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  • Es igualmente la mayor reserva mundial del cocodrilo Acutus. Está ubicado en el sureño municipio tunero de Jobabo.

Por Graciela Guerrero Garay

Numerosas especies en peligro de extinción están a buen resguardo en el Monte Cabaniguán, un verdadero sortilegio de la naturaleza ubicado en la costa sur de Las Tunas, y el cual forma parte del Refugio de Fauna Delta del Cauto, que incluye también a la vecina provincia de Granma.

La cotorra, el carpintero churroso y la jutia integran esta peculiar fauna cubana que allí, entre manglares y una flora envidiable, son protegidos y garantizada su sobrevivencia, en tanto comparten la geografía boscosa con el carpintero, los cateyes, sevillas, garzas y una biodiversidad que hace creíble que todavía el hombre puede salvar la naturaleza.

Este lugar, enclavado en el tunero municipio de Jobabo, cubre 14 mil 500 hectáreas, bordea al Golfo de Guacanayabo, y está reconocido como la mayor reserva del mundo de los cocodrilos Acutus, muchos cautivos en un zoocriadero en la comunidad de Zabalo –a unos 15 kilómetros de la Estación Biológica- , con el objetivo de crear una reserva genética, observarlos y aprender los manejos de la especie.

El Monte Cabaniguán es igualmente prestigioso como Refugio de Vida Silvestre y tiene dentro de su área la Estación Biológica Don Miguel Álvarez del Toro, equipada para el estudio de las diferentes especies, unas 140, entre las que se encuentran  también el sijú platanero, pájaros carpinteros, Cocos, sijú cotunto, cernícalos, ciguapas, lagartijas, iguanas, gavilán colilargo y el halcón pelegrino, que viene en determinadas épocas del año.

En el mundo vegetal existen manglares (rojo y prieto), Yana, Patabán y las palmas del género Copernicia. Por todos estos valores ecológicos y ambientales, la reliquia natural de Las Tunas recibe los beneficios del Proyecto Internacional Archipiélago Sur, el cual facilita el incremento de las acciones de conservación de especies endémicas de la zona.