miembros es visible en el aliento de sus experiencias. O con labores manuales y  otros aportes valiosos, muy difíciles de encasillarlos o dignificarlos en pocas palabras.

En este realce no hay enfrentamientos. “Lo viejo y lo nuevo” van en sincronía y evolucionan. Aquel panorama de 1953, cuando en una población de tres millones de mujeres, el 70 por ciento se desempeñaba en el trabajo doméstico, quedó atrás. Con el triunfo revolucionario, en enero de 1959, uno de los grupos sociales más beneficiados fue el femenino y esta situación llegó para siempre.

En 1974 las cifras de empleo remunerado se triplicaron y ellas ocupaban, entonces, el 25,3 por ciento del aparato estatal civil. La negra Julia La O, hoy incorporada al trabajo por Cuenta Propia, recuerda sus años en la escuela Ana Betancourt:

“Yo vivía monte adentro, allá por Mayarí Abajo, en el poblado “Mateo Sánchez” y todavía era mucha la pobreza, aunque había triunfado la Revolución. En 1969 vinieron becas para las hijas de los campesinos y sabía que era mi momento, el cual esperé desde niña. Me superé, conocí a La Habana, estuve en las vegas de tabaco en Pinar del Río, en la escuela al campo, y fui otra mujer”.

Su vida no es un número frío de las buenas estadísticas que cambiaron para más, a favor de las cubanas. Las políticas educativas y las oportunidades, como en las que se enroló Julia, crecieron y multiplicaron sus perfiles desde entonces. Si hace unas décadas, en los años 90, se hicieron invisibles muchos de estos avances, sobre todo en cargos importantes de dirección política – gubernamental, hoy las mujeres ocupan el 48, 86 por ciento de los escaños de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Sin descartar y subestimar la voluntad estatal para ir, gradualmente, incluyendo a las cubanas en puntos claves para el desarrollo de la nación, tampoco se puede negar la determinante influencia y decisión de apoyo de la FMC en estos grandes saltos evolutivos, más cuando datos recientes del último Censo de Población y Viviendas 2012 confirmaron el dominio de la masculinidad como género.

Por sí mismas las estadísticas avalan que la socialización de las mujeres gana un protagonismo cada vez mayor en todas las esferas de la vida intelectual, aún cuando todavía asumen los mayores roles en la conducción de la familia, son altos los índices de divorcio y no se puede desclasificar a esta fecha la tendencia machista de la sociedad.

También alcanzan dignos parámetros entre la fuerza técnica y profesional del país, al superar más del 65 por ciento de inclusión en esta categoría y destacar, además, en oficios exclusivos del hombre hace algunos años atrás. No hay secretos en estos resultados de la FMC. Es la respuesta al llamado, un 23 de agosto de 1960, del líder de la Revolución, Fidel Castro Ruz: “Ahora, lo primero es organizar, reunir a todas las cubanas que quieran trabajar por su Patria”.

A las puertas de un debate nacional por el Congreso de la organización, previsto para marzo del 2014, este empuje revive y tiene muchas historias nuevas que contar. El tiempo es presente, pasado y futuro. Los avances actuales no borran la memoria. Y entre anécdotas, logros, retos y perspectivas ahí están, en su diversidad de conquistas, sin jactarse ni auto complacerse. Dispuestas, sí, a demostrar lo que no tiene dobles lecturas ni confusiones: en Cuba las mujeres siempre son y serán Federadas.

 

La FAO pone al desnudo otra verdad de Cuba

La FAO pone al desnudo otra verdad de Cuba

Por Graciela Guerrero Garay

La carta del Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, desmiente, sin tapices, las campañas mediáticas que dicen cruel y sádicamente que los cubanos pasan hambre y, en consecuencia, hay desnutrición. Incluso, a tono personal, algunos se atreven a señalar a Fidel y Raúl como los responsables de que en Cuba “la gente muera de hambre”.

Dirigida al líder de la Revolución, la misiva es una bofetada para quienes, bajo la existencia del Período Especial y años de real escasez, desinforman con sus ataques propagandísticos y embadurnan la verdad con aislados ejemplos e historias de personas con necesidades y penurias evidentes, pero no agregan que, la mayoría, vive de esa manera por sus propios conceptos y valores de vida.

En los barrios se conocen  con nombres y apellidos. Son casos puntuales entre los miles a los que se entregan dietas reforzadas por sus patologías o problemas de bajo peso y, para buscar dinero o saciar vicios, las venden, incluso recibiéndolas gratis o subsidiadas. Nada que ver con la totalidad del pueblo.

Los medios y ciertos personajes internos montados en el juego de desacreditar al proceso revolucionario magnifican estos hechos. Sin embargo, para nada mencionan el injusto Bloqueo Económico, Financiero y Comercial mantenido y recrudecido durante 50 años por parte de Estados Unidos hacia la Isla, el cual encarece los precios de los alimentos que se importan y limitan, a terceros países, de acciones que pudieran influir positivamente en aliviar las tensiones de abastecimiento alimentario.

Más, con tal lanza en su economía, tal como reconoce Graciano da Silva en la carta enviada a Fidel, Cuba cumplió anticipadamente la meta propuesta por la Cumbre Mundial sobre la Alimentación – efectuada en 1996 en Roma -, donde se propuso reducir a la mitad el número de personas desnutridas en cada país antes del 2015. Un mérito que comparte con Armenia, Azerbaiyán, Chile, Fiji, Georgia, Ghana, Guyana, Nicaragua, Perú, Samoa, Santo Tomé y Príncipe, Tailandia, Uruguay, Venezuela y Vietnam.

Vale preguntarse – seguro muchos se preguntan ya – cómo este país pudo estar entre los 16 que la ONU homenajeará por reducir el hambre, si lo que cuentan en las cuatro esquinas es todo lo contrario. Sencillo, en la Isla los ciudadanos tienen protección alimentaria y, de una manera u otra, nadie se acuesta sin comer ni deja de nutrirse.

Esta realidad – comprobable en plena calle y en cualquier lugar- puede percibirla cualquiera que, seriamente, venga aquí a valorar el día a día del cubano común,  el llamado de a pie, porque el tema no es la carencia de alimentos ni de ofertas. La cuestión está en el poder adquisitivo. Sin embargo, siempre hay opciones solventes para paliar las necesidades y productos que jamás faltan en la distribución normada: pan, leche, yogurt, huevos, cereales, granos y aceite, entre otros.

Insatisfacciones, existen muchas. Todavía la producción de alimentos – priorizada e ilustrada muy bien en una frase de Raúl Castro cuando era Ministro de las FAR, los frijoles son tan importantes como los cañones-, está lejos de ser lo que se necesita y aspiramos. Sin embargo, ni el violento ataque de los huracanes del 2008 que tiró al suelo los campos,  impidió a los cubanos poner algún bocado en la mesa.

