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Por Graciela Guerrero Garay

Nunca las imágenes, ni por nítidas ni coloreadas, darán la dimensión exacta de lo que el terrible huracán Ike le hizo a Cuba y a este territorio oriental de Las Tunas.

Hoy viernes, a menos de una semana del ataque brutal de la naturaleza, Cuba reanima su sistema de transportación nacional. Las Empresas Astro, de ómnibus nacionales, y Ferrocarriles de Cuba empiezan a restablecer sus servicios nacionales.

Muchas provincias y pueblos del país, todos severamente afectados, ya tienen electricidad. Se garantizó desde los primeros momentos la alimentación básica de los cubanos. Hay agua potable pro bombeo donde es posible y es lo que todavía, por los grandes daños no se ha podido dar solución, se buscan vías alternativas para hacerla llegar a los pobladores y centros habilitados para cocinar de manera colectiva.

El espiírtu solidario de los cubanos hace galas a lo largo y ancho de la Isla.

Poco a poco, se vuelve a la normalidad, aunque nunca será igual. Muchos lugares, con sus improntas propias, se han borrado para siempre. Nacerá una Cuba, ya nace, más vital. Por eso hoy, a menos de una semana del rotundo golpe de estos monstruosos huracanes, trabajan los cubanos. La respuesta del Gobierno es admirable. En cada lugar estaba, junto al pueblo, un alto dirigente de la Revolución.

Hay mucho estrago nacional. Tmabién mucha confianza, coraje, voluntad, sacrificio, cooperación.