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Por Graciela Guerrero Garay      Fotos: De la Autora

Las escuelas y las familias tuneras andan como esos hormigueros revueltos alrededor de libretas, textos, láminas, guías de estudio, repasos y búsqueda de materiales que les permitan terminar con éxito los exámenes correspondientes al primer semestre del presente año escolar, los cuales tienen lugar en mayoría durante el mes de diciembre.

Aunque los estudiantes universitarios, fundamentalmente quienes se gradúan al cierre del presente curso 2015-2016, ya realizaron las pruebas finales para iniciar dentro de poco las prácticas docentes y hacer después sus tesis de grados, otros se preparan para las convocatorias estatales y los restantes estudian en aras de salir airosos en los calendarios de evaluación.

En la Educación Primaria, según el grado, los pioneros, padres y maestros activan las casas de estudio y se reúnen en grupos para repasar o realizar los trabajos que defenderán en equipo o entregarán de manera individual, mientras los de Secundaria Básica realizan tareas agrícolas como parte de la conocida Escuela al Campo y, en horario alterno, van a las aulas a terminar sus ciclos docentes y estar listos para examinarse.

La Enseñanza Técnica tiene igualmente su etapa evaluativa que termina en diciembre, en tanto ahora – en dependencia de las especialidades- están vinculados a las actividades productivas, cumplen sus clases normales y se adiestran para los exámenes y concursos.  En los preuniversitarios no es menor el esfuerzo de docentes y alumnos para vencer esta primera parte del presente calendario.

De tal, no es extraño que las rutinas nocturnas se rompan y se escuchen algarabías en los barrios de chicos, chicas, adolescentes y jóvenes acompañados de sus padres o que la casa de maestros y profesores reciban visitas inesperadas y bien recibidas pues, para todos, cerrar con las más altas notas este primer semestre del curso es vital para poder disfrutar a plenitud, sobre el 22 de diciembre, del descanso masivo de la Semana de la Victoria y reiniciar las clases después del 2 de enero.

Un hormiguero vivo donde las libretas y los textos son el carruaje de lujo para una promoción de calidad, empeño de educadores y familias tuneras cada período académico.