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Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: De la Autora

La aproximación en el calendario del Primero de Septiembre, inicio del año académico en Cuba, trae ya de “carreritas” a las familias tuneras, las cuales ultiman detalles del uniforme escolar, mochilas y forros de libros y libretas, al tiempo que retoman los hábitos de vida de sus muchachos como acostarlos temprano, ponerlos a leer y conversarles sobre la terminación de las vacaciones y la importancia de estar listos para reincorporarse a la escuela.

No es extraño, en consecuencia, que las costureras del barrio, abuelas o parientas cercanas tengan sobre sus máquinas de cocer los atributos escolares para ajustarlos a la medida de cada alumno si es necesario, en tanto en el comercio crece la demanda de cuanto puedan necesitar, aunque la base material de estudio se entrega gratuita el primer día de clases.

Mientras estos eventos mueven las prioridades de las familias tuneras –léase también cubanas -, los trabajadores de la Educación en el territorio se incorporaron el lunes último a sus respectivos centros labores para, según las orientaciones de ese Ministerio, garantizar que el inicio del curso escolar 2015-2016 sea tan exitoso como siempre, a pesar de que la intensa sequía que afecta al país y las situaciones epidemiológicas tensen los momentos actuales.

En una información del colega István Ojeda –publicada en este mismo diario digital- se supo que la Ministra del MINED, Ena Elsa Velázquez Cobiella, resaltó que el aseguramiento de las medidas sanitarias en las escuelas es una prioridad en el proceso de preparación del período lectivo e indica, además, que la Titular señaló que trabajan junto a Salud Pública para certificar los centros docentes y evitar la proliferación de enfermedades o epidemias ante la escasez de agua.

Las Tunas, una de las provincias cubanas más azotadas por la falta de lluvia en los últimos años, prevé una matrícula de más de 82 mil 900 estudiantes en el ya muy cercano inicio de curso, el cual tiene garantizada su cobertura de maestros y profesores y continuará la labor de flexibilizar el horario para abrir más la escuela a la comunidad.

Unido a esto, la Unidad Empresarial de Base Gráfica del territorio cumplió el plan de producción y entrega de las libretas para la primera etapa del calendario docente, destinado a suplir la demanda de los alumnos tuneros y el compromiso contraído con los homólogos de Granma.

Así, cuando las horas cierran la etapa estival y las vacaciones masivas, la fiesta de inicio del curso mueve a todos dentro y fuera de la casa porque, como cada septiembre, familia- escuela y sociedad van de manos hacia un acontecimiento relevante en la Isla: instruir gratuitamente a sus hijos y alimentar la esencia del pensamiento martiano de que ser culto es la única manera de ser libres.