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Por Graciela Guerrero Garay    Foto: Reynaldo López Peña

Las Tunas.- Están felices estos “enanitos” vestidos de blanco y rojo, con pequeñas mochilas o javitas donde llevan la merienda. Van triunfantes como los príncipes de los cuentos de hadas. Es su “primera vez” de sentir el beso de la maestra y el don de ser grandes, elegir sus amigos y reafirmar lo que conocen un poco desde casa o el círculo infantil. Para ellos el curso escolar 2019- 2020 no se olvidará jamás. ¡Están en preescolar!

Mamá no tuvo que llamarlos para el desayuno ni espantar los bostezos con alguna palabra fuerte. Al contrario. Desde el sábado detrás de las ventanas solo había porque yo me quiero sentar en la mesa de Antonio. Porque la maestra tiene que darme muchas libretas. Porque el lunes me voy para la escuela…

Los cansancios de mamá no cuentan, multiplicados entre y por las muchas dificultades cotidianas para que la costurera ajustara el uniforme. Luego, conseguir el hilo de estambre de la sufridera y hasta satisfacer los exigentes gustos de zapatos, hebillas y pomos para llevar el refresco. Lo esencial es que los “enanos” mandan.

Y la alegría contagia este amanecer de lunes, salta a la calle y se convierte en abrazos y sonrisas en las escuelas, donde más de seis mil pequeños tuneros iniciarán su vida escolar este 2 de septiembre. En las plazas de la escuela andan también “los porque...” que se oían detrás de la ventana.