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Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: De la Autora

La doctora Ismara Téllez Romero está contenta de compartir sus conocimientos con los once estudiantes de Medicina asignados al consultorio médico 123-01, perteneciente al policlínico Gustavo Aldereguía, de Las Tunas, para realizar sus prácticas docentes y estos retribuyen ese cariño y respeto profesional con un cumpleaños colectivo, del cual hacen partícipes a los pacientes.

Es un gesto que dedican al mes que tiene muchas razones en Cuba para honrar la historia y la cubanía que la distingue. En Octubre convoca al homenaje la Jornada Camilo- Che, el inicio de la Guerra de los Diez Años, el Día de la Cultura Cubana, el surgimiento de las Milicias Nacionales Revolucionarias y la integración del Movimiento Juvenil Cubano, entre otras efemérides destacadas de la nación.

Empero, antes del sencillo brindis realizaron las pesquisas para prevenir en la comunidad las virosis que amenazan siempre que no cumplan las orientaciones sanitarias, dieron seguimiento a embarazadas, lactantes, enfermos y ancianos y recibieron las acostumbradas clases, las cuales no son más que observar la clínica y el diagnóstico de los pacientes para, luego, hacerlo por sí mismos.

Es un día a día que moldea manos y corazón para el ejercicio futuro y los prepara allí, en el barrio, donde dentro de varios años escolares volverán a salvar vidas y garantizar el bienestar de los tuneros.

ELLOS DICEN

Omar Borrero Celles es uno de los futuros galenos. No esconde la satisfacción de la atención docente impartida por la doctora Ismara y la Licenciada en Enfermería Carmen Delgado Acosta, además de la Supervisora del Grupo Básico del “Aldereguía”, la Licenciada Gelsy Cordero López, ambas con criterios muy positivos sobre los estudiantes, entre ellos una Interna de sexto año.

Tienen mucho interés – dice Carmen – y son muy disciplinados y de vital ayuda en la comunidad; estamos muy contentas y por eso les apoyamos en esta iniciativa que tuvieron. Además, ya nuestro consultorio es un aula docente y sentimos la motivación cotidiana de estos estudiantes en avanzar más hacia la excelencia de la salud comunitaria. El criterio de los pacientes es el mismo.

Omar, cercano a la conversación, interviene para contar que tanto la doctora como la enfermera ponen su empeño en que aprendan todos los días y le agradecen mucho esa preocupación. Será una experiencia que no olvidarán fácilmente, igual que el contacto directo con los vecinos, sus problemas de salud, la confianza que llega poco a poco.

Laurie Adora Tuabe es una de los 242 estudiantes extranjeros de 34 naciones que cursan la carrera de Medicina en la provincia, desde tercero a sexto años. Afable y con el brillo ocular que da la satisfacción, dice estar plena entre sus compañeros y define su estancia en Las Tunas y Cuba con palabras exactas: “Conocimiento, experiencia, sueños”.

Adora – como le llaman todos – quiso poner la cocina africana sobre la mesa cubana que montaron en el consultorio y preparó los crêpes. “Me siento bien entre mis compañeros. Allá en mi país comencé la carrera, pero amigos hablaban de Cuba y el Che Guevara y quise venir a conocer esto, otro mundo. Fue una motivación fuerte y me estoy formando como debe ser”.

IMPULSOS PARA EL MAÑANA

Departen los dulces y el refrigerio que gestionaron por sí mismos. Estarán aquí hasta julio próximo y no pierden minutos de aprendizaje y hay pacientes esperando. La población del Consultorio 123-01, de la Circunscripción 123 del Consejo Popular 18, atiende una población de mil 275 personas de todas la edades y la hipertensión y el envejecimiento son los problemas recurrentes.

También la alta focalidad del mosquito Aedes Aegyti tensa fuerzas desde inicios de año, aunque al cerrar octubre bajan las cifras gracias al apoyo del Delegado Ricardo Romero Drake y los frutos que rinde la labor profiláctica. Desde septiembre, a estos futuros médicos igual hay que agradecerles  los resultados.

Ismara sonríe. Nunca antes tuvo tantos alumnos juntos y ahora que los días marcan más horas y espacios de convivencia se siente gratificada y feliz. Ella es Residente y cursa el segundo año de la Especialidad de Medicina General Integral. Hacen un buen equipo y Carmen, la enfermera dinámica y diligente, asiente con la cabeza. Por todo, sin dudas, la embarazada que entra por la puerta confirma con un gesto. Si ellas hacen trabajo de terreno no vuelve a casa sin medir su presión arterial. Ahí están estos guerreros de batas blancas, desde hoy haciendo mañana.