Para entonces, las reservas estatales salieron en camiones y el trasiego de alimentos básicos de las provincias menos afectadas a las otras, hizo caravanas por las carreteras de la Isla. Eso no lo cuentan los medios ni los disidentes. Tampoco  informan sobre la comida repartida en los cientos de centros de evacuados, ni la que se llevó a los hospitales y lugares aislados por las lluvias o los derrumbes.

Fidel y el pueblo cubano ganan bien estas felicitaciones de la ONU. Quienes no tienen dimensión exacta de lo que significa garantizarles a millones, de manera subsidiada un mínimo de productos básicos mes a mes, y piensan en esa desmedida gula que no acepta otros manjares que no sean la carne roja y la vianda frita, puede que miren el asunto del hambre bajo la teoría del vaso medio vacío y jamás lo vean medio lleno.

Puede suceder.  Lo que no tiene cabida – y quedan muchos detalles por plasmar- es dar por hecho que cubanas y cubanos pasan hambre y hay desnutrición masiva. Hoy en Cuba todavía no existe una cultura alimentaria consolidada y extendida. Hay carestía de productos alimentarios ante el poder adquisitivo y el salario medio de la población, pero ya sea privada o estatal, sin abundancia y con permanencia cotidiana, la comida está ahí, para poder balancear la dieta y, apretaditos o compartiendo lo poco como también lo hacen los cubanos, nadie se va a la cama con el estómago vacío. La FAO saca a la luz otra verdad sin medias tintas. Los miopes o los mal agradecidos jamás lo aceptarán. Eso, también, es una perogrullada.

 

 

Derechos Humanos en Cuba: ¿Quién puede cuestionarlos?

Derechos Humanos en Cuba: ¿Quién puede cuestionarlos?

Por Graciela Guerrero Garay

Tal vez, para muchos, lo que diré ahora no esté bien como norma ética del periodismo o, simplemente, no lo vean elegante ante la seriedad del tema. Sin embargo, cuando, una y otra vez, acusan a Cuba de violar los derechos humanos me salgo del paso, porque estoy convencida de que en el único país donde hasta los perros tienen derecho a ser como les viene, es aquí.

Y no me da un “ataque” de cubanismo y menos de “oficialista”, como tildan a quienes defendemos con la pluma las ideas de los más y nos sentimos pueblo. Esos, son los mismos que apuntan con el dedo a la nación y llaman dictadura a un proceso que electrificó – y sigue electrificando, con mucho esfuerzo por demás-, el monte que jamás tuvo otra luz que la luna o un candil.

A los canes no los traigo por los pelos, no. Resulta que en casi todos los países, según he visto, estas mascotas pueden encarcelar a sus dueños no más se les ocurra ladrar un tanto alto y perturbar al vecindario. Acá, en solitario o en manada, forman sus orgías eróticas o sus “habladurías”, mueven el rabo, y siguen calle o avenida abajo sin problema alguno. Son tan libres y tan de todos, que todo el mundo en el barrio sabe que Canela es de Josefa y Sultán, de Pepe.

Plenos, así de simple. Juntos, el sato, el criollo, el chiguagua, el otro y el otro. Esa es Cuba, la única que reparte oportunidades sin exclusión, brinda Salud  gratuita, multiplica lo poco y lo mucho y llena sus ciudades y campos con gente sencilla, trabajadora, humilde, solidaria, solo dividida en dos bandos: los que estudian y los que trabajan, pues quienes no lo hacen, incluso, se arrogan el derecho de disfrutar de los bienes sociales y esperar el momento que les conviene para sumarse.

En estas hermosas verdades pensaba este miércoles mientras escuchaba a Bruno Rodríguez Parrilla, Ministro de Relaciones Exteriores, presentar el segundo Informe Nacional al Mecanismo de Examen Periódico Universal (EPU) del Consejo de Derechos Humanos, de la ONU. Allí, el canciller cubano, testificaba que la Isla “lo hace orgullosa de su obra humanista y de su ejecutoria, en la garantía del ejercicio de todos los derechos humanos por todos sus ciudadanos”.

Razones hay para repetir tanto el Todo. No hay eufemismo ni retórica. Es, como dice el texto: “… un país sin personas desprotegidas, ni privadas de dignidad, donde no hay niños sin educación de calidad, enfermos sin esmerada atención médica o ancianos sin protección social”.

Un magistral documento, por su veracidad y su alcance de futuro pues, como bien dice, “no venimos a presentar una tarea concluida, ni pretendemos que se considere el socialismo cubano modelo para nadie”. Y, más adelante, la convicción del pueblo: “rechazamos asimismo la manipulación política, la hipocresía y el doble rasero, frecuentes en el debate sobre los temas de derechos humanos”.

¿Quién puede cuestionar los Derechos Humanos en Cuba? Nadie. Solo se atreve, con algún que otro aliado, el único violador auténtico, no solo en la Isla, sino en muchísimas partes del planeta, incluido su propio territorio. El imperio del águila, Estados Unidos, con su bloqueo económico, financiero y comercial de medio siglo, con sus campañas difamatorias, con sus guerras bacteriológicas, con sus multas a terceras naciones por ayudar a un país  que nunca invadió a nadie y es el más solidario entre muchos. No son palabras, los hechos están ahí, en la historia de estos siglos.

Ojalá quienes todavía dudan y manipulan los legítimos y privilegiados derechos que disfrutan cubanas y cubanos, pudieran llegarse, justo ahora que escribo, a cualquier sitio de mi ciudad. Encontrarían a muchos jóvenes y trabajadores con sus pancartas y banderas en las manos, las mismas que enarbolaron en el desfile por el Primero de Mayo. Vienen de las plazas, de las fiestas obreras que acontecieron en todo el país. Y vienen contentos, cantando, chillando…

Regresan a sus casas, al filo de la madrugada, con toda esa libertad enorme y única que les da Cuba, porque acá, aunque todavía alguien cuestione, cada quien se siente seguro de sí, de ser; de hacer con su vida y con su esfuerzo lo que quiera. Con esto y todo lo demás, ni la paranoia puede sentir pisoteados sus derechos. Ya es hora de que el río tome su cause y que el violador cumpla sentencia.

 

 

No más violencia: Venezuela quiere paz

No más violencia: Venezuela quiere paz

Por Graciela Guerrero Garay   Foto: Prensa Miraflores

Hace casi un mes cuando leí el artículo del profesor, escritor y periodista francés Salim Lamrani titulado “50 verdades sobre Henrique Capriles Radonski” me pregunté cómo, todavía, podría una persona común, salida del pueblo, apoyar a un individuo así. Luego, al escucharlo por la Televisora TeleSur, antes y durante la campaña electoral, me dije: ¿Y en verdad este hombre se cree capaz de ser presidente de un país, y de un país como Venezuela?

