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Inquieta joven de 40 anuarios

Por Graciela Guerrero Garay   Fotomontaje: Chela

Hay tiempos que nunca se olvidan. Hoy millones de cubanos tienen recuerdos dentro de una organización que jamás se pone vieja, aunque los almanaques cambien de color y las metas se tornen diferentes. Siempre alguien sonreirá cuando piense en la FEEM. Es una cadena de eslabones sólidos que crece, recopila memorias, construye puentes y salta obstáculos mirando al mañana.

Con este sentir, a 40 años de aquel 6 de diciembre en que se fundó, el “piquete” de chicas y chicos que integran el Secretariado en la provincia  le entregan la energía que sus padres le regalaron, por ejemplo, un día de domingo cuando la zafra de los Diez Millones, en una de las tantas veces que se movilizaron para sembrar caña en los campos de Manatí.

O cuando, a la impronta de un juego deportivo, se competía con el mismo frenesí que se hacían los viveros y los huertos escolares. Así, por arribita, parece que nada cambió. Empero, estas muchachas y muchachos pueden hablar de Programas Priorizados como los Cursos Integrales de Superación para Jóvenes, los Instructores de Arte, el Servicio Militar Femenino y los Contingentes 50 Aniversario, que dejaron huellas por doquier en la etapa de Recuperación, tras el paso de los huracanes que azotaron brutalmente a Las Tunas en  la temporada del 2008.

Logros que ilustran el avance de este gremio estudiantil, sin dejar de notar las insatisfacciones por todo cuanto falta por hacer desde la base. El nuevo cumpleaños deviene puntal para seguir oteando los años que vendrán, con más madurez y protagonismo en una de las tareas vitales para el proceso de cambios y mejoramiento social que acontece: garantizar que los estudiantes obtengan promociones de calidad, promuevan con verdaderos conocimientos y sean los profesionales de competencia y conciencia revolucionaria y humana que necesita el país y el territorio, la sociedad y ellos mismos como entes activos de continuidad histórica.

UN ENCUENTRO CON MAIKEL

Sencillo, locuaz y muy decidido a cumplir sus deberes, sueños y responsabilidades dentro de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, este muchacho que cumplió sus 18 años el 30 de noviembre acepta el diálogo, no mirando el triunfalismo que puede simular falsas conquistas, sino examinando asuntos que, a la impronta de las urgencias, exigen de análisis profundos y una mirada más allá del presente.

En su condición de Vicepresidente de la FEEM en la provincia, Maikel Arencibia Feria no evade respuestas. Es claro y preciso, demuestra ese crecimiento integral que, según él mismo, le agradece a estos años que lleva como dirigente estudiantil.

-                     ¿Cuál es hoy la mayor debilidad que tiene la FEEM como organización?

-                     “El funcionamiento del grupo, porque es la célula de la organización, la base, y se debe garantizar todo allí. Hay mal protagonismo de los dirigentes estudiantiles. No se puede centrar el trabajo en realizar actos o movilizaciones y decir por eso que se marcha bien, cuando en el grupo y la escuela no se logra”.

-                     ¿Por qué no se logra, si hay lucidez en esto y conciencia de que el funcionamiento se define en la base?

-                     “Influyen muchas cosas. A veces, se arrastra el consignismo, se proyectan las cosas y se dan por hechas. Creo ya es hora de que enfrentemos la burocracia, la demagogia  y que de verdad se participe en los procesos de base, y no solo los dirigentes estudiantiles, sino los cuadros a cualquier nivel. En algunos centros, incluso, se da el caso de que se frena de alguna manera el protagonismo estudiantil. Falta coherencia en el apoyo que da el centro, los docentes y eso subestima el papel del grupo y los estudiantes.”

-                     ¿Cuál es el mayor resultado en la víspera del 6 de Diciembre?

-                     “Se ha ganado mayor identificación de los estudiantes con la organización. Hay una actitud más crítica y autocrítica en los procesos asamblearios y mejor asistencia. “

-                     ¿Otros logros…?

-                     “La respuesta de la FEEM en la etapa de recuperación luego de los ciclones, fue algo que motivó mucho y marcó pautas en los hechos y tareas que asumimos. Hay resultados en la inscripción de las jóvenes al Servicio Militar Voluntario Femenino, igual que en la disposición de incorporarse a los Programas Priorizados de la Revolución, como ahora a la escuela Formadora de Maestros Primarios. Y también la participación en las Brigadas Estudiantiles de Trabajo (BET) es destacada”.

-                     ¿Insatisfacciones en la agenda de trabajo?

-                     “Muchas. Hay que ganar más en combatividad, en la ejemplaridad, no actuar por compañerismo. Y creo debe haber un mayor respeto y comprensión hacia los dirigentes de la FEEM, quizás hasta buscar la manera o estilo de trabajo que permita estar más tiempo dirigiendo pues cuando existe ya la experiencia, y se ha madurado o se está viendo un resultado hay que renovar y casi nunca es por mal trabajo u otro problema, sino porque la misma escolarización lo exige.

“El estudio individual consciente y diario todavía no es hábito en todos los alumnos. La educación formal y el comportamiento social tampoco son los mejores. La calidad en las asambleas de grupo no es igual en todos los lugares ni es lo que podemos alcanzar, y hay que fortalecer las acciones para lograr un mayor vínculo y pertenencia con el principio martiano de la vinculación estudio – trabajo.”

-                     ¿Perspectivas para los próximos cumpleaños?

-                     “Muchas más que las alcanzadas hasta hoy. Trabajar más y mejor no es una meta, es un reto, una decisión, un deber y una responsabilidad. Hay que resolver los viejos problemas de la FEEM y prepararnos para el futuro. Profundizar cada día en el estudio de la historia y fortalecer el trabajo político-ideológico. Acabar con el finalismo y las malas promociones. La experiencia de las últimas pruebas de ingreso a la Universidad nos dejaron sus lecciones.

“Los estudiantes tuneros hemos avanzado mucho y hay tareas que validan el grado de pertenencia a la FEEM, el sentimiento revolucionario, pero se puede   hacer más desde las aulas, el grupo, y todos los objetivos de trabajo van hacia esos sueños, que la Federación sea ejemplo y luz de la Revolución y los jóvenes cubanos, con los tuneros a la vanguardia, por supuesto”.

MÁS ALLÁ DE LA CAPITAL

Los municipios de Colombia, Majibacoa y Jobabo son los punteros, en ese orden, del trabajo de la FEEM. En tanto, van en los últimos vagones Manatí, Menéndez y Las Tunas. Una de las mayores preocupaciones del Secretariado está justamente aquí: el funcionamiento de estas estructuras, que denotan desorganización del trabajo e incumplen con sus deberes esenciales.

EL EJEMPLO ES PAUTA

El IPVCE Luis Urquiza Jorge es el mejor centro FEEM de la provincia, de los 51 existentes. Hacia allí se dirigen las miradas de los 698 grupos que forman la organización en la base. El secreto es trabajar y hacer sentir que ellos cuentan en el largo camino de hacer y mejorar nuestro proyecto social.

Quedan muchos peldaños por subir, pero los logros y la voluntad de los 21 mil 416 adolescentes tuneros afiliados fortalecen el espíritu de las metas por venir. Lo importante es que chicas y chicos saben del sol y sus manchas, laboran en equipo y no se conforman. Y en esta inquieta manera de tantear presente y futuro está el empuje.