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Ike y Gustav han sido los huracanes más temibles que han azotado a la Isla en más de medio siglo

·        Todo el país, de una manera u otra, está severamente afectado

·        Las Tunas recibió el impacto más terrible de un ciclón a lo largo de su historia

·        Nadie ha quedado sin protección. Hay más de 320 mil viviendas dañadas. Solo Ike derribó totalmente 30 mil casas. Las reservas estatales se mueven para ayudar a resarcir los daños y a los cubanos afectados

·        Las Tunas no tuvo pérdidas de vidas humanas. Ya hay electricidad en varios circuitos de la ciudad capital provincial.

·        Los trabajadores de las Empresas Eléctricas y Telefónicas no duermen. Todo el pueblo coopera con la recuperación, desde los centros de trabajo y las comunidades

·        Poco a poco, a lo largo y ancho de la Isla se restablecen los servicios esenciales, se adoptan medidas emergentes y se buscan soluciones para buscar la normalidad dentro del desastre nacional provocado por los ciclones Gustav e Ike

Por Graciela Guerrero Garay      Fotos: Tomadas de 26 Digital

Es triste, muy triste, pararse en cualquier punto cardinal de mi ciudad. Ya su hermosa geografía no es la misma. Un monstruo natural la sacudió sin piedad, la arrancó de raíz sus árboles, le partió en dos sus tendidos eléctricos, sus redes telefónicas, los techos de sus viviendas, de sus instituciones.

Desdibujó sus lugares bonitos, los parques, los jardines, las avenidas. Fueron cinco horas de terrible tensión con el ruido infernal de los vientos. No hay palabras exactas para describirlo, sin antes vivir tan desagradable experiencia. Era como un signo de muerte, devenido aire furioso, implacable, mortífero. Es casi un milagro que no haya pérdidas de vidas humanas. Solo la disciplina, la preparación previa del pueblo, la constante información y preocupación del Estado, con sus Consejos de Defensa, a todos los niveles de mando, la rápida movilización ante la amenaza, fueron la garantía y el éxito en este sentido.

Acabo de tener fluido eléctrico, casi un milagro después de tantas afectaciones. En realidad es el milagro de la voluntad, del amor, del sacrificio de los trabajadores de la Empresa Eléctrica, de la Telefonía, de la cooperación de todos. Nos levantaremos con la misma fuerza de los vientos, con el mismo frenesí con que la naturaleza nos maltrató las alas.

Estos apurados apuntes son apenas las notas que se iban guardando tras el silencio impuesto por Ike. Las imágenes son terribles, desoladoras, pero estas lágrimas de ahora, como siempre, serán perlas – ya son- que brillarán nuevamente para el futuro de esta Isla, que dignificarán más su historia, que explicarán al mundo porque los cubanos sabemos justamente lo que quiso decir José Martí cuando afirmó que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.