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Por Elena Diego Parra y Graciela Guerrero Garay        Fotos: Rey López

Por los pasillos de la Universidad de Las Tunas y la de Ciencias Médicas se respira un aire de alegría y confianza. En grupos, dúos o solitario conversan, revisan sus teléfonos, leen un libro. La vida, como diría el poeta, fluye bonita entre los exámenes, las horas de clases, las prácticas docentes y ese brillo infinito que trae la juventud prendida en los ojos y abriendo el mañana.

Las oficinas donde radican los timoneles de esta historia es un hervidero de sueños. La Federación Estudiantil Universitaria (FEU) cumple el próximo día 20 su cumpleaños 95. Trae el ímpetu de Julio Antonio Mella y el honor de ser una de las organizaciones más “viejas” del país, pero con una membresía siempre joven, activa, comprometida y apegada a su tiempo, al momento histórico de su isla imaginada de palmas y colores.

Beatriz Tamayo Ramírez cursa el cuarto año de Pedagogía Psicología. Desde el campus Pepito Tey tiene en sus manos la responsabilidad de representar a los cerca de dos mil jóvenes que se forman como profesionales en las aulas de la universidad tunera.

Mientras, Elianis Gómez Velázquez, asume igual desafío entre los más de tres mil seiscientos estudiantes que transitan por las diferentes especialidades de las Ciencias Médicas.

Para ambas transcurren estos días marcados por la prisa, el desvelo, el chequeo constante de tareas, pero también por la gran satisfacción de ser protagonistas de un evento único en sus historias de vida: celebrar todos juntos este nuevo aniversario, en un año de grandes desafíos. Así los reflejaron estas carismáticas muchachas en entrevista para nuestro semanario.

“Ha sido un año intenso y decisivo. Participamos en importantes procesos y hemos dado un gran aporte en las pesquisas que realiza el sector de la salud y en la higienización de nuestra provincia,- explica Elianis-. Diseñamos un proyecto de lucha contra el consumo de las drogas, el cual implementaremos en nuestras residencias a partir del próximo mes de enero y cuyas experiencias trasladaremos otras enseñanzas. Nos preparamos además para el Noveno Congreso, al cual queremos llegar más capacitados y fortalecidos.

“Nos vinculamos al proceso eleccionario como colaboradores y a la Comprobación Nacional al Control Interno. Hicimos guardia de honor durante el aniversario del paso de las cenizas del Comandante Fidel Castro por aquí. Celebramos el segundo aniversario del proyecto comunitario “Reparador de Sueños”, de las carreras de Ciencias de la Educación y un contingente de más de 100 alumnos nuestros imparten clases en secundarias básicas de la ciudad cabecera como parte del programa Educando por Amor”, resalta Beatriz.

Muchas actividades por estos días sobrevuelan los perímetros de las dos altas casas de estudio en Las Tunas, para contagiar las calles y llevarle a la gente esa patriótica alegría que los embarga y une. “Festivales de Clases, jornadas productivas, homenajes a los educadores, galas de artistas aficionados y diálogos de generaciones, son algunas de ellas y resalta un desfile- carnaval el día 19 por la avenida 30 de noviembre hasta la sede Pepito Tey”, apunta Tamayo Ramírez.

“También la fecha nos unirá por vez primera en la Avenida de la Juventud, con una noche tunera especial que cerrará a las doce con fuegos artificiales, para anunciar la llegada del 95 Aniversario. El día 20 tendrán lugar festejos en cada centro, reconocimientos a estudiantes y profesores y cierra la jornada una velada cultural en el centro de la ciudad”, nos dice Gómez Velázquez.

A pesar de las tensiones y los sacrificios que entraña dirigir a tantos jóvenes, para ellas se trata de compromiso, responsabilidad y una entrega profunda, que requiere desprenderse de lo personal, para asumir retos colectivos.

“Tienes que ser el ejemplo y lograr arrastrar a los demás, no desde una oficina sino desde cada espacio con que contamos. Es un reto lograr que los estudiantes se identifiquen contigo, pero tenemos un secretariado fortalecido, que de alguna manera llega a todas las brigadas porque la FEU no soy yo, somos todos”, señala Beatriz.

“Vivir la FEU es vital para mí. Uno llega a ella en el momento en el que estudias lo que te gusta y sabes lo que quieres. Aunque hemos tenido que dejar relegada no pocas veces nuestra vida personal, es una experiencia increíble poder formar parte de esto y uno de los grandes propósitos que tenemos es que la organización traspase los límites de la universidad, que se sienta su accionar en las calles y en las comunidades”, refleja Elianis.

Con estos aires de amor y retos para un tiempo mejor, los universitarios tuneros levantarán las manos apretadas por los 95 y abrirán surcos frescos hacia el mañana.