Mis cuestionamientos ya tienen respuesta, y no por terceros, sino salidas de su garganta, este 16 de abril, luego de perder en las urnas de la democracia ante Nicolás Maduro. Merece lástima Capriles. Y en ello debieran detenerse quienes, desgraciadamente, se dejan arrastrar antes sus llamados a la violencia.

Un hombre, un candidato, un patriota, que no sepa perder honradamente, que no entienda la voz de las masas, no piense en la paz y en la integridad de la vida, ¿podrá ser, alguna vez, un buen ciudadano? Entonces, ¿podrá estar apto, de conciencia y corazón, para aspirar a un podio de tal envergadura? ¿Cuál es su calibre como líder? ¿Líder, de qué? Realmente, las tantas voces valerosas que en Venezuela abogan por la paz no merecen un arquetipo imperial así, de los más bajos e incapacitados. Se desnudó él, no hizo falta desvestirlo.

La opinión internacional tiene los argumentos necesarios. Ahora recordamos a Honduras, con el golpe a  Manuel Zelaya. O la agresión a Cuba, este mismo 16 de abril, cuando fuerzas mercenarias al servicio de la CIA la invadieron por Playa Girón. Es la misma política sucia, desestabilizadora. El rechazo rotundo a la independencia de los pueblos, a la revolución de los humildes, a los auténticos valores de la democracia.

Venezuela, como declaró Maduro y su gabinete, no permitirá que se geste un Golpe de Estado. Este martes, Nicolás Maduro cumplía su palabra de inaugurar un nuevo CDI en Miranda, mientras la oposición y sus seguidores dejaban huellas de destrucción y llanto por algunos lugares del país y en las familias que velan los primeros muertos de esta revuelta incoherente y anticonstitucional. ¿Es muy difícil notar la diferencia?

América Latina se proyecta con el mismo ímpetu. Acá, en Cuba, hoy estamos de milicia y homenaje, recordando la victoria de Girón. Nuestros médicos seguirán, como dice Maduro, más unidos que nunca a los ideales de Fidel y Chávez. La desidia de Capriles no vencerá al amor, aunque nos provoquen allá, por la rabia de siempre, en los CDI donde laboran los médicos cubanos de la Misión Barrio Adentro.

Somos más, y esa es la razón de este fascismo. Vale, sí, repetir, esa frase del Comandante Hugo: “nadie se va, nos quedamos merodeando”. Nuestras patrias están llenas de ejércitos de luz. Estamos alertas, pero ellos, los del águila, ya están abatidos. Nicolás Maduro llegó por ley. Y con él, seguimos todos.

 

 

Economía en Cuba: pasos seguros y hacia delante

Economía en Cuba: pasos seguros y hacia delante

Por Graciela Guerrero Garay

Aunque todavía los salarios de los cubanos no alcanzan para suplir plenamente las necesidades domésticas y los precios continúan sobredimensionados para la mayoría de los consumidores, la economía en la Isla avanza a buen ritmo, con paso preciso y marcando hacia delante.

Esta esencia destacó los análisis de la última reunión del Consejo de Ministros, en la cual el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de Cuba, llamó a chequear sistemáticamente todas las medidas adoptadas para corregir los errores posibles y no detenernos, a pesar de los obstáculos que puedan surgir.

La sesión de trabajo de la alta dirección en el país centró el debate en las Directivas Generales para elaborar el Plan de la Economía y la propuesta de Presupuesto del Estado para el 2014, donde cubanas y cubanos esperan con certeza los frutos de las transformaciones que acontecen y las cuales, sin dudas, se ejecutan con la voluntad de mejorar el proyecto socialista y romper los esquemas que frenan el desarrollo y las metas trazadas.

En ese sentido Raúl puntualizaba que hay que pensar cada cosa que se haga y reflexionaba, al mismo tiempo, que las directivas son la guía para una mejor planificación, pero que no pueden convertirse en una camisa de fuerza, sino que están sujetas a la argumentación y la flexibilidad.

Una vez más se apeló al accionar de las entidades y empresarios nacionales para echar a andar las reservas de eficiencia existentes en la economía, detalle que aún no sincroniza de manera pareja en todos los lugares ni se responde con la celeridad posible, aunque es innegable que la aplicación de los Lineamientos para la Política Económica y Social de la Revolución y los debates privativos en los organismos abrieron y abren ventanas muy oportunas para el presente y el futuro de la nación.

Entre los nudos que se desatan en pos de elevar la eficiencia y la gestión del sistema empresarial, Marino Murillo, vicepresidente del Consejo de Ministros, señalaba la venta de inventarios ociosos o de lento movimiento, la actualización de los objetos sociales y el aprovechamiento de las energías renovables, al tiempo que puntualizaba que “solo transformando el sistema empresarial, que es  donde se producen las riquezas, lograremos un desarrollo económico sostenible”.

Las Directivas discutidas llevan intrínsecas esta apertura y la intención estatal de aprovechar el buen momento que vive el país, a la vez que se trabaja con más orden y disciplina, no solo para potenciar las exportaciones y contener el incremento de las importaciones, sino en pos del emplazamiento y el reto mayor que tienen los cubanos: favorecer la producción nacional y local.

Raúl acotó con meridiana precisión que la complejidad y magnitud de los problemas no permiten resolverlos de un día para otro. Quien se asome a la Cuba de ahora mismo notará, sin dudas, - en unos lugares más que otros, por supuesto-, que varias fichas se han movido para bien y que la economía no es coser por coser. Es una dialéctica con accionar propio que distingue estos tiempos de cambio y avanza, a pesar de que todavía el cubano no la vea en la mesa.  

¿Comeremos… Spirulina?

¿Comeremos… Spirulina?

Por Graciela Guerrero Garay

¿Nos matará una tableta, exóticamente verde, la costumbre de elegir un  suculento o moderado banquete en un restaurant de lujo? ¿Se nos quitará para siempre esa imagen del chocolate que excita el paladar y los deseos? ¿Quedaremos sin memoria en las papilas gustativas?

Ciertamente no se responder a estas preguntas. Pero, por encima de mis incertidumbres, me asaltan ellas… ahí amontonadas, con un tufillo raro entre el olor a salitre… ¿mangle? ¿Coral? ¿Agua salada? Quizás todo voltea en mis sienes, porque cuando se celebró aquí en Las Tunas el I Taller Internacional de Filosofía, Arte y Medicina, la palabra Spirulina    la asocié con lo que me dijeron que era: un alga verdosa. ¡Y no concebía que pudiera ser la panacea del hambre para millones de personas en la tierra!

Este sábado de Semana Santa, casi un año después, los costos de los alimentos son más irracionales, mientras crecen las cifras de desempleo y los hambrientos y, por esas cosas de husmear en las noticias, ante tanto horror revuelto, aspiré a encontrar por las redes alguna solución “spiruliana” para los miles de miles de niños desnutridos y los que están a punto de morir, sujetos a la vida por esa esperanza mustia que pende de los senos secos de sus madres.

