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Por Graciela Guerrero Garay

Tal parece que la sentencia de que las apariencias engañan se valida por estas llanuras del Balcón Oriental si, números en manos, se sabe que el 74,6 por ciento de los moradores son blancos, contradiciendo la percepción popular tendiente a ponderar la existencia de muchos más mulatos, mestizos y negros.

El último Censo de Población y Viviendas del 2012 arrojó la convivencia por estas tierras de 397 mil 363 hombres y mujeres de piel blanca y 135 mil 292 en las restantes clasificaciones, hecho que confirma esa mezcla de etnias y descendientes multiculturales que marcan la demografía en Cuba.  

Sin embargo, esta ciudad capital tiene la mayor cifra de habitantes vestidos de piel canela o pigmentaciones en esos rangos, para contradecir igual el golpe a primera vista de que viven más blancos, criterio apreciado por 26 Digital en sondeos aleatorios para comprobar qué piensan los tuneros sobre cómo son y qué hacen la mayor parte del día.

De esta suerte de búsqueda, los entrevistados dijeron que utilizan el mayor tiempo en trabajar, realizar gestiones domésticas fuera del hogar y ver la televisión en horario nocturno, espacio de ocio en el cual las telenovelas se llevaron las palmas y existe prácticamente un franco empate entre la de producción nacional, La otra esquina, y la brasileña, Paraíso Tropical. 

Los jubilados alegaron dedicarse más a cuidar los nietos, llevarlos a la escuela y asumir roles cotidianos de la casa, para que los hijos jóvenes puedan cumplir sus compromisos laborales o estudiar, así como mantener sus contratos en actividades por cuenta propia, alternativa de empleo que en Cuba contrataron 100 mil 448 personas.

Por otro lado, los tuneros se auto- catalogan como madrugadores, alegres, dados a la jarana y el compartir en grupos, al tiempo que prefieren las comidas criollas y la cerveza, sin menospreciar el buen gusto por las pizzas, el espagueti, los vinos y el ron.

Muy pocos supieron responder sobre categorías étnicas del resto de los municipios, donde vale apuntar que Amancio Rodríguez y Jobabo tienen la mayor población negra o mestiza, con el 50 por ciento y el 45,4 en ese orden.

Opiniones y percepción aparte, estos llanos orientales de Cuba tienen más blancos en su geografía que moradores de otro color de piel, quizás para dar crédito a la teoría de que el intenso astro amarillo es el culpable de esos colores café de la piel y los ojos de sus mujeres y hombres, gente sencilla que confiesa amar la vida, querer al terruño y andar con pies largos hacia un mañana mejor.