20140126151207-img-0062.jpg

 

Por Graciela Guerrero Garay       Foto: Yelaine Martínez Herrera

El universal y único José Martí, Apóstol de Cuba, vuelve sobre su ideario y poemas sencillos a mover los encuentros y emociones entre los cubanos, en un Enero que cultiva rosas blancas en las generaciones más pequeñas de esta Isla, mientras retoña y fortalece en quienes conocen su inmortal pensamiento y hacen de su obra una referencia cotidiana.

De todas partes sale el homenaje para reconocer la vigencia revolucionaria de cada letra que cifró a lo largo de su vida, en revistas, periódicos, cartas, ensayos o machete en mano para defender la soberanía de su Patria y la unidad de América Latina.

En las escuelas cubanas, principalmente, se respira ese halo martiano que cobra vitalidad en estos días que acercan su fecha de nacimiento, el próximo 28, en el cual los tradicionales desfiles, matutinos especiales, dramatizaciones y declamación de sus cuentos y versos, y la lectura de su pródiga literatura resaltarán esa omnipresencia que marca la identidad de la nación.

Por los centros de trabajo tampoco faltará el gesto de sincera recordación y están previstos talleres, conversatorios, mítines, conferencias, ofrendas florales, vigilias y visitas a lugares que les honran en provincias y municipios, según sean las iniciativas y programas trazados en cada lugar por sus características y funciones.

En las comunidades y barrios, tanto urbanos como rurales, igualmente andará la memoria del fundador del Primer Partido Revolucionario Cubano, pues de conjunto los Grupos de Trabajo Comunitario, los Comité de Defensa de la Revolución (CDR) y la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) propiciarán que sus miembros hagan un alto en sus jornadas cotidianas para  traer la impronta del prócer, que es sabia viva en la unidad latinoamericana y las gestas mambisas por las independencia de Cuba.

Y tampoco es casual que en la víspera del 28 de Enero, comiencen a llegar a la Patria de Martí los mandatarios que asistirán a la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), creada en diciembre del 2011 en Caracas, Venezuela, con el inmortal Hugo Chávez, en busca de la integración verdadera y solucionar los problemas del área y de la cual Cuba tiene la presidencia pro témpore, y está lista para ser una digna anfitriona.