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Por Graciela Guerrero Garay

Fue César Vidal Manzanares en el Diccionario de los papas, en 1997, quien parece finalizó hasta cierto punto las vastas discusiones sobre el exacto número de Sumos Pontífices, pues durante siglos – según cita el sitio digital  Wikipedia – es un tema abundantemente debatido.

Lo cierto es que después de la muerte de Juan Pablo II, el actual Jefe de Estado del Vaticano, Benedicto XVI, resultó electo el 19 de abril del 2005 como su sucesor y su nombre de pila es Joseph Aloisius Ratzinger, quien nació en Marktl am Inn, Baviera, Alemania, un 16 de abril de 1927 y cumplirá 85 años el mes próximo.

Su nombre pontifical lo adopta en homenaje a Benedicto XV, que ocupa el cargo en los inicios de la Primera Guerra Mundial, y como él mismo enunció a los peregrinos quiso asumirlo “para relacionarme idealmente al venerado Pontífice, que ha guiado a la Iglesia en un período atormentado por el primer conflicto mundial. Fue valiente y auténtico profeta de la paz y actuó con extrema valentía desde el inicio para evitar el drama de la guerra y después al limitar las nefastas consecuencias”.

Destaca también las referencias explícitas  que hizo sobre el asunto de la reconciliación, de la cual enfatizó que pondría su ministerio a favor de la misma y “de la armonía entre los hombres y los pueblos, profundamente convencido que el gran bien de la paz es sobre todo donde Dios, don frágil y precioso que debe ser invocado, tutelado y construido día tras día con el aporte de todos”.

Apuntalado en el Padre del monacato occidental,  San Benito de Nursia, indicó que el nombre de Benedicto evoca, además, la extraordinaria figura del gran Patriarca, al tiempo que añadió que “la progresiva expansión de la Orden Benedictina fundada por él ha ejercido un influjo enorme en la difusión del cristianismo en todo el Continente. San Benito es por ello muy venerado en Alemania y, en particular, en Baviera, mi tierra de origen. Constituye un fundamental punto de referencia para la unidad de Europa y un fuerte reclamo a las irrenunciables raíces cristianas de su cultura y de su civilización”.  

Nació un sábado de Gloria y ese mismo día recibió el bautizo en la diócesis de Passau, siendo el tercero y más joven de los hijos de Joseph Ratzinger, un oficial de policía, y María Peinter. Tiene un hermano, Georg, sacerdote y a la edad de cinco años participó en el recibimiento del cardenal arzobispo de Múnich e, impresionado por la vestimenta, dice después que quería llegar a ese cargo.

Domina varios idiomas y lee el griego antiguo y el hebreo. Es miembro de varias academias científicas de Europa y merecido ocho doctorados Honoris Causa de las universidades de Navarra y de la Pontificia Universidad Católica del Perú, entre otras, a la vez que distinguido como Ciudadano Honorífico de las comunidades de Pentling, Marktl, Traunstein y Ratisbona.

Pianista excelente y admirador profundo de Mozart, Benedicto XVI es el sexto Papa alemán desde Víctor II y en abril del 2005, la Revista Time, lo incluye en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo.