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Meridiano y bien alto como las palmas

Por Graciela Guerrero Garay

El General  de Ejército y Presidente de Cuba , Raúl Castro Ruz,  acaba de leer y disertar –conversar con los cerca de mil delegados – y el pueblo, por los canales de la Televisión - el Informe Central del VI Congreso del Partido Comunista en esta Isla que, hoy sábado 16 de abril, ha dado otra hermosa lección de dignidad con la Ceremonia Militar y el desfile popular que tuvo lugar en la Plaza de la Revolución José Martí en La Habana, devenida nuevamente con belleza y patriotismo en la capital de todos los cubanos.

Vertical y claro, necesario y vital, exacto y preciso, tal como lo necesita la Patria y lo piden los cubanos, quienes quieren su Cuba Socialista, mejor, más justa, más eficaz y más plena de riquezas materiales, espirituales, humanas y sociales. Sin consignas, con el dedo sobre el grano de maíz. Con el rigor imprescindible y con la aleccionadora reflexión de que en todos, militantes y no, está la luz de mañana.

Un Informe muy integral y revolucionario. Profundo en análisis, con  la voz obrera que llenó toda la nación durante la discusión de los Lineamientos, documento eje que se llevará a las comisiones de trabajo. Desde los criterios, diversos y variados, sobre la libreta de abastecimientos que racionaliza una cuota básica y subsidiada de los alimentos, pasando por el llamado a romper la mentalidad de la inercia y valorando el contexto internacional y la constante lucha por preservar la defensa de la Patria.

Radical, con los puntos y las íes. Sin mediar el secretismo, al que llamó a romper de una vez y que enfatizó que los pocos que existen están muy bien guardados. Analizando cada tópico, cada capítulo que fue modificado o anexada una opinión. Destacando que nada se omitirá, que todos los planteamientos emitidos, aunque sea por un simple ciudadano, estará ahí, en el centro de los debates en las sesiones, que  terminarán con una reunión plenaria conclusiva el próximo día 20.

Mucho puede escribirse de este – otro más enhorabuena- acto inaugural del VI Congreso de los Comunistas Cubanos. De la firmeza de Raúl advirtiendo que en estos momentos muy complejos del país no habrá medias tintas para nadie. Esclareciendo, apuntalando, indicando y dejando en conocimiento público que la unidad, desde disímiles puntos de vistas y experiencias, está aquí, tangible y fortalecida, a pesar de los errores y los procesos de rectificación.

Un VI Congreso a la altura de la dignidad de este pueblo heroico que no teme ni le quema el sol para encontrar su camino. Hace poco, cuando el Congreso de los Pioneros Cubanos, también en este abril de victorias, alguien confesó que si ese fue el comienzo no quería ver lo demás, al preguntársele qué le había parecido la apertura del evento infanto juvenil.

Yo, desde mi escaño de cubana y reportera, siento que se podría decir lo mismo y más. La Revolución Cubana y su Partido tienen perfecta salud. Queda mucho por hacer y Raúl fue preciso: es una lucha de 24 horas que durará por lo menos un quinquenio, pero una lucha que lleva artillería suficiente para ganar y acabar la oscuridad. Y tiene, por si alguien titubea, cerca de 12 millones de linternas bien cargadas para la retaguardia. Eso también está visto, demostrado y confirmado.