20190214162859-770c55e5039313ccbee42b714bc67a7a.jpg

 

Por Graciela Guerrero Garay     Foto: Internet

Las Tunas.- Es la esencia. No muere con la soledad irremediable o el abismo profundo. Crece entre las bombas y las lágrimas. Alienta, sobre heridas abiertas y fracasos absurdos. Sostiene la esperanza. Salta la oscuridad, el miedo y la certeza. Va más allá de dos, con la virtud de acrecentarse y, a su modo, entregar vida a cuanto es.

Ya no es igual, comentan muchos a esta reportera mientras sondea qué esperan para este día donde el amor sale de ronda por el mundo vestido de romance y amistad. La diferencia, para ellos, está en cómo se manifiesta y lo precoz que “lanza” Cupido sus fechas en el siglo XXI, un fenómeno visible desde pasadas décadas.

Empero, coinciden en que lo mueve todo. Desde el rocío apenas perceptible por la prisa de los amaneceres modernos, hasta la pérdida de esa bella  costumbre de regalar flores y cambiarlas, como trofeos geniales, por perfumes caros o pacotillas baratas. Muchos añoran las cartas con grafía propia, exclusiva, del enamorado constante; el sigilo del beso guardado a los ojos  vigilantes del curioso o la tutela familiar y ponderan la “primera vez” como un cuño sagrado.

Otros, van entre las dudas de si los atrevimientos de hoy lo hacen más libre y placentero, dueño  del “yo soy”  y no del “qué dirán”, para convertirlo en un verdadero y bonito sentimiento, desprejuiciado. Nadie niega que es paz, fuerza, motivación, sentido, alegría, solidaridad, apoyo y luz para y en los caminos crudos de la existencia humana.

Vivir es amor, sin edad, desde la génesis. Es hermoso que un 14 de Febrero junte manos y corazones por doquier, selle promesas, fortalezca pasiones, multiplique caricias, sea pretexto para darle voz a los silencios del alma, a la atracción oculta por razones diversas… es lindo, sí, pero yo abogo por esos detalles cotidianos que lo definen y marcan la diferencia.

Es hacer. Recibir con gozo el sol que nos despierta. Agradecer. Compartir. Respetar. Salvar con el gesto y la palabra ese elixir eterno que es amar.  Lo propongo hoy, mañana y después. La vida es un proceso, y será plena cuando sembremos en abundancia el amor. Ese día no importará la fecha, acabarán las guerras y el pacto será entre muchos más que dos.