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Por Graciela Guerrero Garay     Foto: Tomada de la WEB

La certeza de que en los próximos 20 años el mundo requerirá de un 50 por ciento más de alimentos que los que consumimos en la actualidad hace reclamar a personalidades como Ban Ki-moon, Secretario General de la  Organización de Naciones Unidas (ONU), a que los resultados de la reunión de Río +20 sean prácticos y a la vez transformadores.

Su mensaje, emitido a razón del Día Internacional de la Madre Tierra, el pasado 22 abril, encaja perfectamente en los llamados de los ecologistas que este 5 de Junio, en que el planeta dedica la jornada al Medio Ambiente, abogan porque los terrícolas se conviertan en agentes activos de un desarrollo sostenible y equitativo y recalcan en la necesidad de la cooperación efectiva entre las naciones, para que el futuro sea próspero y seguro.

Las afirmaciones de Ban Ki-moon  referidas a que también dentro de dos décadas se incrementará en un 45 por ciento el consumo de energía y en un 30 el del agua, van a tono igualmente con los informes de la Organización Internacional del Trabajo (OTI) y el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), que destacan que la transformación a una economía más verde podría generar entre 15 y 60 millones de puestos de trabajo en el mundo, en los próximos 10 años.

Cambios radicales en los sectores de la agricultura, la pesca, la energía, la fabricación de productos, el reciclaje, la construcción y el transporte son elementos claves para alcanzar esas metas, imposibles hoy porque el modelo económico actual ha demostrado ser ineficiente e insostenible como sentenció  el director general de la OTI Juan Somavía, quien agregó que uno más verde sería beneficioso para la naturaleza y la economía.

Estas convergencias de opiniones fortalecen las convocatorias que este martes 5 de Junio, Día Internacional del Medio Ambiente, buscan acciones  concretas para respetar las medidas ecoambientales, al tiempo que  cifran esperanzas en que la conferencia Río +20 sea la puerta que abra al mundo hacia un desarrollo sostenible, basado en una economía ecológica e incluyente que salve la tierra a largo plazo y garantice la equidad social.   

En consecuencia, numerosas actividades se desarrollan hoy en los cuatro puntos cardinales del planeta y desde 1973, en que se celebra por primera vez,  se convierte en un suceso multimedial para buscar respuestas en las políticas gubernamentales, crear conciencia de la importancia del tema en todas las generaciones humanas y promover un cambio de actitud en quienes, todavía, no sienten pertenencia con los recursos naturales, la flora y la fauna que comparten y hacen posible la vida del hombre.

Cuba se suma a esta jornada con un esfuerzo mayor por hacer válida la demanda de contribuir  a la protección del medio ambiente y un ejemplo palpable es este territorio tunero, donde hay avances graduales en el asunto y mereció el honor de Destacado a nivel nacional por reportar resultados positivos en las gestiones ambientales, aunque todavía esté distante de conservar como debe ser sus fuentes sostenibles y aprovechar los dones de la madre natura.