La Spirulina simulaba, entonces, el mejor remedio natural para matar el hambre. Y estaba, con sus propiedades nutritivas excelentes, clasificando como la bendición del futuro, no solo en América Latina, sino por doquier.  Sin embargo, todavía no encontré el titular de los “aplausos”. La integral alga verdosa, perteneciente a la familia de las Arthospira (platensis y máxima), no anda en los mercados como debería. Es tratada, a los efectos reales del acceso público, como un suplemento dietético más, entre los cientos que existen en la farmacopea moderna.

Acreditadas sí están las investigaciones al respecto.  No es nada nuevo tampoco. Los aztecas, los mayas y otras civilizaciones las consumían y existe antes de la conquista española, pues se reporta su crecimiento en los lagos salobres de México, especialmente en el Texcoco. Igual en el Titicaca, en Perú, y el norte del desierto de Atacama, en Chile. También por España, en el Parque Nacional de Doñana, en Huelva.

Comparable con la leche materna, cinco gramos de Spirulina mantienen con el sustento adecuado a un adulto en 24 horas y a un niño, con la mitad de esta dosis. Sin embargo, sus propiedades como reductor natural del apetito la hacen ideal para dietas adelgazantes y, claro, sobran los comerciales en la red que destacan esta virtud de la micro alga y, de remate, le anexan una foto femenina ideal: en traje de baño y delgadamente sexy y lista para broncearse en cualquier playa de este mundo.

Dejo a ustedes, pues, buscar sus efectos sobre un número amplio de enfermedades y descubrir- de no saberlo- cuan preventivo es el uso en varias patologías, mientras yo me pregunto: ¿Cuántos millones de hambrientos más tendrán que morirse, sin saber que existe la Spirulina? ¿Por qué no se comercializa más en polvo,- para agregarle a la dieta, como sugieren muchos investigadores-, que en tabletas, promocionadas a ojos vistas con sus “dones” más vendibles?

¿Habrá que pintarle cuatro patas a la Spirulina y ponerle un cascabel, para que nos percatemos que está ahí?

Vibran en Venezuela los versos de Benedetti

Vibran en Venezuela los versos de Benedetti

Por Graciela Guerrero Garay

Negar la unidad latinoamericana que deja Hugo Chávez Frías, tras su doloroso deceso, es como admitir que la lluvia no existe. Siempre hay descreídos y oportunistas, coexistían con él y seguirán ahí hasta que se los lleve el diablo.

Sin embargo, objetar que jamás en la historia – al menos desde mi nacimiento- hubo tanto clamor de pueblo por un líder, sería la mayor irreverencia que ser humano alguno pudiera cometer, aún cuando el odio político le carcoma el hígado y las ambiciones personales estuvieran, incluso, por encima de su propia dignidad.

Con tanta evidencia junta, los apátridas siguen siendo los mismos. Y no me gustan los gerundios, pero es así: siguen siendo los mismos. La lava del imperio se calienta y la denuncia viril cae al lodo de las águilas despiertas.  Testimonio en pie lo dio Nicolás Maduro cuando el pasado día 14, en la IX Feria Internacional del Libro de Venezuela (FILVEN) 2013, en Caracas, dijo a la opinión pública que la ultraderecha nacional tenía planes contra el candidato presidencial opositor Henrique Capriles.

Y por esa democracia real característica de la Patria de Bolívar y Chávez, por los principios que la rigen, Maduro informaba también que el Gobierno pondría un dispositivo de seguridad para garantizarle la vida, tras relacionar la amenaza de atentado con el grupo de Roger Noriega y de Otto Reich, en los Estados Unidos.

La Agencia Venezolana de Noticias que difunde las declaraciones del presidente encargado pone al desnudo: “las conspiraciones que hay contra la paz y la estabilidad de la República”,  puntualizadas por Maduro.

En este entredós de desestabilizar la región por los enemigos comunes acuñados en USA, la Mayor de las Antillas tampoco escapa de los ataques mediáticos y de los enjuiciamientos. La prueba más loable es el caso de los CINCO, manipulado contra todos los preceptos del Derecho Internacional, sin pruebas contundentes que meriten las incongruentes condenas de las que son víctimas y, de remate, la aplicación de una libertad supervisada a René González, la cual le impide residir en Cuba.

Pudiera parecer que no existe relación alguna entre los hechos. A la postre, es más de lo mismo sobre América Latina y sus gobiernos socialistas, sus líderes de izquierda y de pueblo, al mirar a quienes tienen menos y necesitan de políticas inclusivas y prioridad social.

Maduro ha sido claro. El 14 de abril las elecciones en Venezuela serán en el marco constitucional y se le garantizará “la seguridad a todos los candidatos que aspiran a la Presidencia…”, como puntualizó en la noticia de marras.

Pero eso no basta, como tampoco las reiteradas denuncias y pruebas que pone Cuba sobre las amenazas y el ataque irracional del imperialismo, disfrazado en ONG y cualquier medio factible. Este viernes, Nicolás Maduro, vuelve a reclamar la paz en el Caracas de Chávez y de los venezolanos. A controlar la violencia que permeó las calles y el sector estudiantil.

El águila sobrevuela con la gente que jamás le gustó al gran poeta Mario Benedetti, ni le gusta a ningún hombre o mujer que galope con la justicia en la mano. No hay que buscar culpables. Están delatados por sí mismos.

La pluma del gran uruguayo vuelve a latir en el combate. Venezuela es Chávez, Maduro, Cuba, América. La gente que  sí  le gusta a Benedetti… que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.

Mueven las cubanas su escenografía barrial

Mueven las cubanas su escenografía barrial

Por Graciela Guerrero Garay

Lejos de un feminismo enraizado en la fuerza del sexo, las cubanas hacen galas por estos días de marzo de su poder social y doméstico en las delegaciones barriales, donde se reúnen para celebrar las asambleas de base previas al IX Congreso de su organización de masas, la FMC,  que tendrá lugar en La Habana el año próximo.

Aunque el quietismo parece detener el pujante ritmo de la Federación de Mujeres Cubanas en algunos lugares del país, las féminas de la isla ganan escaños en las altas jerarquías gubernamentales y del Estado, a todos los niveles de dirección, llevan punta en el nuevo modelo económico con el Trabajo por Cuenta Propia y asumen con éxito la labor de proyectos comunitarios, los cuales convierten a sus lugares de residencia en focos de desarrollo cultural sistemático.

Un hecho que demuestra la alta socialización de las féminas en Cuba se comprueba en el análisis poblacional de este grupo, todavía muy por debajo de tener un equilibrio con los hombres y un ejemplo particular es Las Tunas, donde existen 12 mil 105 varones más, de un total de 525 mil 729 habitantes.

