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Por Graciela Guerrero Garay       Foto: De la Autora

Muchos temas andan de boca en boca por estos días entre los tuneros, quienes buscan la mejor manera de evadir el sol y el calor que, a pesar de la lluvia que bañó la ciudad esta última tarde de lunes, se pega a la espalda o la cara y hace más agotador el trajín cotidiano.

Entre las colas para adquirir las “balitas” liberadas de gas licuado, la tensión de los exámenes de fin de curso – que afectan de una manera u otra a todas las familias-, los preparativos de las vacaciones masivas, y  el inicio de la fiesta campesina más popular de Cuba e Iberoamérica, el pueblo no olvida el impacto de las últimas declaraciones de Donald Trump y manifiesta su manera de sentir y asumir el acontecimiento:

“Los tuneros llevamos la estirpe de Vicente García y Fidel, y no traicionaremos a nuestro invicto líder. El discurso de Trump solo hace que pensemos en más unidad, más dignidad y más empeño en consolidar los cambios que necesitamos para ser mejores. Aquí no se rinde nadie”, sentenció Julia La O Zayas, una de las más de 158 mil 300 cubanas que ejercen el trabajo por Cuentapropia, luego de jubilarse del sector de la gastronomía.

Montada en su bicicleta, levanta la mano en tono de victoria y sigue el trayecto, que bien puede ser el kiosco de venta de alimentos ligeros que administra, la escuela del nieto o el consultorio de su hija María de los Ángeles, la cual terminó con las notas más altas su especialidad de Médico General Integral. Julia La O sabe el precio y cuán amargo fue el sabor de “su querida Cuba” antes de la revolución triunfante de enero de 1959.