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Texto y Fotos Graciela Guerrero Garay

Faltan horas para que el pueblo de Cuba celebre el aniversario 61 de la mañana de la Santa Ana, esta vez con la sede nacional en la provincia de Artemisa, un territorio enclavado en el occidente del país donde los nuevos aires que mueven los motores que arrancaron aquel 26 de Julio de 1953 se renuevan, mientras este viernes se disfruta de un descanso laboral y ya el resto de la isla efectuó sus conmemoraciones locales.

El día feriado – como le llaman los cubanos- lo utiliza la mayoría para organizar los festejos tradicionales que se planifican para esperar la histórica efeméride, dedicada a recordar los asaltos al cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, protagonizados por los jóvenes integrantes del Movimiento 26 de Julio, encabezado por Fidel Castro y gestor de la definitiva victoria revolucionaria del Primero de Enero de 1959.

La fecha es motivación permanente en la nación caribeña para impulsar los principales planes de la economía y la vida social, al tiempo que convoca y moviliza al pueblo en torno a diferentes actividades de carácter político, cultural y recreativo, no solo representativas del homenaje por el importante suceso que cambió los derroteros de la lucha por la independencia y llevó, gradualmente, al derrocamiento de la dictadura de Fulgencio Batista, sino de los programas previstos durante la etapa veraniega.

Los cientos de trabajadores, estudiantes, campesinos y residentes de Artemisa presentes en el acto, representarán a los millones de cubanos y cubanas quienes, mediante los canales de la Radio y la Televisión, siguen el acontecimiento que tendrá lugar en ese territorio aledaño a La Habana, y se suman, después del evento central, a la alegría y las fiestas populares concebidas para este sábado a lo largo y ancho del archipiélago.

Bajo el lema Victoria de las Ideas, Cuba entera alzará su voz este 26 de Julio para reafirmar su empeño de continuar trabajando por un socialismo próspero y sostenible, y hacer viable el concepto de Revolución emitido por Fidel, donde destaca que es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos;  preceptos y principios que defendió en su también histórico alegato La Historia me Absolverá, arma principal de su defensa durante el juicio posterior al asalto del Moncada y programática esencial de la batalla clandestina y emancipadora que convirtió para siempre a este país en Faro de América Latina.