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Por Graciela Guerrero Garay

La noticia parece increíble pero es cierta: René González es autorizado por la jueza Joan Lenard para que venga a Cuba a ver a su hermano Roberto. Por primera vez en 13 largos, penosos e injustos años una paloma blanca hace símbolo de justicia en uno de los CINCO, esos compatriotas antiterroristas que, ante la opinión internacional y las normas del Derecho, permanecen encarcelados en Estados Unidos contra todo dictamen de la lógica y la ética de la justicia.

Con René “llovía sobre lo mojado”, pues tras cumplir su condena tal como fue prescrita, su libertad seguía prisionera de una cápsula que le exige permanecer por tres años más en territorio de Estados Unidos bajo vigilancia. La moción que pidió al respecto, se le denegó y hace ya varios meses, ante el estado de gravedad de su hermano Roberto, volvió a solicitar un permiso para visitarlo y también le fue negado.

Hoy ante la noticia de que algún avisto de justicia y humanidad mueve la pluma de la jueza Lenard son millones de personas en el mundo que, una vez más, expresan su solidaridad con René y, de manera especial, el pueblo de Cuba, que espera su retorno con la misma firmeza que ha luchado incansablemente por develar toda la verdad del manipulado proceso que llevaron a afecto en el Sur de la Florida contra René, Gerardo, Ramón Antonio y Fernando.

Aún cuando todavía se espera por la autorización del gobierno de la Casa Blanca para realizar el viaje,  ningún ciudadano que conozca el significado más escueto y sencillo de la palabra humanidad, concibe que hasta aquí quede el soberano acto de justicia que ahora se hace a René y espera que la carta enviada por Luis Matos, un cubano común como él mismo se llama, al Fiscal General de los Estados Unidos, señor Eric Holder, publicada por el Grupo Casa de los Cinco, en la red social Facebook, haga reflexionar a quienes dictan las leyes en ese país:

“Solicito de Usted se proyecte, al menos por este instante, a que se conceda el permiso a René para que visite a su hermano enfermo, sin las absurdas condiciones que sólo llevan a poner en peligro su vida, y que lo más pronto posible valore las violaciones que alrededor de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, se han cometido en los diferentes procesos judiciales, y que en conjunto con el Presidente Obama, se ponga fin a estas injusticias, poniendo en libertad a estos valiosos hombres que ustedes también debían declarar héroes de la humanidad, pues no solamente evitaban actos de terror contra nuestro pueblo, sino contra el propio pueblo de los Estados Unidos, y de ahí que el estado cubano daba las informaciones al FBI”.

Luis Matos es exacto. Huelga el comentario.