Otro paso evolutivo de las cubanas se concentra en la respuesta dada por las jóvenes a los llamados voluntarios para ingresar al Servicio Militar Activo y hacer carreas dentro de la vida de las FAR, a la par que se incorporan a perfiles tradicionalmente destinados a los masculinos, como la albañilería,  la conducción de vehículos públicos, la propiedad de tierras y choferes de grúas, entre otros.

En el barrio tampoco se opaca su protagonismo ni grado de pertenencia con el proceso de desarrollo de sus localidades y el país, pues un significativo número de ellas dirige las organizaciones de masas como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), los Consejos de Defensa y del Poder Popular, además de la Federación y los núcleos del Partido de jubilados.

Estos valores desde una perspectiva crítica, - sobre el fundamento de cómo mejorar lo realizado y emprender lo que falta-,  marcan los debates en las asambleas femeninas,  las cuales también acorralan temas como la desmotivación en las más jóvenes para ocupar cargos en la base, el funcionamiento interno y el enfrentamiento a las diversas manifestaciones de indisciplina que hoy laceran determinados valores sociales en el panorama nacional.

Habemus Papam: Alegría y profundas esperanzas

Habemus Papam: Alegría y profundas esperanzas

Cuaresma NO es dejar de comer carne.

Contra lo que gran número de católicos cómodamente creemos, la cuaresma es algo mucho más serio que todo esto.

Cuaresma es dejar de “comer prójimo”  en nuestras conversaciones. Es dejar de “mordernos los unos a los otros” en nuestras relaciones conyugales, familiares, laborales.

Es, en una palabra, “arrepentirnos” con hechos, de nuestro enorme egoísmo, de nuestra falta de amor y respeto por los demás y “creer en el evangelio”, que significa esforzarnos por ajustar nuestra vida diaria a los criterios, enseñanza y ejemplos de Cristo.

                                                                                                            (Tomado de MISAL, Ciclo C 2010)

 

Por Graciela Guerrero Garay

Para quienes no quieren ni pueden vivir a espaldas del mundo, este mes de marzo les cae con un jirón de emociones, unas punzantemente tristes y otras llenas de expectativas y esperanzas, como la elección del nuevo Papa, Jorge Mario Bergoglio, cuyo nombramiento movió a millones de personas en el planeta y a la compacta multitud que esperaba la noticia en la Plaza de San Pedro, en la ciudad del Vaticano.

Al margen de creencias, vaticinios a priori, benefactores y puntillazos a la novedad, el saber que por primera vez en la historia un latinoamericano ocupa el cargo de jefe del Gobierno en el Vaticano es una relevancia, cuando la izquierda en América Latina se ha empeñado en mirar, a pulmón y sangre, a los que elevan sus manos al cielo y claman a Dios para que les ayude en darles un pedazo de pan a sus hijos y, en misericordia, esperar por el milagro de multiplicar los peces.

Otra vez la fe cristiana pone a prueba la voluntad de los hombres para que la palabra no se la lleve el viento y el espíritu justiciero del Creador abra luz en el horizonte, donde esperan respuesta millones de mujeres excluidas de los procesos sociales, humilladas bajo el pie del poder marital o la globalización de los designios políticos o religiosos.

Un espacio manchado hasta hoy por la fosforescencia de las bombas, los aullidos de muerte y la avaricia de los dueños de la hegemonía militar y neoliberal de este mundo. Allí, en el vía crucis  de la desigualdad humana, en la cual se ahoga el llanto de los niños y niñas desnutridos, marcados por el SIDA y el cáncer, el comercio sexual y la negación de sus legítimos derechos.

Muchos cristianos piensan que la historia de Francisco I debe borrar estas penurias, en lo que conciben un cambio no solo estructural de la iglesia católica – cuestionada por los llamados documentos papales Vatileaks – sino en la esencia de hacer valer sus postulados en la tierra como “sacramento...un signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo género humano”.

Para otros, los más conservadores, la expectativa tras la elección del Santo Pontífice sigue viva y se aferran a compararlo con Obama quien, salvo algunas pinceladas con desgastado colorete, mantiene las políticas imperiales en pie y poco ha resuelto de sus promesas electorales, en medio de una crisis económica que para muchos analistas es irreversible en Estados Unidos.

De cualquier manera, la certeza del Habemus Papam está aquí, apenas comienza y quizás sea muy atrevido llenar de cuestionamiento su incipiente mandato a los ojos de Dios y de los hombres. Pensemos en que sabrá “tener el coraje de caminar con la Cruz del Señor y edificar la Iglesia sobre la sangre de Cristo y de confesar la única gloria: Cristo crucificado”, tal como dijo en su primera misa en la Capilla Sixtina ante los cardenales que lo nombraron.

Los pobres del mundo son los siervos más venerados por Jesús. Ellos confían en su espíritu. Ojalá, más temprano que tarde, se unan todas las voces y resucite para siempre el Aleluya del Padre Nuestro Latinoamericano. Quizás, entonces, estos jirones de marzo del siglo XXI sean hechos válidamente ciertos y no quemaduras en la piel de la esperanza.   

 

  

Cambios seguros, revolucionarios, sacuden a Cuba

Cambios seguros, revolucionarios, sacuden a Cuba

Por Graciela Guerrero Garay

Una vez más Cuba es CUBA. Así, con mayúscula, sin tapices. ¡Hasta muchos cubanos, “de adentro”, se han sorprendido! Primero, esa presencia de Fidel, allí, en su escaño, vigoroso como los cedros y el caguairán. Sus palabras, renovando sueños y quitando el espasmo de los que pretenden asociarlo a las cosas pasadas. Estériles.

Luego, la clausura exacta de Raúl Castro. Segura, con olor a futuro y Patria para siempre. Esa virtud, en el plenario, de buscar nuevos horizontes con la misma raíz. La que decidimos todos cuando amamos a José Martí, recordamos a Nicolás Guillén y bailamos el son con Benny Moré y Buena Fé, en los tiempos modernos.

Cuba vibrando en su soberanía y sus cambios. La continuación, “sin prisa, pero sin pausa, con los pies y los oídos bien pegados a la tierra”, como dijo el General de Ejército y primer secretario del Comité Central del Partido y ratificado Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. 

Una Asamblea Nacional del Poder Popular concreta y optimista. Rotunda, donde la política de cuadros ocupó el espacio necesario y lineal que alienta y garantiza, al ser renovada en un 67,26 por ciento y en la cual las mujeres alcanzaron el 48, 86 por ciento de los escaños. Dimensionada allí, en las provincias, donde de las 15 del país en 10 de ellas hay una cubana al frente del Gobierno.

Un Parlamento que va seguro, viento en popa y a toda vela. Transparente en las transformaciones que vendrán, a su tiempo, a fortalecer la unidad y la democracia, donde el pueblo levanta la voz, multiplica.

El anuncio de las modificaciones que se harán a la Constitución de la República, como establecer un límite superior de dos períodos consecutivos de cinco años para desempeñar los principales cargos del Estado y el Gobierno, así como edades máximas para ocupar esas responsabilidades, devienen la continuidad  de las ideas y el acierto de dar lugar al protagonismo de los más jóvenes. Es la esencia del concepto de Revolución, magistralmente ilustrado por Fidel, el líder por excelencia del proyecto socialista en la Isla.

Una vigorosa lección ponen los cubanos en la mesa. Razones hay para esa repercusión positiva y ejemplarizante que ha tenido esta Asamblea en el mundo. Millones de cubanos siguieron el acontecimiento por  la Televisión y este lunes, como es propio de la gente acá, los parabienes para las palabras de clausura de Raúl se escuchaban en las locaciones comunes de los barrios, los mercados, los centros de trabajo, las escuelas.  Por doquier.

Es la esperanza vívida la que repiquetea en sus corazones, porque sienten el resurgir de una nación que rejuvenece con los humildes y para los humildes aunque, todavía,   quede mucho por cambiar y la economía doméstica ande entre los hipos del salario y el mercado.

Pero, por encima de todo, es la confianza de que Cuba sigue su vuelo en paz, con unidad, coherencia y las alas más fuertes que ayer, a pesar de ese cruel bloqueo- iceberg que le frena  su victoriosa travesía y estén ahí los caducos bastones que intentan su descrédito, tergiversando este auténtico salto hacia una sociedad mejor, con más justicia, menos paternalismo y los puntos en las íes, tal como se necesita.

Vivir cien años, ¡una bendición en Cuba!

Vivir cien años, ¡una bendición en Cuba!

Por Graciela Guerrero Garay    Foto: De 26 Digital

Cuando las estadísticas denuncian que un país tiene una población envejecida y, por demás, marcada en círculo rojo la existencia de cerca de mil 500 centenarios puede concebirse, a priori, determinado caos en asuntos sociales. O, de lo contrario, asociar la vida de esas personas con una maldición genética o karmática, fundamentalmente si se trata de Cuba, atacada por campañas mediáticas encargadas de “pintar” que todo está mal y se sobrevive del invento.

Sin embargo, llegar a los 100 años en la Mayor de las Antillas es una tendencia cada vez más fuerte y real, la cual, si bien requiere de un replanteo estructural en importantes aspectos domésticos y de la sociedad, deviene orgullo dentro y fuera de casa, apuntalado con políticas coherentes que tienen su pilar en el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) y se complementan, hasta de manera natural, con la conducta civil y proteccionista inherente al cubano respecto a los niños y los ancianos.

En este engranaje, un centenario disfruta, primero que todo, de atención médica especializada y gratuita en todas las provincias y municipios de la Isla. Luego, del amor de la familia, la comunidad y el entorno, lo cual se traduce en prioridad en los más sencillos detalles cotidianos: una cola, un servicio, el transporte, las dietas alimentarias, la Seguridad Social, el reconocimiento comunitario y cuanto facilite su habitad y calidad de vida saludable.

Por otro lado, la mayoría reside en sus lugares de origen, al cuidado de los hijos y esa descendencia que forjó y crió. Los otros, necesitados de manejos especiales o con dificultad para su amparo, van a las Casas de los Abuelos y los Hogares de Ancianos, en los cuales hay médicos, enfermeras, alimentación,  recreación y un ambiente propicio para llevar la vejez con altruismo, respeto y alegría.

Cuba tiene más de dos millones de habitantes de la tercera edad y hay estimados censales que señalan, para el 2030, un incremento en un 30 por ciento de la cifra de cubanas y cubanos mayores de 60 años, favoreciendo al género femenino, actualmente superior dentro del grupo de centenarios y con una esperanza de vida al nacer de 80, 02, mientras para los hombres sobregira los 76 años.

El desafío, ciertamente, está desprovisto de toda maldición, sin minimizar las urgencias de la problemática, la cual ubica al país, desde el 2010, en el segundo lugar de naciones con alto índice de envejecimiento y superado solo por Canadá. Más, decir con todas las letras, que el origen del fenómeno parte de la perspectiva de existencia es un lujo, cuando no es secreto que la isla tiene barreras de todo tipo para garantizar este parámetro por pertenecer al Tercer Mundo, estar en vías de desarrollo y ser víctima injusta e inhumana de un Bloqueo Económico, Financiero y Comercial de casi medio siglo, impuesto por los Estados Unidos y el cual entorpece y encarece la adquisición de medios y medicamentos necesarios para mantener los niveles de salud estables.

El Programa Nacional de Atención Integral al Adulto Mayor, los servicios especializados en Geriatría y los más de mil Círculos de Abuelos que permiten, en cada barrio y anexados a los Consultorios del Médico y Enfermera de la Familia, a un especialista en Cultura Física orientarlos en los ejercicios físicos acorde a sus patologías, a la vez que se socializan, comparten con sus congéneres y planifican disímiles actividades, son hechos a la mano de esos hombres o mujeres con canas aquí, vivos y útiles, amados e importantes.

Y este es el secreto de la Isla socialista del Caribe, donde vivir mucho es un camino largo, lleno de flores con muy pocas espinas, aunque por ahí levanten voces para tergiversar esta bella realidad. Encontrarlos, por doquier, limpios, contentos, habladores y chistosos como somos y conquistar la centuria, lúcidos y llenos de anécdotas y experiencias, es otra de las maravillas que eclipsan a quienes miran estas tierras con sus soles y sus manchas. Y donde, sin remilgos, brilla el sol para todos y con todos.

 

 

 

 

Cuba: Jóvenes de aquí… versus “de allá”

Cuba: Jóvenes de aquí… versus “de allá”

Por Graciela Guerrero Garay   Foto: LLoansy Díaz Guerrero

El piquete patea la pelota de futbol en medio de la calle, pendiente si viene algún vehículo. Para ellos no existe el tiempo, se lo impone el mismo horario de la cotidianidad. Si van a clases o al trabajo en la mañana, juegan en las tardes, hasta que la noche le hace sombras  al balón. Los fines de semana llegan a cualquier hora. Cuando no están, sus voces y entusiasmo se extrañan.

La imagen es recurrente. Son jóvenes entre 19 y 25 años. Practican el deporte con absoluta libertad, alegría y confianza. En el Consejo Popular número 18 de la ciudad de Las Tunas la vida transcurre según los modos de cada quien. El barrio, por esta zona de edificios multifamiliares del Reparto Santos, lo habitan recién nacidos, niñas, niños, trabajadores, estudiantes,  jubilados, amas de casa, ancianitos. Una diversidad humana, como en todos los lugares de este mundo.

