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Ni fetiches ni porcelanas

Texto y Fotos Graciela Guerrero Garay

Hablar de que la mujer oriental  está totalmente socializada y al mismo nivel de acceso de oportunidades que los hombres, es un hecho irrefutable que destaca en la historia revolucionaria de la Isla aunque prevalezcan, todavía, conceptos de género con tendencias marginantes y discriminatorias.

El espectro de acción parte desde el momento en que Fidel Castro las llama a trabajar por la Patria, hace más de 50 años, y empieza a perfilarse la fundación de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), que agrupa en el país a más de cuatro millones de cubanas estructuradas en 13 mil 539 bloques y 79 mil 828 delegaciones de base a lo largo del archipiélago.

Para Las Tunas, territorio eminentemente agrícola y uno de los más subdesarrollados en el enclave de la nación en el período pre y post revolucionario, decir hoy que la cifra de integración a la organización cuando las muchachas arriban a los 14 años está al 92, 4 y es uno de los más altos de la Isla, donde la media alcanza el 88 por ciento, es asumir un resultado consciente y demostrativo del estatus participativo de las féminas en la sociedad, tanto local como nacionalmente.

Por estos tiempos en que este Balcón del Oriente de Cuba trabaja bajo el empuje y la motivación de ganar la sede de los festejos por el 26 de Julio, las tuneras se empeñan, desde el centro de la FMC, en alcanzar un funcionamiento pleno desde las comunidades, pues allí es el lugar en que la mujer es madre, complementa sus roles familiares y exterioriza sus valores ético, morales y sociales, a la vez que empieza el proceso de influencias y resultados reales de la Federación.

La intención no es una consigna –argumenta Isabel Reyes Rosales, miembro del Secretariado provincial de la FMC encargada de la esfera Ideológica, - sino el resultado de un trabajo que se consolida cada día y se fortalece con la participación de las federadas en las distintas tareas del desarrollo local, con su consiguiente reflejo en el país.

Destaca también el logro que tiene la Federación,- con 208 mil 49 miembros y rectora de las 225 mil 195 féminas existentes en este territorio-, con las mujeres ocupadas en el sector estatal, las que representan el 45,5 por ciento de la fuerza laboral en Las Tunas y suman el 63,7 en el sector técnico – profesional.

Estos avances, materializados consecutivamente por el arraigo de pertenencia que sienten las tuneras a su gremio, permiten asimismo que la provincia clasifique entre las cinco del país que hasta hoy son mujeres las que asumen las direcciones del Partido y el Gobierno y se supere, con un 38,4 por ciento, la media nacional en este sentido (féminas en  cargos de dirección), que es del 38,1.

Las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia resumen igualmente otro punto de interés de la FMC  en el propósito de promover con mayor fuerza una cultura consciente e integral entre las federadas, partiendo de que la célula fundamental está ahí en el hogar, donde nace y se proyecta la valía de las cubanas y empieza a ganarse la batalla de la igualdad y el reconocimiento social.

Con este sentir, Isabel Reyes Rosales reitera que la provincia y el país tienen en las tuneras una cadena fuerte y tierna para ganar la emulación y celebrar el añorado 26 de Julio en estos predios de Oriente, en los que las cubanas demuestran que ganan un espacio sostenible, sin ese viejo fetiche de sentirse muñecas de porcelana aun cuando quede mucho terreno estéril en conceptos de igualdad real, tanto dentro de casa como en determinados niveles sociales y estructurales.