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Por Graciela Guerrero Garay       Fotos: De la Autora

Aún no sabe si ingresará a la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE), empero saca del alma su espada imaginaria y empieza la lucha por el triunfo. Su contrincante puede ser la amiguita del barrio o la sombra. Lo importante para  ella es aprender y ganar.

Entre sus inquietudes de adolescente en flor, Diana Grau Gómez sueña con ser la reina en la disciplina de esgrima y ya, al terminar el sexto grado, incrustó sus huellas en varios eventos deportivos. Lo lleva por dentro y asegura que desde que empezó la escuela “miraba mucho a los alumnos de esa área en el horario de Educación Física.”

Me fueron a escoger para estudiar violín y dije que no – cuenta-. Yo quería el deporte y al coger el cuarto grado fueron a captar en el aula a los muchachos. Enseguida busqué a mi mamá para que me diera permiso para entrar a las clases de esgrima.

Por suerte mi mamá sabía que esa era toda mi ilusión – agrega con una picardía cómplice en sus ojos rasgados -, y desde entonces cuando acababa las clases iba para la plaza a aprender con la profesora Yanet Heredia Jiménez, a quien agradezco su dedicación con el equipo.

Poco a poco y por varias razones, Diana fue la única que perseveró y ganó el derecho a participar en los Juegos Pioneriles provinciales Tuneritos 2017, en los cuales obtuvo el tercer lugar en la modalidad espada femenina.

Antes había llevado el gato al agua con un Primer Lugar en el evento similar a nivel de municipio, y el tercero en el Provincial de Esgrima Espada Femenina, lauros que avalaron su inclusión en la lista de los competidores en “Tuneritos 2017” y sus victorias deportivas.

Ahora las vacaciones estivales no la alejan de su meta mayor: no olvidar la técnica aprendida y esperar impaciente que le notifiquen si hará su secundaria básica en la EIDE, “porque mi sueño es y será siempre estudiar un deporte, y ese deporte es el esgrima”.

Los descansos de escaleras, frente a su casa o la de la “amiga contrincante” sirven, a cualquier hora del día para practicar con su espada imaginaria. Así teje sus sueños de verano y espera saltar al futuro, aunque dice que si no va a la EIDE a estudiar la secundaria básica, no dejará de ir tras su meta.  Ella irremediablemente quiere ser la reina del Esgrima.