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La luz viene de la Isla

Por Graciela Guerrero Garay

Nuevamente la luz y el desnudo vienen de la Isla. Bruno Rodríguez, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, no pudo ser más meridiano. En su discurso en el debate general del 66 Período de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) otra vez el imperialismo quedó al descubierto, más brutal, más letal, más sofisticado. Y, una vez más, es evidente la crisis mundial, la política armamentista, las violaciones de la OTAN y los Estados Unidos. Desgarrante, como siempre, el precio que pagan los pueblos y los pobres.

No hay que buscar enciclopedias – ni acaso traductores modernos – para comprender el alcance y la denuncia de sus palabras. Todo ahí, con la gota de sangre que destila la hambruna en el Cuerno de África. Con los lamentos, los muertos, los fantasmas y la vejación de la otra “guerra preventiva” que transcurre en Libia, so pretexto de “la protección de civiles”. La potencial agresión militar que pende, como espada filosa, sobre Siria. El trastrueque manipulador de los discursos de Barack Obama cuando calificó lo acontecido en Libia como un nuevo modelo y esa cita que devela – y el titular cubano acota- la retórica y la mentira del dueño de la silla presidencial en la Casa Blanca.

"Esta es la manera en que la comunidad internacional debe trabajar en el siglo XXI –más naciones están asumiendo la responsabilidad y los costos del enfrentamiento a los desafíos globales. De hecho, este es el verdadero propósito de las Naciones Unidas. Por tanto, cada una de las naciones representadas aquí hoy puede sentirse orgullosa de las vidas inocentes que nosotros salvamos y de haber ayudado a los libios a recuperar su país. Lo que se hizo, fue lo correcto".

Eso dijo Obama y Bruno Rodríguez esclarece la intención sin regodeos, con las declaraciones de un alto funcionario, de la misma Casita, en la revista Foreign Affairs: "la nueva estrategia de Estados Unidos es más eficaz y menos costosa..., la del gobierno de Bush considera la ocupación..., la de Obama es una liberación nacional... La estrategia de la intervención militar en Libia podría aplicarse también en otros casos".

¿Será el agua más clara que esto? Imposible. Destila cinismo, también lo dice el canciller cubano. Tal como denuncia los monstruos, invisibles y no, que andan sueltos y significan una amenaza constante e impredecible para América Latina y el Caribe. Luz del Faro, que puso dedos en el alto precio de los alimentos y los hidrocarburos, la debilidad de la economía global y ese haz de plomo que viene como pólvora sobre los trabajadores, los inmigrantes, los desempleados…en los países desarrollados, en el mundo. La represión cuando exigen sus derechos.

Exclusión para el Sur, siempre expoliados, como indicó su magistral discurso. Y esa determinación del ALBA que es un hecho y que calificó como “un pequeño pero moralmente poderoso haz de pueblos y la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños...” Entonces el llamado a la urgencia: “restablecer el papel rector de esta Asamblea y refundar el Consejo de Seguridad”.

Una radiografía a los peligros y una denuncia contundente a la burla que hacen los poderosos sobre términos sagrados de la vida, el planeta y los hombres, paz, soberanía, autodeterminación. Ilustrados con voz clara al sentenciar  “El gobierno de Estados Unidos ofende la memoria de las víctimas del 11 de septiembre, cuando mantiene en prolongado e inhumano encarcelamiento a los cinco luchadores antiterroristas cubanos, condenados injustamente a penas de máxima severidad, en procesos judiciales espurios, por buscar información sobre la actividad terrorista de grupos que han operado con absoluta impunidad, desde territorio norteamericano, contra Cuba y provocado la muerte o discapacidad de 5577 de nuestros ciudadanos”.

El canciller de Cuba no dejó margen de dudas tampoco cuando manifestó que la Isla está dispuesta a avanzar hacia la normalización de las relaciones con Estados Unidos y propone un diálogo solucionador de los problemas bilaterales. Mas, el bloqueo está ahí, los CINCO siguen acusados de terroristas y no lo son, eso lo sabe el mundo entero. Para nadie, absolutamente nadie, estas verdades que puso Bruno Rodríguez en el podio de la ONU son nuevas.

Entonces, ¿a dónde vamos a parar si no se para de una vez el perverso torbellino de la OTAN, Estados Unidos y sus aliados? La luz de Faro volvió a alumbrar ese pantano cenagoso en que quieren hundir nuestros pueblos y establecer su hegemonía. Es ahora o nunca. La palabra la tiene la ONU.