Sin embargo, no es “como en todos los lugares de este mundo”. Una noticia difundida en el sitio digital Cubadebate me convence de ello. Vuelven, en el crepúsculo de un martes de enero, a perseguir el esférico blanco y negro. Entonces, les percibo de una manera distinta, hasta el orgullo retoza en el pecho, mientras  repito mentalmente la información que acabo de leer.

La noticia acredita la fuente de la Agencia EFE y rubrica que casi el 55 por ciento de los adolescentes justifica la violencia para conseguir objetivos personales y el 26, 7 está interesado en aprender a manejar armas de fuego. El titular es objetivo: El amor a las armas crece entre los adolescentes europeos.   Esas cifras son el resultado de “un sondeo realizado entre 6 mil 782 alumnos de 57 escuelas de España e Italia apoyada por la Comisión Europea”, dice textual.

Incuestionablemente, los jóvenes de acá nada tienen que ver con los de allá. En Las Tunas, este piquete juega bullanguero  en la zona oeste, pero si recorres el otro extremo de la ciudad encuentras a un grupo similar frente a una mesa de dominó o haciendo galas al deporte nacional, el beisbol, en plena avenida o en los solares yermos. Igual, conversando de cualquier tema o escuchando música.  

Y no es metáfora afirmar que, si alguna vez vieron un arma, fueron las imitaciones de juguete con las cuales llenaron de fantasía los años de infancia, en ese férreo afán de hacerse héroe o policía. Porque las de verdad la tocan, por primera vez, cuando marchan a cumplir su Servicio Militar Activo.

Tampoco son ángeles, responden a un patrón social donde la violencia está ajena al modus operandi de sobrevivencia. El amor familiar sobresatura sus cunas y la escuela, gratuita desde los cinco años, lo refuerza y continúa.

Por estos caminos tuneros van, hembras y varones, sin diferencias, aunque algún golondrino  vuele descabezado por ahí.  La juventud del terruño – la cubana - está lejos de clasificar entre los biotipos violentos estandarizados hoy, sin negar que existe violencia familiar y los afectados son básicamente mujeres y niños. Con todo, el índice es  bajo y está representado en núcleos domésticos de poco nivel cultural o con características inherentes a sus estilos de vida.

En asuntos como la comunicación padres – hijos, conductas y actitudes violentas y consumo de pornografía, entre otras aristas vinculadas al tema, recogidos en la encuesta que difunde el portal Cubadebate, los adolescentes en la Isla marcan el presente con acciones propias del compañerismo, la solidaridad, la paz y la amistad, además de una pertenencia arraigada al apego paternal, la incorporación al estudio y al trabajo y un divertimento sano.

Otro gran contraste con los europeos y sus congéneres de muchas naciones radica, exactamente, en que a nivel social se trazan políticas gubernamentales encaminadas a amputar de raíz la proliferación de esos gérmenes contaminantes, en un sector muy vulnerable a influencias foráneas, confusión y pérdida de valores, estos últimos lacerados por la crisis económica del llamado Período Especial.

Más, con todo, la adolescencia en Cuba puede carecer de cosas materiales, incluso ser, en determinados momentos, proclive al consumismo y al boom de estos brutales tiempos que corren globalizada y neoliberalmente, pero jamás les faltará la virtud que enaltece y distingue a la Isla: ser sanos de mente y corazón. Por aquí anda, sin eufemismo ni desprecio, la gran diferencia entre los de acá y los de allá.

Cerrará economía cubana con índices favorables el año 2012

Cerrará economía cubana con índices favorables el año 2012

Por Graciela Guerrero Garay

Lejos de lo que los escépticos puedan percibir o los analistas acorralar entre los “porqué y los por cuántos”, afirmar hoy que la economía en Cuba cierra el presente año con un resultado favorable es un logro indiscutible de la unidad, transformación y gradual aplicación de los Lineamientos de la política económica y social en la Isla, luego del magistral debate e igualmente cívico VI Congreso de su Partido Comunista.

No se trata  exclusivamente de un asunto puramente político o económico, desde mi punto de vista. Es la evidencia de que los cambios, paso a paso, quitan pestillos a ventanas necesariamente cerradas por años y no por capricho, como intentan hacer creíble quienes no comparten los ideales soberanos de una Revolución, empinada sobre sí misma contra viento y marea.

Y lo significativo puede estar en el hecho de que, a pesar de este signo positivo, algunas actividades no cumplieron sus programas previstos y se incrementó el asedio y el impacto que marca, en el contexto de la debilitada economía cubana, el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por los Estados Unidos, la prevalencia de una aguda crisis mundial y el alza cada vez más lacerante del precio de los alimentos en el mercado internacional, donde los cubanos están obligados a comprar el 60 por ciento del arroz que consumen –por citar un producto- e invierten unos 120 millones de dólares en adquirir diferentes renglones alimentarios.

Con esta enorme carga de limitaciones objetivas y sumando los aspectos subjetivos y las deficiencias del modelo económico que aún prevalece, es notable que Cuba pueda calificar de favorable la ejecución de esta vital tarea, a la que dedicó el Consejo de Ministros una mirada aguda en la primera semana de este mes y donde el General de Ejército Raúl Castro llamó a examinar cada cifra con profundidad y no verlas como simples números.

Asumir con realismo los programas productivos que se trazan las empresas estuvo igual en la alerta del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, quien con certeza indicó que para superar las insuficiencias hay que comenzar a elaborar bien los planes. Y esta realidad es más que urgencia en un país donde, desde adentro, se debe dar el salto mayor que le permita incrementar sus indicadores para este 2013 que llega con muchas expectativas y poca seguridad allende al mar.

Parados en el óbice del tema, estimula saber que la economía cubana crecerá en un 4,5 por ciento y existe un pronóstico de incremento del Producto Interno Bruto de 3,1 a precios constantes, aún cuando es inferior al 3,4 por ciento previsto. Con todo, se avanza en la Mayor de las Antillas y se enriquece al notar coherencia con la política de incrementar la producción material y garantizar los niveles de servicios sociales con mayor eficiencia.

Este año 2012 se fueron al piso las apuestas apocalípticas de que esta nación iría a la banca rota. No es para abanicarse, pero sin dudas Cuba demuestra, otra vez, su inquebrantable voluntad de validar con todos y para el bien de todos, el concepto de Revolución emitido por su líder genuino, Fidel Castro.

No titubeo al vaticinar que el 2013 será mucho mejor. Estos aires de cambio que sacuden a la isla hermosa bautizada por Cristóbal Colón como la más en sus viajes de descubrimiento alientan. Cubanas y cubanos van y buscan el perfeccionamiento de su modelo socialista. Y cuando un pueblo y su Partido quieren, no hay piedra que no derrumben.

 

  

Cuba mira la tierra mientras crecen precios de los alimentos

Cuba mira la tierra mientras crecen precios de los alimentos

Por Graciela Guerrero Garay

Proyecciones recientes  de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) confirman que este año se reducirá la producción mundial de cereales con una tendencia cada vez más alcista en los precios de los alimentos, entre los cuales el trigo y el arroz van a la delantera.

