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Por Graciela Guerrero Garay      Fotos: J. B. Díaz

Los viejos asientos de madera, primos cercanos la mayoría de alguna familia inquieta de columpios, por suerte ya no existen. Si me detengo en los detalles de la imagen actual, caigo en una letanía interminable. Nada tiene que ver este recinto público con aquel que muchas generaciones de tuneros estuvieron obligados a recurrir para trasladarse a cualquier región del país.

La Terminal de Ómnibus Nacionales (ASTRO) de Las Tunas es otra, desde la remodelación de sus áreas de servicio hasta la concepción de atender a los viajeros, aún cuando todavía se haga difícil alcanzar un asiento reservado o exista una cola para comprar un pasaje, más si es tiempo de vacaciones y la demanda tensa las disponibilidades.

El transporte en Cuba – en todas las provincias- anda estrangulado por años y es una de las esferas muy bien golpeadas por el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos a la Isla. Sin embargo, con roturas enormes, déficit de carros, piezas de repuesto, neumáticos y condiciones materiales que ahuyentan los empleos, los tuneros contaron desde siempre con una salida estable para el destino más solicitado: La Habana.

Esa ruta es un ejemplo de los esfuerzos y empeños de esta empresa por garantizar la oferta con la mayor estabilidad y confort posible y, según recursos y realidades, incrementó el número de salidas diarias, a lo que podemos agregar que sus 54 trabajadores laboran para reducir el número de quejas e insatisfacciones, mantener la higiene y descongestionar la Lista de Espera, ya sea con guaguas propias, de tránsito o extras.

UN DIÁLOGO MÁS CORTO

Ernesto Aguilar Hernández, quien atiende el área Comercial de la Terminal, declaró a 26Digital que la empleomanía y sus ejecutivos están enfrascados en mejorar las condiciones generales de la instalación y, en consecuencia, los clientes tienen un entorno más agradable.

“En estos momentos estamos haciendo los baños exteriores y existe un proyecto para cambiar el mobiliario y climatizar el salón.  El Departamento de Reservación trabaja de 8.00 de la mañana hasta las 7.00 de la noche de lunes a sábado. El domingo, hasta las doce del día. También establecimos otras medidas de organización y control, las cuales está reguladas por Decreto pues la Terminal, hasta hace poco, las personas la utilizaban para acortar distancias entre los barrios vecinales.

“La cerca perimetral es otro de los objetos que realizamos y ahora el pasajero tiene privacidad, seguridad y dentro del local están quienes de verdad lo necesitan. Muchos ciudadanos no lo entienden y protestan porque deben acceder por la puerta principal, pero el orden es sinónimo de calidad y esa es nuestra aspiración, que quien viaje se sienta satisfecho y espere su ómnibus con seguridad ni ser molestado por transeúntes que venían aquí a pernoctar, utilizar los baños o asumir actitudes incorrectas”.

PASOS MÁS ADELANTES

Al tantear a algunos pasajeros coincidieron en que la Terminal de Las Tunas nada se parece a la “otra” y aflora una voluntad de garantizarle al pasajero una estancia que se corresponda con la carestía del pasaje y los parámetros de calidad regulados para este servicio. 

Por otro lado, su dirección busca alternativas para incrementar rutas de viaje como Matanzas –Las Tunas, que funciona de manera experimental y la cual por primera vez en su historia permitirá trasladarse de manera directa – incluso con reservación- a la conocida Atenas de Cuba, posibilidad que solo tenían lo tuneros en los carros de tránsito y si traían capacidades.

Servicios de alimentos ligeros, telefonía, audio y guarda equipajes con fiabilidad junto a la cortesía de quienes saben que no siempre viajar está asociado al ocio, sino a una necesidad vital de regresar a los lugares de origen o acudir a una emergencia, son detalles que ASTRO en Las Tunas fortalece a diario con una atención más esmerada y diligente.

Un paso adelante para buscar la excelencia y reducir las objetivas limitaciones que tiene el transporte nacional, una oferta que siempre estará en las demandas apremiantes del pueblo y necesita, aún con todo, cambiar mucho más. Al menos, hoy día, desde el Balcón de Oriente brilla más.