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Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: Periódico 26

Extraordinario es uno de los adjetivos exactos para definir a la medida la celebración en Cuba del Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, efemérides que llenó a la Isla desde oriente hasta occidente de colorido, consignas, banderas, alegría, patriotismo y, sobre todo, apoyo infinito a la Revolución y al proyecto de cambios hacia un socialismo próspero y sostenible.

La Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana, casi al filo de las 10. 00 de la mañana era todavía un mar de pueblo, mientras en el resto de iguales locaciones de las provincias y municipios no era menos la multitudinaria marcha, a la que se sumaron amigos solidarios de diferentes naciones, sindicatos, organizaciones y organismos internacionales.

Pocos cubanos y cubanas quedaron en casa este jueves que estrena el primer día de mayo, donde la convocatoria de la Central de Trabajadores de Cuba y sus Sindicatos devino expresión de unidad, amor y regocijo por ser parte de la clase proletaria y asumir, con sacrificio, retos, compromisos y mayores empeños, la tarea de alcanzar la eficiencia económica en todos los sectores estatales y privados de la nación, representados estos últimos en quienes realizan el Trabajo por Cuenta Propia y presentes, con sus respectivos bloques, en el desfile.

Cuba sigue siendo CUBA. Así, en mayúscula y para siempre, la gigante y multimillonaria asistencia de hoy a la fiesta internacional obrera más masiva del mundo reafirma, aquí, que nada detendrá la voluntad política colectiva e individual de continuar el camino socialista y defender los valores humanos que lo distingue, en todos los sentidos, de ese imperialismo global y marginante.

Otro Primero de Mayo de gloria en la Mayor de las Antillas. Una Isla entera de pie, libre, orgullosa y digna, renovada desde adentro por sus hijos y con herramientas nuevas para seguir en la batalla por victorias cada vez más propias.

Y ahora la música rodará sobre la tierra y volverá a temblar de pasión revolucionaria. Cuba es así, enorme, con los brazos abiertos al planeta, con justicia social y mejoramiento humano. La Perla de Caribe no es un himno. Es humanidad y sangre obrera.