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Por Graciela Guerrero Garay           

Hace catorce años Ángela Jiménez perdió a su única hija por cáncer de ovario. A veces, en sus dolorosos recuerdos, cree que hoy hay más recursos para combatirlo y deja abierta la duda en su alma… “quizás en estos tiempos no hubiera muerto”.  Desgraciadamente, ese es un camino que ocupa a las ciencias cubanas y, aunque el Centro de Inmunología Molecular, propone alentadoras alternativas para su tratamiento, todavía parece algo inevitable.

Según el Registro Nacional de Cáncer del Ministerio de Salud Pública – dice una información de Juventud Rebelde – anualmente se diagnostican más de 500 mujeres con ese tipo de tumor y, Yaima Galán, jefa de ese departamento, precisó que 289 cubanas murieron en el 2014 por esa causa y la tasa bruta es de 5,2 fallecidas por cada 100 000 féminas.

El Centro de Inmunología Molecular (CIM), perteneciente al Grupo Empresarial BioCubaFarma, expuso novedades terapéuticas  y perspectivas de tratamiento para el cáncer de ovario en el reciente Congreso de Ginecología y Obstetricia, en La Habana, a partir de sus trabajos en el uso de anticuerpos monoclonales y vacunas terapéuticas, la combinación de dos o tres blancos diferentes e investigaciones con el fin de buscar la respuesta de la paciente controlada, o sea, reducir el tamaño del tumor e incrementar la supervivencia.

La Doctora en Ciencias Mayra Ramos Suzarte, jefa del departamento de Ensayos Clínicos del CIM, citada por JR, dijo que “la combinación terapéutica del anticuerpo monoclonal Nimotuzumab con la vacuna a base del Gangliósido NGlicolil-GM3 – antígeno presente en algunos tumores-, a un grupo de mujeres con tumores avanzados de cáncer de ovario, demostró la seguridad de esos productos, además de que no desarrollan eventos adversos adicionales a los que provoca la quimioterapia cuando se pone concomitante con ella. Se ha comprobado, igualmente, que la respuesta en las mujeres es alentadora”.

Las cubanas tienen una supervivencia similar a las terapias establecidas internacionalmente y se espera con estos resultados, destacó la Doctora en Ciencias, el próximo año promover un nuevo ensayo clínico fase 2-3 con la combinación de esos blancos terapéuticos, pero ya comparado, donde se utilice el concepto de paciente controlada con terapias y la terapia estándar en el mundo.

Una decena de nuevos productos inmunomoduladores desarrolla el CIM para el tratamiento del cáncer,  y el control de los puntos de regulación del sistema inmune, a la vez que trabaja en una nueva línea – unos 10 renglones- para el tratamiento del cáncer y la enfermedad autoinmune.

Ángela no mitiga la ausencia de su hija pero, tal como dice cuando le comento, es una esperanza más real para tantas mujeres jóvenes, quienes mueren y casi siempre dejan huérfanos a niñas y niños pequeños.