20150327152708-medicos-cubanos-ebola1.jpg

 

Por Graciela Guerrero Garay     Foto: Tomada de la WEB

Julia La O estaba por Mayarí y no pudo comentar conmigo –tal como acostumbra- las noticias relevantes del día y más las relacionadas con los médicos cubanos que llenan de orgullo a esta nación, en cualquier parte del mundo en que se encuentren.

Aún cuando siente de cerca lo que significa estar lejos de la Patria porque su única hija, la joven doctora María de los Ángeles Gutiérrez, cumple misión en Venezuela, su vida de mujer campesina y humilde le enseñó a destiempo las injusticias del sistema sanitario cubano antes de 1959, fecha en que muy pocos podían recibir los tratamientos especializados y competentes que tenemos hoy.

“Se llaman Cuba….se llaman Cuba…” dice mientras me abraza fuerte y se le humedecen los ojos. A priori, no entendí sus lágrimas y en ese mudo entendimiento que brotan de una amistad de años y sincera, comprendí: Julia La O expresaba así su sentimiento por la llegada de los 150 médicos que regresaron de cumplir con el compromiso de combatir el ébola en África.

Esa alegría enorme que mostraron los galenos al pisar tierra cubana y difundida por la Televisión Nacional no es privativa de ellos ni de sus familiares allegados. Es del pueblo, del Ministerio de Salud Pública, de nuestra identidad solidaria y del amor enorme que esta Isla guarda y entrega a quienes necesiten de un apoyo humanitario y crucial, sea donde sea.

Por eso no es casual que ayer en la tarde, cuando fui a recoger a mi nieta a la escuela y me detuve a comprar el pan, un grupo de personas comentaba el suceso y reconocían la grandeza del hecho. Y justo, porque es un himno de victoria para tuneros y cubanos, decidí contarles pues, aunque muchos quieran tapar el sol con un dedo, Cuba y su ejemplar, calificada e internacionalista medicina es profesional y universal. Y, como Julia, la sentimos propia porque somos parte, aunque en quienes regresen o mueran con honor no exista un familiar sanguíneo.

Existe, sí, un hermano de ideas, de lucha, de coraje y de corazón. Es como ella dice, se llaman Cuba y nadie puede quitarnos lo que significa ni sentimos al saber que somos cubanos. Para quienes saben amar y entienden que Patria es Humanidad sobran palabras.