20180727030412-fotomontaje26.jpg

 

Por Graciela Guerrero Garay         Fotos: Archivo de 26

Las Tunas.- (miércoles 26 de julio de 1978). Nadie durmió. La tinta negra, como betún, recuerda el pegajoso chapapote, sobre los pedazos de papel tirados por el suelo. El martillante sonido del linotipo, el calor y ese sabor a plomo derretido en el ambiente, asustan. En verdad, este susto no va a matar a nadie. El otro sí, el que viene después. Trae a todos muertos-vivos, corriendo, con el corazón como un  reloj de péndulo.

El edificio número 157 de la calle Colón, entre Julián Santana y Francisco Vega, es un panal de mucho ruido y poca gente. Parecen locos. Suben y bajan las escaleras. Unos detrás de otros, con hojas blancas y agendas, inquietos. Los teléfonos suenan. No saben dónde tirar las colillas de cigarro. La hora cero está a punto de llegar. Arrancó, el viejo traste arrancó, pero todavía no anda bien. Dicen que cuando sale el periódico es uno detrás del otro, sin parar.

La centenaria Dúplex no puede embarcarlos. Los hermanos Alcides y Melquiades Labrada, los “leones”, simulan dos cartuchos de tinta con formas humanas. Hurgan en el estómago de la vieja mole de hierro, le dan a beber el líquido vital. Las gigantes bobinas de papel esperan sin inmutarse. El día de la victoria está cerca. En momentos Las Tunas tendrá su vocero mayor, el pan de letras, el informador… Afuera, en cualquier parte, el pueblo disfruta su fiesta nacional. El 26 de Julio es el día más lindo de la historia.

Adentro, un grupo de incipientes profesionales se aferra a la voluntad de vencer la obstinación de la vieja rotoplana, empeñada en partir el papel y retrasar más el instante crucial. El cansancio se nota y el estrés es incontrolable. Al fin la máquina responde y la primera tirada del diario 26, calentita, de color negro, pasa de mano en mano después de 37 horas de alta tensión.

En la mañana de la Santa Ana, a pesar de muchísimos contratiempos, el pionero matinal  llega a los estanquillos. Los tuneros tienen su periódico. Cuarenta años después la tecnología no eclipsa los sobresaltos. Siempre hay sudor, nerviosismo, compromiso y alegría detrás de cada edición. En asuntos de amores, sueños, metas y retos nada cambió desde ese miércoles 26 de Julio de 1978 cuando comenzó esta historia.