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Por Graciela Guerrero Garay      Foto: Tomada de la Web

Las historias de vidas que enorgullecen el presente de cientos de cubanos, luego de ser procesados judicialmente por delitos establecidos en el Código Penal vigente, testifican  la veracidad que encierran los reconocimientos  que en esta materia recibe la Isla en el VI Encuentro Internacional de Justicia y Derecho, que termina hoy en La Habana.

Alcanzar niveles de escolarización con clases y programas ajustados a los reos dentro del sistema penitenciario, para facilitar su plena inserción social posteriormente y acorde con lo establecido de que la educación es un derecho en Cuba, es una facilidad que humaniza y enrumba por nuevos horizontes a los jóvenes, principalmente, que una vez dejaron sus huellas en caminos delictivos y tuvieron que responder por los errores.

La asistencia médica y los servicios estomatológicos que se brindan con un nivel de calidad y recursos – incluso no siempre disponibles en otros lugares especializados-, corroboran las prioridades estatales que se dan a las prisiones y a la seguridad ciudadana a cualquier hora del día, resultan hechos concretos del porqué esta nación es punto de referencia en el contexto actual y la ubican en la de menos violencia en América Latina.

En tal sentido, Elías Carranza, director del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente, afirmó que este país tiene grandes logros en la reducción de la criminalidad y es el más seguro de la región, al tiempo que elogió las conquistas cubanas en el deporte, la cultura, la salud y la erradicación de la exclusión social.

Este evento, que contó con la asistencia de más de medio millar de especialistas de 14 naciones, es un ejemplo con voces de muchos en pos de asimilar e intercambiar las experiencias nacionales que marcan la diferencia del archipiélago con el resto del continente, donde la situación delictiva y la seguridad se han deteriorado en las tres últimas décadas con el incremento de muertes dentro y fuera de los presidios, como indicó Carranza en una información citada por el periódico Granma, bajo la rúbrica de Dai Lafá Armaneteros.

También resaltó en el Encuentro las transformaciones que acontecen hoy en Cuba en concepto de leyes, avaladas por las nuevas relaciones económicas que surgen como el trabajo por cuenta propia y su incidencia sobre el sector crediticio, bancario, productivo y de consumo que exigen cambios en el sistema normativo y los marcos regulatorios.

La capacidad de adaptación a las estructuras legales con particularidades propias en cuestiones eminentemente civiles, estuvo asimismo en las miradas del conclave, en el que se destacó como elemento positivo de la justicia popular el trabajo de los jueces legos – reconocidos a nivel internacional por su calidad profesional- y la aprobación de una nueva instrucción, la número 216, en asuntos de procedimiento familiar, que mejora la anterior del 2007 y da participación al niño para ser escuchado como verdadero sujeto del derecho, independientemente de la edad y solo confirmado estar apto para ello.

Proteger al menor y que prevalezca su interés en temas del papel protector de la familia, según lo normado por la Constitución de la República y la Convención de Beijing, de la que es signataria la Isla, es uno de los objetivos de la Instrucción, que establece como obligatoriedad la de nunca escuchar al infante en un tribunal, sino en ambientes como las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia, un programa de atención especializada que patrocina la Federación de Mujeres Cubanas y es hoy uno de los pilares en temas que defienden y orientan para encontrar causes mejores en este reducto doméstico que sustenta la sociedad.

Sin dudas, este VI Encuentro aplasta de golpe las campañas difamatorias que se lanzan contra Cuba en los grandes medios y es espejo, por encima de todo, de que la Justicia y el Derecho van por caminos nobles, cada vez más cercanos a los intereses del pueblo y acorde con los cambios que para el bien común emprende el gobierno revolucionario y su proyecto socialista. La opinión de expertos y especialistas de las naciones participantes es el testimonio vivo de estos avances.