20190407233140-932dfd79f2fb8b5ef0bfe25cee8c8b22-xl.jpg

 

Por Graciela Guerrero Garay            Foto: Reynaldo López Peña

Las Tunas.- Con el análisis de los altos precios que tiene hoy en los puntos particulares la libra de carne porcina y ovina abrió “Latir del Pueblo”, el cual puso su mirada en varios asuntos relacionados con la protección al consumidor. Como es habitual, Ariel Santana Santiesteban, miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en la provincia, condujo el debate del programa de participación ciudadana de la radio en Las Tunas.

La investigación de la reportera Nilda Romero enfatizó que para los residentes en este municipio capital es casi imposible consumirla, pues la considerable reducción de las ventas en los centros estatales disparó los precios del sector privado, opción prácticamente obligada para los consumidores y donde también se observa la ausencia de estos alimentos por los déficit productivos en dicha masa animal.

A pesar de que el Consejo de la Administración topó la comercialización de la carne de cerdo a 25 pesos y la de ovejo a 20, se mantiene una oferta sostenida en los puntos particulares que oscila entre los 35 a 40 pesos (al corte) la porcina, y a 30 la ovina, mientras el bistec puede llegar hasta los 50 pesos. Los tuneros coinciden en que está muy cara y exigen medidas para venderla acorde al poder adquisitivo de la mayoría.

Al margen de que los expendedores alegan que el cerdo en pie igualmente tiene precios muy altos y apenas dejan ganancias, irrita la impunidad con que actúan ante las carencias de alimentos cárnicos, destaca la periodista Romero, y se pregunta dónde están los grupos de inspección estatal que controlen se cumpla lo legislado y el pueblo no sea víctima de tan evidente y masivo maltrato.

Los organismos involucrados testifican que si bien las medidas de control requieren de otras acciones y mayor efectividad, el estrangulamiento de la producción de carne por los problemas con el pienso, fundamentalmente, y el desfase en la entrega para mantener los ciclos de crianza inciden con fuerza mayor en los déficit, por lo cual se trabaja con otras alternativas que permitan recuperar en siete meses la masa porcina.

La  mala calidad del arroz que llega a las bodegas otro reclamo de la audiencia, que también puso en debate el desabastecimiento de pollo y aceite, el acaparamiento por parte de algunos y la imposibilidad de comprarlos para quienes residen en áreas periféricas rurales y urbanas. La importación de aceite, dijeron las autoridades, es actualmente una vía que generará su estabilización a tono con las entradas al país. Con el arroz sucede algo parecido.

El maltrato que originan el desequilibrio de los precios y la realidad objetiva con el desabastecimiento llevan al traste la buena voluntad de respetar los derechos del consumidor, amén de esfuerzos y alternativas.