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Graciela Guerrero Garay      Fotos: De la WEB

La muchacha inquieta que será siempre Deborah le gana otra vez a los silencios. Este 18 de junio hace 10 años tuvo la idea de esconderse (– quizás volvió  a la Sierra Maestra para estar al acecho-), pero fue en vano. Por doquier andan su sonrisa, sus palabras, sus acciones… el ejemplo y la voz, la inspiración y el hecho. Su nombre de guerra – Deborah, la agente de Frank País García- riega paz y garantía, más cuando se habla de mujer y derechos femeninos.

Desde las filas de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) el homenaje al décimo aniversario de su muerte es la perpetuidad de la sonrisa que le marcó la personalidad. En delegaciones y bloques, las tuneras – léase cubanas- le agradecerán su lucha permanente por  igualarlas al hombre, dejar de ser un objeto en casa y la sociedad y darle todas las oportunidades de empleo, superación y desarrollo plenos.

Con estos aires de inclusión y conquistas de género, aún cuando falte mucho por alcanzar y la violencia doméstica sea un virus que afecte todavía,  se recuerda el aniversario 10 de la partida física de Vilma Espín Guillois, la compañera en vida de Raúl Castro y la fundadora y líder de la organización femenina en Cuba, donde es la fuente de empuje de cada tarea y la motivación para las jóvenes que arriban a los 14 años y se integran a la Federación.

Vuelve otra vez la vida a desmentir la muerte. Y no es que queramos hacer discursos de homenaje bonitos o ensartar palabras de cierto revuelo, mientras las mujeres piensan que hay que inyectarle energía a la FMC. Esas mismas mujeres que hoy llevan a los proyectos comunitarios los platos de comida con los cuales alimentan la familia, o las maravillas que tejen para vestir a las generaciones que nacen y conservar tradiciones.

No son otras a las que Vilma enseñó a respetarse, a trabajar con decoro, a amar la Patria y la esencia. Las mujeres de Vilma. Esas que hoy, con esto de seguir activas con la cabeza erguida, renuevan la FMC y son lo que la inquieta Deborah quiso que fueran.

Por eso siempre habrá flores en la tumba de la Heroína de la República de Cuba. Vuelve a ganarle a los silencios y este 18 de junio su nombre cabe perfectamente en la sonrisa de las niñas, muchachas y mujeres cubanas. Ahí está Vilma… la Deborah de la lucha clandestina.  Y por eso, también, su memoria sacude muchos rincones de la tierra donde vive una mujer.