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Sangre india, América

Por Graciela Guerrero Garay

América Latina es india. No importa que ahora esté llena de corbatas blancas, trajes de seda o smoking de hilos. No cuenta que se hablen mil dialectos ni sean bilingües sus naciones. América es india.

Es su gen primario, la sabia de la tierra, los secretos de sus bosques, montañas, arenales, ríos, cuevas, cavernas, cascadas y selvas. Nada le mutila su derecho, aunque el asfalto haya sustituido sus arterias y nunca se recuerde en los almanaques ni las efemérides.

El indio es la sangre que le sacó el frescor a sus entrañas, descubrió sus misterios, le nombró sus piedras, sus flores, sus aves, cosechó sus frutos. El látigo que dominó las primeras fieras y le hizo el milagro de los cantos eternos y la luz del fuego.

Su voz fue apagada en los intentos, pero no muerta. Aquí está Bolivia gritando por todos, aunque ahora mismo cierre los ojos a la vida un colombiano y no le importe a los titulares de sus diarios, que pueden, ahora mismo también, llenar los ojos del mundo con tinta roja anunciando la boda de una princesa llamada ANA.

Me llega el llamado… ALERTA  AMERICA LATINA .QUIEREN ACRIBILLAR A LOS INDIOS.¡...POR ESO DICEN QUE ESTAN FINANCIADOS DESDE EL EXTERIOR Y QUE LA FARC ESTA DETRAS DEL MOVIMIENTO de protesta campesina...OJO...PELEN EL OJO... PUEBLOS DEL MUNDO... así en mayúscula, para que se note y no se pierdan las pisadas de estos hermanos que se cansaron de andar descalzos y mudos, como si no existieran.

Aunque nunca llegue a saberse, hoy habló la dignidad. Hoy, en un rincón de Colombia, en un resguardo indígena creado para la Convivencia, el Diálogo y la Paz, en el corazón indígena del Cauca, se escucharon unas palabras solemnes, perdurables, serenas y hermosas. Es que no eran palabras, sino pasos que venían de siempre y que seguirán resonando en las almas de los silenciados y excluidos, hasta cuando se hagan verdad y vida. Durante 22 minutos, se recogieron siglos de dignidad y resistencia.

Esa es la noticia, las palabras de Feliciano Valencia, Consejero del CRIC, en la Rueda de Prensa de la Minga de los Pueblos, en La María Piendamó, este 18 de octubre. Pero hay más valentía en este justo reclamo de nuestra sangre india, que hierve estoicamente y se ha puesto de pie como Tupac Amaru, Hatuey, los dioses Maya, los aztecas, Tupac Katari, Bartolina Sisa, el Che y toda esta herencia que es América de hombres dignos desde sus ascentros.

La Marcha de Solidaridad con Bolivia, para llegar al Encuentro Internacional que promueve la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) con todas las voces de Bolivia, Ecuador, Perú Colombia, Chile y Argentina es la huella milenaria de los que ya dijeron BASTA y echaron a andar. La Pachamama es un grito decidido de libertad.

Nadie queda excluido. Es América, sus raíces, sus colores, sus perfumes, sus gestos, sus esencias. La oración se elevará al cielo desde cualquier lugar que exista un indio. Guatemala, Nicaragua, Brasil. El separatismo y el terrorismo tienen que ser condenados. Los pobres y los pueblos deben marchar unidos. América y sus muertos lo exigen. La razón les asiste. Es una desde siempre.

Estas líneas, apenas hilvanadas con el frenesí que me llega en los correos electrónicos de voces amigas, es la herencia india que brota también en mi Cuba desde la Punta de Maisí hasta el Cabo de San Antonio. Es la justicia al heroico indio Hatuey, quien se enfrentó con su gente al colonizador Diego Velázquez y sus soldados. Lo quemaron vivo y no murió. Guamá, años más tardes, reencarnó su espíritu y encabezó la lucha.

Bolivia es el cetro de la unión y la fuerza. Es la mano cerrada y solidaria de los que fueron atacados por la ambición, marginados y excluidos, los que viven en los lagos oscuros de la ignorancia y la inmensidad del silencio obligado de las leyes fascistas de los gobiernos que, hasta ahora, le sacaron el sudor y trataron de extirpar sus raíces.

El mensaje es concreto. ALERTA  AMERICA LATINA .QUIEREN ACRIBILLAR A LOS INDIOS. Ninguno de los latinoamericanos de este siglo podemos ignorarlo. Ni en el norte, ni en el centro ni en sur. Nuestros hijos han de amar la sabia de sus cimientes. No importa que prefieran el merengue o la cumbia, mastiquen palomitas de maíz transgénico,  se disputen el último grito de las discotecas o se enseñen a desleer en los libros de Historia.

Somos responsables de nuestra sangre india. Los neoliberales que proclaman su extinción, como contaminan la madre Natura y envenenan el cerebro de las masas y las naciones, hay que sacudirles la corbata, quitarles el traje de paño o las telarañas del corazón.

Este mundo es de todos. Los indios no quieren guerra. Quieren Paz. Así nacieron y vivieron hasta que llegaron las botas colonizadoras, antes en veleros, ahora con compañías, corporaciones, saqueo, mal pagos, desempleos, miseria y humillación.

Hora cero América. Bolivia, con Evo Morales, es la resurrección de la primavera. El mito es real: "VOLVEREMOS Y SEREMOS MILLONES". La sangre india sabe la causa del porqué está hirviendo a borbotones. Los abuelos lo advirtieron. Ya no llora el Sur. La crisis está en el norte. Revise sus puntos cardinales. Hay errores que se pagan con la vida.