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Por Graciela Guerrero Garay     Fotos: De la Autora

Quizás nadie pueda anotar jamás en una agenda las veces que, en el silencio de las noches, al capitular el día, los tuneros, en cientos de miles, agradezcan la existencia del único Laboratorio de Inmunoterapia de Las Tunas, donde se elaboran veintidós tipos de vacunas diferentes para aliviar a las personas de malestares alérgicos ocasionados por ácaros, hongos, bacterias  y dolencias crónicas como el asma o la linfangitis.

Es infinito también el amor y el desafío que desde el 2006 aceptó el profesor principal de la especialidad de Alergología, el especialista de II Grado doctor Edgar Rodríguez González, para  ponerlo a disposición de los pacientes y extender el servicio a los restantes siete municipios, a los cuales abastece desde entonces y en el 2013, por ejemplo, permitió cerrar el año con la elaboración y entrega de 27 mil 246 vacunas.

DENTRO DE LA CONSULTA

El sentido exacto de que “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz” encuentra su verdadera esencia en la pequeña consulta del policlínico Gustavo Aldereguía, ubicado en el reparto Santos, de esta ciudad. Las dimensiones humanas y científicas, posibles cuando sus  ejecutores aman el trabajo y otorgan al sacrificio el valor real del bien público, conceden a la frase el don legado por Martí.

Resulta como mágico concebir que en unos pocos metros cuadros y con un mechero se fabrique una enorme cifra de este recurso alternativo, el cual mejora de manera irreversible a los enfermos y les permite tener bajo control sus estados alérgicos, que según cifras estimadas por el MINSAP afecta al 49 por ciento de los cubanos.

En los siete años de trabajo que acumula la Licenciada Yanive Fonseca en el Laboratorio sabe del alcance de las investigaciones del equipo de Alergología y las producciones que realizan: “Es una terapia muy efectiva y los pacientes la buscan disciplinadamente, pues mejoran rápido y de forma notable. El doctor Edgar es el alma de estos logros, tanto en la parte clínica como en el rigor del trabajo, pues nos enseñó a pensar, ante todo, en los pacientes y educó al Departamento a defender la calidad de las vacunas.

“Igual hacemos un suero premenstrual para aliviar trastornos en esos procesos femeninos. Luego de realizar las pruebas de los distintos tipos de alergia y obtener el resultado, se elaboran los alergénicos y le ponemos la vacuna al enfermo, tras lo cual se sigue un ciclo de entrega gratis e individual. Ellos mismos vienen a recogerlas.

“Hay momentos en que falta un recurso para fabricarlas, pero cuando lo suministran, enseguida la elaboramos y distribuimos. Tratamos siempre que todo funcione para que ellos no pierdan la secuencia del tratamiento, aunque no depende de nosotros. Lo que está en nuestras manos, está en los pacientes. Esa responsabilidad y ética nos la inculcó con su ejemplo y profesionalidad, Edgar”, puntualiza Yanive.

MÁS ALLÁ DE LA PUERTA

Los rostros de este excelente equipo no cambian mucho. Yanive no olvida a Marlenys Mujica ni a Carlos Mercolini, quienes también trabajaron en esta noble tarea de la medicina tunera. “La licenciada y microbióloga Luisa Peña Arada regresó recientemente de misión y es la fundadora por excelencia del Laboratorio. Me preparó después que vencí el Diplomado en Alergia y me incorporé al policlínico, tras recesar como enfermera de un Consultorio Médico de la Familia”, agrega esta guantanamera de origen y tunera desde los 11 años.

Detrás de la puerta se respira armonía. No hay esos olores propios de hospitales, al decir de la gente. Es viernes, el día en que elaboran las vacunas y Alelí Hechavarría Hernández junto a Nelgis Acosta Beltrán apoyan el trabajo.  Acosta Beltrán argumenta: “Atiendo las consultas de Alergia en los policlínicos Guillermo Tejas y Aquiles  Espinosa, y la zona de Bartle. Es maravilloso ver su utilidad y la alegría de los pacientes cuando resuelven sus problemas”.

De vez en vez, los toques en la puerta detienen la entrevista. Son dolientes que vienen a buscar el medicamento que les hace llevadera sus patologías e, incluso, las sana. Nombrarlos sería interminable. Lo esencial es el aval de sus criterios: “Nunca he entrado más en crisis. La vacuna ha sido mi salvación”.

SONRISAS FRENTE AL AMBIENTE

El cambio climático es uno de los mayores responsables del crecimiento de alérgicos en el mundo, donde se afirma por parte de los expertos existirá una de cada dos personas afectadas por esos síntomas en los próximos años.

Saber que las dosis vacunales del laboratorio tunero devolvieron la alegría a la pequeña Annia y sentir la seguridad de su joven mamá de que la niña y ella duermen hoy más tranquilas, fue otro de los tantos placeres que recibimos en nuestra visita a la consulta de Alergia.

Me llevé en los ojos el orgullo inmenso de los tantos tuneros a quienes vi recoger las vacunas entregadas por Yanive y el resto de los profesionales del equipo, gente sencilla, humana, ética y conocedora de que el amor y el talento no creen en parásitos ni bacterias.

Por eso este fin de año del 2014 es para ellos mucho más que doce meses de buenos resultados. Es el camino de esa luz de bienestar que retoza en los niños, los jóvenes y adultos que atienden cada día…la razón que continuarán echándole sonrisas para contrarrestar el mal ambiente, hoy y el 2015 que llega.