El impacto de esa realidad puede ser menos cruel para Cuba gracias al potencial humano y los proyectos agrosociales que desarrolla, aunque los cambios climáticos tensan las perspectivas con extensos períodos de sequías o abundantes lluvias y se sienten las consecuencias de los huracanes del 2008 y  “Sandy”, en octubre último.

Con todo, la Isla puede enfrentar el reto de asumir la producción de arroz, en la que acumula más de 150 años de práctica en su cultivo y es el producto agrícola de mayor consumo en la dieta diaria de los cubanos.

En tal sentido, el Programa Arrocero –surgido en el lejano 1967- marca como prioridad uno en la agenda del Grupo Agroindustrial de Granos (GAIG), para contrarrestar las derivadas negativas de los eventos meteorológicos, las limitaciones financieras y las propias deficiencias internas que mermaron los planes y los rendimientos, obligando al país a importar desde Viet Nam más de 400 mil toneladas anuales del cereal a partir de 1990 y hasta el 2008.

A pesar de que el pasado año las cosechas tuvieron pérdidas por causas múltiples, objetivas y subjetivas, actualmente Cuba cuenta con una base productiva  que le permite acercarse a las metas y las necesidades y existe una exigencia millonaria integrada, para reducir las importaciones y encontrar una respuesta efectiva y realista en la cadena esfuerzo estatal- inversiones – productores.

De hecho, cada vez más la agricultura cubana mira la tierra y fortalece la formación de especialistas del nivel superior para garantizar el futuro del sector, y un ejemplo está justamente en este oriental territorio de Las Tunas donde, por primera vez en siete años,  se cubrieron todas las plazas puestas en convocatoria para estudiar Ingeniería Agrónoma en la Universidad Vladimir Ilich Lenin, cuya Facultad asume más de diez proyectos de investigación con el apoyo de campesinos y empresas productoras.

Grandes retos tiene la Isla en el cultivo del arroz, más cuando las familias cubanas lo ubican como el plato elemental en su alimentación diaria, pero con afectaciones de todo tipo se puede hablar también de optimismo, pues estudios de factibilidad del programa de desarrollo integral consideran un incremento productivo para la etapa 2012-2016 y abarca el proceso siembra,  cosecha, beneficio y comercialización.     

ONU: Contundente NO contra el bloqueo a Cuba

ONU: Contundente NO contra el bloqueo a Cuba

Por Graciela Guerrero Garay

La injusta y unilateral política del Bloqueo Económico, Comercial y Financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba recibió, por votación abierta, un contundente NO en la Asamblea de las Naciones Unidas, lo que corrobora que la pequeña Isla del Caribe reclama su derecho soberano sobre bases, argumentos y razones irrebatiblemente objetivas y sensibles a todo entendimiento humano y racional.

El hecho de que 188 Estados voten a favor de los cubanos y que por vez primera, en 20 años consecutivos, la ONU respalde la Resolución de condena a la criminal política de USA testifica, entre otras lecturas obviamente importantes, que su injerencia imperialista encuentra cada día menos eco entre los pueblos y sus legítimos representantes.

No es un hecho casual – como difunde una información de la Agencia Prensa Latina fechada este martes en Naciones Unidas – que “en la sesión hablaron una veintena de representantes de países y de organismos regionales, todos para respaldar la condena al asedio estadounidense y demandar su levantamiento”. Y acto seguido puntualizara que “únicamente un solitario delegado estadounidense habló desde su escaño para tratar de justificar la vigencia de esas medidas instauradas hace medio siglo.”

Tampoco sale del “aire” que estuvieran en contra Israel, Palau y los Estados Unidos y se abstuvieran Islas Marshall y Micronesia. Pero esta mayoría que apoyó a Cuba no podrá desestimarse jamás en la historia y el momento actual en que acontece, como tampoco desmerita el mensaje y las conclusiones que pueden sacarse con este “nokao” en el mentón que recibió allí el gobierno americano.

Otra vez cubanas y cubanos sienten la justa fuerza de sus verdades y agradecen, con alegría y confianza, el gesto solidario y valiente de estas naciones que levantan hoy las manos para abrazar su causa. La noticia corre y la justicia brilla.

Saber, por demás, que la resolución aprobada exige el respeto a los principios de la Carta de la ONU, abogando por la no intervención y no injerencia en asuntos internos y la igualdad soberana de los Estados, con plena libertad de comercio y navegación internacionales, es sin dudas un buen paso adelante. El monstruo está prisionero de sí mismo. O se corta las garras o muere en la estampida.     

Lacerados por el Bloqueo importantes cultivos de la Agricultura cubana

Lacerados por el Bloqueo importantes cultivos de la Agricultura cubana

Por Graciela Guerrero Garay

Anualmente cerca de nueve millones de dólares afectan la economía nacional y, de manera concreta, a las producciones de café y cacao debido al bloqueo económico, financiero y comercial que sostiene Estados Unidos sobre Cuba, el cual en más de cincuenta años lacera los programas de desarrollo de estos importantes rubros de la Agricultura en la Isla.

El inmoral asedio obliga al Ministerio Cubano a buscar distantes mercados en Europa y sus consiguientes altos costos de fletes en transportación,  razón por la que durante este medio siglo de existencia la cuantía de pérdidas en dichos renglones básicos suma más de 450 millones en moneda libremente convertible.

Otro de los aspectos en el que incide el irracional bloqueo económico de USA sobre las producciones de café y cacao cubanos es en la factibilidad, o acceso, a la compra de recursos tecnológicos e insumos imprescindibles para los productores, hecho que frena las lógicas inversiones para elevar los rendimientos.

El alza de los precios en el comercio internacional y las leyes anticubanas de la impúdica política estadounidense complican las gestiones de la Agricultura para incrementar los cultivos, fundamentalmente en el mejoramiento genético y de las semillas, el manejo integrado de los suelos y nutrientes,  así como la calidad, beneficios y subproductos.

El jueves último, personalidades de organizaciones de la sociedad civil cubana y directivos de entidades del  Estado participaron, vía Internet, en un foro-debate sobre el impacto del bloqueo económico para responder a inquietudes de internautas de varios países sobre esta criminal política de Estados Unidos a la Isla, donde se estima la pérdida de un billón 66 mil millones de dólares, según la depreciación de esa moneda, por este concepto.

Una Resolución sobre la necesidad de poner fin al embargo se pondrá a votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas el martes próximo, la cual ha recibido el apoyo de la comunidad internacional desde que se hizo pública en 1992. Pero, aún con este rechazo de la mayoría de los pueblos, Estados Unidos mantiene su agresiva injerencia e ignora el justo reclamo de los cubanos y de los países que igualmente la condenan.