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Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: De la Autora

Sin escatimar acciones, medidas, recursos y tiempo Cuba fortalece su sistema de prevención y educación para evitar los accidentes del tránsito, sin embargo al cerrar el año las cifras de eventos, daños y secuelas crecen y no están en equilibrio con dichos esfuerzos y las inversiones que buscan reducir el impacto humano, económico y social de los mismos.

El espacio televisivo Mesa Redonda, de este viernes último, abordó el tema y una vez más el dedo acusador apuntó hacia la irresponsabilidad de conductores y peatones quienes, a juzgar por los hechos y las cifras, no toman conciencia plena de que transitar por la vía pública es mucho más que portar una licencia de conducción o pagar la cuantía de una multa por determinada infracción.

La reincidencia de las causas que permitieron la nefasta realidad de computar en el país 59 muertes más al terminar el 2014 que en el año anterior, aunque bajara en 343 el número de accidentes lleva a pensar que el fenómeno escapa de las manos de los agentes del Tránsito y la posible severidad de las medidas aplicadas ante cualquier violación, para acunarse allí donde el hombre tiene que asumir con y por ley lo que compete a su desempeño, ya sea en un transporte estatal o privado.

No prestar debida atención al vehículo, exceso de velocidad, robar el derecho de vía y los desperfectos técnicos, según declaraciones de especialistas en el programa del Canal Cubavisión, destacan entre las principales razones de estos tristes sucesos en carreteras, calles y ciudades de la Isla, donde igual crecieron en el recién concluido calendario los lesionados, 586 más que en el 2013.

Para los tuneros el año concluyó con 333 accidentes, fatalidad y agonía que superó todos los indicadores del anterior con más muertes (7), lesionados (3) y pérdidas económicas por el valor de 414 mil 15 pesos, sin menospreciar que fueron diez más también los hechos ocurridos, en los cuales recibieron daños 337 ciudadanos y 32 encontraron la muerte.

La presencia de animales sueltos en la vía y la incorrecta atención al conducir marcan entre las indisciplinas viales que acarrearon los peores perjuicios, aunque igual prevalecieron las incidencias nacionales como exceso de velocidad, adelantos indebidos y el irrespeto al derecho de vía.

Estudios del Ministerio de Salud Pública, difundidos en la Mesa Redonda, indican que los grupos de población más afectados están entre las edades de 24 a 40 años, en tanto los conductores tienen entre 20 y 25, mientras los accidentes ocupan la quinta causa de muerte en el país.

Aunque nunca serán pocas las precauciones, las acciones educativas, el patrullaje de carretera y las sanciones a los infractores, a las puertas del 2015 quizás deba pensarse en medidas más fuertes – como aumentar la edad para tener derecho a solicitar la licencia de conducción- porque lo cierto es que quien observa con visor crítico nuestras vías se percata, en pocas horas, que para muchos traer un volante en las manos es un deporte o, quizás, un reto de loca superioridad ante sí mismo.

En Cuba, indiscutiblemente, el tema ocupa y preocupa a la dirección de Tránsito, pero la irresponsabilidad de choferes y peatones pacta con la muerte. No hay de otra que apretar la tuerca.