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Por Graciela Guerrero Garay     Fotos: Tomada de la WEB 

Aunque Carlos Gardel, ese grande del tango, popularizó que “veinte años no es nada”, nuestras ventanas al mundo, los ojos, sufren de una enfermedad conocida como cataratas cuya causa más común es, justamente, la edad.

Su origen se manifiesta en una lente de enfoque biconvexa llamada cristalino que está dentro del ojo, detrás del iris y que progresivamente se opaca con el  tiempo, dificultando la visión. De esta suerte, la catarata senil es la más frecuente, aunque acontece en los jóvenes de manera traumática por heridas profundas, descargas eléctricas y radiaciones ionizantes.

Hay productos que determinan su aparición en dependencia de la dosis, factores de sensibilidad y duración del tratamiento, como son los corticoides y la clopromacina, el busulfán y la amiodarona, entre otros. La uveítis anterior crónica y la rubiola congénita pueden originar la catarata secundaria. Sin embargo, no es difícil determinarla en cualquiera de sus manifestaciones.

Los síntomas son diversos y comienzan con una visión nublada, cambios en la observación de los colores, fotofobia y simulación de brillos en las luces nocturnas, por lo que es vital ir al oftalmólogo pues estas sensaciones se asocian también a otras enfermedades oculares.

Las limitaciones se relacionan directamente con la disminución de la agudeza visual que ocasione la catarata, que suela aparecer a los 50 o más años y requiere de intervención quirúrgica  ya que empeora con el paso del tiempo. En algunos pacientes, la catarata le impide un funcionamiento adecuado.

Los niños requieren de prioridad, sobre todo los recién nacidos. Los especialistas sugieren operar rápido para evitar  que el desarrollo visual se afecte con el crecimiento.

La cirugía suele ser, mayoritariamente, con anestesia local y después de un corto reposo, el paciente se reincorpora a sus actividades sin realizar esfuerzos físicos ni fuerzas mayores. Las estadísticas apuntan que menos del cinco por ciento se complica con hemorragias o infecciones. Los operados vuelven a casa el mismo día.

¿Son evitables estas nubes que oscurecen nuestras ventanas biológicas? Depende de las causas que las originen. La catarata diabética (una excepción) se controla. El resto se manifiesta de manera estable o progresiva.  Y la unilateral, es la protección ante el riesgo de una herida o golpe la solución preventiva.

Los ojos son perlas que nos permiten conquistar  todo lo posible, pero se desgatan y envejecen con los años. No demore en alargarles su magia, son uno de los cinco sentidos que hacen vívida la existencia humana. Las cataratas se amputan.