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Por Graciela Guerrero Garay         Fotos: Juan Benito. D. Espinosa

Por primera vez los habitantes de esta oriental provincia de Las Tunas pueden reservar, con tres meses de antelación, boletos directos hacia la conocida Atenas de Cuba, Matanzas, gracias a los esfuerzos y gestiones de la Terminal de Ómnibus Nacionales (ASTRO) para elevar la calidad y potencialidad de los servicios, en una esfera estrangulada por años debido a los efectos del bloqueo Económico, Comercial y Financiero impuesto a la nación por los Estados Unidos, la superexplotación de los vehículos existentes y la crisis generada por el llamado Período Especial.

La oferta es relevante en estos meses de verano donde crece la demanda y apuntala, con resultados concretos, la alternativa del colectivo de incrementar rutas de viaje, lo cual se logró de manera experimental desde inicios del 2015 en la de Matanzas- Las Tunas pero no con las facilidades actuales, las cuales alargan el tiempo de reservación previo y el carro designado circulará de forma alterna los días nones durante lo que resta de junio y el mes de julio.

Para agosto,  los planos del itinerario contemplan los días pares y hasta la fecha se espera mantenerlos, en tanto se abrió igual la posibilidad de reservar- por vez primera- para la provincia de Cienfuegos, en el ómnibus que cubre la línea desde Manzanillo hasta esa ciudad, conocida en la Isla y el mundo como la Perla del Sur.

Estas nuevas disponibilidades de ASTRO en Las Tunas corroboran el empeño del país y el territorio de fortalecer un servicio vital para los cubanos, aprovechar con inteligencia los recursos existentes y poner en equilibrio gradualmente y hasta donde sea posible el complejo trinomio demanda-oferta – precio, un aspecto que los viajeros catalogan de altos para la situación económica actual, el confort de las guaguas y el estándar medio del salario.

De cualquier manera y aún con las deficiencias existentes, estas buenas nuevas son recibidas de maravillas por los tuneros, quienes por largas décadas tuvieron muy limitados sus accesos a esos territorios de occidente, al depender de los carros de tránsito, largas listas de espera y a merced de la suerte de si traían o no alguna capacidad en su ruta de retorno de las vecinas Holguín, Santiago de Cuba, Bayamo y Guantánamo.