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Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: De la Autora

Con satisfacción plena por la calidad de los libros, la variedad de opciones, la utilidad didáctica de los textos y la distribución integral de los quioscos de venta en las áreas seleccionadas, abrió este primero de abril la 24 Feria Internacional del Libro Las Tunas 2015, patrocinada por la Editorial Sanlope.

En un recorrido por los diferentes espacios de esta gran fiesta de la literatura, compartida con armonía por la amplia Plaza Cultural, en el centro de esta ciudad Balcón, la librería Fulgencio Oroz, la Casa de la Cultura Tomasa Varona y el frente de la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), se respiraba el beneplácito de los tuneros, marcados en el país por ser unos exigentes lectores.

Miladys Olano Roja, trabajadora por Cuenta Propia, declaró a 26Digital que “esta Feria es incuestionablemente superior a la anterior. Yo no dejo de venir a ninguna y la calidad de los libros es muy buena, ilustrados con elegancia y para todos los gustos. Hay una organización bien pensada, no se han formado molotes, porque en todos los quioscos hay literatura para niños y del resto de las ofertas.”

Su opinión la ratificaron, en las diferentes áreas, otras personas cuestionadas al azar, quienes también dieron sus parabienes a los precios de los volúmenes y a la armonía del espacio y la visibilidad de los textos en los stands, detalles que en ediciones anteriores estuvieron entre los señalamientos del público.

Desde las primeras horas de la mañana la acogida se hizo visible por la presencia de los tuneros en el pabellón Tesoro de Papel, ubicado en el entorno del Parque Maceo y dedicado a los niños y adolescentes, donde la afluencia de los lectores se mantuvo continúa pero, tal como dijo a esta reportera Miladys Olano Rojas, “hay una alta demanda, pero también mayores ofertas, más agilidad en las ventas y una cantidad superior de títulos y propuestas utilitarias que agradecemos los padres como  sueltos con el mapamundi y el de Cuba, y los afiches de efemérides. Se nota el cambio”.

Un “fans” empedernido de la Feria, enfatizó en que “a esta hora de la tarde, el primer día, en tiempos anteriores, ya no había de nada y esta vez todo es diferente. Llevo años detrás de los tomos del Diccionario Básico Escolar y jamás pude comprarlo para los muchachos. Ahora, mírelos aquí y sin cola prácticamente. Es una Feria muy superior en todo a la pasada.”

Ciertamente, no hay dudas de que la apertura compensa los esfuerzos del Centro provincial del Libro y la Literatura, su Centro de Promoción Literaria y la Editorial Sanlope, por poner esta fiesta del 2015 a la altura de los exigentes tuneros, quienes saben valorar la buena literatura, esperan la Feria con las manos y el corazón extendido y aquilatan sin medias tintas lo que da al espíritu, al saber y a la cultura adquirir un texto de excelente factura.

Esta 24 edición con el sello Sanlope empezó bien y, seguro, cerrará con broche de oro el día cinco, cuando deje por doquier un recuerdo imborrable: chicos y grandes tendrán más colorido y novedad en sus libreros domésticos. Y eso, justamente, es lo que se espera de un evento esencial y hermoso. La familia tunera está contenta. Este primer día es la señal.