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Por Graciela Guerrero Garay        Fotos: De la Autora

El brillo en los ojos se mezcló con el sol de la mañana que permitió distinguir paso a paso la cronología martiana que enseña el singular reloj solar de la Plaza dedicada a Martí, en esta ciudad de Las Tunas, donde ocho destacados jóvenes recibieron la bandera que los acreditó como la delegación que asistirá, por este territorio, al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes a celebrarse en octubre en Sochi, Rusia.

La prisa del acto no permitió hablar con todos, pero allí Carlos Alberto Monterrey, Claudia Martínez, Orlando Enrique Paz, Jorge Raúl Ávila, Arianna Concepción, Henry Pantoja, Elia Oliveisy Ávila y Maikel Rivero eran un puño, humilde y decidido a contar en el lejano continente sus experiencias de vida en la Mayor de las Antillas.

De cualquier modo, las virtudes ganadas en sus lugares de trabajo y residencia – los distintos municipios tuneros – fortalecían los sentimientos y las ideas, comunes aunque cada quien los manifestara a su modo.

“El poder cumplir con la Patria, en un espacio donde haremos sentir el carácter antimperialista de nuestra Revolución, hablar de las oportunidades de la juventud cubana y el ejercicio participativo de la democracia desde el barrio donde crecimos, es un compromiso que nos reta a ser mejores, con la sociedad y la familia”, afirmó Oliveisy a 26 Digital.

Bien cerca, entre los ardores de pertenencia que brotaban de la Plaza Martiana y dieron a esa mañana un calor singular, Henry dice:

“Soy ingeniero metalúrgico y trabajo en la UEB Oro Golden Hill, una planta ubicada en el municipio Jobabo,  y es un orgullo representar a los jóvenes del sur y llevar el pensamiento de nuestros líderes y las luchas solidarias con los pueblos y las generaciones que hoy defienden un mundo más justo, sin exclusión y con paz para todos.”

Con esos sentimientos viajarán a Sochi los delegados de Las Tunas al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. Un encuentro que se dedicará al eterno Comandante de la Revolución y su líder irrevocable, Fidel Castro Ruz, y donde la luz martiana alumbrará otra vez el mañana de un planeta que necesita de esa gloria que cabe en un grano de maíz para escribir una nueva historia, la del siglo XXI y los que vendrán.