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Niñas y niños cubanos camino al punto más alto

Por Graciela Guerrero Garay    Fotomontaje: Chela

La convocatoria al V Congreso de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM), hecha pública el 8 de octubre pasado, es otro de los puntos altos que tocan los cubanos, en medio de un proceso de transformaciones económicas y sociales devenidas retos claves para el país y muy necesarias para el mejoramiento integral de la nación y su proyecto socialista.

Dar la oportunidad  a que los más pequeños moradores de la Isla - niñas y niños que cursan las enseñanzas Primaria y Secundaria Básica- estudien, analicen, discutan y promuevan acuerdos sobre los temarios esenciales que intervienen en su formación educativa y social significa, más allá de un deber funcional de su organización líder, una demostración fehaciente del derecho participativo que tiene la población en Cuba de valorar sus aciertos y desaciertos.

Todo acontecerá en un ambiente de cambios estructurales encaminados a perfeccionar la sociedad y fortalecer los espacios ganados en materia de calidad de vida y desarrollo, lo que, a mi modo de ver el acontecimiento, lo singulariza y convierte a la vez en un gran desafío  para los pioneros y los guías que tienen la misión, desde los escaños “adultos”, de hacerlo viable y garantizar su éxito, no por el discurso ni el desempeño de las comisiones de trabajo sino por la mirada, casi obligatoria, que ha de hacerse sobre el tiempo por venir y el modo de asumirlo.

Hay interiorización de esta seria expectativa, más cuando para los cubanos un congreso pioneril es un momento de familia, tenga o no vástagos en las lunetas del teatro sede, pues siempre emociona  ver a los niños hablar, cuestionar, pensar, razonar, exigir y proponer acuerdos a partir del estudio de un temario previo que genera  análisis y preparación en lo individual y colectivo desde el aula y la escuela, eslabones donde se forma el embrión del evento y se eligen a los delegados.

En la provincia de Las Tunas, por ejemplo, Yadira Romero Peña, Presidenta de la OPJM,  nos explicaba en una entrevista que las esencias de los puntos a debatir no cambia, pero sí reflejan los nuevos códigos conceptuales y prácticos que mueven las ideas de las demandas actuales de la organización, todas dirigidas a concientizar a este  novel segmento generacional de su responsabilidad con el estudio, la historia de la Patria, el protagonismo en la continuidad de los ideales revolucionarios, la conservación de los valores humanos y el pleno ejercicio del mejoramiento social, visto en toda su integridad.

El V Congreso de la Organización de Pioneros José Martí será en abril del año que viene, pero desde ya hay todo un movimiento entre la grey y los adolescentes cubanos en pos de garantizar que sea huella de los tiempos que corren, donde Cuba y su gente revalida el principio martiano de Todos y para el bien de Todos. No es un asunto de consigna y populismo. Es una respuesta contundente de esta sociedad que se abre al futuro, con más ganas de pegarle fuerte a la inercia, los errores y al estancamiento económico y social.

Niñas y niños de la Isla demostraron ya que están preparados. Su mayor evento es otra evidencia de que la Isla jamás dejará de mirar al mañana con sabiduría y equidad.